Resolución del Parlamento Europeo sobre la evaluación de la Ronda de Doha tras la Conferencia Ministerial de la OMC en Hong Kong (2005/2247(INI))
El Parlamento Europeo,
– Vista la declaración ministerial de la Sexta reunión de la Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC), adoptada el 18 de diciembre de 2005(1),
– Vistas las declaraciones finales de la Conferencia Parlamentaria de la OMC, tras las sesiones de Hong Kong, del 12 al 15 de diciembre de 2005, y de Bruselas, del 24 al 26 de noviembre de 2004,
– Vista su Resolución, de 1 de diciembre de 2005, sobre los preparativos para la Sexta Conferencia Ministerial de la OMC que se celebrará en Hong Kong(2),
– Vistas las conclusiones del Consejo sobre el Programa de Doha para el Desarrollo (PDD) de la OMC, tras la reunión extraordinaria celebrada en Luxemburgo por el Consejo de Asuntos Generales y Relaciones Exteriores el 18 de octubre de 2005 (13378/05),
– Vista su Resolución, de 12 de mayo de 2005, sobre la evaluación de la Ronda de Doha tras la Decisión del Consejo General de la OMC de 1 de agosto de 2004(3),
– Vista la Decisión, de 1 de agosto de 2004, del Consejo General de la OMC(4),
– Vista la declaración ministerial de Doha de la Organización Mundial del Comercio (OMC) de 14 de noviembre de 2001(5),
– Vistas sus Resoluciones anteriores, de 15 de diciembre de 1999, sobre la Tercera Conferencia Ministerial de la OMC celebrada en Seattle(6); de 13 de diciembre de 2001, sobre la reunión de la OMC en Qatar(7); y de 25 de septiembre de 2003, sobre la Quinta Conferencia Ministerial de la OMC en Cancún(8),
– Visto el informe Sutherland sobre el futuro de la OMC: Cambios institucionales en el nuevo milenio(9),
– Vista su Resolución, de 9 de marzo de 2005, sobre la propuesta de Reglamento del Consejo relativo a la aplicación de un sistema de preferencias arancelarias generalizadas(10),
– Visto el artículo 45 de su Reglamento,
– Vistos el informe de la Comisión de Comercio Internacional y las opiniones de la Comisión de Desarrollo Regional, la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural, la Comisión de Industria, Investigación y Energía, y la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios (A6-0051/2006),
A. Considerando que el sistema multilateral de comercio integrado en la OMC contribuye a fomentar la imparcialidad, la seguridad, la transparencia y la estabilidad del comercio internacional, así como a la mejor gestión de la globalización a través de normas y disciplinas multilaterales y a la resolución de litigios por vía judicial, dándose prioridad a las cuestiones relativas al desarrollo sostenible y a los derechos humanos,
B. Considerando que la Conferencia Ministerial celebrada en Doha del 9 al 14 de noviembre de 2001 comprometió a todos los miembros de la OMC a una ronda de desarrollo (denominada en lo sucesivo "Ronda de Doha") cuyo objetivo central sería el fomento de un sistema de comercio más justo y más favorable al desarrollo basado en normas multilaterales,
C. Considerando que el éxito de la conclusión de la Ronda de Doha, que genere una apertura real del mercado y el refuerzo de las normas multilaterales, podría convertirse en un parámetro importante para estimular el crecimiento económico, el desarrollo y el empleo en todo el mundo, y para contribuir eficazmente a la integración de los países en desarrollo en la economía mundial,
D. Considerando que la Unión Europea ha desempeñado una función esencial en las negociaciones desde el lanzamiento de la Ronda de Doha y ha presentado propuestas verosímiles y sustanciales en todos los ámbitos de negociación, incluida la agricultura; si bien otros países desarrollados y en desarrollo más avanzados no han mostrado la misma flexibilidad ni la misma capacidad de compromiso,
E. Considerando que una conclusión con éxito de la Ronda de Doha, que conduzca a una mayor liberalización mutua del comercio mundial de bienes y servicios, constituirá un elemento importante para lograr un mayor crecimiento, más competitividad en el empleo en la Unión Europea, y para alcanzar los objetivos de la Estrategia de Lisboa,
F. Considerando que se han establecido en Hong Kong los nuevos plazos de abril de 2006 para lograr un acuerdo completo en materia de modalidades, y de julio de 2006 para la presentación de proyectos de calendarios de aplicación,
G. Considerando que los esfuerzos para cumplir el plazo de 2006 para la conclusión de la Ronda de Doha no deben comprometer el objetivo de alcanzar resultados ambiciosos y equilibrados, que reflejen los objetivos de desarrollo enunciados en la Declaración Ministerial de Doha,
