Propuesta de resolución común - RC-B9-0455/2021Propuesta de resolución común
RC-B9-0455/2021

    PROPUESTA DE RESOLUCIÓN COMÚN sobre la situación en Afganistán

    15.9.2021 - (2021/2877(RSP))

    presentada de conformidad con el artículo 132, apartados 2 y 4, del Reglamento interno
    para sustituir a las propuestas de Resolución siguientes:
    B9‑0455/2021 (Verts/ALE)
    B9‑0458/2021 (ECR)
    B9‑0459/2021 (PPE)
    B9‑0460/2021 (S&D)
    B9‑0462/2021 (Renew)

    Michael Gahler, Sandra Kalniete, David McAllister, Željana Zovko, Tom Vandenkendelaere, Isabel Wiseler‑Lima, Radosław Sikorski, David Lega
    en nombre del Grupo PPE
    Pedro Marques, Elena Yoncheva
    en nombre del Grupo S&D
    Petras Auštrevičius, Izaskun Bilbao Barandica, Olivier Chastel, Klemen Grošelj, Bernard Guetta, Karin Karlsbro, Moritz Körner, Ilhan Kyuchyuk, Nathalie Loiseau, Javier Nart, Samira Rafaela, Frédérique Ries, María Soraya Rodríguez Ramos, Ramona Strugariu, Hilde Vautmans
    en nombre del Grupo Renew
    Tineke Strik
    en nombre del Grupo Verts/ALE
    Anna Fotyga, Elżbieta Rafalska, Jadwiga Wiśniewska, Witold Jan Waszczykowski, Valdemar Tomaševski, Adam Bielan
    en nombre del Grupo ECR
    Fabio Massimo Castaldo


    Procedimiento : 2021/2877(RSP)
    Ciclo de vida en sesión
    Ciclo relativo al documento :  
    RC-B9-0455/2021
    Textos presentados :
    RC-B9-0455/2021
    Textos aprobados :

    Resolución del Parlamento Europeo sobre la situación en Afganistán

    (2021/2877(RSP))

    El Parlamento Europeo,

     Vistas sus anteriores resoluciones sobre Afganistán,

     Vistas las Resoluciones 1368 y 1373 (2001), 2210 (2015), 2344 (2017), 2513 (2020) y 2593 (2021) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas,

     Visto el documento titulado «Acción conjunta para el futuro entre Afganistán y la UE sobre cuestiones relativas a la migración», de 2 de octubre de 2016,

     Visto el Acuerdo de Cooperación, de 18 de febrero de 2017, sobre Asociación y Desarrollo entre la Unión Europea y sus Estados miembros, por una parte, y la República Islámica de Afganistán, por otra[1],

     Vista la Comunicación conjunta de la Comisión y de la alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, de 24 de julio de 2017, titulada «Elementos de una estrategia de la UE para Afganistán» (JOIN(2017)0031),

     Vista la declaración del alto representante, en nombre de la Unión Europea, sobre Afganistán, de 17 de agosto de 2021,

     Visto el discurso pronunciado por la alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, en la sesión de urgencia del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas del 24 de agosto de 2021,

     Vista la declaración de los líderes del G7, de 24 de agosto de 2021, sobre Afganistán,

     Vista la declaración del Consejo de Justicia y Asuntos de Interior, de 31 de agosto de 2021, sobre la situación en Afganistán,

     Vistas las conclusiones de la reunión conjunta de la Unión, la OTAN y el G7 sobre Afganistán,

     Visto el anuncio de los talibanes, de 7 de septiembre de 2021, del establecimiento del Gobierno en funciones de Afganistán,

     Vista la Conferencia Internacional de Donantes de las Naciones Unidas sobre Afganistán, celebrada en Ginebra los días 13 y 14 de septiembre de 2021,

     Vista la declaración del vicepresidente de la Comisión / alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, de 3 de septiembre de 2021, en la conferencia de prensa tras la reunión informal de ministros de Asuntos Exteriores (reunión Gymnich),

     Vista la finalización de la retirada de Afganistán de las fuerzas armadas de los Estados Unidos el 30 de agosto de 2021,

     Vistas las Directrices de la Unión Europea para la promoción y protección de los derechos del niño, sobre los niños y los conflictos armados, y sobre los defensores de los derechos humanos,

     Vista la Declaración Universal de Derechos Humanos,

     Vistos la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados, firmada en Ginebra el 28 de julio de 1951, y su Protocolo de 1967,

     Vista la Convención de las Naciones Unidas sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951,

     Visto el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de 1966,

     Vista la Convención de las Naciones Unidas de 1979 sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer,

     Vistos el Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular y el Pacto Mundial sobre los Refugiados de las Naciones Unidas, que siguió a la Declaración de Nueva York para los Refugiados y los Migrantes, aprobada por unanimidad por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 19 de septiembre de 2016,

     Visto el artículo 132, apartados 2 y 4, de su Reglamento interno,

    A. Considerando que, mientras bajo el régimen talibán en la década de 1990 Afganistán fue el principal refugio seguro y cuartel general operativo de las organizaciones terroristas internacionales, en particular Al Qaeda, responsable de numerosos y salvajes ataques terroristas contra civiles en Asia, África, Australia, Europa y América, así como del atentado terrorista más mortífero en la historia humana el 11 de septiembre de 2001 en los Estados Unidos, en el que murieron casi 3 000 personas de más de 90 nacionalidades;

