Índice 
 Anterior 
 Siguiente 
 Texto íntegro 
Procedimiento : 2015/2276(INI)
Ciclo de vida en sesión
Ciclo relativo al documento : A8-0151/2016

Textos presentados :

A8-0151/2016

Debates :

PV 07/06/2016 - 17
CRE 07/06/2016 - 17

Votaciones :

PV 08/06/2016 - 12.15
Explicaciones de voto

Textos aprobados :

P8_TA(2016)0267

Textos aprobados
PDF 216kWORD 109k
Miércoles 8 de junio de 2016 - Estrasburgo Edición definitiva
Capacidades espaciales para la seguridad y la defensa europeas
P8_TA(2016)0267A8-0151/2016

Resolución del Parlamento Europeo, de 8 de junio de 2016, sobre las capacidades espaciales para la seguridad y la defensa europeas (2015/2276(INI))

El Parlamento Europeo,

–  Visto el título V del Tratado de la Unión Europea (TUE),

–  Vistos los títulos XVII y XIX del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE),

–  Vista la solicitud de Francia, de 17 de noviembre de 2015, de ayuda y asistencia con arreglo al artículo 42, apartado 7, del TUE,

–  Vistas las Conclusiones del Consejo, de 20 de noviembre de 2015, sobre la mejora de la respuesta de la justicia penal a la radicalización que conduce al terrorismo y al extremismo violento,

–  Vistas las Conclusiones del Consejo Europeo de 18 de diciembre de 2013 y las Conclusiones del Consejo Europeo de 25 y 26 de junio de 2015,

–  Vistas las Conclusiones del Consejo, de 25 de noviembre de 2013 y de 18 de noviembre de 2014, sobre la política común de seguridad y defensa,

–  Vistas las Conclusiones del Consejo, de 20 y 21 de febrero de 2014, sobre la política espacial,

–  Visto el informe de evolución de la Vicepresidenta de la Comisión/Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad (VP/AR) y el Director de la Agencia Europea de Defensa, de 7 de julio de 2014, sobre la aplicación de las conclusiones del Consejo Europeo de diciembre de 2013,

–  Visto el informe de la Comisión, de 8 de mayo de 2015, relativo a la aplicación de su Comunicación sobre la defensa,

–  Vista la Comunicación conjunta, de 11 de diciembre de 2013, de la VP/AR y la Comisión titulada «El enfoque integral adoptado por la UE en relación con los conflictos y las crisis exteriores» y las correspondientes conclusiones del Consejo, de 12 de mayo de 2014,

–  Vista la declaración que Jens Stoltenberg, Secretario General de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), realizó ante el Parlamento Europeo el 30 de marzo de 2015, sobre el fortalecimiento de la cooperación entre la Unión Europea y la OTAN,

–  Vistas las declaraciones realizadas por el secretario de Defensa adjunto estadounidense, Bob Work, el 28 de enero de 2015 y el 10 de septiembre de 2015, sobre la tercera «Offset Strategy» (estrategia de compensación) estadounidense y sus implicaciones para los socios y aliados,

–  Vista la Comunicación conjunta, de 18 de noviembre de 2015, de la VP/AR y la Comisión titulada «Revisión de la Política Europea de Vecindad» (JOIN (2015) 0050),

–  Visto el Reglamento (UE) n.º 377/2014 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 3 de abril de 2014, por el que se establece el programa Copernicus y se deroga el Reglamento (UE) n.º 911/2010(1),

–  Visto el Reglamento (UE) n.º 1285/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 11 de diciembre de 2013, relativo al establecimiento y la explotación de los sistemas europeos de radionavegación por satélite(2),

–  Vista la Decisión n.º 541/2014/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 16 de abril de 2014, por la que se establece un marco de apoyo a la vigilancia y el seguimiento espacial(3),

–  Visto el artículo 52 de su Reglamento,

–  Vistos el informe de la Comisión de Asuntos Exteriores y la opinión de la Comisión de Industria, Investigación y Energía (A8-0151/2016),

A.  Considerando que la situación es cada vez más peligrosa y difícil en materia de seguridad dentro y fuera de la Unión, caracterizada por atentados terroristas y masacres que afectan a todos los Estados miembros y a los que los Estados miembros deben responder adoptando una estrategia común y una respuesta coordinada; que estos retos para la seguridad exigen el refuerzo de la seguridad de la UE mediante el desarrollo y el apoyo continuos de la Política Común de Seguridad y Defensa para hacer de ella un instrumento político más eficaz y una garantía efectiva de la seguridad de los ciudadanos de la UE y de la promoción y la protección de las normas, los intereses y los valores europeos consagrados en el artículo 21 del TUE;

B.  Considerando que la Unión debe reforzar su papel de guardián de la seguridad en su territorio y fuera de él, garantizando la estabilidad en su entorno y en el mundo; que la Unión debe contribuir a luchar contra los desafíos para la seguridad, en particular los derivados del terrorismo tanto en su territorio como fuera de él, por ejemplo apoyando a terceros países en su lucha contra el terrorismo y sus raíces profundas; que los Estados miembros y la Unión deben trabajar juntos por un sistema eficaz y coherente de gestión de las fronteras para proteger las fronteras exteriores;

C.  Considerando que la Unión necesita aumentar su cooperación y coordinación con la Organización del Tratado del Atlántico Norte y con los Estados Unidos, que siguen siendo garantes de la seguridad y la estabilidad en Europa, con las Naciones Unidas, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, la Unión Africana y otros vecinos y socios regionales;