H. Considerando que la no conclusión de las negociaciones en 2006 implica un riesgo de colapso de la Ronda de Doha, lo que, a su vez, podría cuestionar la credibilidad del sistema de comercio multilateral y resultar en un viraje hacia acuerdos comerciales bilaterales y regionales que, con frecuencia, acentúan los desequilibrios entre el mundo desarrollado y el mundo en desarrollo,
I. Considerando que la Ronda de Doha debe proporcionar resultados que fomenten el desarrollo en todos los ámbitos de negociación, especialmente en interés de los países en desarrollo más pobres y vulnerables,
J. Considerando que existe una gran variedad de situaciones en los países en desarrollo, que deben asumir compromisos y recibir un trato especial y diferenciado en función de sus niveles de desarrollo y su competitividad general y sectorial, mientras que los países menos desarrollados y más vulnerables no deberían tener que asumir compromiso alguno,
K. Considerando que la UE debería responder a las solicitudes de liberalización del comercio de productos agrícolas de forma que se asegure la sostenibilidad, la competitividad y el carácter multifuncional del sector agrícola de la UE,
L. Considerando que se ha acordado la fecha límite de 2013 para la supresión de los subsidios a las exportaciones agrícolas; considerando que no se ha logrado realizar progresos comparables en ámbitos relativos a las subvenciones nacionales y al acceso al mercado,
M. Considerando que la UE es con diferencia el mayor importador a escala mundial de productos agrícolas de los países en desarrollo,
N. Considerando que la protección de indicaciones geográficas sigue siendo crucial para la UE, que goza de ventajas competitivas para numerosos productos regionales de alta calidad,
O. Considerando que el acceso a los mercados para los productos agrícolas (NAMA) ofrece potenciales beneficios comerciales importantes para la Unión Europea, así como para los países en desarrollo, debido a que una parte importante del comercio de estos países se realiza con mercancías industriales y deben soportar las elevadas barreras arancelarias de otros países en desarrollo,
P. Considerando que el acceso al mercado también se encuentra obstaculizado por importantes barreras no arancelarias,
Q. Considerando que en el ámbito de los servicios las negociaciones no han producido aún resultados satisfactorios; considerando que el objetivo que persigue la Unión Europea es el aumento de la liberalización, que, preservando al mismo tiempo los objetivos nacionales de los países miembros de la OMC y su derecho a regular los servicios públicos, debería, no obstante, tener en cuenta las necesidades específicas de los países en desarrollo,
R. Considerando que la mejora de las normas de la OMC sobre Facilitación del Comercio, las prácticas antidumping y otras cuestiones relativas a las normas, repercutirían en beneficio de todos los miembros de la OMC, ya que aumentaría la seguridad jurídica, reduciría los costes de las transacciones comerciales e impediría la utilización abusiva o proteccionista,
S. Considerando que, a menudo, el proceso de globalización y la función desempeñada por la OMC no se presentan ni se entienden correctamente, y que es necesario reforzar la obligación de rendir cuentas y la transparencia en el seno de la OMC,
1. Reitera su compromiso con el enfoque multilateral de la política comercial, así como su apoyo a la OMC como garante de un comercio internacional basado en normas; subraya que el fracaso de las negociaciones multilaterales y el cambio a acuerdos bilaterales y regionales conduciría a un proceso de liberalización y a un desarrollo desiguales que, por lo tanto, serían perjudiciales, especialmente para los países menos desarrollados;
2. Lamenta el lento avance de las negociaciones hasta el momento y el bajo nivel predeterminado de ambición con respecto a los resultados de la Conferencia Ministerial de Hong Kong; observa que este bajo nivel de ambición supone una amenaza para la capacidad de obtener resultados significativos para la Ronda de Doha; pide a la Comisión que prepare un plan de acción alternativo por si fracasan las negociaciones de Doha; no obstante, espera que la Declaración Ministerial allane el camino para que la Ronda concluya con éxito en todos los ámbitos fundamentales;
3. Considera que sería necesario un mayor compromiso de todos los principales agentes, en particular la UE, los Estados Unidos y las economías emergentes, para promover el progreso colectivo; pide a todos los miembros de la OMC, en particular a los países desarrollados y a los países en desarrollo más avanzados, que inicien constructivamente negociaciones efectivas con vistas a lograr una conclusión positiva; pide en particular a la Unión Europea que haga valer su influencia en las negociaciones, sin duda complejas y difíciles, de los próximos meses, a fin de conseguir unas relaciones comerciales más justas y libres en todo el mundo;