    B. Considerando que el terrible atentado de hace veinte años contra los Estados Unidos desencadenó la Resolución 1368 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y dio lugar a la intervención en Afganistán de 2001 liderada por los Estados Unidos, lo que provocó el derrocamiento de los talibanes junto con el desmantelamiento y el declive de Al Qaeda y otras organizaciones yihadistas mundiales, un avance que se encuentra actualmente en grave peligro;

    C. Considerando que, tras los atentados del 11 de septiembre, la OTAN invocó el artículo 5 de su Tratado constitutivo, la única vez en que la OTAN ha invocado su defensa colectiva, con la contribución de más de cuarenta países a la seguridad del país y la participación de otras decenas de Estados y organizaciones, incluida la Unión, en la estabilización del país en consonancia con posteriores resoluciones de las Naciones Unidas;

    D. Considerando que la OTAN y los países aliados han estado presentes en Afganistán desde la caída del régimen talibán en 2001; que, en abril de 2021, tras tres años de negociaciones con los talibanes, los Estados Unidos anunciaron una retirada de las tropas que debía concluir el 11 de septiembre de 2021; que la retirada de la OTAN y de las tropas aliadas concluyó en agosto de 2021;

    E. Considerando que posteriormente los talibanes ganaron rápidamente terreno sobre el territorio controlado por el Gobierno; que el ejército y las fuerzas de seguridad afganos fueron incapaces de articular una defensa eficaz y que el presidente Ashraf Ghani huyó del país; que los talibanes se han hecho con el total control del país y han restablecido el Emirato Islámico de Afganistán;

    F. Considerando que en agosto de 2021 se produjo una evacuación, dirigida por los Estados Unidos, de más de 110 000 personas de Afganistán, sin coordinación alguna por parte de la comunidad internacional; que los Estados Unidos y la comunidad internacional lograron evacuar por vía aérea y poner a salvo a más de 120 000 afganos en situación de riesgo, agentes locales de representaciones diplomáticas y contingentes militares y ciudadanos extranjeros en un plazo de dos semanas en agosto de 2021; que se calcula que entre 150 000 y 170 000 afganos que han trabajado junto con la comunidad internacional estas dos últimas décadas han sido abandonados, y que sus vidas corren peligro;

    G. Considerando que el 7 de septiembre de 2021 los talibanes anunciaron la formación de un Gobierno en funciones encabezado por Mohamed Hasán Ajund, jefe del Consejo del Liderazgo talibán, en el que no se ha ofrecido formar parte ni a mujeres ni a personalidades ajenas a los talibanes; que en el Gobierno en funciones de los talibanes participan personas responsables de actos terroristas, como antiguos detenidos, personas sujetas a sanciones de las Naciones Unidas y una persona que figura en la lista de los más buscados por el FBI; que muchos de los miembros del Gobierno talibán en funciones son titulares de pasaportes expedidos por Pakistán; que este Gobierno discrimina gravemente a las minorías étnicas y religiosas del país;

    H. Considerando que el Gobierno en funciones de los talibanes se formó sin respetar las promesas de los talibanes de un Gobierno integrador; que se ha desmantelado el Ministerio de Asuntos de la Mujer; que los talibanes no prevén que las mujeres sigan ocupando puestos de liderazgo en Afganistán, están persiguiendo a mujeres líderes, funcionarias y activistas, y reprimen con fuerza mortífera las protestas por los derechos de las mujeres; que existe un temor bien fundado a que se derogue la ley para la eliminación de la violencia contra las mujeres, que impone sanciones penales para los matrimonios infantiles y forzados, la violencia doméstica y otros muchos abusos contra las mujeres;

    I. Considerando que el Gobierno en funciones de los talibanes ha prohibido las protestas en todo el país y ha iniciado una represión de los medios de comunicación libres, con detenciones de periodistas y agresiones contra estos, y la imposición de nuevas restricciones al trabajo de los medios de comunicación; que los talibanes utilizan la propaganda para difundir el odio hacia Occidente y la Unión Europea;

    J. Considerando que la situación de los derechos humanos se está deteriorando a marchas forzadas; que la lista de personas vulnerables y en situación de riesgo abarca a la mayor parte de la población, incluidas las mujeres, las niñas, el colectivo LGBTI+, las minorías étnicas y religiosas —en particular los chiíes hazaras—, los integrantes de la sociedad civil, el mundo universitario, los periodistas, los abogados, los jueces, los artistas, y los políticos y funcionarios del anterior Gobierno afgano; que durante los conflictos armados las mujeres han sufrido históricamente la violencia de género y la violencia sexual utilizadas como arma de guerra;

    K. Considerando que los talibanes están al parecer seleccionando a personas concretas para someterlas a acoso y actos de violencia e incluso asesinarlas como represalia; que se ha impedido a la mayoría de las mujeres regresar a los lugares de trabajo, a las universidades y a las escuelas; que han estallado protestas en el país, en particular contra el Gobierno exclusivamente masculino y sus planes para restringir los derechos de las mujeres y apartarlas de la vida pública, inclusive de las actividades deportivas; que los talibanes han reprimido violentamente las manifestaciones y la resistencia local, en particular en el valle del Panshir;

