Procedimiento : 2015/2589(RSP)
Ciclo de vida en sesión
Ciclo relativo al documento : RC-B8-0363/2015

Textos presentados :

RC-B8-0363/2015

Debates :

Votaciones :

PV 29/04/2015 - 10.66
Explicaciones de voto

Textos aprobados :

P8_TA(2015)0175

PROPUESTA DE RESOLUCIÓN COMÚN
PDF 157kWORD 88k
28.4.2015
PE555.137v01-00}
PE555.138v01-00}
PE555.139v01-00}
PE555.140v01-00}
PE555.142v01-00}
PE555.146v01-00}
PE555.150v01-00} RC1
 
B8-0363/2015}
B8-0364/2015}
B8-0365/2015}
B8-0366/2015}
B8-0368/2015}
B8-0372/2015}
B8-0376/2015} RC1

presentada de conformidad con el artículo 123, apartados 2 y 4, del Reglamento

para sustituir a las propuestas de Resolución presentadas por los siguientes grupos:

ECR (B8-0363/2015)

GUE/NGL (B8-0364/2015)

Verts/ALE (B8-0365/2015)

EFDD (B8-0366/2015)

S&D (B8-0368/2015)

PPE (B8-0372/2015)

ALDE (B8-0376/2015)


sobre el segundo aniversario del derrumbamiento del edificio Rana Plaza y los progresos del Pacto de Sostenibilidad con Bangladés (2015/2589(RSP))


Fernando Ruas, Tokia Saïfi, Daniel Caspary, Franck Proust, Davor Ivo Stier, Milan Zver, Ivo Belet, Lara Comi, Thomas Mann, Dubravka Šuica, József Nagy, Claude Rolin, Alessandra Mussolini, Barbara Matera, Raffaele Fitto, Giovanni Toti, Elisabetta Gardini, Ivana Maletić, Jiří Pospíšil, Tomáš Zdechovský en nombre del Grupo PPE
Victor Boștinaru, Jörg Leichtfried, David Martin, Bernd Lange, Linda McAvan, Richard Howitt, Viorica Dăncilă, Agnes Jongerius, Jude Kirton-Darling, Emmanuel Maurel, Marlene Mizzi, Victor Negrescu, Inmaculada Rodríguez-Piñero Fernández, Siôn Simon, Jutta Steinruck, Martina Werner, Elena Valenciano, Afzal Khan, Alessia Maria Mosca, Maria Arena, Eric Andrieu, Pedro Silva Pereira, Norbert Neuser, Josef Weidenholzer, Liisa Jaakonsaari, Arne Lietz, Zigmantas Balčytis, Neena Gill, Momchil Nekov, Michela Giuffrida, Nicola Danti, Sorin Moisă, Enrique Guerrero Salom, Enrico Gasbarra, Tonino Picula, Nicola Caputo en nombre del Grupo S&D
Sajjad Karim, Charles Tannock en nombre del Grupo ECR
Catherine Bearder, Filiz Hyusmenova, Ivan Jakovčić, Marielle de Sarnez, Beatriz Becerra Basterrechea, Frédérique Ries, Louis Michel, Jozo Radoš, Marietje Schaake, Ivo Vajgl, Gérard Deprez, Maite Pagazaurtundúa Ruiz, Petras Auštrevičius, Robert Rochefort, Hilde Vautmans, José Inácio Faria en nombre del Grupo ALDE
Anne-Marie Mineur, Helmut Scholz, Stefan Eck, Patrick Le Hyaric, Rina Ronja Kari, Marie-Christine Vergiat, Malin Björk, Paloma López Bermejo, Kostas Chrysogonos, Eleonora Forenza, Sofia Sakorafa, Luke Ming Flanagan en nombre del Grupo GUE/NGL
Jean Lambert, Judith Sargentini en nombre del Grupo Verts/ALE
Tiziana Beghin, David Borrelli, Marco Valli en nombre del Grupo EFDD
ENMIENDAS

Resolución del Parlamento Europeo sobre el segundo aniversario del derrumbamiento del edificio Rana Plaza y los progresos del Pacto de Sostenibilidad con Bangladés (2015/2589(RSP))  

El Parlamento Europeo,

–   Vistas sus anteriores resoluciones sobre Bangladés, y en particular las de 18 de septiembre de 2014(1), 16 de enero de 2014(2), 21 de noviembre de 2013(3) y 14 de marzo de 2013(4),