4. Subraya que, en una situación en la que, en el curso de la presente Ronda, se han ignorado muchos plazos, no se puede incumplir el objetivo de 2006 para la conclusión de la Ronda;
5. Reitera su firme apoyo a hacer que el desarrollo sea el núcleo del PDD, y pide a los países desarrollados, así como a los países en desarrollo más avanzados, que cumplan los ambiciosos objetivos establecidos en la Declaración de Doha para garantizar que la nueva ronda de comercio sea una ronda de desarrollo;
6. Insiste en que la Ronda no debe centrarse únicamente en las cuestiones de la agricultura y, que, por consiguiente, los ámbitos clave de las negociaciones se deberán debatir en paralelo, de acuerdo con el concepto de proyecto indivisible y con un alto nivel de ambición y determinación para contribuir al desarrollo;
7. Acoge con satisfacción el elevado nivel de organización y de confianza en sí mismos alcanzado por los países en desarrollo (G-90 y G-20, en particular);
8. Destaca que los compromisos contraídos por la Comisión en las negociaciones agrícolas de la OMC no pueden salirse del marco de las disposiciones actualmente vigentes para la PAC ni tampoco del mandato de negociación;
9. Considera necesario mantener el carácter condicional de la actual oferta de la Comisión en el marco del PDD, así como la posibilidad de retirarla en el curso de las posteriores negociaciones en caso de falta de ofertas satisfactorias de otros socios de la OMC;
10. Reitera la necesidad de respetar el carácter multifuncional de la agricultura de la Unión Europea;
11. Apoya el derecho de los agricultores a procurarse las semillas tradicionales;
12. 12 Recuerda que, con motivo de la reforma de la PAC en 2003, la Unión Europea ha reducido sustancialmente las subvenciones nacionales que distorsionaban el comercio, y pide compromisos concretos en ese sentido por parte de otros socios comerciales; acoge con satisfacción la limitación impuesta en la Declaración Ministerial relativa al "box shifting" (transferencia de un compartimento a otro mediante una disociación artificial) mediante la obligación de proceder a una reducción global del apoyo interno que distorsiona el comercio;
13. Recuerda el alcance del Acuerdo de Luxemburgo sobre la reforma de la PAC y hace hincapié, por lo tanto, en la necesidad de una definición de las medidas contempladas en el "compartimento verde", que incluya las ayudas disociadas;
14. Subraya la importante oferta hecha por la Unión Europea de suprimir su sistema de restituciones a la exportación para 2013, e insiste en que es necesario que otros miembros de la OMC hagan lo mismo en los ámbitos de los créditos a la exportación, de las empresas estatales de comercio y de la ayuda alimentaria; hace hincapié en que 2013 es el límite último del proceso y pide que se adelante una parte substancial de la supresión de las restituciones a la exportación a la primera mitad del período de aplicación; apoya el punto de vista de la Comisión de que la supresión de las subvenciones a la exportación ha de expresarse en términos de valor;
15. Celebra los sólidos progresos realizados con vistas a un acuerdo sobre un marco para establecer nuevas disciplinas con el fin de prevenir el dumping de ayuda alimentaria no urgente, que constituye una modalidad camuflada de subvención a la exportación, y la creación de un "compartimento seguro" para la ayuda de urgencia de buena fe;
16. Propone que se realice una auditoría independiente de todos los tipos de ayuda al comercio internacional (créditos a la exportación, sistemas de garantías, empresas estatales, ayuda alimentaria, etc.), y que dicha auditoría tenga por objeto establecer una distinción entre los aspectos humanitarios, que deben estar sujetos a control público, y los elementos que falsean las normas de competencia del comercio internacional, que deben ser eliminados;
17. Considera que el acceso al mercado constituye un reto importante para las negociaciones y la aplicación de la reforma de la PAC; estima que, en estas condiciones, el marco general de la reducción de los derechos de aduana debe analizarse en función de los esfuerzos realizados por todos los miembros de la OMC en los distintos capítulos de la negociación agrícola y de los esfuerzos de la Unión Europea en los aspectos relativos a la ayuda interna y a la competencia a la exportación, debiendo seguir siendo posible aplicar los mismos requisitos a los productos importados que a los propios;