    L. Considerando que el país se enfrenta actualmente a una catástrofe humanitaria; que los alimentos, el agua y los medicamentos escasean gravemente; que 18,4 millones de afganos necesitan ayuda humanitaria, incluidos 14 millones que ya se encontraban en situación de inseguridad alimentaria; que la Comisión ha anunciado un incremento de la ayuda humanitaria a más de 200 millones de euros tanto para las personas que se encuentran dentro del país como para quienes huyen;

    M. Considerando que la crisis en Afganistán es, ante todo, una tragedia para el pueblo afgano, pero que también está poniendo en riesgo la propia seguridad de la Unión; que la Unión debe extraer las conclusiones necesarias de este fracaso colectivo y prepararse para sus repercusiones en nuestra seguridad, en particular por lo que respecta a una mayor amenaza terrorista; que la toma de poder de los talibanes ha envalentonado a los yihadistas de todo el mundo;

    N. Considerando que los afganos llevan años huyendo de su país y buscando refugio principalmente en los países vecinos, pero también en Europa; que cabe la posibilidad de que se produzca un aumento del número de afganos que migran a Europa;

    O. Considerando que la Comisión no ha coordinado los esfuerzos de evacuación de los ciudadanos europeos y afganos que trabajan para la Unión y sus Estados miembros ni ha sido capaz de crear un verdadero corredor aéreo europeo; que la evacuación de los nacionales de la Unión y los afganos en situación de riesgo que desean huir no ha terminado y exige unidad entre la Unión y sus Estados miembros, así como un canal de comunicación con los talibanes;

    P. Considerando que la comunicación con los talibanes no debe implicar en modo alguno el levantamiento de las sanciones existentes contra sus miembros;

    Q. Considerando que el aeropuerto internacional de Kabul vuelve a estar parcialmente operativo, pero que las fronteras terrestres de Afganistán están fuertemente vigiladas por controles talibanes; que millones de afganos permanecen en el país sin poder abandonarlo;

    R. Considerando que el país sigue en situación de extrema inseguridad; que la agrupación regional del EI denominada ISIS‑K reivindicó el 26 de agosto de 2021 un atentado en el aeropuerto que mató a unas 170 personas;

    S. Considerando que los talibanes se enfrentan a divisiones internas y a la oposición de otros grupos extremistas e intransigentes en Afganistán; que el régimen también tiene ahora acceso al material militar abandonado por las fuerzas afganas y aliadas; que estas armas podrían fácilmente ir a parar a manos de otros grupos terroristas reconocidos internacionalmente, como el Estado Islámico, Al Qaeda y sus filiales;

    T. Considerando que Afganistán es uno de los países del mundo más dependientes de las ayudas y que la mitad de su población, más de 18 millones de personas, necesita ayuda permanente, mientras que un tercio se encuentra en situación de inseguridad alimentaria; que más de 600 000 afganos han sido desplazados internos solo en 2021, de los cuales el 80 % son mujeres y niños; que se calcula que en total cinco millones de afganos han sido desplazados internos dentro de Afganistán y que 2,2 millones de refugiados afganos ya viven en países vecinos; que el desembolso de ayuda humanitaria se ve gravemente obstaculizado por el control talibán;

    U. Considerando que por el momento 760 000 afganos han regresado de Irán y Pakistán en 2021, lo que ha sobrecargado los servicios disponibles y suscitado preocupación en cuanto a su reintegración y sus condiciones de vida; que la Comisión ha anunciado un incremento de la ayuda humanitaria a más de 200 millones de euros tanto para las personas que se encuentran dentro del país como para quienes huyen;

    V. Considerando que desde 2001 se han producido avances palpables en los derechos de las mujeres y las niñas en Afganistán, en particular en el acceso a la educación, la atención sanitaria y la participación en la vida cívica y política; que estas mejoras son probablemente los logros positivos más destacados en la evolución reciente del país; que estos avances parciales se encuentran ahora en grave peligro a causa de la ocupación de Afganistán por parte de los talibanes;

    W. Considerando que los talibanes aspiran al reconocimiento, la legitimidad y el apoyo internacionales y han declarado públicamente que permitirán la libertad de las mujeres en el marco de la sharía, lo que se contradice con las informaciones cada vez más frecuentes en relación con la implantación de prácticas restrictivas en todo Afganistán y ataques dirigidos contra mujeres, profesores universitarios, defensores de los derechos humanos, trabajadores de medios de comunicación y funcionarios; que llegan noticias de que los talibanes, tras rastrear a las personas que trabajaron para las antiguas autoridades, las matan por venganza;

    X. Considerando que más del 75 % del presupuesto del Estado afgano y más del 95 % de su presupuesto militar procedía de la comunidad internacional;

    Y. Considerando que el reciente repunte de la pandemia de COVID‑19 en el país, la falta de vacunas y de suministros médicos, la sequía y la llegada del invierno son circunstancias que pueden agravar aún más la actual crisis socioeconómica y humanitaria; que la situación logística y de seguridad se ve aún más obstaculizada por la pandemia de COVID‑19;

    1. Lamenta la toma violenta de Afganistán por parte de los talibanes y se niega a reconocer a su actual Gobierno; expresa su profunda preocupación por el futuro de Afganistán, ahora que los talibanes se han apoderado del país y están imponiendo una sharía radical, privando al pueblo afgano de los derechos y libertades fundamentales de los que han disfrutado durante los últimos veinte años; transmite su más sentido pésame y su apoyo a las víctimas de las continuas violaciones y ataques terroristas, así como a sus familias;