D.  Considerando que la Unión debe enfrentarse a las causas profundas de estas amenazas a nuestra seguridad, de la inestabilidad y los conflictos armados en los países vecinos, de la migración, de la degradación de las condiciones de vida de las personas por agentes estatales o no y de la erosión de los Estados y los órdenes regionales (en particular como consecuencia del cambio climático y de la pobreza) desde un planteamiento global y basado en normas y valores a la hora de gestionar las crisis tanto dentro como fuera de la Unión;

E.  Considerando que el potencial de los satélites se podría utilizar para evaluar e identificar mejor el flujo de inmigrantes ilegales y sus rutas y, en el caso de los que proceden del norte de África, para identificar las zonas de embarque con el objeto de interceptarlos antes y salvar más vidas;

F.  Considerando que el Consejo Europeo de junio de 2015, centrado en la defensa, pidió que se intensifique y sistematice en mayor medida la cooperación europea en materia de defensa con vistas a crear capacidades esenciales, recurriendo también a un uso coherente y eficiente de los fondos y de las capacidades disponibles de la Unión;

G.  Considerando que la política espacial representa una dimensión esencial de la autonomía estratégica de la que debe dotarse la Unión para conservar capacidades tecnológicas e industriales sensibles, así como capacidades de evaluación independientes;

H.  Considerando que las capacidades espaciales para la seguridad y la defensa europeas son importantes y, en algunos casos incluso vitales, para una multitud de situaciones, que van desde la utilización diaria en tiempo de paz a la gestión de las crisis y los desafíos más acuciantes para la seguridad, en particular la guerra propiamente dicha; que el desarrollo de estas capacidades es una empresa que ha de plantearse a largo plazo; que el desarrollo de las capacidades futuras debe programarse al tiempo que se despliegan las actuales;

I.  Considerando que la proliferación de tecnologías espaciales y la creciente dependencia de las sociedades de los satélites aumenta la competencia por los recursos espaciales (trayectorias, frecuencias) y hace de los satélites una infraestructura esencial; que el desarrollo de tecnologías antisatélite por parte de varios actores, incluido armamento orbital, marca la militarización del espacio;

J.  Considerando que, en el ámbito de la seguridad y la defensa, la Unión podría actuar, entre otros, por mediación de instituciones como la Agencia Europea de Defensa o el Centro de Satélites de la Unión Europea;

K.  Considerando que los recursos espaciales europeos se han desarrollado a lo largo de las últimas cinco décadas gracias a los esfuerzos coordinados de las agencias espaciales nacionales y, recientemente, de la Agencia Espacial Europea (ESA); que el Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre, marco jurídico básico del Derecho internacional en materia espacial, entró en vigor en octubre de 1967;

L.  Considerando que el desarrollo y el mantenimiento de las capacidades espaciales para la seguridad y la defensa en Europa necesitan una cooperación eficaz y sinergias entre los Estados miembros y con las instituciones europeas e internacionales;

M.  Considerando que las capacidades espaciales de la Unión deben ser compatibles con las capacidades de la OTAN y de los Estados Unidos para que se puedan utilizar plenamente como una red en caso de crisis;

N.  Considerando que la investigación y el desarrollo en tecnología espacial es un sector con una alta rentabilidad de la inversión que también produce subproductos de software y hardware de alta calidad con diversos usos comerciales;

1.  Considera que los servicios y las capacidades espaciales desempeñan un papel clave en, entre otros ámbitos, el contexto de la seguridad y la defensa europeas; está convencido de que las capacidades y los servicios espaciales actuales y futuros ofrecerán a los Estados miembros y a la Unión una mejor capacidad operativa de doble uso para la aplicación de la política común de seguridad y defensa y de otras políticas de la Unión en ámbitos como la acción exterior, la gestión de las fronteras, la seguridad marítima, la agricultura, el medio ambiente, la acción por el clima, la seguridad energética, la gestión de catástrofes, la ayuda humanitaria o el transporte;

2.  Considera que es necesario proseguir con la aplicación de la PCSD; reitera la necesidad de incrementar la eficacia, la visibilidad y el impacto de la PCSD; reafirma la importancia y el valor añadido de la política espacial para la PCSD; considera que el espacio debe estar incluido en las políticas futuras de la Unión (por ejemplo en la seguridad interna, el transporte, el espacio, la energía, la investigación) y que se deben continuar reforzando y explotando las sinergias con el espacio; subraya que es esencial la utilización de las capacidades espaciales en la guerra contra el terrorismo y las organizaciones terroristas, mediante la capacidad de localizar y controlar sus campos de entrenamiento;

3.  Considera que los gobiernos nacionales y la Unión deben mejorar el acceso a las capacidades de comunicación por satélite basada en el espacio, el conocimiento del medio espacial, la navegación de precisión y la observación de la tierra, y conseguir que Europa no sea dependiente en lo que se refiere a las tecnologías espaciales clave y el acceso al espacio; considera que el conocimiento del medio espacial en concreto seguirá desempeñando un papel esencial en los asuntos militares y civiles; subraya el compromiso con la no militarización del espacio; reconoce que, para alcanzar ese objetivo, es necesaria una inversión financiera suficiente; exige en este sentido que tanto la Comisión como los Estados miembros, garanticen la autonomía de la Unión en lo referente a las estructuras espaciales, facilitando al mismo tiempo los recursos necesarios para ello; considera que este objetivo es de vital importancia para el ámbito civil (en los países occidentales se estima que entre un 6 y un 7 % del PIB depende de la tecnología de posicionamiento y navegación por satélite), y para el ámbito de la seguridad y la defensa; cree que la cooperación debe emprenderse sobre una base intergubernamental y a través de la ESA;