18. Afirma, con respecto al acceso al mercado, que es necesario un grado limitado de flexibilidad a través de la fórmula de reducción de aranceles y la designación de productos sensibles; acoge con satisfacción las formulaciones relativas a productos sensibles y al mecanismo especial de salvaguardia, que corresponden a los deseos expresados por los países en desarrollo y les ofrecen un margen de maniobra para defender su seguridad alimentaria y la subsistencia de sus comunidades rurales; se congratula a este respecto por la adopción de una serie de indicadores específicos comunes;
19. Se congratula por el acuerdo sobre la supresión de los subsidios a la exportación del algodón para 2006 por los países desarrollados, pero subraya que esta medida ya se reclamaba en una reciente resolución de la OMC sobre una diferencia y que estos subsidios sólo representan un pequeño porcentaje en comparación con los que los Estados Unidos conceden a sus cultivadores de algodón; subraya la importancia que tiene, por ello, alcanzar resultados positivos en la reducción y eliminación de los subsidios nacionales; acoge con satisfacción la disposición relativa al acceso al mercado sin aranceles ni cuotas para las exportaciones de algodón de los países menos adelantados (PMA); señala, sin embargo, el escaso efecto que tendrá todo ello; opina que estas medidas deberían complementarse con programas de reforma estructural de apoyo para los agricultores y la industria en las regiones de la UE afectadas, y con medidas de ayuda al desarrollo para los países en desarrollo, adoptadas por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, el Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales;
20. Pide a la Comisión que examine la posibilidad de introducir en las negociaciones sobre agricultura un "apartado para el desarrollo" para los PMA, de forma que estos países puedan abordar los problemas relativos a la seguridad alimentaria y el empleo rural, cuya importancia es fundamental para erradicar la pobreza;
21. Constata la necesidad de que la Unión Europea refuerce sus relaciones con los países con los que comparte una visión común de la agricultura, en particular, los países del G10 y los Estados de África, del Caribe y del Pacífico (ACP); considera a este respecto que la apertura del mercado comunitario que se deriva de los nuevos compromisos debe reservarse prioritariamente a los PMA y a los Estados ACP; recuerda que deben tenerse plenamente en cuenta los problemas vinculados a la reducción de los márgenes preferenciales de los que se benefician;
22. Considera que toda concesión otorgada a los países en desarrollo o a los PMA debería vincularse al estricto cumplimiento de las normas de origen así como al mecanismo de prevención de prácticas de comercio triangular;
23. Lamenta la falta de progresos para establecer un registro de vinos y alcoholes y para ampliar a otros productos la protección de las indicaciones geográficas; recuerda que estos elementos son esenciales para lograr resultados equilibrados en las negociaciones;
24. Pide resultados ambiciosos y equilibrados en las negociaciones sobre NAMA, que garanticen nuevas oportunidades reales de acceso al mercado, inclusive en el comercio Sur-Sur, mediante recortes sustanciales de los derechos aplicados, tomando debidamente en cuenta el tratamiento especial y diferenciado que requieren los países en desarrollo vulnerables; insiste en que la vinculación establecida en la declaración ministerial de los niveles de ambición en AMA y NAMA debería suponer recortes de los derechos aplicados; pide a los países en desarrollo más avanzados que asuman la responsabilidad que les corresponde, acorde con su grado de desarrollo, y subraya, al mismo tiempo, que los resultados deben reflejar el principio acordado de reciprocidad casi plena;
25. Acoge con satisfacción el acuerdo de aplicar la fórmula suiza de reducción de aranceles; subraya, no obstante, que la definición de coeficientes múltiples no debe reducir el efecto armonizador de dicha fórmula; se manifiesta a favor de fomentar las iniciativas sectoriales en sectores de interés para la exportación de la Unión Europea;
26. Reconoce que queda mucho por hacer para establecer las modalidades y concluir las negociaciones; subraya también que, antes del 30 de abril de 2006, habrán de adoptarse decisiones difíciles sobre las modalidades de la reducción arancelaria, en relación tanto con el número de coeficientes como con el nivel de los mismos;