    2. Expresa su profunda y sincera solidaridad tanto con los afganos que han huido del país como con los que permanecen; reitera que se trata ante todo de una crisis humanitaria y de derechos humanos en la que debe darse prioridad en todo momento a la seguridad y a los derechos de los afganos;

    3. Expresa su profunda preocupación por la crisis humanitaria, económica y de refugiados que está teniendo lugar en Afganistán; considera que un futuro seguro, pacífico y democrático para Afganistán exige una solución política negociada e integradora; reitera su compromiso permanente con un proceso de paz liderado y asumido por Afganistán y con la reconstrucción posconflicto como único camino creíble hacia la paz, la seguridad y el desarrollo incluyentes y a largo plazo;

    4. Lamenta que el proceso político y la planificación militar que han culminado en la retirada de las tropas estadounidenses de Afganistán se emprendieran unilateralmente y sin coordinación suficiente con los aliados de la OTAN; deplora que durante la operación de rescate en Kabul no haya habido colaboración ni coordinación alguna entre los Estados miembros de la Unión, en particular en lo que respecta a la comunicación con los Estados Unido, lo que provocó que la mayoría de las embajadas se vieran sorprendidas por la toma de Kabul por los talibanes; considera que con una mayor coordinación habría resultado más fácil evitar el caos y la desesperación consiguientes y se habría dispuesto de procedimientos más eficaces para hacer posible que aquellos con derecho a ser rescatados llegaran al aeropuerto de manera más ordenada y previsible;

    5. Lamenta la falta de comunicación entre los Estados Unidos y los países europeos y pide al Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) y a la Comisión que evalúen críticamente el proceso y presenten esta evaluación al Parlamento Europeo antes de que acabe este año;

    6. Expresa su gratitud por la valentía de todas las fuerzas y personal militares, tanto hombres como mujeres, los trabajadores de ayuda humanitaria y de desarrollo, los diplomáticos y el personal local que trabajaron y, en parte, siguen trabajando en Afganistán; alaba la destacable abnegación de que han hecho prueba tantas personas en estas dos últimas décadas en aras de un Afganistán más pacífico y seguro;

    7. Expresa su gran decepción por el rápido desmoronamiento de las estructuras estatales afganas, que no pudieron o no quisieron ofrecer resistencia frente a la ofensiva de los talibanes, la cual duró los diez días transcurridos desde que se hicieron con la primera capital de provincia hasta el momento en que entraron en Kabul; manifiesta su decepción por el fallido liderazgo del presidente Ashraf Ghani y por su decisión de huir de Afganistán; exige que se investiguen las acusaciones de una posible malversación de fondos del presupuesto afgano por parte del presidente Ghani y otros miembros de la élite política;

    Llamamiento a poner fin a la violencia

    8. Manifiesta su consternación por las violaciones denunciadas, incluidas ejecuciones de civiles y miembros de las fuerzas de seguridad nacionales afganas, reclutamientos de niños soldados, represión de protestas pacíficas y manifestaciones de disidencia, y restricciones de los derechos humanos dirigidas especialmente a mujeres y niñas, defensores de los derechos humanos, personas LGBTI+, minorías religiosas y étnicas, periodistas, escritores, profesores universitarios y artistas; insta a los talibanes a que pongan fin inmediatamente a estas prácticas y protejan en particular los derechos de las mujeres afganas a la educación, el trabajo y el deporte, así como de libre circulación, reunión y asociación, entre otros;

    9. Destaca la necesidad de documentación, de investigaciones transparentes y rápidas de todas las denuncias de abusos y violaciones de los derechos humanos y del Derecho internacional humanitario, y de exigir responsabilidades a los autores; apoya el uso a este respecto del régimen general de sanciones de la UE en materia de derechos humanos (ley Magnitski de la Unión); espera que los Estados miembros logren que se apruebe una resolución para establecer una misión de investigación sobre Afganistán con un sólido mandato y con carácter prioritario en el próximo 48.º período ordinario de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas;

    10. Pide al SEAE y a los Estados miembros que garanticen la aprobación de una resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para la renovación de la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en el Afganistán (UNAMA), que expira el 17 de septiembre de 2021;

    Mejora de la coordinación de los esfuerzos para la evacuación

    11. Pide a la Unión y a sus Estados miembros que colaboren para facilitar la continuación de la evacuación de los ciudadanos de la Unión y afganos en situación de riesgo, en particular mediante el uso de corredores seguros; recuerda que la Unión espera de los talibanes que faciliten este proceso; insiste en la necesidad de dar prioridad, en este sentido, a los colectivos en mayor situación de riesgo, en particular todas las mujeres y niñas, los defensores de los derechos humanos, las personas LGBTI+, las minorías religiosas y étnicas, los periodistas, los escritores, los profesores universitarios, los artistas y el personal local, entre otros;

    12. Solicita a la Comisión y al SEAE que diseñen y apliquen mecanismos de protección tanto para la actualidad como para el futuro, en coordinación con los Estados miembros, y que definan las medidas de protección previstas a la luz de posibles emergencias futuras que exijan este tipo de medidas; considera que la categoría de personal local debe incluir a todo el personal que haya trabajado para la Unión o en proyectos financiados por la Unión;

