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Procedimiento : 2013/2822(RSP)
Ciclo de vida en sesión
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Textos presentados :

RC-B7-0390/2013

Debates :

PV 12/09/2013 - 17.1
CRE 12/09/2013 - 17.1

Votaciones :

PV 12/09/2013 - 19.1

Textos aprobados :

P7_TA(2013)0388

Textos aprobados
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Jueves 12 de septiembre de 2013 - Estrasburgo
Situación en la República Democrática del Congo
P7_TA(2013)0388RC-B7-0390/2013

Resolución del Parlamento Europeo, de 12 de septiembre de 2013, sobre la situación en la República Democrática del Congo (2013/2822(RSP))

El Parlamento Europeo,

–  Vistas sus anteriores resoluciones,

–  Vistas las declaraciones de la Alta Representante de la UE, Catherine Ashton, de 30 de agosto de 2013, sobre la situación en Kivu Septentrional, y de 7 de junio de 2012 y 10 de julio de 2012, sobre la situación en el Congo oriental,

–  Vista la Resolución de la Asamblea Parlamentaria Paritaria ACP-UE sobre la situación de inestabilidad e inseguridad en la región de los Grandes Lagos y, en concreto, en el este de la República Democrática del Congo (RDC), adoptada en la reunión celebrada en Paramaribo (Surinam) del 27 al 29 de noviembre de 2012,

–  Vistas las Conclusiones del Consejo, de 22 de julio de 2013, sobre la región de los Grandes Lagos, y de 10 de diciembre, 19 de noviembre y 25 de junio de 2012, sobre la situación en la parte oriental de la RDC,

–  Vistas las Resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas 2053 (2012), sobre la situación en la RDC, 1925 (2010), 1856 (2008), por la que se especifica el mandato de la misión de las Naciones Unidas en la RDC (Monusco), y 2098 (2013), por la que se renueva el mandato de la Monusco,

–  Visto el Informe del Secretario General de las Naciones Unidas, de 28 de junio de 2013, sobre la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en la República Democrática del Congo,

–  Vista la declaración del Presidente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, de 25 de julio de 2013, sobre la situación en la región de los Grandes Lagos,

–  Vista la Decisión del Consejo de Paz y Seguridad de la Unión Africana (UA) sobre la situación en la región de los Grandes Lagos y, en concreto, en la parte oriental de la República Democrática del Congo (RDC), adoptada en su 393ª reunión, celebrada el 28 de agosto de 2013,

–  Vistas las declaraciones de los Jefes de Estado y de Gobierno de los Estados miembros de la Conferencia Internacional sobre la Región de los Grandes Lagos (CIRGL), de 6 de agosto de 2013 y 24 de noviembre de 2012, sobre la situación de la seguridad en la RDC,

–  Vista la Resolución de la Organización Internacional de la Francofonía (OIF) sobre la situación en la República Democrática del Congo, aprobada en la XIV Cumbre de Países Francófonos, celebrada los días 13 y 14 de octubre de 2012,

–  Visto el Acuerdo de Asociación de Cotonú firmado en junio de 2000,

–  Vistas las Resoluciones 1325 (2000), 1820 (2008), 1888 (2009) y 1960 (2010) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre las mujeres, la paz y la seguridad,

–  Vistos el artículo 3 y el Protocolo II del Convenio de Ginebra de 1949, que prohíben las ejecuciones sumarias, la violación, el reclutamiento forzoso y otras atrocidades,

–  Vista la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño, de 20 de noviembre de 1989, que, entre otras cosas, prohíbe la participación de niños en los conflictos armados,

–  Visto el Protocolo facultativo de la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño relativo a la participación de niños en los conflictos armados, que ha sido ratificado por los países de la región de los Grandes Lagos,

–  Vistos la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de 1966,

–  Vista la Carta Africana sobre los Derechos Humanos y de los Pueblos, ratificada por la República Democrática del Congo en 1982,

–  Vistos el artículo 122, apartado 5, y el artículo 110, apartado 4, de su Reglamento,

A.  Considerando que, desde el pasado mes de julio, se ha venido produciendo una escalada de la violencia en la parte oriental de la RDC, con la reanudación de las hostilidades entre el M23 y las tropas gubernamentales, que se ha saldado con miles de muertos e innumerables heridos, incluidos los ataques a civiles y a las fuerzas de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas; que la situación humanitaria sigue siendo crítica;

B.  Considerando que, debido al recurrente conflicto armado, la región de Kivu ha estado sometida a atrocidades y violencia, incluidos el saqueo, la violencia sexual y de género y secuestros, el reclutamiento forzoso de niños por grupos armados y violaciones de los derechos humanos, lo que sigue siendo una lacra que socava los esfuerzos del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y los organismos regionales por poner fin al conflicto;