27. Observa que reviste una importancia estratégica el que todos los interlocutores comerciales eliminen también las barreras no arancelarias injustificadas, dado que obstaculizan el acceso al mercado y pueden contrarrestar los posibles efectos beneficiosos de los recortes de derechos, preservando al mismo tiempo el necesario espacio político para proteger intereses no comerciales; insta a que se realicen más esfuerzos para promover la normalización internacional y el reconocimiento mutuo; lamenta que no se hayan registrado progresos sobre este punto en Hong Kong;
28. Manifiesta su preocupación por el atraso de las negociaciones en el sector de servicios y pide que estas se intensifiquen a nivel tanto bilateral como plurilateral, tomando debidamente en cuenta los intereses de las economías más débiles y vulnerables, sin debilitar su posición presionándola para que liberalicen más sectores de servicios; señala que la OMC está alterando la estructura del método de negociación del AGCS; insiste en la necesidad de una evaluación de impacto en el momento adecuado; acoge favorablemente el hecho de que se respetara el plazo de presentación de peticiones multilaterales, que concluía a finales de febrero de 2006, y lo considera una señal positiva para el progreso ulterior de las negociaciones; reitera que los servicios públicos esenciales, como la salud, la educación y los servicios audiovisuales deberían quedar excluidos de la liberalización;
29. Expresa su preocupación por el hecho de que los plazos intermedios para alcanzar una conclusión satisfactoria de las negociaciones sobre servicios no estén sincronizados con los establecidos para completar las modalidades de presentación de proyectos de calendario en agricultura y NAMA y por el hecho de que estas diferencias de calendario pueden dificultar todavía más el logro de unos resultados equilibrados en todos los ámbitos clave;
30. Insiste en la necesidad de que la Unión Europea siga abogando en la OMC por la liberalización de los servicios y la apertura de mercados tales como los de los sectores financiero, turístico y de distribución, que son sectores importantes para la economía europea;
31. Hace hincapié en los progresos alcanzados al examinar las relaciones entre el comercio, la deuda y las finanzas, y pide a la Comisión que, en sus peticiones bilaterales y multilaterales a sus socios comerciales de la OMC, incorpore compromisos AGCS nuevos y mejorados en materia de servicios financieros, para asegurarse de que la liberalización del comercio, en particular en lo relativo a los servicios financieros, sea beneficiosa para todas las partes interesadas;
32. Observa que todos los miembros de la OMC han acordado que, cuando elaboren legislación nueva, buscarán las soluciones que menos distorsionen el comercio; subraya que para la Unión Europea es muy importante adoptar una posición de liderazgo en este aspecto;
33. Reitera que la conclusión con éxito de las negociaciones debe responder al compromiso de alcanzar beneficios concretos para el desarrollo en todos los ámbitos de negociación, especialmente en interés de los PMA, y debe contribuir a la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de 2015, la erradicación de la pobreza, una distribución más justa de los beneficios de la mundialización, un mejor acceso a los mercados para los países en desarrollo y la diversificación económica de éstos y sin debilitar sus sectores económicos más frágiles;
34. Acoge con satisfacción la adopción de un paquete de medidas sobre el desarrollo en Hong Kong, aunque resulte menos ambicioso de lo esperado; lamenta, sin embargo, que el acceso libre de derechos de aduana y de cuotas para los productos procedentes de los PMA a los mercados de los países desarrollados, excluyendo el 3% de líneas arancelarias que cubren algunos productos de importancia crucial para los países menos desarrollados, reduzca sustancialmente los beneficios de éstos; pide que todos los países desarrollados y en desarrollo más avanzados sigan el modelo de la iniciativa de la Unión Europea "Todo menos armas", garantizando a los PMA un acceso al mercado totalmente exento de aranceles y cuotas; pide a la UE y a los PMA que aúnen esfuerzos para lograr que éstos disfruten de un acceso a los mercados de los países desarrollados y en desarrollo más avanzados totalmente exento de aranceles y cuotas;