    Apoyo permanente a las mujeres y niñas afganas

    13. Expresa su solidaridad con las mujeres y los defensores de los derechos humanos que protestan en Afganistán contra la toma de posesión de los talibanes en el país y que desean vivir en una sociedad libre, estable, pacífica y diversa;

    14. Lamenta profundamente que veinte años de progreso en los derechos de las mujeres y las niñas y en la igualdad de género se encuentren ahora gravemente amenazados; reitera su posición en el sentido de que estos avances deben protegerse y supervisarse cuidadosamente; subraya que el derecho a la educación y al empleo, la ausencia de violencia de género, la protección de los derechos fundamentales, el acceso a la atención sanitaria y la plena participación en la toma de decisiones en la vida política, pública y cívica local y nacional deben ser exigencias fundamentales de la comunidad internacional en diálogo con los talibanes;

    15. Hace hincapié en la necesidad de velar por que las mujeres y los jóvenes que se han ido de Afganistán puedan proseguir su educación en otros países; anima a desarrollar medidas innovadoras para seguir empoderando a las mujeres y los jóvenes afganos, en particular proporcionando becas para estudiar en escuelas y universidades europeas;

    Grave preocupación por el Gobierno de facto de los talibanes

    16. Expresa su profunda preocupación por los nombramientos en el Gobierno provisional exclusivamente masculino, compuesto por treinta y tres mulás, varios de ellos objeto de sanciones de los Estados Unidos y las Naciones Unidas y buscados por actividades terroristas; observa con gran preocupación el nombramiento como ministro del Interior de Sirajuddin Haqqani, cuyos vínculos con actividades terroristas están ampliamente documentados, y la presencia de varias personas objeto de sanciones de las Naciones Unidas en el Gobierno de facto de los talibanes;

    17. Pide que se forme un Gobierno representativo y electo en el que las mujeres y los grupos minoritarios puedan participar de manera provechosa; recuerda que el desarrollo a largo plazo de Afganistán dependerá de la rendición de cuentas, la buena gobernanza, la protección sostenible de la población —incluidas la reducción de la pobreza y la creación de oportunidades de empleo—, el acceso a los servicios sociales y sanitarios, la educación y la protección de las libertades fundamentales y los derechos humanos;

    18. Subraya su apoyo a largo plazo a unas elecciones creíbles, libres, justas y transparentes, que respeten las normas internacionales, y manifiesta su respaldo a las observaciones electorales en el país;

    Necesidad de un compromiso operativo, pero sin reconocimiento oficial del Gobierno de facto

    19. Reconoce que es necesario un compromiso operativo con el nuevo Gobierno de facto de los talibanes para tratar cuestiones logísticas, operativas y humanitarias, con el fin de proporcionar ayuda humanitaria a los civiles necesitados y una salida segura a los ciudadanos extranjeros y afganos que deseen abandonar el país; señala que estos contactos deben limitarse estrictamente a los fines pertinentes en esta fase; hace hincapié en que no se han cumplido las condiciones para el reconocimiento político de los dirigentes de facto talibanes, que han asumido el poder por medios militares y actualmente están destruyendo los logros de los últimos veinte años;

    20. Recuerda que para la Unión una prueba de fuego clave en todo tipo de relación con los talibanes será el mantenimiento de lo logrado estos últimos veinte años, en particular en el ámbito de los derechos de las mujeres y la educación de las niñas, y asegurarse de que Afganistán no se convierte en una zona segura para yihadistas y otros grupos terroristas que lancen u orquesten ataques terroristas desde este territorio; reitera que la comunidad internacional juzgará a los talibanes basándose en lo que realmente hagan, y no en sus declaraciones públicas;

    21. Insta a la Comisión a que inicie rápidamente una investigación de conformidad con el artículo 19, apartado 1, letra a), del Reglamento SPG[2], a fin de suspender las preferencias comerciales de Afganistán en el marco del régimen «Todo menos armas» (TMA);

    22. Destaca la importancia de un retorno de la presencia de la Unión sobre el terreno cuando las condiciones de seguridad y políticas lo permitan;

    23. Pide que se organice una misión de las instituciones de la Unión en Kabul cuando las circunstancias lo permitan, a fin de que sus participantes se familiaricen con la situación humanitaria, migratoria, económica y de seguridad y con el estado de los derechos de las mujeres y las minorías en Afganistán;

    Garantías de que Afganistán no se convertirá en un nuevo baluarte de organizaciones terroristas

    24. Condena en los términos más enérgicos el mortífero atentado terrorista perpetrado el 26 de agosto de 2021 por parte del ISIS-K en la puerta Abbey Gate del aeropuerto internacional de Kabul y el hotel Baron, que provocó la muerte de más de ciento setenta personas, entre ellas trece miembros del personal de los Estados Unidos, y más de doscientos heridos;

    25. Insiste en que los talibanes y el Gobierno de la República Islámica deben cumplir sus compromisos en materia de lucha contra el terrorismo, en particular impidiendo que Al Qaeda, el Dáesh u otros grupos y personas que recurren al terrorismo utilicen suelo afgano para amenazar o violar la seguridad de cualquier otro país, no dando cobijo a miembros de estos grupos, e impidiéndoles el reclutamiento, el adiestramiento o la financiación; advierte de que la no adopción de medidas enérgicas contra estos grupos dará lugar a sanciones internacionales y al aislamiento de los talibanes;