–   Vistas sus Resoluciones, de 25 de noviembre de 2010, sobre los derechos humanos y las normas sociales y medioambientales en los acuerdos comerciales internacionales(5), y sobre la responsabilidad social de las empresas en los acuerdos de comercio internacional(6),

–   Visto el Acuerdo de cooperación entre la Comunidad Europea y la República Popular de Bangladés sobre colaboración y desarrollo(7),

–   Visto el Pacto de sostenibilidad para la constante mejora de los derechos laborales y la seguridad en las fábricas en las industrias de la confección y de la ropa de punto en Bangladés,

–   Vista la declaración conjunta de la Vicepresidenta de la Comisión / Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Federica Mogherini, la comisaria de Comercio, Cecilia Malmström, la comisaria de Empleo, Asuntos Sociales, Capacidades y Movilidad Laboral, Marianne Thyssen, y el comisario de Cooperación Internacional y Desarrollo, Neven Mimica, con motivo del segundo aniversario de la tragedia del Rana Plaza,

–   Vista la Declaración de Johannesburgo de las Naciones Unidas sobre el consumo y la producción sostenibles para promover el desarrollo económico y social,

–   Vistos el Convenio de la OIT sobre el marco promocional para la seguridad y la salud en el trabajo (2006, C-187) y el Convenio sobre seguridad y salud de los trabajadores (1981, C-155), que no han sido ratificados por Bangladés, así como sus respectivas recomendaciones (R-197); vistos asimismo el Convenio sobre la inspección del trabajo (1947, C-081), del que es signatario Bangladés, y sus respectivas recomendaciones (R-164),

–   Visto el programa Better Work (Mejor Trabajo) de la OIT para Bangladés, puesto en marcha en octubre de 2013,

–   Vistos la Comunicación de la Comisión titulada «Estrategia renovada de la UE para 2011-2014 sobre la responsabilidad social de las empresas» (COM(2011)0681) y los resultados de la consulta pública sobre el trabajo de la Comisión relativo a la dirección de su política de responsabilidad social de las empresas a partir de 2014,

–   Vistos sus informes sobre la responsabilidad social de las empresas: comportamiento transparente y responsable de las empresas y crecimiento sostenible, y sobre la responsabilidad social de las empresas: promover los intereses de la sociedad y un camino hacia la recuperación sostenible e integradora,

–   Vistos los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre Empresas y Derechos Humanos, que establecen un marco para los gobiernos y las empresas en el ámbito de la protección y el respeto de los derechos humanos, aprobado por el Consejo de Derechos Humanos en junio de 2011,

–   Vista la Resolución del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, aprobada el 26 de junio de 2014, por la que se establece un grupo de trabajo intergubernamental con el mandato de elaborar un instrumento internacional jurídicamente vinculante para regular las actividades de las empresas transnacionales,

–   Vista la Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo,

–   Visto el Pacto Mundial de las Naciones Unidas sobre derechos humanos, estándares laborales, medio ambiente y anticorrupción,

–   Vista la propuesta de la Comisión de un Reglamento por el que se establece un sistema de la Unión de diligencia debida en la cadena de suministro que incorpore a la legislación las Directrices de la OCDE sobre la diligencia debida para la gestión responsable de las cadenas de suministro de minerales procedentes de zonas afectadas por conflictos y zonas de alto riesgo,

–   Visto el proyecto de ley sobre la diligencia debida de las empresas matrices y de las principales empresas contratistas (nº 2578), aprobado en primera lectura en la Asamblea Nacional francesa el 30 de marzo de 2015,

–   Visto el artículo 123, apartados 2 y 4, de su Reglamento,

A. Considerando que, el 24 de abril de 2013, el Rana Plaza, un edificio de ocho plantas situado en Savar, a las afueras de Daca, que albergaba varias empresas de confección se derrumbó causando más de 1 100 víctimas mortales y unos 2 500 heridos; que el derrumbe del Rana Plaza fue la peor catástrofe industrial de Bangladés y el accidente por fallo estructural con mayor número de víctimas mortales de la historia reciente;

B.  Considerando que al menos 112 personas murieron en el incendio de la fábrica de Tazreen, en el distrito de Ashulia, en Daca, Bangladés, el 24 de noviembre de 2012; que los incendios en fábricas, los derrumbamientos de edificios y otros accidentes relacionados con la salud y la seguridad en el trabajo no se circunscriben solo al sector de la confección en Bangladés sino que siguen siendo motivo de grave preocupación en otros países en desarrollo y en países menos desarrollados con una industria de la confección muy orientada a la exportación;