C.  Considerando que un miembro de las fuerzas de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas perdió la vida y otros diez resultaron heridos el 28 de agosto de 2013, durante un ataque al grupo rebelde M23 en los altos de Kibati, en Kivu Septentrional, cuando la Monusco apoyaba a las Fuerzas Armadas de la RDC (FARDC) en la protección de zonas de Goma pobladas por civiles;

D.  Considerando que más de 2,7 millones de desplazados internos se han visto obligados a huir de sus hogares, incluidos más de un millón solo en 2012, que más de 440 000 refugiados congoleños han huido a otros países africanos y que alrededor de 6,4 millones de personas que necesitan alimento y ayuda de emergencia sobreviven meramente en condiciones precarias, debido a los recurrentes combates y violaciones de sus derechos humanos y del Derecho internacional humanitario en la parte oriental de la RDC;

E.  Considerando que el hecho de que la RDC no procese a los autores de violaciones de los derechos humanos y crímenes de guerra promueve el clima de impunidad y alienta la comisión de nuevos crímenes;

F.  Considerando que las negociaciones entre los grupos rebeldes y el Estado de la RDC llevan interrumpidas desde mayo de 2013; recordando que los rebeldes del M23 que fueron integrados en el ejército tras el acuerdo de paz de 2000 se amotinaron en abril de 2012 y que el M23 pertenece a la docena de grupos armados que combaten en esta región rica en recursos;

G.  Considerando que la séptima cumbre de la CIRGL se inició el 5 de septiembre de 2013 y que en ella se ha pedido la reanudación y rápida conclusión de las negociaciones de paz;

H.  Considerando que la Resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas 2098 (2013), de 28 de marzo de 2013, amplió hasta el 31 de marzo de 2014 el mandato de la Monusco y creó, a título excepcional, una «brigada de intervención» especializada en el seno de la fuerza de la operación, que cuenta con 19 815 efectivos;

I.  Considerando que, en 2012, los Estados miembros de la CIRGL pusieron en marcha un mecanismo de verificación conjunto para supervisar los movimientos de tropas en la parte oriental de la RDC y desplegar la fuerza internacional neutral prevista;

J.  Considerando que el grupo de expertos de las Naciones Unidas ha publicado pruebas que vinculan a Ruanda con los rebeldes y que los Estados Unidos han pedido a Kigali que ponga fin a su apoyo; que Ruanda ha negado repetidas veces cualquier vínculo con el M23;

K.  Considerando que el recurso a la violencia sexual y el uso más generalizado de la violación como arma de guerra tienen consecuencias gravísimas, como la destrucción física y psicológica de las víctimas, y deben ser considerados crímenes de guerra; que las autoridades nacionales y la comunidad internacional han realizado importantes inversiones en el refuerzo del sistema judicial, especialmente del lado militar, y en la promoción de la apertura de investigaciones y procesamientos relativos a la violencia sexual; que se han celebrado juicios, si bien existe una falta de ejecución de las sentencias y, en muchos casos, los declarados culpables pueden escapar y se hace muy poco por compensar a las víctimas;

L.  Considerando que es necesario buscar solución a las consecuencias del conflicto, en particular, mediante la desmilitarización, la revisión de la gobernanza local, la desmovilización y la reintegración de los excombatientes, la repatriación de los refugiados, el reasentamiento de las personas desplazadas dentro de su propio país y la aplicación de programas de desarrollo viables;

M.  Considerando que la Unión Europea está contribuyendo al restablecimiento de los ámbitos de la justicia y la seguridad (policía y ejército) y fomentando su correcto funcionamiento a través de su ayuda financiera y técnica y de la formación de efectivos en el marco de las misiones EUSEC RD Congo y EUPOL RD Congo;

N.  Considerando que la cuestión de la explotación ilegal de los recursos naturales del país, algunos de los cuales logran llegar a otros países, es uno de los factores que alimentan y agravan el conflicto de la RDC y sigue siendo fuente de inseguridad para la región en su conjunto;

O.  Considerando que el aumento del desempleo, la crisis social, la crisis alimentaria, las deficiencias de los servicios básicos, el empobrecimiento de la población y el deterioro ambiental en la RDC también son en parte responsables de la inestabilidad del país y de la región de los Grandes Lagos;

P.  Considerando que en los últimos meses no ha habido avances en relación con el proyecto de ley sobre la protección de los defensores de los derechos humanos, que se ha agudizado en la RDC la represión contra los activistas de los derechos humanos y los periodistas y que estos han sido objeto de intimidaciones y detenciones arbitrarias; que no se han tomado medidas para llevar a los autores de estos actos ante la justicia;