    26. Insta a los Estados miembros a que conserven y transmitan toda la información obtenida a través de su presencia militar y policial en Afganistán, haciendo especial hincapié en los datos biométricos que son fundamentales para ayudar a los Estados miembros y terceros países a identificar a los combatientes extranjeros que retornan; subraya que la lucha contra la financiación del terrorismo es clave para crear un entorno favorable a la seguridad en Afganistán; insta a todos los socios pertinentes a que redoblen sus esfuerzos para desmantelar todas las redes de financiación del terrorismo; subraya que debe priorizarse la búsqueda de soluciones a la inminente amenaza terrorista en Afganistán derivada de la toma de poder por los talibanes en la brújula estratégica de la Unión, que detallará las amenazas militares a las que se enfrenta la Unión, así como sus aspiraciones para estos próximos años; insta a los servicios de información europeos a que intensifiquen el intercambio de análisis de amenazas actualizados periódicamente con el fin de mejorar la puesta en común de información y la cooperación institucional;

    27. Recuerda que la producción y el comercio de opio constituyen una importante fuente de ingresos para los talibanes, cuya incidencia supera con mucho las fronteras afganas; expresa su preocupación por el riesgo inminente de que la inestabilidad en el país potencie el comercio ilícito de drogas, así como la circulación de armas, el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo;

    28. Pide que haya una inscripción y controles de seguridad exhaustivos de las personas que están siendo evacuadas de la región, así como un mayor intercambio de información entre las fuerzas o cuerpos de seguridad de los Estados miembros, los Estados Unidos y Europol, a fin de evitar posibles amenazas para la seguridad derivadas del terrorismo y la delincuencia organizada;

    29. Condena los daños irreparables causados a los lugares de interés cultural por los talibanes y sus acólitos y se teme que la inestabilidad provocará una intensificación del contrabando internacional y el robo de patrimonio cultural, que podrían utilizarse para financiar una mayor actividad de organizaciones terroristas en la región; insta a que se lleve a cabo en Europa la digitalización de los bienes culturales afganos con el fin de apoyar la detección de mercancías de contrabando, y pide que se aplique una prohibición provisional general de la importación de bienes culturales desde Afganistán, a fin de privar a los talibanes y a sus acólitos de la posibilidad de beneficiarse del contrabando cultural;

    Continuación del incremento de la ayuda humanitaria

    30. Encomia la labor de las organizaciones internacionales y de las organizaciones no gubernamentales locales e internacionales que prestan servicios, asistencia y socorro al pueblo afgano, a pesar de los riesgos para su seguridad; pide a los talibanes que garanticen la seguridad de las organizaciones de la sociedad civil locales e internacionales, las organizaciones no gubernamentales y las organizaciones humanitarias, en particular de su personal femenino, que es indispensable para prestar servicios esenciales a las mujeres y niñas afganas; subraya que estas trabajadoras humanitarias deben poder realizar su labor libremente y sin temor a represalias;

    31. Pide que se intensifique y coordine la ayuda humanitaria con las agencias de las Naciones Unidas y las organizaciones no gubernamentales, incluida la creación de corredores humanitarios para el suministro de ayuda alimentaria, agua, saneamiento y medicamentos; acoge con satisfacción la decisión de la Comisión de aumentar la ayuda humanitaria para Afganistán pasando de más de 50 millones EUR a más de 200 millones EUR; celebra la reciente decisión de la comunidad internacional de comprometer 1 000 millones de euros para el pueblo afgano y pide a la Comisión que lidere los esfuerzos de promoción para garantizar que se satisfagan plenamente las necesidades de ayuda humanitaria;

    32. Insiste en que, en lo que respecta a la ayuda humanitaria, se han de priorizar las necesidades inmediatas de las mujeres y las niñas afganas, en particular de las desplazadas; destaca que es fundamental reducir la vulnerabilidad a la violencia de género y garantizar el acceso a la atención sanitaria y a los artículos de higiene básica;

    33. Insiste en que la Unión debe seguir prestando apoyo directo a los políticos y activistas de la sociedad civil afganos comprometidos con los derechos humanos y los valores fundamentales, muchos de los cuales se encuentran actualmente en el exilio, de modo que puedan seguir trabajando para preservar los logros de los últimos veinte años y proseguir las reformas en Afganistán;

    34. Hace hincapié en que el apoyo financiero europeo a través de las autoridades está condicionado a la preservación y el desarrollo de los logros de los últimos veinte años, en particular los derechos de las mujeres y las niñas; insiste en que los talibanes deben demostrar que respetan estos logros y que se comprometen a salvaguardarlos, algo que no han hecho hasta el momento; insiste en que la Unión debe asegurarse de que la ayuda humanitaria a los civiles afganos necesitados se canaliza a través de las organizaciones internacionales y no gubernamentales pertinentes, y ha de insistir en que los talibanes deben garantizar un acceso seguro y sin trabas a las organizaciones no gubernamentales locales e internacionales; subraya que los talibanes no deben poner trabas a la entrega y desembolso de ayuda humanitaria a todas las personas necesitadas;