4.  Subraya la dimensión relativa a la seguridad del programa Copernicus, especialmente sus aplicaciones de prevención y respuesta a las crisis, la ayuda humanitaria y la cooperación, la prevención de conflictos que conlleva la supervisión del cumplimiento de los tratados internacionales y la vigilancia marítima; insta a la Alta Representante, a la Comisión y a los Estados miembros a que refuercen el objetivo de prevención de conflictos de las capacidades espaciales;

5.  Destaca que la política espacial de la Unión promueve el progreso científico y técnico, la competitividad industrial y la aplicación de las políticas de la Unión, de conformidad con el artículo 189 del TFUE, lo que incluye la política de seguridad y defensa; recuerda que los dos programas emblemáticos de la Unión —Galileo y Copernicus— son dos programas civiles bajo control civil, y que es la naturaleza europea de Galileo y Copernicus lo que los ha hecho posibles y garantiza su éxito; invita al Consejo, a la VP/AR y a la Comisión a garantizar que los programas espaciales europeos desarrollen capacidades y servicios espaciales civiles, importantes para las capacidades de seguridad y defensa europeas, en particular mediante la asignación de los fondos apropiados para la investigación; cree que la posibilidad de hacer un doble uso de las capacidades espaciales es importante para utilizar los recursos del modo más eficaz;

6.  Subraya que los programas espaciales ofrecen beneficios en términos de seguridad y defensa vinculados con beneficios de carácter civil, y destaca a este respecto la capacidad de uso dual de Galileo y Copernicus; considera que esta capacidad debe desarrollarse plenamente en las próximas generaciones, por ejemplo, mejorando la precisión, la autenticación, el encriptado, la continuidad y la integridad (Galileo); destaca, por tanto, que los datos de observación de la Tierra de alta resolución y los sistemas de posicionamiento son útiles para aplicaciones en los ámbitos de gestión de catástrofes, acciones humanitarias, ayuda a los refugiados, vigilancia marítima, calentamiento global, seguridad energética y seguridad alimentaria mundial, así como en la detección de catástrofes naturales mundiales y la reacción ante las mismas, sobre todo las sequías, los terremotos, las inundaciones y los incendios forestales; señala la necesidad de una mejor interacción entre drones y satélites; pide que en la revisión intermedia se reserven recursos suficientes para el desarrollo futuro de todos los sistemas de satélites;

7.  Considera que es necesario un enfoque holístico, integrado y a largo plazo para el sector espacial a escala de la Unión; considera que el sector espacial se debería mencionar en la nueva estrategia global de la Unión sobre política exterior y de seguridad, teniendo en cuenta la evolución actual de los programas espaciales de doble uso de la Unión y la necesidad de seguir desarrollando programas espaciales civiles de la Unión que puedan utilizarse tanto para la seguridad civil como para fines de defensa;

8.  Celebra la iniciativa multilateral patrocinada por la Unión en favor de un Código de conducta internacional para las actividades espaciales, como forma de introducir normas que regulen la conducta en el espacio, ya que su objetivo es lograr una mayor protección, seguridad y sostenibilidad en el espacio, destacando que las actividades espaciales deben conllevar un alto grado de precaución, la diligencia que les corresponde y un nivel adecuado de transparencia, con el fin de generar confianza en el sector espacial;

9.  Pide a la Comisión que defina rápidamente las necesidades de la Unión en lo que se refiere a la contribución potencial de la política espacial a la PCSD en todos sus aspectos principales: lanzamiento, posicionamiento, imagen, comunicación, meteorología espacial, desechos espaciales, ciberseguridad, interferencia intencionada, suplantación y otras amenazas intencionadas, así como la seguridad del segmento terrestre; considera que los dispositivos espaciales futuros de los actuales sistemas europeos deben establecerse conforme a los requisitos de la PCSD e incluir todos los aspectos mencionados anteriormente;

10.  Pide que se definan los requisitos necesarios para futuros sistemas, privados o públicos, que contribuyan a aplicaciones para la seguridad de la vida humana (por ejemplo posicionamiento o gestión del tráfico aéreo), atendiendo a la protección contra posibles atentados a la seguridad (interferencias, suplantación, ataques informáticos, meteorología espacial y residuos espaciales); considera que tales requisitos de seguridad deben poder certificarse y han de estar supeditados al control de una entidad europea (como la Agencia Europea de Seguridad Aérea);

11.  Subraya en este sentido que el desarrollo de las capacidades espaciales europeas para la seguridad y la defensa europeas debe perseguir dos objetivos estratégicos clave: seguridad planetaria mediante sistemas espaciales en órbita diseñados para vigilar la superficie terrestre o para facilitar información de posicionamiento, navegación y horaria o comunicaciones por satélite, y seguridad del espacio ultraterrestre así como seguridad espacial, es decir, seguridad en órbita y en el espacio a través de sistemas de conocimiento del medio espacial terrestres y en órbita;

12.  Señala los peligros que representan la guerra cibernética y las amenazas híbridas para los programas espaciales europeos, teniendo en cuenta que la suplantación o la interferencia intencionada pueden perturbar misiones militares o tener repercusiones de gran alcance para la vida cotidiana en la Tierra; considera que la ciberseguridad requiere un enfoque conjunto de la Unión y los Estados miembros y empresas y expertos en internet; pide a la Comisión, por tanto, que incluya programas espaciales en sus actividades de ciberseguridad;

13.  Considera que la coordinación de los sistemas espaciales desplegados de manera fragmentada por los diferentes Estados miembros por diversas necesidades nacionales debe mejorarse para que sean capaces de anticipar rápidamente la interrupción de aplicaciones diferentes (por ejemplo, en el caso de la gestión del tráfico aéreo);