35. Lamenta el lento avance de los trabajos sobre la importante cuestión de la erosión de las preferencias; considera que en esta Ronda deberían abordarse también los problemas de la erosión de las preferencias comerciales y el descenso de los precios de las materias primas; pide a la Comisión que, después de desmantelar el actual sistema de regulación UE/ACP, contribuya positivamente a indicar y proponer soluciones nuevas y posibles, a nivel tanto bilateral como multilateral, en favor de la estabilización de los precios de las materias primas;
36. Considera que el trato especial y diferenciado debe formar parte integrante de los acuerdos de la OMC; considera también que la paulatina apertura del mercado Sur-Sur, en particular el comercio regional, y el compromiso de reforzar las normas multilaterales pueden redundar en beneficio del desarrollo económico y de la integración de los países en desarrollo en la economía mundial;
37. Subraya la importancia de contar con asistencia técnica adecuada para ayudar a los países en desarrollo a formular sus intereses comerciales, negociar eficazmente, cumplir sus nuevas obligaciones, ajustarse a las reformas y aplicar eficazmente las normas de la OMC; subraya también la necesidad de animar a las economías débiles y vulnerables a integrar el comercio en sus políticas nacionales de desarrollo y en las estrategias de reducción de la pobreza, sin comprometer otros objetivos de desarrollo; apoya la ampliación de la "Asistencia al comercio" a los países en desarrollo que precisen de asistencia para establecer la capacidad necesaria para obtener beneficios de las mejoras del acceso al mercado y las normas comerciales, con objeto de reforzar su capacidad comercial y exportadora, diversificar sus bases de producción si fuese necesario y sustituir los recursos arancelarios por otros recursos fiscales;
38. Pide a la Unión Europea que garantice que la ayuda adicional al comercio anunciada en Hong Kong se financiará a partir de nuevos recursos mediante una adición a las Perspectivas Financieras y que no implicará la reasignación de recursos ya destinados a otras iniciativas de desarrollo, como los Objetivos de Desarrollo del Milenio; pide al mismo tiempo más coherencia entre los diversos donantes de ayuda;
39. Acoge con satisfacción la Decisión del Consejo General de la OMC de 6 de diciembre de 2005 sobre una modificación del Acuerdo sobre los ADPIC para mejorar el acceso de los países en desarrollo a los medicamentos;
40. Se congratula por el progreso logrado hasta ahora en las negociaciones sobre facilitación del comercio; pide el establecimiento de compromisos multilaterales para incrementar la seguridad jurídica, especialmente en el ámbito de las medidas de defensa comercial y las normas contra las falsificaciones, y la simplificación y modernización de los procedimientos comerciales; subraya la importancia especial que reviste en este ámbito la asistencia técnica específica;
41. Pide que se refuercen los mecanismos de vigilancia de la OMC del cumplimiento del Acuerdo ADPIC, que son necesarios para combatir la venta de productos falsificados y la violación de los derechos de patente vigentes en la UE; señala que proteger la propiedad intelectual europea, incluidas las indicaciones geográficas, sigue siendo una de las cuestiones más importantes que deben examinarse en la OMC; acoge con satisfacción, en este contexto, que la Comisión Europea se disponga a abrir una oficina de patentes en Pekín para el 1 de abril de 2006; hace hincapié en que la internalización de los productos falsificados afecta desfavorablemente a los ingresos fiscales de los países desarrollados, ayuda a financiar la delincuencia organizada a escala internacional y reduce los incentivos para inventar e innovar en todos los países, comprometiendo de este modo las fuertes inversiones de las industrias de la UE en productos y servicios de alta tecnología;
42. Insta a la Comisión a que, en las conversaciones con otros socios comerciales, deje claro que la UE desaprueba la inobservancia habitual de las normas de la OMC en vigor, en particular por lo que se refiere a la propiedad intelectual, la piratería de productos y los obstáculos no arancelarios al comercio;
43. Pide disciplinas reforzadas en relación con las normas antidumping y de otro tipo para prevenir el recurso abusivo a instrumentos de defensa comercial, preservando al mismo tiempo el uso legítimo y la eficacia de estos instrumentos;
44. Insiste en la necesidad de prohibir todas las formas de dumping y definirlas como exportaciones hechas a precios inferiores al coste total de producción medio, tomando en consideración todos los tipos de subvenciones a la producción, a la comercialización y cruzadas;
