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Procedimiento : 2001/2158(COS)
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Ciclo relativo al documento : A5-0075/2002

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A5-0075/2002

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P5_TA(2002)0209

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Jueves 25 de abril de 2002 - Bruselas
Liquidación de los préstamos de los HIPC
P5_TA(2002)0209A5-0075/2002

Resolución del Parlamento Europeo sobre la Comunicación de la Comisión sobre la propuesta de Decisión del Consejo relativa a la posición que la Comunidad debe adoptar en el Consejo de Ministros ACP/CE en cuanto a la liquidación de los préstamos especiales concedidos a los países pobres muy endeudados (HIPC) y menos desarrollados (PMD) de la región ACP que subsistan después de la aplicación de todos los mecanismos de alivio de la deuda de la iniciativa HIPC (COM(2001) 210 - C5-0394/2001 - 2001/2158(COS))

El Parlamento Europeo,

–  Vista la Comunicación de la Comisión (COM(2001) 210 – C5&nbhy;0394/2001),

–  Visto el Acuerdo de Asociación ACP-UE, en particular su artículo 66,

–  Vista la campaña "Jubile 2000" en la que se pide la condonación de la deuda,

–  Vista la Declaración de El Cairo y el Plan de Acción adoptados en la Cumbre África-Europa de los días 3 y 4 de abril de 2000,

–  Vista la Declaración de la Cumbre del Milenio de las Naciones Unidas (6-8 de septiembre de 2000),

–  Vistos la Declaración de Bruselas y el Plan de Acción adoptados por la Tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Países Menos Desarrollados (20 de mayo de 2001),

–  Vistas las Declaraciones del G8, en particular las de Colonia (junio de 1999) y Génova (julio de 2001),

–  Vista la Decisión 98/453/CE del Consejo, de 6 de julio de 1998, relativa a una ayuda excepcional en favor de los países ACP altamente endeudados(1),

–  Vistas las Resoluciones de la Asamblea Paritaria ACP-UE sobre la carga de la deuda en los países ACP (aprobadas el 24 de septiembre de 1998 en Bruselas),

–  Vistas sus anteriores resoluciones sobre la deuda externa de los países pobres, en particular las Resoluciones de 16 de enero de 1998(2) y de 18 de mayo de 2000(3),

–  Visto el apartado 1 del artículo 47 de su Reglamento,

–  Visto el informe de la Comisión de Desarrollo y Cooperación (A5-0075/2002),

A.  Teniendo en cuenta que, en muchos casos, el volumen de ayuda al desarrollo recibido por algunos de los países afectados por la crisis de la deuda es inferior al volumen desembolsado para satisfacer el servicio de la deuda,

B.  Teniendo en cuenta que la mayoría de los países considerados por el FMI y el Banco Mundial países pobres muy endeudados (HIPC) son países ACP, y que la carga de la deuda en estos países constituye un importante obstáculo al desarrollo económico y social,

C.  Considerando la caída de los precios de las materias primas durante los últimos años y el hecho de que, según el Banco Mundial, la relación deuda-exportaciones pasó del 50,5% en 1975 al 236,9% en 1996,

D.  Considerando que la deuda de los HIPC ha pasado así de 147 000 millones de dólares en 1989 a 214 000 millones de dólares en 2001, lo que representa para ellos una carga insoportable,

E.  Considerando que la iniciativa HIPC es muy insuficiente para resolver este problema y que en realidad no disminuye la deuda nominal de los HIPC; constatando que sólo 23 del total de 42 países HIPC entran en consideración para este programa,

F.  Considerando que es posible que en muchos países en desarrollo aumente la pobreza, dado que los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001 han aumentado el retraso económico global preexistente y que, precisamente, las condiciones de extrema pobreza pueden provocar una vez más la desesperación,

G.  Considerando que para romper la espiral de pobreza en la que están atrapados los HIPC es esencial combatir las causas que están en el origen de los conflictos con vistas a asegurar una paz duradera y a adoptar una primera medida hacia la paz que permita utilizar de modo eficaz los recursos liberados con el alivio de la deuda, que es evidente que en situaciones de guerra o en conflictos de violencia extrema (como ocurre en Angola, Colombia, Sierra Leona y Palestina, entre otros) los planes de desarrollo se ven condenados al fracaso,

H.  Considerando que los esfuerzos realizados para aliviar más la deuda deberían incluirse en el marco de los esfuerzos globales destinados a reforzar los recursos puestos al servicio de los objetivos del desarrollo social y humano,