14.  Destaca que la cooperación entre la Comisión, el Servicio Europeo de Acción Exterior, la Agencia del GNSS, la Agencia Europea de Defensa, la Agencia Espacial Europea y los Estados miembros es fundamental para mejorar las capacidades y servicios espaciales europeos; opina que la Unión, en particular la VP/AR, debe coordinar, facilitar y apoyar la cooperación en el ámbito de la seguridad espacial y la defensa, a través de un centro específico de coordinación de operaciones; expresa su convicción de que la Agencia Espacial Europea debe desempeñar un papel significativo en la definición y la aplicación de una política espacial europea única que incluya la política de seguridad y defensa;

15.  Pide a la Comisión que presente los resultados del marco europeo establecido «Cooperación para la investigación de Seguridad y Defensa sobre el espacio», y le pide recomendaciones sobre cómo desarrollarlo en el futuro; reclama a la Comisión que aclare cómo la investigación civil-militar dentro del Programa Horizonte 2020 sirvió en el ámbito de las capacidades espaciales a la ejecución de la Política Común de Seguridad y Defensa;

16.  Celebra el marco de apoyo a la vigilancia y el seguimiento espacial; pide a la Comisión que informe al Parlamento sobre la ejecución del marco y su impacto en la seguridad y la defensa; pide a la Comisión el establecimiento de un plan que cubra la definición de la arquitectura prevista;

17.  Hace hincapié en la importancia estratégica de estimular la innovación espacial y la investigación para la seguridad y la defensa; reconoce el gran potencial de las tecnologías espaciales clave, como el Sistema Europeo de Retransmisión de Datos, que permite la observación continua de la Tierra y en tiempo real, la utilización de megaconstelaciones de nanosatélites y, por último, la creación de una capacidad espacial adecuada; subraya la necesidad de tecnologías innovadoras de macrodatos para aprovechar todo el potencial de los datos espaciales en el ámbito de la seguridad y la defensa; pide a la Comisión que incorpore estas tecnologías en su Estrategia espacial para Europa;

18.  Pide el desarrollo de las diferentes iniciativas diplomáticas de la Unión en cuestiones espaciales, tanto en un contexto bilateral como multilateral, con el fin de contribuir al desarrollo de la institucionalización del espacio y a un aumento de la transparencia y de medidas que generen confianza; recalca la necesidad de intensificar el trabajo en favor de la promoción de un Código Internacional de Conducta para Actividades del Espacio Exterior; anima al SEAE a que considere el componente espacial en las negociaciones en otros ámbitos;

19.  Anima a los Estados miembros a poner en práctica y finalizar programas conjuntos e iniciativas tales como el sistema espacial multinacional de tratamiento de imágenes destinado a la observación militar, el programa de comunicación gubernamental por satélite (GOVSATCOM) y el programa de vigilancia y seguimiento espacial (SST), y a que pongan en común y compartan información en el ámbito de la seguridad y la defensa, y declara su apoyo a estos programas e iniciativas comunes;

20.  Celebra el proyecto en curso de la Agencia Europea de Defensa y la Agencia Espacial Europea sobre comunicación gubernamental por satélite (GovSatcom), que es uno de los programas emblemáticos de la Agencia Europea de Defensa mencionados por el Consejo Europeo en diciembre de 2013; pide a este respecto a los agentes implicados que establezcan un programa permanente y que utilicen el valor añadido de la Agencia Europea de Defensa también para la comunicación militar por satélite; celebra la conclusión con éxito del proyecto DESIRE I y el lanzamiento del proyecto de demostración DESIRE II para el futuro manejo de aeronaves pilotadas a distancia (RPAS) por parte de la Agencia Europea de Defensa y la Agencia Espacial Europea en un espacio aéreo no segregado

21.  Considera que la cooperación entre la Unión y los Estados Unidos sobre las futuras capacidades y servicios espaciales para fines de seguridad y de defensa sería mutuamente beneficiosa; considera que la cooperación entre la Unión y los Estados Unidos es más eficaz y compatible cuando las dos partes disponen del mismo nivel de tecnología y capacidad; pide a la Comisión que identifique cualquier posible desfase tecnológico y lo aborde; toma nota del trabajo llevado a cabo en la tercera «Offset Strategy» (estrategia de compensación) estadounidense; insta a la Unión a tenerlo en cuenta a la hora de elaborar su propia estrategia global sobre política exterior y de seguridad, y a incluir en esta estrategia las capacidades espaciales para la seguridad y la defensa; cree que se podrían aprovechar las relaciones bilaterales preexistentes entre los Estados miembros y los Estados Unidos cuando fuera oportuno; invita a la VP/AR a debatir con los ministros de Defensa el enfoque estratégico que ha de adoptarse, y a informar al Parlamento de los progresos de este debate;

22.  Cree que la Unión debería seguir facilitando el establecimiento de un código internacional de conducta sobre las actividades espaciales para proteger las infraestructuras y prevenir al mismo tiempo la militarización del espacio; considera que para ello es esencial el desarrollo del programa de reconocimiento de la situación espacial (SSA); reclama a la Unión que trabaje para alcanzar este objetivo en cooperación con la Comisión de las Naciones Unidas sobre la Utilización del Espacio Ultraterrestre con Fines Pacíficos y otros socios pertinentes;

23.  Recuerda la necesidad de una cooperación estrecha entre la Unión y la OTAN en el ámbito de la seguridad y la defensa; manifiesta su convicción de que la cooperación entre la Unión Europea y la OTAN debe extenderse al desarrollo de la resiliencia de ambas entidades, en relación con los vecinos de la Unión, así como a la inversión en defensa; considera que la cooperación en materia de capacidades y servicios espaciales podría ofrecer perspectivas de mejora de la compatibilidad entre los dos marcos; está convencido de que reforzaría asimismo la función de la OTAN en la política de seguridad y defensa y en la defensa colectiva;

