PROPUESTA DE RESOLUCIÓN COMÚN
7.7.2008
- –Jorgo Chatzimarkakis, Marco Cappato, Marco Pannella, en nombre del Grupo ALDE
- –Daniel Cohn-Bendit, Monica Frassoni, Eva Lichtenberger, Helga Trüpel, en nombre del Grupo Verts/ALE
- –ALDE (B6‑0338/2008)
- –Verts/ALE (B6‑0346/2008)
Resolución del Parlamento Europeo sobre China
El Parlamento Europeo,
– Vistas sus anteriores resoluciones sobre el Tíbet, en particular su Resolución, de 15 de febrero de 2007, sobre el diálogo entre el Gobierno chino y los emisarios del Dalái Lama, y su Resolución de 10 de abril de 2008,
– Vista su Resolución, de 13 de diciembre de 2007, sobre la Cumbre UE/China y el diálogo UE/China sobre derechos humanos,
– Vista su Resolución, de 22 de mayo de 2008, sobre la catástrofe natural que se ha producido en China,
– Vista su Resolución, de 10 de abril de 2008, sobre el Tíbet,
– Visto el artículo 103, apartado 4, de su Reglamento,
A. Considerando que las relaciones UE-China deben basarse en valores comunes compartidos,
B. Considerando que los valores democráticos y el respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales deben constituir el fundamento de las relaciones entre la UE y China,
C. Considerando que China ha experimentado un crecimiento económico impresionante, que su influencia en el mundo ha aumentado considerablemente en la última década y que esto ha ido acompañado de algunas mejoras en su sistema político,
D. Considerando que se siguen difundiendo informaciones que se hacen eco de casos de represión política, del uso generalizado de la pena de muerte y de la represión sistemática de las libertades de culto y expresión y de los medios de comunicación,
E. Considerando que los Juegos Olímpicos que se van a celebrar en Pekín deben constituir una oportunidad extraordinaria para impulsar las reformas democráticas en China y realizar importantes avances, en particular en lo que se refiere a la cuestión de las minorías étnicas, como la tibetana y la uigur,
F. Considerando que, a pesar de las declaraciones de las autoridades chinas, la situación en el Tíbet dista mucho de haberse normalizado, y que a los medios de comunicación internacionales y a las agencias de control internacionales se les sigue denegando el acceso a la región, y se imponen restricciones rigurosas al flujo de información,
G. Considerando que, a raíz de las manifestaciones, unas 40 personas han sido declaradas culpables y condenadas, hasta la fecha, por haber entorpecido los servicios públicos, haber realizado saqueos y destruido oficinas de las autoridades locales, así como haber atacado a la policía; que, pese a haberse declarado que los procesos judiciales serían públicos, las penas se impusieron a puerta cerrada y resultaron desproporcionadas en comparación con los delitos, ya que oscilaron entre tres años y cadena perpetua; considerando que las deliberaciones no fueron transparentes en absoluto y que no se concedió a los acusados la posibilidad de organizar una verdadera defensa,
H. Considerando que el pasado 21 de junio la antorcha olímpica recorrió las calles de Lhasa rodeada de soldados con material antidisturbios y bajo estrictas medidas de seguridad; que únicamente un número limitado y seleccionado de corresponsales extranjeros en representación de unas 30 agencias de noticias internacionales fue autorizado a acceder a la ciudad para informar sobre el paso de la antorcha; que, según algunas de sus informaciones, los miembros del público portaban una insignia, lo que permite suponer que los espectadores fueron especialmente elegidos para la ceremonia,
I. Considerando que el Secretario del Partido Comunista en el Tíbet, Zhang Qingli, politizó abiertamente el acto al declarar, durante la ceremonia celebrada con motivo del paso de la antorcha olímpica por Lhasa, que «para reforzar la gloria del espíritu olímpico tendríamos que aplastar decididamente las tramas que tienen como objetivo arruinar los Juegos Olímpicos de Pekín y están fomentadas por la camarilla del Dalái Lama y las fuerzas extranjeras hostiles de dentro y fuera de la nación»,
J. Considerando que en el contexto del Plan de Acción Olímpica de Pekín China prometió unos Juegos Olímpicos «libres y abiertos»; que la brutal represión desatada en el Tíbet contradice completamente la promesa del Gobierno chino de garantizar la libertad de circulación de los periodistas extranjeros en todo el territorio chino y de velar por un mayor grado de libertad de prensa en vísperas de los Juegos Olímpicos,
K. Considerando que el Comité Olímpico Internacional (COI) confiaba en que la concesión de los Juegos Olímpicos de 2008 a China conllevase una apertura de este país y una mejora de la situación de los derechos humanos; que el Presidente del Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de Pekín prometió públicamente, el 27 de septiembre de 2006, que cumpliría los compromisos contraídos al presentar la candidatura para organizar los Juegos Olímpicos en lo que se refiere a la mejora de la situación de los derechos humanos,
L. Considerando que la minoría musulmana uigur de la Región Autónoma de Xinjiang está sometida a graves violaciones de los derechos humanos fundamentales mediante políticas oficiales destinadas a erradicar el supuesto separatismo y el supuesto extremismo religioso,