45. Observa la necesidad de una mayor coherencia y de un mayor apoyo a los sistemas jurídicos y políticos en los ámbitos comercial y medioambiental; pide progresos en el ámbito del comercio de bienes medioambientales y normas más claras en lo que se refiere a la relación entre las normas de la OMC y los acuerdos medioambientales de carácter multilateral;
46. Subraya la importancia de tener en cuenta asuntos no relacionados con el comercio, como los de orden social, de medio ambiente y culturales, en la Ronda de Doha;
47. Pide a la Comisión que, en el marco de las próximas negociaciones, preste la debida atención a las preocupaciones no comerciales (bienestar animal y medio ambiente) en el ámbito agrícola;
48. Hace hincapié en la grave distorsión de la competencia que padecen los agricultores europeos en la medida en que los productos importados no están sujetos a las mismas normas que los productos nacionales;
49. Lamenta, teniendo en cuenta la importancia creciente de la dimensión social en las relaciones comerciales, que el refuerzo de los lazos entre la OMC y la OIT no quede reflejado una vez más en la Declaración Ministerial; cree firmemente en la importancia de las normas para el sistema comercial moderno; reitera su ya antiguo compromiso con la concesión a la OIT del estatuto de observador en las reuniones de la OMC y apoya firmemente la creación de un Foro conjunto permanente OIT-OMC sobre esta cuestión;
50. Reitera su llamamiento en favor de una reforma exhaustiva de la OMC y de una mejor integración de esta organización en el marco general de la gobernanza global; pide mayor coordinación y coherencia entre todas las instituciones internacionales que actúan en el ámbito del comercio y del desarrollo, incluidas las organizaciones de las Naciones Unidas encargadas del desarrollo humano, la salud y el medio ambiente, e insta a todos los miembros de la OMC a que le confieran un mandato claro con vistas a una cooperación reforzada;
51. Expresa su apoyo a la celebración de negociaciones sobre la mejora del mecanismo de solución de diferencias con vistas a una mayor eficacia y transparencia, con objeto de mejorar, entre otras cosas, las normas y los procedimientos relacionados con la composición de los paneles, abordar la cuestión de la "secuenciación", fomentar acuerdos de compensación, reforzar los derechos de las terceras partes, conferir verdaderos poderes al Órgano de Apelación, facilitar el acceso de los países en desarrollo, y tener en cuenta en las decisiones la legislación en materia medioambiental, social y de derechos humanos;
52. Señala que la inversión, la competencia y la transparencia en la contratación pública siguen siendo aspectos importantes que deben negociarse en el marco de la OMC;
53. Propone a los negociadores de la Unión Europea que, en el marco de la OMC, comiencen a elaborar una posición de la UE en materia de energía, que introduzca mayor seguridad en el abastecimiento y refuerce los vectores del mercado en ese ámbito, para cubrir las aplicaciones industriales en el sector de la energía, facilitando las inversiones en los países en desarrollo y eliminando las dualidades de precios y otras formas de restricciones o gravámenes a la exportación que amenazan la supervivencia de numerosas industrias de la UE;
54. Reitera que las PYME constituyen la espina dorsal de las economías de la UE y los países en desarrollo, pero que su supervivencia en un sistema mundial de comercio exige que se definan claramente los derechos de la propiedad privada, que existan límites claros a los ingresos de carácter monopolista y que los citados derechos se apliquen de modo efectivo, con el fin de incentivar a las PYME para que inviertan en investigación e innovación; propone que el objetivo de la política comercial de la UE consista en reducir los riesgos para el comercio y la inversión a escala internacional de las PYME mediante la ampliación considerable del acceso al mercado en los países emergentes, con la supresión efectiva de aranceles y barreras no arancelarias en esos países, y de restricciones a las actividades comerciales europeas (inversión, establecimiento, derecho al comercio) y con un refuerzo de los mecanismos de mediación de la OMC para tratar de manera rápida y eficiente las situaciones de restricción no arancelarias;
55. Propone que se intensifique la labor de prospectiva económica y social con el fin de evaluar cuantitativa y cualitativamente el impacto económico y social de los cambios registrados a raíz de acuerdos en materia de comercio internacional; considera que esta ayuda a la toma de decisiones es indispensable tanto para contribuir a la negociación como para adelantarse a las consecuencias económicas de los acuerdos que puedan afectar a los Estados miembros y a los sectores económicos interesados;