24.  Señala, no obstante, que la Unión debe seguir tratando de garantizar el máximo nivel posible de autonomía espacial y militar; que, a largo plazo, la Unión debe disponer de sus propios instrumentos para instaurar una Europa de la defensa;

25.  Considera que la protección de las capacidades y servicios espaciales para la seguridad y la defensa contra los ciberataques, las amenazas físicas, los residuos y otras interferencias peligrosas podría ofrecer perspectivas para una cooperación entre la UE y la OTAN que tendría como resultado la infraestructura tecnológica necesaria para proteger los bienes, ya que de no ser así podrían desperdiciarse las inversiones multimillonarias con dinero de los contribuyentes en infraestructuras espaciales europeas; reconoce que las telecomunicaciones por satélites comerciales y su utilización creciente para fines militares las sitúa en riesgo de ataque; pide a la VP/AR que mantenga al Parlamento informado de si la cooperación entre la Unión y la OTAN progresa en este ámbito;

26.  Considera que los programas civiles de la Unión en el ámbito espacial proporcionan una serie de capacidades y servicios con una utilización potencial en muchos sectores, incluidas las próximas fases de los sistemas Galileo y Copernicus; observa la necesidad de abordar cualquier preocupación relacionada con la seguridad y la defensa desde el principio; considera que el conocimiento del medio espacial y la meteorología espacial, las comunicaciones por satélite, la inteligencia electrónica y la alerta precoz son ámbitos que podrían beneficiarse de una mayor cooperación entre los sectores público y privado, un apoyo adicional a nivel de la UE y la inversión continua de las agencias que trabajan en el ámbito del espacio, la seguridad y la defensa y de un apoyo permanente de tales agencias;

27.  Observa la importancia del servicio público regulado (PRS) de Galileo para la navegación y la dirección de sistemas militares; pide a la Alta Representante y a los Estados miembros de la UE que aumenten sus esfuerzos relacionados con una posible revisión del Tratado sobre el espacio ultraterrestre de 1967 o que elaboren un nuevo marco de regulación que tenga en cuenta el progreso tecnológico desde los años 60 y tenga por objeto evitar una carrera de armamento en el espacio;

28.  Toma nota de que la transparencia y una concienciación pública eficaz de los europeos sobre las aplicaciones de los programas espaciales de la UE que tienen un impacto directo sobre los usuarios, como los servicios de Galileo, son cruciales para garantizar el éxito de tales programas; piensa que estos programas se podrían utilizar para aumentar la eficacia de la elaboración de estrategias y de las operaciones en el marco de la PCSD; anima a identificar y desarrollar las necesidades de capacidad relacionadas con la seguridad y la defensa para las próximas generaciones de los sistemas Galileo y Copernicus;

29.  Señala la existencia del Servicio Público Regulado de Galileo, que está restringido a usuarios autorizados por los gobiernos y es adecuado para usos sensibles en los que ha de garantizarse solidez y una fiabilidad total; considera que ha de seguir desarrollándose la capacidad del servicio público regulado en las próximas generaciones para dar respuesta a la evolución de las amenazas; pide a la Comisión que vele por la mayor eficacia posible de los procedimientos operativos, en particular en caso de crisis; hace hincapié en la necesidad de continuar desarrollando y promoviendo aplicaciones basadas en las capacidades de Galileo, incluidas las necesarias para la PCSD, con el fin de maximizar los beneficios socioeconómicos; recuerda asimismo la necesidad de reforzar la seguridad de la infraestructura de Galileo, incluido el segmento terrestre, y pide a la Comisión que adopte las medidas necesarias en este sentido en cooperación con los Estados miembros;

30.  Subraya el alto nivel de seguridad de los sistemas de GNSS de la Unión; hace hincapié en el éxito de la ejecución de las tareas asignadas a las Agencia del GNSS Europeo, en particular a través del Panel de Acreditación de Seguridad y los Centros de Supervisión de la Seguridad de Galileo; pide, a este respecto, que se haga uso de los conocimientos especializados y la infraestructura de seguridad de la Agencia del GNSS Europeo también para Copernicus; pide que esta cuestión se aborde en la revisión intermedia de Galileo y Copernicus;

31.  Señala en particular la necesidad operativa de datos de observación terrestre de muy alta resolución en el programa Copernicus, y pide a la Comisión que analice cómo se puede hacer frente a dicha necesidad, teniendo en cuenta los requisitos de la PCSD; subraya asimismo otros avances como la observación en tiempo casi real y la emisión de vídeo en tiempo real desde el espacio, y recomienda a la Comisión que investigue la manera de aprovecharlos, también con fines de seguridad y defensa; recuerda asimismo la necesidad de reforzar la seguridad de la infraestructura de Copernicus, incluido el segmento terrestre, así como la seguridad de los datos, y solicita a la Comisión que adopte las medidas necesarias en este sentido en cooperación con los Estados miembros; señala, además, la importancia de considerar el modo en que podría participar la industria en la gestión de las operaciones de Copernicus;

32.  Llama la atención sobre la necesidad de mejorar el proceso de difusión a los usuarios de la información procedente de los satélites, también mediante el desarrollo de las infraestructuras tecnológicas necesarias; observa que, según la comunicación de la Comisión, un 60 % de los componentes electrónicos de los satélites europeos son importados actualmente de los Estados Unidos; pide una iniciativa sobre la manera de proteger la información personal y sensible en tal contexto;