C. Considerando que, tras la expiración del Acuerdo Multifibras y debido a la elevada intensidad en mano de obra del sector de la confección, algunos países en desarrollo como China, Bangladés, la India y Vietnam se han convertido en productores de importancia mundial; que Bangladés se había convertido en el segundo mayor exportador mundial de prendas de vestir después de China, con salarios que se situaban entre los más bajos de esta actividad, y que el sector textil representaba casi el 85 % de las exportaciones del país; que el 60 % de su producción textil se destina a la UE, que es el principal mercado de exportación de Bangladés;

D. Considerando que el sector de la confección de Bangladés ofrece trabajo a unos cuatro millones de personas y garantiza indirectamente medios de subsistencia a nada menos que 40 millones de personas (cerca de la cuarta parte de la población de Bangladés); que el sector de la confección ha contribuido considerablemente a la reducción de la pobreza; que Bangladés ha dado grandes pasos para reducir la desigualdad de género en la sociedad y ha alcanzado el tercer Objetivo de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas, relativo a la igualdad de género, y que la contribución del sector de la confección ha sido primordial, ya que de los 4 millones de trabajadores del sector, 3,2 millones son mujeres; que el empleo de las mujeres ha contribuido en muchos casos a su capacitación;

E.  Considerando que la reorganización del sector de la confección con arreglo al modelo de cadena de valor integrada ha supuesto que solo pueden asegurarse los pedidos mejorando la productividad y reduciendo aún más los costes, lo que coloca a la mano de obra de Bangladés y otros países en desarrollo en una situación de gran vulnerabilidad; que Camboya y Sri Lanka, cuyas economías dependen en gran medida del sector de la confección, han experimentado una reducción de salarios a pesar del pronunciado aumento de las instalaciones de producción y del empleo; que el salario mínimo de Bangladés aumentó considerablemente después de la catástrofe del Rana Plaza, pero aún está lejos del nivel que se considera adecuado para cubrir las necesidades básicas de los trabajadores;

F.  Considerando que, según varios informes, entre 2006 y principios de 2013 murieron más de 600 trabajadores del sector de la confección en incendios de fábricas en Bangladés, y que, según la información procedente de organizaciones de defensa de los derechos humanos, ninguno de los propietarios o directivos de las plantas industriales ha sido llevado ante los tribunales;

G. Considerando que el edificio del complejo Rana Plaza que se derrumbó se había construido de forma ilegal y no cumplía las normas de seguridad; que tras la catástrofe se cerraron definitivamente en Bangladés 32 fábricas por riesgo grave de seguridad y otras 26 se cerraron parcialmente; que sigue habiendo un número importante de fábricas que aún tienen que mejorar su situación para alcanzar un nivel aceptable; que la OIT apoya la iniciativa del Gobierno de Bangladés de llevar a cabo inspecciones de la seguridad estructural, contra incendios y eléctrica de unas 1 800 fábricas de prendas de vestir, muchas de las cuales son edificios comerciales o residenciales reconvertidos;

H. Considerando que, el 24 de abril de 2013, los representantes del Gobierno de Bangladés, de fabricantes nacionales del sector textil y de marcas internacionales del sector de la confección, así como los sindicatos nacionales e internacionales y diversas ONG internacionales firmaron el Memorando de entendimiento sobre un acuerdo práctico para las indemnizaciones a las víctimas del accidente del Rana Plaza y a sus familias (Fondo Fiduciario de Donantes), destinado a compensar a las víctimas del desastre y a sus familias; que el importe establecido para satisfacer los costes de todas las reclamaciones es de 30 millones de dólares estadounidenses; que, en el momento del segundo aniversario del desastre, el importe total recaudado mediante las contribuciones voluntarias de las empresas era de unos 27 millones de dólares, con lo que quedan por cubrir 3 millones;

I.   Considerando que la compensación financiera representa una ayuda económica fundamental y que si el fondo sigue sin financiarse en su totalidad no se podrán pagar los gastos médicos de las víctimas que necesitan atención médica a largo plazo; que el Parlamento Europeo ha constado que, lamentablemente, el acuerdo voluntario de compensación a través del Fondo Fiduciario de Donantes no ha alcanzado su objetivo y ha observado que un mecanismo obligatorio sería más beneficioso para los supervivientes y las familias de las víctimas;