56. Subraya la importancia de fomentar el apoyo público y político al sistema de comercio multilateral de la OMC; observa que las empresas tienen un interés legitimo en la elaboración de las políticas que afectan al modo en que hacen negocios y que la participación de distintos grupos, incluidas las ONG, es fundamental para el funcionamiento de la OMC; hace hincapié, no obstante, en que las prioridades de las empresas y de las ONG ejercen una influencia desproporcionada sobre la agenda política de la OMC y que el papel que podrían desempeñar en relación con el documento final podría ser más importante que el de los parlamentarios democráticamente elegidos; insta a la Comisión a que examine en detalle el papel de las empresas y de las ONG en el proceso de negociación; solicita mayor transparencia y la reducción de los privilegios de los que disfrutan las empresas y las ONG; subraya que es necesario informar mejor al público y realizar consultas más amplias a la sociedad civil; reitera, a este respecto, la importante contribución que puede prestar la dimensión parlamentaria como medio para reforzar su responsabilidad democrática y la apertura a los ciudadanos;
57. Subraya la necesidad de realizar reformas institucionales con vistas a mejorar el funcionamiento de la OMC basadas, entre otros aspectos, en las recomendaciones contenidas en el Informe Sutherland antes mencionado;
58. Subraya la importancia del trabajo realizado por la Conferencia Parlamentaria sobre la OMC en relación con el refuerzo de la dimensión democrática de la OMC; observa, no obstante, que los negociadores de la OMC no han tenido en cuenta sus Declaraciones Finales; observa los esfuerzos realizados por los negociadores de la UE para dirigirse a la Conferencia Parlamentaria sobre la OMC, pero lamenta la falta de compromiso de otros negociadores de la OMC;
59. Declara su disposición a contribuir positivamente al proceso de negociaciones a través de los contactos de sus diputados con sus homólogos de aquellos países con los que la Unión Europea comparte intereses;
60. Acoge con satisfacción el profundo espíritu de unidad que comparten las tres principales instituciones europeas presentes en Hong Kong, y subraya las ventajas de mantener entre ellas una estrecha colaboración durante estos meses cruciales de negociación; pide al Consejo y a la Comisión que sigan consultando e informando adecuada y puntualmente al Parlamento sobre la estrategia de la UE posterior a Hong Kong y sobre el progreso de las negociaciones, también durante el próximo Consejo General que se celebrará en Ginebra;
61. Destaca la importancia que reviste que el Parlamento Europeo esté representado en todas las reuniones de la OMC en las que se produzcan avances fundamentales en las negociaciones y en las que participen ministros, y no sólo con ocasión de las conferencias ministeriales oficiales; solicita, en consecuencia, que una pequeña delegación de diputados al Parlamento Europeo participe significativamente en las reuniones convocadas en Ginebra con el fin de cumplir los plazos del 30 de abril de 2006 y del 31 de julio de 2006 establecidos en la Declaración de Hong Kong; pide al Consejo que invite a una delegación formada por diputados al Parlamento Europeo a participar, en calidad de observadores, en al menos una de las reuniones del Comité establecido en virtud del artículo133 que se organizarán en Ginebra a finales del mes de abril; pide a la Comisión que apoye esta iniciativa y que garantice que los diputados al Parlamento Europeo reciben la información adecuada acerca de los progresos de las negociaciones durante su estancia en Ginebra;
62. Reitera la importancia que reviste la dimensión parlamentaria de la OMC para reforzar la legitimidad democrática y la transparencia de las negociaciones de la OMC, dado que los parlamentarios pueden ser un vínculo muy importante con los ciudadanos, en particular como fuente de información y de respuesta a sus preocupaciones; acoge con satisfacción los resultados de la sesión de la Conferencia Parlamentaria sobre la OMC celebrada en Hong Kong; pide a la Comisión y al Consejo que apoyen activamente la inclusión de una referencia en el documento final de la Ronda de Doha que haga hincapié en el papel de los legisladores en la elaboración de la política comercial;
63. Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo y a la Comisión, así como a los Parlamentos de los Estados miembros, de los Estados adherentes y de los Estados solicitantes, al Director General de la OMC y al Presidente de la UIP.