33.  Acoge con satisfacción los trabajos emprendidos para dotar de un acceso autónomo a la Unión en el ámbito de las comunicaciones públicas por satélite (GovSatcom), y pide a la Comisión que continúe avanzando en este asunto; recuerda que el primer paso en el proceso ha sido la identificación de las necesidades civiles y militares por parte de la Comisión y la Agencia Europea de Defensa, respectivamente, y considera que la iniciativa debe suponer la puesta en común de la demanda y que se debe diseñar de la manera que mejor satisfaga la necesidades identificadas; pide a la Comisión que lleve a cabo, sobre la base de las necesidades y las exigencias de los beneficiarios, una evaluación de los costes y beneficios de distintas soluciones:

   la prestación de servicios por operadores comerciales,
   un sistema basado en las capacidades existentes con la posibilidad de integrar futuras capacidades, o
   la creación de nuevas capacidades a través de un sistema específico;

pide, a este respecto, a la Comisión que aborde la cuestión de la propiedad y la responsabilidad; señala que, cualquiera que sea la decisión definitiva, todas las nuevas iniciativas deben ser de interés público y beneficiar a la industria europea (fabricantes, operadores, lanzadores y otros segmentos industriales); considera que GovSatcom debe considerarse también como una oportunidad para impulsar la competitividad y la innovación aprovechando el desarrollo de tecnologías duales, en el contexto extremadamente competitivo y dinámico del mercado de las comunicaciones por satélite; subraya la necesidad de reducir la dependencia de proveedores de equipos y servicios de terceros países;

34.  Señala que el desarrollo de la vigilancia y el seguimiento espacial (VSE) es una buena iniciativa en la cooperación espacial y un paso más hacia la seguridad en el espacio; pide un mayor desarrollo de sus propias capacidades de VSE como prioridad de la Unión para la protección de la seguridad de la economía, la sociedad y los ciudadanos y en el ámbito de las capacidades espaciales para la seguridad y la defensa europeas; considera que la VST debe convertirse en un programa de la Unión con un presupuesto propio, pero sin que se reduzcan con ello los fondos destinados a proyectos en curso; considera también que la Unión debería desarrollar una capacidad más holística del conocimiento del medio espacial, con mayores capacidades predictivas, entre ellas, la vigilancia del espacio y el análisis y la evaluación de amenazas potenciales y riesgos para las actividades en el espacio; pide, por lo tanto, a la Comisión que se base en la VSE, desarrollando un concepto más extenso del conocimiento del medio espacial que permita a su vez abordar amenazas intencionadas a los sistemas espaciales y, en cooperación con la Agencia Espacial Europea (AEE), tener en cuenta la meteorología espacial y los objetos cercanos a la Tierra, así como la necesidad de investigaciones acerca de sistemas tecnológicos para la prevención y eliminación de los residuos espaciales; considera que se debería llegar a una coordinación holística de las actividades en el espacio, sin obstaculizar la libertad de utilizarlo; pide a la Comisión que examine la conveniencia de habilitar al sector privado para desempeñar un papel importante en la continuación del desarrollo y el mantenimiento de la parte no sensible del sistema VSE, para lo que podría servir como ejemplo la estructura de gobernanza bilateral de Galileo;

35.  Destaca la necesidad de elaborar políticas y capacidades de investigación para proporcionar aplicaciones futuras y desarrollar una industria europea competitiva, capaz de lograr el éxito comercial basándose en un entorno económico sano; observa la importancia creciente de las entidades privadas en el mercado espacial; subraya la necesidad, y los beneficios derivados, de la participación de las pymes en los procesos de investigación, desarrollo y producción relacionados con las tecnologías del espacio, en particular con aquellas relevantes para garantizar la seguridad; sigue siendo prudente en relación con los riesgos derivados de iniciativas privadas no reguladas con consecuencias para la seguridad y la defensa; subraya que el equilibrio entre riesgos y beneficios puede variar de un segmento a otro de las actividades espaciales, por lo que debe evaluarse caso por caso, en particular habida cuenta de sus características específicas en términos de soberanía y autonomía estratégica; pide a la Comisión y a la VP/AR que prevean mecanismos adecuados para la contención de dichos riesgos;

36.  Destaca que en el ámbito espacial, y dado su contenido estratégico, el mayor esfuerzo en materia de inversión debe recaer en el sector público; considera que los elevados costes del desarrollo de los programas y las infraestructuras espaciales hacen que la única manera de que estos proyectos sean viables sea mediante un decidido esfuerzo público que vehiculice la iniciativa privada;

37.  Señala, por lo que se refiere a la financiación futura de los programas espaciales europeos, que sería conveniente determinar cuándo sería posible utilizar modalidades de asociación público-privada;

38.  Destaca que es preciso establecer los marcos reglamentarios y estratégicos apropiados para dar al sector industrial nuevos impulsos e incentivos para seguir desarrollando la tecnología y las investigaciones en materia de capacidades espaciales; pide que se garantice la financiación necesaria para la investigación relacionada con el espacio en los ámbitos mencionados; señala el papel fundamental que puede desempeñar Horizonte 2020 a la hora de ayudar a la Unión a reducir su dependencia en términos de tecnologías espaciales clave; recuerda, en este sentido, que el capítulo de Horizonte 2020 dedicado al espacio pertenece a la prioridad «Liderazgo industrial», y en particular al objetivo específico «Liderazgo en las tecnologías industriales y de capacitación»; considera, por tanto, que Horizonte 2020 debe emplearse para apoyar la base tecnológica espacial europea y las capacidades industriales espaciales; pide a la Comisión que facilite suficientes tecnologías espaciales clave para los ámbitos de la seguridad y la defensa durante la revisión intermedia de Horizonte 2020;