Q.  Considerando que, tras la reanudación, el 9 de abril de 2013, del juicio de apelación ante el tribunal militar supremo relativo al asesinato de Floribert Chebeya, director ejecutivo de Voice of the Voiceless (VSV) y miembro de la Asamblea General de la Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT), y Fidèle Bazana, miembro de VSV, cometido en junio de 2010, los abogados defensores Peter Ngomo Milambo, Emmanuel Ilunga Kabengele y Regine Sesepe han recibido amenazas;

R.  Considerando que, el 7 de agosto de 2013, en el pueblo de Kawakolo, en Pweto Territory, provincia de Katanga, Godfrey Mutombo, miembro de la organización no gubernamental Libertas, fue brutalmente asesinado por miembros de grupos rebeldes que habían estado imponiendo el terror en algunos pueblos del norte de la provincia desde 2011;

1.  Manifiesta su profunda preocupación por la reciente escala de la violencia en la parte oriental de la RDC, que tiene graves consecuencias políticas, económicas, sociales, humanitarias y de seguridad en la RDC y en toda la región, que ya es frágil y volátil;

2.  Condena enérgicamente el último brote de violencia en la parte oriental de la RDC, especialmente el bombardeo indiscriminado por el grupo armado M23 y otros grupos armados, en particular, las Fuerzas Democráticas de Liberación de Ruanda (FDLR), que ha provocado muertos, heridos y daños entre la población civil; condena los ataques selectivos de los rebeldes contra la Monusco, en los que han muerto varias personas, incluido un miembro tanzano de las fuerzas de mantenimiento de la paz, y otros muchos han resultado heridos; insta a todas las partes implicadas a que den acceso y protección a las agencias humanitarias que acuden en ayuda de una población civil que sufre;

3.  Exige el cese inmediato de todas las violaciones de los derechos humanos, incluida la alarmante y extendida violencia sexual y de género (Resolución 1820 (2008) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, de 19 de junio de 2008) y el lamentable reclutamiento y empleo de niños por fuerzas armadas; expresa su solidaridad con la población de la RDC que padece la guerra;

4.  Pide insistentemente a todas las autoridades pertinentes que tomen medidas inmediatas para realizar una investigación imparcial y exhaustiva de todos los casos actuales y pasados de violaciones de los derechos humanos y que cooperen plenamente con la Corte Penal Internacional; insta a que se tomen medidas para garantizar que los autores de violaciones de los derechos humanos, crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad, violencia sexual contra las mujeres y reclutamiento de niños soldados sean denunciados, identificados, juzgados y castigados de conformidad con el Derecho penal nacional e internacional;

5.  Condena enérgicamente toda forma de apoyo externo al grupo M23 y a otras fuerzas perjudiciales en la RDC y exige el cese inmediato y permanente de dicho apoyo;

6.  Apoya la misión de la brigada de intervención de la Monusco, que debe lanzar una ofensiva contra los grupos armados, incluido el M23; elogia las medidas activas adoptadas por la Monusco para ejecutar su mandato, en particular la protección de civiles, y anima a que prosigan estos esfuerzos; insta en particular al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas a que tome todas las medidas necesarias de conformidad con la Resolución 2098 (2013) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para proteger a los civiles en la parte oriental de la RDC;

7.  Pide que el Mecanismo Conjunto de Verificación Ampliado (MCVA) lleve a cabo una investigación exhaustiva sobre las fuentes de las bombas y disparos de mortero procedentes del territorio de la RDC y que cayeron en la vecina Ruanda; pide el máximo grado de transparencia y regularidad en los informes del MCVA;

8.  Insiste en que toda intervención directa por los países vecinos de la RDC no puede sino agravar la situación; pide a todos los actores regionales afectados que observen la máxima moderación y se abstengan de todo acto o declaración que pueda conducir a un mayor deterioro de la situación; pide a los países vecinos que garanticen el pleno respeto de la soberanía de la RDC y su integridad territorial;

9.  Acoge con satisfacción los esfuerzos de los Estados miembros de la CIRGL, la UA y las Naciones Unidas en sus medidas e iniciativas destinadas a lograr una solución política duradera, estructural y pacífica a la crisis; pide que se respeten todas las disposiciones recogidas en el Acuerdo Marco de Paz, Seguridad y Cooperación;

10.  Pide a los países de la región de los Grandes Lagos que, particularmente tras los compromisos asumidos en febrero de 2013 en el marco de los acuerdos de Addis Abeba, participen en la promoción conjunta de la paz, la estabilidad y la seguridad para mejorar el desarrollo económico regional, prestando especial atención a la reconciliación, la observancia de los derechos humanos, la lucha contra la impunidad, el establecimiento de un sistema judicial imparcial y una mayor responsabilización gubernamental;