J.   Considerando que, como consecuencia del trágico accidente del Rana Plaza y del clamor social que provocó, así como de los llamamientos del Parlamento Europeo para que se tomaran medidas, la UE, en colaboración con el Gobierno de Bangladés y la OIT, puso en marcha el 8 de julio de 2013 el Pacto de sostenibilidad para la constante mejora de los derechos laborales y la seguridad en las fábricas en la industrias de la confección y de la ropa de punto en Bangladés («Pacto de Sostenibilidad»), en el marco del cual Bangladés se comprometió a mejorar las normas y las condiciones laborales en el sector de la confección nacional;

K. Considerando que, antes del accidente, Bangladés solo disponía de 92 inspectores para controlar aproximadamente cinco mil fábricas del sector de la confección y otros sectores en el país; que el Gobierno de Bangladés se había comprometido a contratar a otros 200 inspectores antes de que finalizara 2013;

L.  Considerando que en la primera revisión del Pacto, que tuvo lugar en octubre de 2014, se llegó a la conclusión de que, a pesar de los considerables avances, el Gobierno de Bangladés aún debía tomar medidas importantes, en particular en lo que se refiere a la mejora y la aplicación de la Ley del Trabajo, la mejora de los derechos laborales en las zonas francas industriales y la contratación de nuevos inspectores de trabajo; que la segunda revisión del Pacto tendrá lugar en el otoño de 2015;

M. Considerando que la Ley del Trabajo de Bangladés se modificó en julio de 2013; considerando que, si bien esta Ley incluye algunas reformas positivas, por ejemplo en el ámbito de la salud y la seguridad en el trabajo, sigue sin atenerse a las normas internacionales en lo que se refiere a la libertad de asociación y a la negociación colectiva, como subraya la Comisión de Expertos de la OIT en sus comentarios sobre los Convenios nº 87 y nº 98, ya que presenta limitaciones al derecho a elegir a representantes con total libertad, numerosas limitaciones al derecho de huelga y amplios poderes administrativos para cancelar el registro de sindicatos; y considerando asimismo que el Gobierno ha afirmado en reiteradas ocasiones que no tiene intención de examinar la posibilidad de introducir nuevas enmiendas;

N. Considerando que, el 13 de mayo de 2013, varias corporaciones de confección, sindicatos internacionales y locales, ONG y grupos defensores de los derechos de los trabajadores firmaron el Acuerdo sobre seguridad y protección contra incendios de edificios en Bangladés, y que, el 9 de julio de 2013, se estableció la Alianza para la seguridad de los trabajadores de Bangladés, que abarca a veintiséis marcas en su mayoría norteamericanas, pero en la que no participa ningún sindicato; que hasta la fecha han firmado el Acuerdo 175 marcas de moda y comercio minorista; que el Acuerdo y la Alianza han llevado a cabo inspecciones en las 1 904 fábricas que producen artículos para la exportación;

O.  Considerando que el Gobierno de Bangladés aún no ha adoptado las normas y los reglamentos de desarrollo de la Ley del Trabajo, pese a sus reiteradas promesas en ese sentido, en la última de las cuales se afirmaba que la adopción tendría lugar en el verano de 2015; que la aplicación de la Ley es una condición necesaria para que Bangladés pueda adherirse al programa Better Work (Mejor Trabajo) de la OIT y para la entrada en funcionamiento del programa de formación en el marco del Acuerdo;

P.  Considerando que, en Bangladés, el 10 % de la mano de obra del sector de la confección trabaja en las zonas francas industriales; que en julio de 2014 el Consejo de Ministros aprobó una nueva ley sobre el trabajo en las zonas francas industriales, pero que dicha Ley aún dista mucho de conceder a esos trabajadores derechos análogos a los reconocidos en el resto del país; que, aunque la prohibición de las huelgas expiró el 1 de enero de 2014, las Asociaciones para el Bienestar de los Trabajadores no tienen los mismos derechos y privilegios que los sindicatos;

Q. Considerando que desde principios de 2013 se han inscrito unos trescientos nuevos sindicatos en el sector de la confección; que en 2014 se rechazaron 66 solicitudes, es decir, el 26 % de las presentadas; que la discriminación contra los sindicatos sigue siendo un problema muy grave y cada vez mayor; que los sindicatos afirman que el Gobierno de Bangladés está impidiendo activamente que los trabajadores y empresarios que desean crear sus propios comités de seguridad, como prevé el Acuerdo, procedan a hacerlo;

R.  Considerando que Bangladés ocupa el puesto 136 de un total de 177 en el Índice de Transparencia, y que la corrupción es un mal endémico en la cadena mundial de suministro del sector de la confección y afecta a los estamentos políticos y a las corporaciones locales y multinacionales;