39.  Considera que la Unión podría contribuir a hacer las capacidades y los servicios espaciales europeos más sólidos, más resilientes y con mayor capacidad de respuesta; está convencido de que la capacidad de reacción rápida para sustituir o reparar en el espacio durante una crisis activos deteriorados o defectuosos debería desarrollarse de manera eficaz a través de cooperaciones multiestatales, incluso a nivel europeo; elogia el trabajo de la Agencia Espacial Europea sobre el desarrollo de un programa de reconocimiento de situación espacial (SSA) para detectar y predecir residuos espaciales o colisiones de satélites; destaca asimismo la imperante necesidad de reducir el riesgo de colisión que se deriva del aumento del número de satélites y desechos espaciales; pide a la Comisión y al Consejo que continúen financiando esta capacidad después de 2016; se felicita, por lo tanto, de la iniciativa de la Comisión sobre un sistema de vigilancia y seguimiento espacial europeo (SST), que garantizará la no dependencia de la Unión en el espacio; pregunta si existen estructuras de gobierno adecuadas para gestionar el servicio público regulado (PRS) y otras infraestructuras esenciales en caso de un ataque armado y otra crisis grave de seguridad;

40.  Anima a la Comisión y a las agencias europeas en los ámbitos del espacio, la seguridad y la defensa a unirse para desarrollar un Libro Blanco sobre las necesidades de formación en relación con la utilización de capacidades y servicios espaciales para la seguridad y la defensa; considera que deben movilizarse recursos de la Unión para cursos piloto en los ámbitos en los que los Estados miembros y los organismos europeos competentes han identificado una necesidad inminente;

41.  Cree que es de una importancia estratégica continuar el apoyo financiero y político para el desarrollo y el uso de los lanzadores de la Unión y del Programa para un Demostrador Reutilizable en Órbita (PRIDE), ya que el demostrador es más rentable y proporciona independencia en el acceso al espacio, así como un plan para la gestión de crisis espaciales;

42.  Manifiesta su inquietud por el incremento del coste de los programas Copernicus y Galileo muy por encima de la asignación presupuestaria inicial; manifiesta su apoyo al desarrollo futuro de las capacidades espaciales de la Unión, al mismo tiempo que pide una gestión adecuada de los recursos financieros;

43.  Pide a aquellos Estados miembros que no hayan ratificado el Tratado sobre el espacio ultraterrestre que lo hagan, dada su importancia para el mantenimiento de la ley en el espacio;

44.  Acoge con satisfacción el proceso y los planes de desarrollo de los nuevos lanzadores europeos Ariane 6 y VEGA, y considera el desarrollo de estos lanzadores fundamental para la viabilidad a largo plazo y la independencia de los programas espaciales europeos utilizados para fines de seguridad y defensa; defiende que el mantenimiento de la posición de predominio de las lanzadoras europeas debe ser un objetivo estratégico europeo en un momento en el que están surgiendo nuevos competidores fuertemente respaldados por modelos competitivos de financiación; considera que para conseguir este objetivo deben realizarse los cambios estructurales, legislativos y de financiación que sean oportunos para facilitar el desarrollo de proyectos innovadores y competitivos a nivel europeo; anima, entre otras cosas, la innovación en materia de reutilización de componentes, dado que supone un avance notable en términos de eficiencia y también en términos de sostenibilidad; considera que la Unión debería prestar una atención particular al impacto de algunos proyectos relacionados con la no dependencia de la Unión, por ejemplo la cooperación con Rusia en ámbitos sensibles como el lanzamiento de satélites con cohetes soyuz;

45.  Señala la importancia estratégica del acceso independiente al espacio y la necesidad de que la Unión adopte medidas en este ámbito, también en materia de seguridad y defensa, ya que esta capacidad le permitiría a Europa tener acceso al espacio en caso de crisis; pide a la Comisión que, en colaboración con la AEE y los Estados miembros:

   coordine, comparta y desarrolle proyectos espaciales previstos y mercados europeos, a fin de que la industria europea pueda anticiparse a la demanda (impulsando así el empleo y la industria localizada en Europa) y generar también su propia demanda en términos de utilización por las empresas,
   apoye las infraestructuras de lanzamiento,y
   promueva la I+D, entre otros medios, con el instrumento de las asociaciones público-privadas, en particular en el ámbito de las tecnologías de vanguardia;

considera que estos esfuerzos son necesarios para que Europa pueda competir en el mercado mundial de lanzamientos; considera además que la Unión debe asegurarse de que dispone de una base tecnológica espacial fuerte y de las capacidades industriales, desde la autonomía tecnológica y la seguridad cibernética hasta las consideraciones del lado de la oferta, necesarias para concebir, desarrollar, lanzar, operar y explotar sistemas espaciales;

46.  Considera que la Unión debe animar a todos los agentes de las cadenas de suministro de tecnología y saber hacer a centrar su atención en las capacidades espaciales y tecnologías de doble uso relevantes para la seguridad y la defensa, y promover el desarrollo de aplicaciones innovadoras y nuevas ideas empresariales en este ámbito, con especial atención a las pequeñas y medianas empresas y al desarrollo del espíritu emprendedor en el sector; hace notar que, para sostener la investigación y el desarrollo tecnológicos, es necesaria una inversión financiera continuada; está convencido de que el sector público debe incentivar la creación de incubadoras especializadas, así como fondos de financiación adaptados para startups innovadoras, para que los elevados costes de la investigación en materia espacial no dificulten el surgimiento de proyectos innovadores; pide un plan para la utilización de las tecnologías espaciales de doble uso en el sector espacial, que contribuya al desarrollo de la industria de defensa y a generar una mayor competencia;