    35. Solicita a la Comisión que estudie la totalidad de los proyectos de desarrollo en curso en el país para intentar valorar cuáles pueden continuar con los socios locales o las organizaciones no gubernamentales e internacionales, sin intromisiones del régimen talibán, poniéndose como condiciones la participación de mujeres, garantías de seguridad para los cooperantes de ayuda al desarrollo y salvaguardias eficaces frente a la corrupción;

    Deber de la Unión de articular una respuesta frente a una posible crisis migratoria y de refugiados

    36. Destaca el derecho fundamental de los afganos a intentar ponerse a salvo; insta a que se adopten todas las medidas necesarias para reanudar las evacuaciones coordinadas del país bajo los auspicios del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), en particular mediante la creación de corredores seguros y la reapertura permanente del aeropuerto internacional de Kabul y de las fronteras terrestres de Afganistán; pide un apoyo específico para las mujeres, las niñas y todas las personas en situación de riesgo que deseen abandonar el país, con el fin de garantizarles rutas seguras;

    37. Destaca que la mayor parte de los refugiados afganos buscará protección en primer lugar en los países vecinos, por lo que la Unión debería prever la concesión de ayudas adicionales para los países vecinos de Afganistán que acogen refugiados, preferiblemente a través de las Naciones Unidas y sus agencias, así como de las organizaciones internacionales sobre el terreno;

    38. Recuerda que el apoyo financiero, logístico y de creación de capacidades para la acogida de refugiados y migrantes afganos en los países vecinos no es una alternativa a una auténtica política europea de asilo y migración; considera que la Unión debe concluir y aplicar urgentemente su Nuevo Pacto sobre Migración y Asilo con el objetivo de poder hacer frente a los flujos migratorios de manera más eficaz y humanitaria;

    39. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que garanticen un esfuerzo europeo coordinado para aplicar una política de asilo humanitaria en la que la Unión asuma su responsabilidad moral en materia de acogida e integración; acoge con satisfacción el Foro de Reasentamiento previsto para septiembre; hace hincapié en que la política de la Unión debe incluir, con carácter prioritario, una ampliación del reasentamiento de las personas más vulnerables y en situación de mayor riesgo, así como otras vías complementarias, como visados humanitarios y un programa especial de visados para las mujeres afganas que buscan protección frente al régimen talibán; insta a los Estados miembros a que reevalúen las solicitudes de asilo actuales y recientes, incluidas las denegadas, a la luz de la reciente evolución de la situación; insiste en que bajo ninguna circunstancia debe haber retornos forzosos a Afganistán;

    40. Pide al Consejo que utilice los instrumentos disponibles, como la Directiva sobre protección temporal[3] y el Mecanismo de Protección Civil, para maximizar en toda la Unión los esfuerzos destinados garantizar una mejor coordinación entre los Estados miembros, así como el acceso inmediato a la protección; reitera su petición a la Comisión de que publique una propuesta legislativa sobre visados humanitarios y pide un reparto equitativo de responsabilidades entre los Estados miembros;

    41. Solicita que se ofrezca mayor cooperación y apoyo a terceros países para ayudarles en la lucha contra las redes delictivas que se dedican al tráfico ilícito de migrantes y la trata de seres humanos; pide a Europol que ofrezca un análisis de los riesgos de delitos y una cooperación reforzada con terceros países dentro del marco más general de lo que acontece en Afganistán;

    42. Pide a la Comisión que esta resolución quede reflejada al programar el Instrumento de Vecindad, Cooperación al Desarrollo y Cooperación Internacional - Europa Global y preparar los correspondientes programas indicativos plurianuales;

    Necesidad de mayor cooperación con los países de la región de Afganistán y defensa de los derechos humanos fundamentales y del Estado de Derecho

    43. Es consciente de que la actual situación en Afganistán no es propicia a la estabilidad en la región; subraya que la salida de Occidente de Afganistán ha provocado un vacío que está generando una mayor inestabilidad; destaca que ahora recae una mayor responsabilidad en las potencias vecinas y regionales por la situación en Afganistán y que estas deben impedir que la inestabilidad desborde las fronteras del país; insiste en la necesidad de que la Unión refuerce la colaboración en este sentido con los países de Asia Central, en particular con Uzbekistán, con el que negocia en estos momentos un acuerdo de colaboración y cooperación reforzado, así como con Tayikistán; subraya que esta cooperación no debe socavar la defensa por parte de la Unión de los valores fundamentales y del Estado de Derecho;

    44. Expresa su preocupación por la seguridad de los afganos en situación de alto riesgo y de los que cruzan a países vecinos por las fronteras terrestres, en particular Pakistán; lamenta la falta de coordinación por parte de la comunidad internacional a este respecto y exhorta a los Estados miembros de la Unión a que aprovechen todas las herramientas e instrumentos diplomáticos para garantizar el acceso a las fronteras terrestres, el paso seguro y el acceso a las instalaciones diplomáticas; destaca el papel fundamental de coordinación de las delegaciones de la Unión en los países vecinos a la hora de prestar apoyo en este sentido;

    45. Recuerda que, durante muchos años, Pakistán ha proporcionado refugios seguros a militantes talibanes, así como asistencia a sus fuerzas de seguridad; encarga al SEAE que transmita a los dirigentes de Pakistán que son responsables de la seguridad y la estabilidad en Afganistán y que deben ejercer su influencia sobre los talibanes para alcanzar estos objetivos;