S.  Considerando que, según el Consorcio de Derechos de los Trabajadores, el precio de fabricación de cada una de los siete mil millones de prendas que Bangladés vende cada año a las firmas occidentales aumentaría menos de diez céntimos si las cinco mil fábricas de ropa del país aplicaran las normas de seguridad occidentales en un plazo de cinco años; que no existen indicios de que los precios de las prendas de vestir y los artículos textiles hayan aumentado en los dos últimos años;

T.  Considerando que el sector de la confección está dominado de forma preponderante por grandes minoristas, fabricantes con marca propia y distribuidores que controlan las redes mundiales de producción y determinan directamente las especificaciones de la oferta; que, en el contexto de un sector globalizado, en muchos casos los fabricantes de prendas de vestir y artículos textiles no tienen más opción que aceptar precios más bajos, aumentar los niveles de calidad, reducir los plazos de entrega, disminuir las cantidades mínimas y asumir el máximo de riesgos; que existen graves deficiencias de transparencia y trazabilidad en la cadena mundial de suministro; que el trabajo digno en la cadena mundial de suministro será un punto clave del orden del día de la Conferencia de la OIT de 2016;

U. Considerando que, tras la catástrofe, se ha observado una demanda sin precedentes por parte de los consumidores europeos para obtener más información acerca del origen de los productos y las condiciones de producción; que los ciudadanos europeos han presentado innumerables peticiones y han organizado campañas para solicitar una mayor responsabilidad de las marcas de ropa para asegurarse de que sus productos se fabrican de una manera ética;

V. Considerando que, en su calidad de país menos avanzado, Bangladés se beneficia de un acceso sin aranceles ni cuotas al mercado de la UE para todos sus productos en el marco de la iniciativa «Todo menos armas», que cubre el 55 % de las exportaciones de Bangladés, en su mayoría artículos textiles y de confección, y debe, por tanto, garantizar la aplicación efectiva de una serie de convenios fundamentales de las Naciones Unidas y de la OIT relacionados con los derechos humanos y laborales;

1.  Recuerda, con ocasión del segundo aniversario de la tragedia del Rana Plaza, a las víctimas de una de las catástrofes industriales más devastadoras de la historia; transmite una vez más sus condolencias a las familias de las víctimas y a quienes resultaron heridos o discapacitados; destaca que estas pérdidas de vidas se podrían haber evitado con unos sistemas de seguridad laboral mejores;

2.  Recuerda que el Comité de Coordinación Rana Plaza estableció el Fondo Fiduciario de Donantes Rana Plaza para recoger donaciones voluntarias de las empresas a fin de compensar a las víctimas y a sus familiares; lamenta que, en abril de 2015, de los 30 millones de dólares estadounidenses del total de las compensaciones, aún queden por cubrir 3 millones, e insta a las marcas internacionales que se proveían en el Rana Plaza o tienen vínculos importantes con Bangladés, al Gobierno de Bangladés y a la BGMEA (asociación de fabricantes y exportadores de confección Bangladés) que garanticen que todas las compensaciones que se adeudan sean distribuidas sin demora;

3.  Denuncia que cerca de una tercera parte de las empresas que se considera que tienen vínculos con estas fábricas, como Adler Modemarkte, Ascena Retail, Carrefour, Grabalok, J.C. Penney, Manifattura Corona, NKD, PWT o YesZee, aún no han pagado al Fondo Fiduciario; lamenta profundamente que son varias las empresas que no han donado una cantidad suficiente acorde con su capacidad de pago y su nivel de participación en el Rana Plaza, y que muchas empresas se han negado a hacer público el importe de su contribución al Fondo;

4.  Señala que la compensación por el incendio de la fábrica de Tazreen está siendo objeto de negociación sobre las mismas bases que el Acuerdo Rana Plaza; lamenta profundamente los retrasos que se están produciendo y pide que las compensaciones se abonen a tiempo;

5.  Acoge con satisfacción los pasos que se están dado hacia el establecimiento de un régimen nacional permanente de seguro de accidentes en el lugar de trabajo, y alienta al Gobierno de Bangladés a que cumpla su compromiso, adquirido en el marco del Plan de Acción Nacional Tripartito, al respecto; pide a la Comisión que, cuando proceda, apoye estos esfuerzos, pero señala que, mientras no se completen las medidas de compensación en curso, esto seguirá suponiendo un obstáculo a los progresos en este ámbito;