47.  Hace hincapié en la necesidad de apoyar los esfuerzos para intensificar la cooperación europea en el sector con el fin de superar el alto grado de fragmentación, especialmente en lo que respecta a la vertiente de la demanda institucional; expresa su convicción de que la industria espacial europea solo podrá ser competitiva en el plano internacional si aumenta en rentabilidad, transparencia y consolidación; destaca que la política europea en materia de industria espacial debe desarrollarse aún más en coordinación con la Agencia Espacial Europea (ESA) para garantizar que se complementan;

48.  Recuerda que, para mantener y reforzar la seguridad, la defensa y la estabilidad de Europa, es importante evitar la exportación de tecnología espacial sensible a países que pongan en peligro la seguridad y la estabilidad regional o global, que sigan una política exterior agresiva, que apoyen directa o indirectamente el terrorismo y que ejerzan represión sobre su pueblo en el interior; insta a la Alta Representante, a los Estados miembros de la Unión y a la Comisión a que se aseguren de que se respetan plenamente los ocho criterios de la Posición Común 2008/944/PESC del Consejo y las normas del Reglamento sobre el doble uso, Reglamento (CE) n.° 428/2009 por lo que respecta a la exportación de tecnología sensible relacionada con el espacio;

49.  Hace hincapié en que es necesaria una mejor coordinación de las capacidades espaciales de la Unión con las arquitecturas de sistemas y los procedimientos necesarios para garantizar un nivel adecuado de seguridad, en particular de seguridad de los datos; pide a la Comisión que elabore y promueva un modelo de gobernanza para todos los sistemas que proporcionan servicios relacionados con la seguridad y la defensa; considera que, para prestar un servicio integrado a los usuarios finales, las capacidades espaciales de la Unión dedicadas a seguridad y defensa deben gestionarse mediante un centro específico de coordinación de servicios operativos (Centro de comando y control, como se menciona en el programa de trabajo Horizonte 2020 para el período 2014-2015); considera que, por motivos de eficiencia de los costes, debe incorporarse de forma rentable a uno de los organismos de la Unión existentes, como la Agencia del GNSS Europeo, el Centro de Satélites de la Unión o la Agencia Europea de Defensa, teniendo en cuenta las capacidades ya ofrecidas por estas agencias;

50.  Considera que la creación a largo plazo de un marco jurídico que permita unas inversiones sostenidas a escala de la Unión en capacidades de seguridad y defensa podría impulsar una cooperación europea mayor y más sistemática en materia de defensa para crear las capacidades clave; hace notar, por ello, las conclusiones del Consejo Europeo de junio de 2015; insta al Consejo, a la Vicepresidenta/Alta Representante y a la Comisión a desarrollar el marco necesario para la financiación europea;

51.  Observa que la industria espacial europea está muy concentrada con un alto grado de integración vertical, donde cuatro empresas son responsables de más del 70 % del total del empleo espacial europeo y donde el 90 % del empleo del sector manufacturero espacial europeo está localizado en seis países; recalca que no se debe pasar por alto el potencial de países con un buen historial de solicitud de patentes de alta tecnología pero que carecen de tradición en actividades espaciales, y pide políticas que incentiven la participación de estos países en el sector espacial europeo, utilizando, entre otras, las herramientas del programa Horizonte 2020;

52.  Cree también que se deben reforzar la investigación y el desarrollo dentro del campo de la tecnología y los servicios espaciales en un marco coherente de política de la Unión;

53.  Cree que la elaboración de un Libro Blanco de la Unión sobre seguridad y defensa podría ser la forma apropiada de estructurar la participación futura de la UE en capacidades de seguridad y defensa espaciales; pide a la AR/VP que inicie un debate sobre el nivel de ambición de la Unión en los campos coincidentes de las capacidades espaciales, así como en seguridad y defensa; considera que ello podría permitir también garantizar una coherencia en el desarrollo de las capacidades en todos los ámbitos por cuanto se refiere al mantenimiento de la paz, la prevención de conflictos y el fortalecimiento de la seguridad internacional, de conformidad con los principios de la Carta de las Naciones Unidas; pide a la Comisión que resuma en el futuro Plan de Acción de la Defensa Europea sus planes sobre las actividades espaciales en apoyo de la seguridad y la defensa; reconoce al mismo tiempo los beneficios de la cooperación internacional relacionada con la seguridad con los socios fiables de la Unión en el ámbito del espacio;

54.  Recuerda que los residuos espaciales suponen un problema creciente para la seguridad espacial y pide a la Unión que apoye la investigación y el desarrollo en el ámbito de las tecnologías activas de retirada de residuos; anima a la Unión a invertir en el establecimiento de un acuerdo internacional que proporcione una definición legal de residuo espacial, fijando normas y reglamentos relativos a su retirada y clarificando la responsabilidad; recalca la necesidad de un mecanismo de reconocimiento global de la situación espacial mejorado, y pide que el sistema SSA europeo se conecte a socios como los EE. UU., así como más medidas que creen confianza y un intercambio de información con otros agentes;

55.  Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo Europeo, al Consejo, a la Comisión, a la Vicepresidenta de la Comisión/Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, al Secretario General de las Naciones Unidas, al Secretario General de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, a las agencias de la UE en los ámbitos del espacio, la seguridad y la defensa, así como a los Parlamentos nacionales.

(1) DO L 122 de 24.4.2014, p. 44.
(2) DO L 347 de 20.12.2013, p.1.
(3) DO L 158 de 27.5.2014, p. 227.

Aviso jurídico - Política de privacidad