I.  Considerando que en la Declaración de Gotemburgo y en las Conclusiones de Laeken el Consejo Europeo reafirmó el compromiso de la UE de alcanzar el objetivo oficial de las Naciones Unidas de asignar el 0,7% del PNB a ayuda al desarrollo, y que, con miras a la celebración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre la financiación al servicio del desarrollo, prevista para marzo de 2002, y la Cumbre de la Tierra (septiembre de 2002, Johannesburgo), se debería establecer un calendario preciso acompañado de las medidas necesarias para alcanzar ese objetivo,

J.  Considerando que el desarrollo humano es esencial como medio para que se respeten los derechos humanos, y que los derechos básicos, fundamentales y también socioeconómicos, como el derecho a la vida, el acceso universal a la educación, la salud, el empleo y el bienestar, son a su vez la base del desarrollo humano,

K.  Considerando que aunque, lamentablemente, el Parlamento no tiene competencias sobre el FED, recibe anualmente información financiera sobre el mismo y sigue siendo competente para aprobar anualmente la gestión de la Comisión en la ejecución del FED,

1.  Señala que en los últimos años se han concedido muchos préstamos a los países ACP con objeto de garantizar la financiación de la deuda y de los intereses de los préstamos existentes y no para efectuar nuevas inversiones, y que es imprescindible romper este círculo vicioso que favorece la pobreza;

2.  Acoge con satisfacción la propuesta presentada por la Comisión, que representa un complemento a las acciones emprendidas en favor de los países menos desarrollados en la línea preconizada por el Parlamento y que permitirá a los países ACP más pobres progresar en la lucha contra la pobreza;

3.  Opina que una reforma con vistas a hacer más justos los sistemas financiero y comercial internacionales podrá ofrecer una oportunidad para salir de la miseria a estos países;

4.  Lamenta sin embargo no haber sido consultado formalmente sobre la misma;

5.  Considera que la iniciativa HIPC reforzada, si bien reconoce el fracaso de los programas anteriores basados en estrategias puramente macroeconómicas y pretende establecer un vínculo entre el alivio de la deuda y la reducción de la pobreza (condicionamiento basado en los Documentos estratégicos relativos a la reducción de la pobreza) haciendo más flexibles los criterios de elegibilidad, es todavía insuficiente en el contexto actual de globalización de la economía;

6.  Aboga por que se apoyen esfuerzos alternativos para revisar desde la perspectiva del desarrollo humano los umbrales de sostenibilidad de la deuda;

7.  Considera que se debería acelerar el proceso de alivio de la deuda pública y profundizar en el mismo, a condición de que los gobiernos beneficiarios de los países afectados respeten los derechos humanos y los principios de buen gobierno y concedan prioridad a la erradicación de la pobreza;

8.  Hace hincapié en que la sostenibilidad a largo plazo de la deuda dependerá del mantenimiento de unas políticas económicas acertadas, de una gestión más estricta de la deuda y de la puesta a disposición de una financiación adecuada; en este sentido, y en el contexto de las diferentes iniciativas de apoyo a medio y largo plazo, los vínculos privilegiados de determinados Estados miembros, en general los países más industrializados, con algunos HIPC, podrían desempeñar un papel determinante en el seguimiento de la fase de ajuste y transición económica tras la cancelación de la deuda con miras a la progresiva integración de dichos países en la economía mundial;

9.  Opina que la mejora en la eficacia del gasto público constituye una de las formas más adecuadas para garantizar que los recursos obtenidos a través del alivio de la deuda, junto con los demás recursos y la ayuda exterior, contribuyan efectivamente a la reducción de la pobreza;

10.  Considera que los fondos adicionales que los gobiernos obtengan del alivio de la deuda deberán asignarse a proyectos sociales a través de planes concertados con los donantes y la sociedad civil contribuyendo a incrementar el gasto social en ámbitos como la educación y la atención sanitaria primaria, el problema del sida y otras medidas de reducción de la pobreza;

11.  Recomienda que la elaboración, junto con los países afectados, de los Documentos estratégicos relativos a la reducción de la pobreza constituya un proceso participativo y transparente en el que la sociedad civil esté involucrada en la determinación de las prioridades del desarrollo;

12.  Observa que los Documentos estratégicos relativos a la reducción de la pobreza proporcionan un medio para estructurar las asociaciones con los donantes, así como un marco para las intervenciones de los donantes y de otros socios, que aseguran que el apoyo exterior está adecuadamente integrado en los programas nacionales;