6.  Pide a la Comisión, a los Gobiernos de la UE y a otras partes interesadas que consideren la posibilidad de proponer marcos obligatorios que velen por que el acceso a la reparación y la compensación se base en las necesidades y la responsabilidad, y no solo en la capacidad de estigmatización de ciertos grupos de presión para señalar y poner en evidencia o en los esfuerzos voluntarios de las empresas;

7.  Se felicita de la iniciativa dirigida por la UE de poner en marcha el Pacto, con el fin de garantizar un nuevo comienzo en lo que se refiere a la salud y la seguridad en el trabajo, las condiciones laborales, el respeto de los derechos laborales y la promoción de un comportamiento responsable de las empresas en la industria de la confección de Bangladés;

8.  Toma nota de las conclusiones de la primera revisión del Pacto, efectuada en octubre de 2014, según las cuales las autoridades de Bangladés han avanzado adecuadamente, y reconoce la contribución del Pacto a la mejora de la salud y la seguridad en las fábricas, así como de las condiciones laborales en el sector de la confección; insta, no obstante, al Gobierno de Bangladés a que refuerce su nivel de compromiso para cumplir eficazmente todos los compromisos asumidos en el Pacto, como cuestión de máxima prioridad; confía en que, antes de la segunda revisión del Pacto, que tendrá lugar en octubre de 2015, se pueda alcanzar un progreso sustancial en todas las cuestiones laborales y de seguridad, en particular, en materia de derechos laborales, inspecciones de trabajo, salarios dignos, integridad estructural de los edificios, salud y seguridad en el trabajo y comportamiento responsable de las empresas;

9.  Toma nota de las medidas adoptadas por Bangladés para modificar su Ley del Trabajo tras la catástrofe del Rana Plaza, con el refuerzo de los derechos fundamentales en los ámbitos de la salud y la seguridad en el trabajo y de los derechos laborales; lamenta que no se abordaran algunas restricciones a la libertad de asociación de los trabajadores y que la Ley siga sin atenerse a los convenios fundamentales de la OIT;

10. Insta al Gobierno y al Parlamento de Bangladés a que, en consonancia con los compromisos previstos en el Pacto, adopten, como cuestión de máxima prioridad, las normas y reglamentos necesarios para garantizar la aplicación efectiva de la Ley, consultando plenamente con el Consejo Consultivo Tripartito, y teniendo particularmente en cuenta los Convenios nº 87 y nº 98 de la OIT relativos a la libertad de asociación y a los convenios colectivos;

11. Se muestra preocupado por la situación en las zonas francas industriales, en las que los sindicatos siguen estando prohibidos y las condiciones de trabajo y las normas de salud y seguridad son deficientes, e insiste en que esos trabajadores deben disfrutar de las mismas libertades legales fundamentales y de normas de seguridad similares a las del resto de los trabajadores del país; lamenta profundamente que el proyecto de ley sobre el trabajo en las zonas francas industriales siga prohibiendo a los trabajadores constituir sindicatos en dichas zonas, y pone de relieve que las Asociaciones para el Bienestar de los Trabajadores no tienen en modo alguno derechos y privilegios comparables a los de los sindicatos; insta al Gobierno de Bangladés a que amplíe plenamente de forma inmediata la Ley del Trabajo a las zonas francas industriales;

12. Acoge con satisfacción el aumento del salario mínimo en el sector de la confección en un 77 %, es decir, de 35 euros a 62 euros mensuales, y alienta a que se aplique de forma más general; señala, sin embargo, que en la práctica el salario mínimo en el sector textil sigue distando mucho de cubrir las necesidades básicas de los trabajadores y que, para cubrirlas, se debería aumentar, como mínimo, a 104 euros, y pide al Gobierno de Bangladés que, previa consulta plena con los sindicatos y los trabajadores, establezca un salario mínimo que les permita vivir; insta, además, al Gobierno a que garantice que todas las fábricas de confección pagan realmente los salarios debidos;

13. Celebra la inscripción de unos 300 nuevos sindicatos en el sector de la confección desde principios de 2013, lo que supone una duplicación del número en el sector, pero muestra su preocupación por que en 2014 y en 2015 se haya ralentizado el proceso de inscripción; alienta a las autoridades de Bangladés a que sigan la positiva tendencia inicial con miras a cumplir el objetivo de conseguir una representación adecuada de cuatro millones de trabajadores en el sector de la confección;

