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Procedimiento : 2019/2157(INI)
Ciclo de vida en sesión
Ciclo relativo al documento : A9-0154/2020

Textos presentados :

A9-0154/2020

Debates :

PV 06/10/2020 - 7
CRE 06/10/2020 - 7

Votaciones :

Textos aprobados :

P9_TA(2020)0257

Textos aprobados
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Jueves 8 de octubre de 2020 - Bruselas Edición provisional
Estrategia forestal europea: el camino a seguir
P9_TA-PROV(2020)0257A9-0154/2020

Resolución del Parlamento Europeo, de 8 de octubre de 2020, sobre la estrategia forestal europea: el camino a seguir (2019/2157(INI))

El Parlamento Europeo,

–  Vistas la Comunicación de la Comisión, de 11 de diciembre de 2019, sobre el Pacto Verde Europeo (COM(2019)0640), la Comunicación de la Comisión, de 20 de mayo de 2020, sobre la Estrategia de la UE sobre la Biodiversidad de aquí a 2030 (COM(2020)0380), y sus Resoluciones, de 15 de enero de 2020, sobre el Pacto Verde Europeo(1), y de 16 de enero de 2020, sobre la 15.ª reunión de la Conferencia de las Partes (COP15) en el Convenio sobre la Diversidad Biológica(2),

–  Vista la Declaración de Nueva York sobre los bosques, ratificada por la Unión Europea el 23 de junio de 2014,

–  Visto el Informe de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones, de 7 de diciembre de 2018, titulado «Avances en la aplicación de la estrategia forestal de la UE: Una nueva estrategia de la UE en favor de los bosques y del sector forestal» (COM(2018)0811),

–  Vista su Resolución, de 28 de abril de 2015, sobre una nueva estrategia de la UE en favor de los bosques y del sector forestal(3),

–  Vista la Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones, de 23 de julio de 2019, titulada «Intensificar la actuación de la UE para proteger y restaurar los bosques del mundo» (COM(2019)0352),

–  Vistas las Conclusiones del Consejo, de 15 de abril de 2019, sobre los avances en la aplicación de la estrategia forestal de la UE y sobre un nuevo marco estratégico para los bosques (08609/2019),

–  Visto el Reglamento (UE) n.º 1143/2014, del Parlamento Europeo y del Consejo, sobre la prevención y la gestión de la introducción y propagación de especies exóticas invasoras(4), y los sucesivos Reglamentos de Ejecución con actualizaciones de la lista de especies invasoras, entre las que también figuran especies de árboles,

–  Visto el dictamen del Comité Económico y Social Europeo, de 30 de octubre de 2019, sobre el Informe de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones, de 7 de diciembre de 2018, titulado «Avances en la aplicación de la estrategia forestal de la UE: Una nueva estrategia de la UE en favor de los bosques y del sector forestal»,

–  Visto el informe de evaluación mundial sobre la diversidad biológica y los servicios de los ecosistemas de la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES), de 31 de mayo de 2019,

–  Visto el informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente titulado «The European environment – state and outlook 2020: knowledge for transition to a sustainable Europe» (El medio ambiente en Europa. Estado y perspectivas 2020: conocimientos para la transición hacia una Europa sostenible), publicado el 4 de diciembre de 2019,

–  Visto el dictamen del Comité de las Regiones, de 10 de abril de 2019, sobre la ejecución de la estrategia forestal de la UE,

–  Vista la revisión intermedia de la Estrategia de la UE sobre la biodiversidad hasta 2020,

–  Vista la Estrategia de Bioeconomía actualizada de la Unión,

–  Vista la estrategia climática para 2050,

–  Vistas las Conclusiones del Consejo, de 29 de noviembre de 2019, sobre la Estrategia de Bioeconomía actualizada de la Unión(5),

–  Vista la Comunicación de la Comisión, de 28 de noviembre de 2018, titulada «Un planeta limpio para todos: La visión estratégica europea a largo plazo de una economía próspera, moderna, competitiva y climáticamente neutra» (COM(2018)0773),

–  Visto el dictamen del Comité de las Regiones, de 16 de mayo de 2018, sobre la revisión intermedia de la estrategia forestal de la UE(6),

–  Vista la Estrategia Europa 2020, con sus iniciativas «Unión por la innovación» y «Una Europa que utilice eficazmente los recursos»,

–  Visto el artículo 54 de su Reglamento interno,

–  Vistas las opiniones de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria y la Comisión de Industria, Investigación y Energía,

–  Visto el informe de la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural (A9-0154/2020),

–  Vistas las responsabilidades de los Estados miembros de la Unión en virtud del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB), la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) y la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CLD),