13.  Solicita a la Comisión y a los Estados miembros que ofrezcan asistencia técnica a los países ACP para poner a punto sistemas de gestión de la deuda, incluida la deuda interna, así como establecer mecanismos que aseguren que los dividendos procedentes del alivio de la deuda se invierten en programas de desarrollo humano a tenor del modelo creado por el PNUD (los dispositivos de cooperación nacional), sistemas que podrían servir de base para la coordinación entre los donantes y las IFM (Instituciones Financieras Multilaterales) con miras a un control del empleo de los recursos liberados;

14.  Señala que el éxito de la iniciativa en favor de los HIPC requiere la coordinación entre los diferentes donantes y los países beneficiarios y que, en la puesta en práctica de los planes de alivio de la deuda, es imprescindible el reparto equitativo de la carga de tal operación;

15.  Insta a los bancos y a las entidades financieras de los países industrializados a que proporcionen la ayuda de forma más eficaz, a que eliminen los obstáculos burocráticos y a que armonicen los procedimientos, a fin de reducir al mínimo los retrasos y los costes de transacción;

16.  Destaca que un control riguroso del funcionamiento de los mecanismos HIPC y de las demás medidas propuestas para el alivio de la deuda es fundamental para luchar contra la corrupción y el abuso de recursos, así como necesario para asegurar un alivio de la deuda justo, eficaz y viable;

17.  Considera que, dado que no todos los Estados miembros de la UE están representados en el G8, la UE debería coordinar las propuestas comunitarias en el seno de ese grupo, del Banco Mundial y del FMI para ofrecer un apoyo financiero importante al alivio de la deuda, coherente con su papel de mayor donante del mundo;

18.  Considera que, habida cuenta de los recientes acontecimientos, si se produce un cambio importante en las condiciones económicas de un país debido a circunstancias externas excepcionales, la iniciativa HIPC debe proporcionar ayuda adicional a nivel de la ejecución;

19.  Considera que el comercio es una importante fuente de crecimiento y de reducción de la pobreza y que un mayor acceso a los mercados proporcionará un importante impulso al desarrollo;

20.  Hace un llamamiento a las IFM, a la OMC y a otras organizaciones multilaterales que participan en la iniciativa marco integrada para que intensifiquen la asistencia técnica vinculada al comercio con los países menos desarrollados a fin de ayudarles a superar los obstáculos internos a la integración comercial;

21.  Pide la revisión de las normas de la OMC con vistas a realizar los objetivos de desarrollo sostenible establecidos en Río en 1992, y considera que dichos objetivos han de servir para definir las nuevas normas de los mecanismos directores de la economía mundial para luchar con eficacia contra la pobreza;

22.  Recuerda que la iniciativa HIPC, y más en general las medidas de condonación o de reducción de la deuda, no han de servir de pretexto para una reducción de la ayuda al desarrollo;

23.  Reconoce que para la mayoría de los países con bajos ingresos la posibilidad de disponer de ayuda oficial al desarrollo sigue siendo un complemento indispensable para la movilización de los recursos nacionales y la inversión extranjera si se quieren alcanzar los objetivos de crecimiento y de reducción de la pobreza (objetivos 2015);

24.  Recuerda en este contexto el compromiso de alcanzar lo antes posible el objetivo de las Naciones Unidas de conceder una ayuda oficial al desarrollo equivalente al del PNB, contraído por la UE y sus Estados miembros, tal como se expresó en el Consejo Europeo de Gotemburgo y se confirmó en el Consejo de Desarrollo de Bruselas el 8 de noviembre de 2001; opina que una propuesta concreta para alcanzar el objetivo del 0,7% y un calendario preciso por parte de los países más industrializados (G8) representaría un mensaje contundente con miras a involucrar a la comunidad internacional en el éxito de la Conferencia de Monterrey y en el propio futuro de la cooperación al desarrollo;

25.  Exige una vez más que el FED se integre en el presupuesto global de desarrollo de la UE, ya que con ello aumentaría considerablemente la transparencia, la visibilidad y la coherencia de la acción exterior de la UE; pide a la Presidencia española que, en el contexto de la Convención sobre el Futuro de la Unión Europea y de los preparativos generales para la próxima CIG, presente propuestas concretas para incluir el FED en el presupuesto de la UE;

26.  Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución a la Comisión, al Consejo ACP&nbhy;UE, a las Naciones Unidas, al FMI y al Banco Mundial.

(1) DO L 198 de 15.7.1998, p. 40.
(2) DO C 34 de 2.2.1998, p. 196.
(3) DO C 59 de 23.2.2001, p. 239.

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