14. Expresa su honda preocupación por las informaciones que apuntan a que sindicatos de nueva creación han sido objeto de discriminación, despidos y represalias; muestra su consternación por la discriminación generalizada contra los sindicatos, puesta de manifiesto en actos bien documentados de amenaza, hostigamiento y violencia física contra representantes de los trabajadores, entre otros, el asesinato del dirigente sindical Aminul Islam; insta al Gobierno de Bangladés a que actúe de forma eficaz contra las prácticas laborales injustas, aplicando las medidas necesarias para prevenir, investigar y juzgar sin dilación y con transparencia las infracciones, con el fin de poner fin a la impunidad y llevar a los asesinos de Aminul Islam ante la justicia; tiene el convencimiento de que una formación y una concienciación adecuadas en materia de derechos laborales es un método efectivo para reducir la discriminación contra los sindicatos;

15. Considera que la existencia de estructuras sindicales democráticas desempeña un papel importante en la consecución de mejores normas de salud y seguridad, por ejemplo el desarrollo continuo de comités de seguridad dirigidos por los trabajadores en todas las fábricas; destaca asimismo la importancia de que los sindicatos accedan a las fábricas para impartir formación a los trabajadores sobre la protección de sus derechos y de su seguridad, incluido su derecho a rechazar trabajos no seguros;

16. Acoge con satisfacción el compromiso asumido por el Gobierno de Bangladés de remodelar el departamento de inspección de fábricas y empresas (DIFE), que se prevé que tenga 993 empleados y 23 oficinas de distrito, la mejora de sus servicios de inspección en enero de 2014 y la adopción de una política nacional en materia de salud y seguridad, así como de normas armonizadas para las inspecciones de salud y seguridad; pide a la Comisión y a los socios internacionales que proporcionen asistencia técnica e intercambien las mejores prácticas para contribuir a la modernización del DIFE; pide al Gobierno de Bangladés que cumpla sus compromisos en materia de inspección de trabajo y respete el Convenio nº 81 de la OIT; acoge con satisfacción el cierre de las fábricas que no cumplían las normas de seguridad;

17. Sigue preocupado por las acusaciones de corrupción endémica en Bangladés entre inspectores de sanidad y seguridad y propietarios de fábricas, y pide que se hagan más esfuerzos para combatir estas prácticas;

18. Comprende las dificultades para avanzar en la contratación de inspectores, debido a la necesidad de impartir una formación adecuada y fijar una norma única y procedimientos operativos armonizados antes de la entrada en funciones; lamenta, no obstante, que el objetivo de contratar a 200 nuevos inspectores antes finales de 2013 siga sin cumplirse, ya que la cifra actual es de 173, y pone de relieve que la cifra de 200 inspectores es muy inferior a la necesaria para supervisar un sector de cuatro millones de trabajadores;

19. Acoge con satisfacción que los representantes del Acuerdo y la Alianza hayan concluido las inspecciones de todas las fábricas de su competencia y hayan ultimado más de 400 planes de medidas correctoras; insta al Gobierno de Bangladés a que complete esta actuación inspeccionando sin demora las fábricas de su competencia y adopte las acciones correctivas oportunas; apoya la importante labor de la OIT para contribuir a lograrlo; acoge con satisfacción el compromiso de los fabricantes que desean mejorar sus condiciones, y pide a todas las partes interesadas que garanticen la correcta aplicación de los planes de medidas correctoras;

20. Celebra que, actualmente, más de 250 marcas de moda y comercio minorista producidas en el sector de la confección de Bangladés hayan firmado el Acuerdo o la Alianza para coordinar esfuerzos y contribuir a mejorar la seguridad de las fábricas de Bangladés que les suministran; alienta, en este contexto, a que otras empresas, incluidas pymes, se adhieran al Acuerdo; subraya la necesidad de una participación adecuada de todas las partes interesadas a fin de lograr la aplicación efectiva del Acuerdo, y alienta a que este ejemplo se replique en otros países de alto riesgo;

21. Alienta a los representantes del Acuerdo y la Alianza que mejoren su cooperación e intercambien sistemáticamente los informes sobre inspecciones de fábricas para evitar la duplicación del trabajo y las normas divergentes; pide asimismo a los representantes de la Alianza que publiquen sus informes en bengalí, también en línea, e incluyan imágenes, para que sean accesibles a todos los habitantes del país;