    46. Solicita a la Comisión y a los Estados miembros que brinden a Afganistán y a sus países vecinos apoyo de manera inmediata tendente al desarrollo de capacidades de asilo, junto con asistencia de la Oficina Europea de Apoyo al Asilo, y ayuda humanitaria para los más vulnerables, al objeto de infundir estabilidad en la región y evitar otra crisis migratoria;

    47. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que refuercen con carácter inmediato el apoyo a los países vecinos de Afganistán que están acogiendo a un gran número de migrantes y refugiados, a fin de hacer lo posible por que las personas necesitadas de protección disfruten de una acogida segura y de condiciones de vida sostenibles;

    Una llamada de atención para la Unión Europea: necesidad de reformas

    48. Es consciente de que la retirada de las fuerzas estadounidenses e internacionales de Afganistán es la expresión de un fracaso colectivo de la política y estrategia exterior y de seguridad occidental que puede tener consecuencias perjudiciales a largo plazo; estima que, a corto plazo, ello socavará la credibilidad de Occidente, provocará una crisis de confianza y obligará a extraer lecciones importantes de esta experiencia para el futuro, en particular a la hora de decidir sobre la naturaleza y el mandato de las intervenciones militares;

    49. Expresa su profunda frustración y preocupación por la ineficacia de los Estados Unidos, la OTAN, el SEAE y las instituciones de la Unión Europea en su conjunto durante los últimos veinte años a la hora de mantener y financiar el Gobierno de Ghani, en realidad corrupto y ajeno al pueblo, así como unas fuerzas armadas que han resultado ser ineficaces; manifiesta su preocupación por el hecho de que nuestro fracaso colectivo en Afganistán suponga una ventaja estratégica para las potencias no occidentales, como China y, en menor medida, Rusia, sin que estas hayan prestado un apoyo significativo al desarrollo de Afganistán ni participado en el mismo; recuerda que las autoridades afganas, inmersas en luchas políticas intestinas y en una corrupción sistémica, no fueron capaces de superar la baja calidad de su gobernanza;

    50. Hace hincapié en la importancia de la buena gobernanza, el Estado de Derecho y la lucha contra la corrupción, en los que no se han logrado avances suficientes en Afganistán en el contexto de la guerra contra el terrorismo en el país; estima que, para que el buen resultado de la construcción del Estado y del programa internacional de la Unión en materia de derechos humanos, la Unión debe aplicar un enfoque integrado de las políticas exterior, humanitaria, de desarrollo, de derechos humanos, de seguridad, de igualdad de género y comercial;

    51. Considera que esta crisis demuestra la necesidad de que la Unión refuerce significativamente su capacidad para actuar de manera autónoma y por ende de fortalecer la cooperación en materia de defensa de la Unión mediante la creación de una auténtica Unión Europea de Defensa, que debe ir acompañada del refuerzo del pilar europeo de la OTAN; considera que la Unión debe invertir en capacidades militares como son el conocimiento de la situación, la vigilancia y reconocimiento, la información y la creación de un corredor aéreo estratégico; recuerda que el hecho de que las fuerzas europeas no pudieran mantener bajo control un aeropuerto internacional como el de Kabul sin el apoyo de los Estados Unidos constituye un clamoroso ejemplo del volumen de inversión que hará falta; celebra las recientes reflexiones realizadas por el alto representante a este respecto, y reitera su apoyo al diálogo fundamental y exhaustivo entre las instituciones de la Unión, sus Estados miembros, los Parlamentos nacionales, los socios europeos y la sociedad civil sobre el camino a seguir;

    52. Considera que las cuestiones de asuntos exteriores de la Unión deben decidirse mediante un uso ampliado de la mayoría cualificada con arreglo a los Tratados de la Unión;

    53. Pide al SEAE que refuerce la representación diplomática de la Unión en Asia Central, en particular en Tayikistán, a fin de poder recibir información de primera mano sobre la evolución de los acontecimientos sobre el terreno; insiste en que la situación en Afganistán, especialmente en lo que respecta a las mujeres y las niñas y los grupos étnicos y religiosos, así como otros grupos vulnerables, siga siendo estudiada y evaluada en las semanas y los meses venideros;

    54. Reconoce la importancia de una estrecha cooperación con los Estados Unidos centrada en buscar soluciones a los numerosos desafíos y en proporcionar ayuda humanitaria al pueblo afgano, teniendo en cuenta al mismo tiempo las lecciones aprendidas en Afganistán; agradece al ejército estadounidense su apoyo en la evacuación desde el aeropuerto internacional de Kabul y expresa sus más sinceras condolencias a las familias de los militares que murieron durante el proceso;

    55. Pide a la Unión y a los Estados miembros que velen por una protección eficaz de las fronteras exteriores de la Unión, en plena consonancia con la legislación de la Unión y los derechos fundamentales, a fin de estar más preparados de cara a posibles movimientos migratorios procedentes de la región y entradas no autorizadas en la Unión;

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    56. Encarga a su presidente que transmita la presente Resolución al Consejo, a la Comisión, al vicepresidente de la Comisión / alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, al enviado especial de la Unión Europea para Afganistán, a los Parlamentos nacionales de los Estados miembros y al Congreso de los Estados Unidos.

     

     

    Última actualización: 15 de septiembre de 2021
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