11.  Acoge con satisfacción las conversaciones de Kampala para la paz en la región, celebradas el 5 de septiembre de 2013 bajo los auspicios del Presidente de la CIRGL, el Presidente de Uganda Yoweri Museveni; anima a todos los actores implicados a participar y a las autoridades congoleñas a respaldar el diálogo entre comunidades, en particular las afectadas por el conflicto;

12.  Pide a la UA y a los países de la región de los Grandes Lagos que adopten medidas adicionales para combatir la explotación ilegal de recursos naturales y el comercio de los mismos, que es una de las razones de la proliferación y el tráfico de armas, lo que es, a su vez, uno de los factores principales que fomentan y agravan los conflictos en la región de los Grandes Lagos;

13.  Pide a la comunidad internacional, incluidas la UE, la UA y las Naciones Unidas, que siga haciendo cuanto esté en su mano para facilitar una ayuda más coordinada y efectiva a la población de la parte oriental de la RDC y contribuyendo a los esfuerzos para responder a la catástrofe humanitaria;

14.  Acoge con satisfacción la movilización de 10 millones de euros adicionales por la Comisión para la prestación una ayuda que necesitan con urgencia 2,5 millones de personas en la RDC, lo que hace que la ayuda de emergencia a la RDC y la región de los Grandes Lagos ascienda a 71 millones de euros en 2013, haciendo de la UE el mayor donante de ayuda humanitaria para el país;

15.  Insiste en que el Gobierno de la RDC complete las reformas del sector de la seguridad y pide que se hagan esfuerzos, en el plano nacional e internacional, para fortalecer la autoridad del Estado y el Estado de Derecho en la RDC, en particular en los ámbitos de la gobernanza y la seguridad, también en estrecha cooperación con la misión de asistencia militar de la UE (EUSEC) y la misión de asistencia policial de la UE (EUPOL), que deberían continuar a fin de consolidar la paz y la seguridad tanto en el país como en la región de los Grandes Lagos;

16.  Anima al Parlamento, al Senado y al Presidente de la RDC, Joseph Kabila, a que apliquen todas las medidas necesarias para consolidar la democracia y garantizar la verdadera participación de todas las fuerzas políticas que expresan la voluntad de la nación congoleña en la gobernanza del país, sobre la base de normas constitucionales y jurídicas, así como de elecciones libres y justas; recuerda que deben tomarse en consideración las recomendaciones de la Misión de Observación Electoral de la UE de 2011 y realizarse las reformas indispensables para la continuación del ciclo electoral, garantizando también la celebración de comicios locales;

17.  Pide a las autoridades congoleñas que garanticen en todas las circunstancias la integridad física y psicológica de los defensores de los derechos humanos y que lleven a cabo una investigación rápida, exhaustiva, imparcial y transparente para identificar a todos los responsables de las amenazas, los ataques y los asesinatos de que han sido objeto varios de esos defensores;

18.  Insiste en la importancia de la adopción de actos legislativos largamente esperados, incluida la ley sobre la protección de los defensores de los derechos humanos y la ley sobre la conformidad de la legislación nacional con el Estatuto de Roma;

19.  Recomienda que el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas adopte, durante su vigésimo cuarto período de sesiones, una resolución enérgica en la que se restablezca algún tipo de mecanismo de supervisión en relación con la situación de los derechos humanos en la RDC y se solicite a la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos que presente un informe sobre la situación de los derechos humanos en la RDC;

20.  Insta a las autoridades congoleñas a que garanticen la creación efectiva de un tribunal mixto especializado para contribuir a luchar contra la impunidad y juzgar a los autores de violaciones graves de los derechos humanos y del Derecho internacional humanitario en la RDC, incluida la violencia sexual contra las mujeres;

21.  Considera que un acceso transparente a los recursos naturales de la RDC y el control transparente de los mismos, así como una redistribución equitativa de los recursos a través del presupuesto estatal, son condiciones indispensables para el desarrollo sostenible del país; pide por tanto a la UA y a los países de la región de los Grandes Lagos que tomen medidas adicionales de lucha contra la explotación y el comercio ilícitos de recursos naturales, y a la UE y a la comunidad internacional en su conjunto, que incrementen la cooperación con la RDC en este ámbito;

22.  Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo, a la Comisión, a la Vicepresidenta de la Comisión / Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, a la Unión Africana, a los Gobiernos de los países de la región de los Grandes Lagos, al Presidente, al Primer Ministro y al Parlamento de la República Democrática del Congo, al Secretario General de las Naciones Unidas, a la Representante Especial de las Naciones Unidas sobre la Violencia Sexual en los Conflictos, al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, así como a la Asamblea Parlamentaria Paritaria ACP-UE.

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