22. Considera que los minoristas internacionales y los fabricantes con marca propia son en gran parte responsables, en el marco de los actuales modelos de producción, de que en los países productores se pongan obstáculos a la mejora de los salarios y las condiciones laborales; está convencido de que podría crearse una estructura de mercado y unas condiciones sociales más justas si esas empresas garantizaran en todas sus cadenas de suministro el pleno respeto de las normas fundamentales del trabajo de la OIT, de las normas, reconocidas internacionalmente, de responsabilidad social de las empresas, en especial las Líneas Directrices de la OCDE para Empresas Multinacionales, actualizadas recientemente, los diez principios del Pacto Mundial de las Naciones Unidas, la norma orientativa de la Organización Internacional de Normalización ISO 26000 sobre responsabilidad social, la Declaración tripartita de principios sobre las empresas multinacionales y la política social de la OIT y los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre las empresas y los derechos humanos; acoge con satisfacción la iniciativa emblemática de la Comisión sobre la gestión responsable de la cadena de suministro en el sector de la confección, teniendo en cuenta las iniciativas nacionales existentes, como las de Alemania, los Países Bajos, Dinamarca y Francia, y considera que la UE tiene la capacidad y la obligación de ser un paladín mundial de la responsabilidad en la cadena de suministro;

23. Considera que el acceso a información en el sector de la confección es a menudo el obstáculo más importante para hacer frente a las violaciones de los derechos humanos en la cadena mundial de suministro y que es necesario un sistema de información obligatoria para la difusión de información que ponga en contacto a todos los agentes de la cadena de valor de un mismo producto, desde el lugar de producción hasta los minoristas; considera que es necesario que la UE legisle para hacer obligatoria jurídicamente la diligencia debida para las empresas de la UE que externalizan la producción a terceros países, con medidas vinculantes para garantizar la trazabilidad y la transparencia, de acuerdo con los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre las Empresas y los Derechos Humanos y con las Directrices de la OCDE para Empresas Multinacionales;

24. Es consciente de que el empleo en el sector de la confección ha ayudado a millones de mujeres pobres del medio rural bangladesí a escapar de la penuria y de la dependencia económica del varón; señala que la mano de obra no sindicada está compuesta principalmente por trabajadores no cualificados y mujeres del sector de la confección en los países en desarrollo; es consciente asimismo de que el progreso en materia de derechos y protección de los trabajadores es crucial para capacitar a las mujeres, destaca la necesidad de aumentar la representación de las mujeres en los sindicatos, incluidos los de reciente formación en Bangladés, y celebra que el Pacto reconozca la importancia de la capacitación de la mujer a la hora de mejorar las normas laborales;

25. Señala que la iniciativa «Todo menos armas» ha desempeñado un papel importante en el desarrollo económico de Bangladés y ha contribuido a mejorar las condiciones materiales de millones de personas, especialmente mujeres; está convencido, no obstante, de que sin unas condiciones estrictas en el ámbito de los derechos humanos y laborales, dicha iniciativa y el Sistema Generalizado de Preferencias (SGP) pueden exacerbar los bajos niveles de protección de los trabajadores e ir en detrimento de la dignidad del trabajo; pide a la Comisión que determine si Bangladés respeta los convenios en materia de derechos humanos, derechos laborales y medio ambiente en el marco del SGP y que informe de ello al Parlamento; hace hincapié en que los países que progresan adecuadamente en materia de normas sociales y laborales deben ser recompensados protegiendo el pleno acceso de sus productos a los mercados;

26. Alienta a la VP/AR Federica Mogherini y a la comisaria Cecilia Malmström a que sigan incluyendo la ratificación de las normas fundamentales de la OIT, las inspecciones de seguridad e higiene y la libertad de asociación en las conversaciones con Bangladés para mantener las preferencias comerciales;

27. Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo, al Servicio Europeo de Acción Exterior, a la Vicepresidenta de la Comisión / Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, al Representante Especial de la UE para los Derechos Humanos, a los Gobiernos y los Parlamentos de los Estados miembros, al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, al Gobierno y al Parlamento de Bangladés y al Director General de la OIT.

 

 

(1)

Textos Aprobados, P8_TA(2014)0024.

(2)

Textos Aprobados, P7_TA(2014)0045.

(3)

Textos Aprobados, P7_TA(2013)0516.

(4)

Textos aprobados, P7_TA(2013)0100.

(5)

DO C 99 E de 3.4.2012, p. 31.

(6)

DO C 99 E de 3.4.2012, p. 101.

(7)

DO L 118 de 27.4.2001, p. 48.

Aviso jurídico - Política de privacidad