M. Considerando que el diálogo UE-China sobre derechos humanos entablado en 2000 no ha dado hasta ahora resultados palpables; que la falta de resultados se debe también a una política exterior común de la UE respecto de China descoordinada e ineficaz,
1. Toma nota de los progresos en las relaciones UE-China y de la estrecha cooperación entre ambas partes para examinar una amplia gama de cuestiones;
2. Pide a ambas partes que intensifiquen sus esfuerzos para tratar los problemas relacionados con la energía, el cambio climático y el medio ambiente, a fin de garantizar el crecimiento sostenible y el desarrollo social a nivel mundial;
3. Acoge con satisfacción la nueva receptividad, la mejora de la transparencia y la intensificación de la cooperación en las relaciones UE-China;
4. Lamenta que, si bien las relaciones con China han mejorado significativamente en los ámbitos comercial y económico, estos avances no han ido acompañados de logros sustanciales en los asuntos relacionados con los derechos humanos y la democracia;
5. Lamenta que el historial de China en materia de derechos humanos siga siendo preocupante debido a las violaciones generalizadas y sistemáticas de los derechos humanos, y recuerda los compromisos en materia de derechos humanos adquiridos por China cuando al país se le concedió la organización de los Juegos Olímpicos;
6. Condena el uso frecuente de la pena de muerte y pide a las autoridades chinas que instauren una moratoria para las ejecuciones;
7. Acoge con satisfacción la reanudación del diálogo entre China y Taiwán, y está convencido de que Taiwán debe tener derecho a participar en algunas organizaciones internacionales;
8. Acoge con satisfacción la reapertura del Tíbet a los extranjeros, pero se muestra preocupado por el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales, en particular por la situación de los manifestantes que aún permanecen en prisión;
9. Subraya la importancia de enviar supervisores internacionales independientes para evaluar la situación de los derechos humanos en el Tíbet y en la Región Autónoma de Xinjiang; pide, en este sentido, a las autoridades chinas que cursen una invitación permanente al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y a los órganos de las Naciones Unidas;
10. Acoge con satisfacción la séptima ronda de conversaciones entre las autoridades de Pekín y los representantes del Dalái Lama, celebrada los días 1 y 2 de julio de 2008; confía en que las negociaciones desemboquen en resultados sustanciales y tangibles antes del inicio de los Juegos Olímpicos y pide a las autoridades chinas que inviten al Dalái Lama a la ceremonia de apertura de los Juegos como señal de buena voluntad;
11. Critica que el Comité Olímpico Internacional no haya realizado ningún comentario en relación con el paso de la antorcha olímpica por las calles de Lhasa teniendo en cuenta que, de hecho, el Tíbet se encuentra bajo la ley marcial y aislado del mundo; lamenta las declaraciones de Zhang Qingli durante la ceremonia celebrada con motivo del paso de la antorcha por Lhasa; considera que el COI tiene la responsabilidad de presionar al Gobierno chino para que permita el acceso de los medios de comunicación internacionales a todas las etapas del recorrido de la antorcha o a cualquier otro acto olímpico sin tener que sufrir restricciones molestas, y que siempre debería defender los valores olímpicos;
12. Pide la liberación de Huang Qi y de Zhang Mingxuan y de su intérprete, y reitera su llamamiento en favor de la liberación de Hu Jia, candidato en 2007 al Premio Sájarov a la Libertad de Conciencia del Parlamento Europeo, y de Yang Chunlin, Gao Zhisheng y de los demás militantes en favor de los derechos humanos que han sido detenidos, arrestados, encarcelados u hostigados por expresar su descontento en relación con los Juegos Olímpicos de Pekín, protestar contra los desalojos derivados de las construcciones relacionadas los Juegos Olímpicos o por defender a los manifestantes; expresa su preocupación por la situación en la que se encuentra Zeng Jinyan, esposa de Hu Jia y ciberdisidente, y su hija de seis meses, quienes en la actualidad son objeto de una vigilancia constante y de acoso permanente por parte de la policía;
13. Pide al Consejo de la UE que invite al Dalái Lama a una reunión del Consejo de Asuntos Generales para que exponga su valoración de la situación en el Tíbet y explique a los 27 Ministros de Asuntos Exteriores la estrategia basada en un estatuto negociado y su idea de una autonomía genuina aplicables a todos los tibetanos en China;
14. Reitera, a este respecto, su petición al Consejo para que designe a un enviado especial para asuntos tibetanos, a fin de facilitar el diálogo entre las partes y seguir de cerca las negociaciones, una vez se reanuden;
15. Pide al Consejo que adopte una posición común en lo que se refiere a la asistencia de los Jefes de Estado y de Gobierno y de Javier Solana, Alto Representante de la UE, a la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos;
16. Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo, a la Comisión, a los Parlamentos de los Estados miembros, al Presidente y al Primer Ministro de la República Popular China y al Comité Olímpico Internacional.