A.  Considerando que los compromisos internos e internacionales de la Unión, por ejemplo, con el Pacto Verde Europeo, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, el Protocolo de Kioto, el Acuerdo de París y la creación de una sociedad con cero emisiones, serán imposibles de alcanzar sin los beneficios climáticos y otros servicios ecosistémicos que ofrecen los bosques y el sector forestal;

B.  Considerando que el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea no hace referencia a una política forestal común de la Unión, y que la responsabilidad de los bosques recae en los Estados miembros; que, no obstante, la Unión tiene una historia de contribución, a través de sus políticas y directrices, incluido el artículo 4 del TFUE en lo que respecta a la energía, el medio ambiente y la agricultura, a la gestión forestal sostenible y a las decisiones de los Estados miembros sobre los bosques;

C.  Considerando que los bosques y toda la cadena de valor forestal son fundamentales para seguir desarrollando la bioeconomía circular, ya que proporcionan empleo, garantizan el bienestar económico en zonas rurales y urbanas, suministran servicios de mitigación al cambio climático y adaptación al mismo, ofrecen beneficios relacionados con la salud, protegen la biodiversidad y las perspectivas de futuro de las zonas montañosas y rurales, y combaten la desertificación;

D.  Considerando que la investigación, la innovación, la recogida de información, el mantenimiento y el desarrollo de bases de datos, las mejores prácticas y el intercambio de conocimientos, todo ello adecuadamente financiado y de calidad, revisten la máxima importancia para el futuro de los bosques multifuncionales de la Unión y para toda la cadena de valor del sector forestal, a la luz de las exigencias cada vez mayores que se les imponen y de la necesidad de responder a las oportunidades y retos múltiples a los que se enfrenta la sociedad;

E.  Considerando que los bosques representan nuestro patrimonio natural, que debemos preservar y mantener, que la buena gestión de este patrimonio es esencial para que prospere y sea portador de biodiversidad y de riqueza económica, turística y social;

F.  Considerando que el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural, en el marco de la PAC, ha facilitado herramientas y recursos para apoyar al sector forestal y debe continuar haciéndolo en la PAC posterior a 2020, dedicando especial atención a la gestión forestal sostenible;

G.  Considerando que en la Unión hay 16 millones de propietarios forestales privados, a quienes pertenece alrededor del 60 % de los bosques de la Unión; que la extensión media de los bosques de propiedad privada es de 13 hectáreas, mientras que en torno a dos tercios de los propietarios forestales privados poseen menos de 3 hectáreas de bosque;

H.  Considerando que los bosques gestionados de manera sostenible son extremadamente importantes al garantizar puestos de trabajo en zonas rurales, reportar un beneficio para la salud humana y, al mismo tiempo, hacer una contribución esencial al medio ambiente y la biodiversidad;

I.  Considerando que las medidas de mitigación del cambio climático y de adaptación al mismo en los bosques están interrelacionadas, por lo que deben equilibrarse ambos aspectos y fomentarse las sinergias entre ellos, en especial en el marco de los planes y las estrategias de adaptación de los Estados miembros;

J.  Considerando que los bosques europeos y su situación difieren y, por lo tanto, deben ser tratados de manera diferente, pero siempre con el fin de mejorar sus funciones económicas, sociales y ambientales;

K.  Considerando que las regiones ultraperiféricas albergan reservas de biodiversidad sumamente ricas y que es fundamental preservarlas;

L.  Considerando que la pérdida de biodiversidad en los bosques tiene importantes consecuencias ambientales, económicas y sociales;

M.  Considerando que la calidad del suelo desempeña un papel vital en la prestación de servicios ecosistémicos, tales como la filtración y el almacenamiento de agua y, por consiguiente, la protección frente a inundaciones y sequías, la captura de CO2, la biodiversidad y el crecimiento de la biomasa; que la mejora de la calidad del suelo en algunas regiones, por ejemplo, transformando bosques de coníferas en bosques caducifolios permanentes, es un proceso complejo desde el punto de vista económico que lleva decenios;

N.  Considerando que debe promoverse el papel esencial de la gestión forestal sostenible entre la sociedad europea, que cada vez está más desconectada de los bosques y la silvicultura, haciendo hincapié en los múltiples beneficios que reportan los bosques desde el punto de vista económico, social y ambiental, así como cultural e histórico;

O.  Considerando que, además de permitir la captura de carbono, los bosques tienen un impacto beneficioso sobre el clima, la atmósfera, la conservación de la biodiversidad y el régimen de los ríos y de las masas de agua, que protegen los suelos de la erosión del agua y el viento y que poseen otras propiedades naturales útiles;

P.  Considerando que cerca del 23 % de los bosques europeos se encuentran dentro de espacios Natura 2000, con un porcentaje que en algunos Estados miembros supera el 50 %, y que casi la mitad de los hábitats naturales ubicados en espacios Natura 2000 son bosques;

Q.  Considerando que los bosques pueden ser fuentes de productos forestales primarios, como la madera, y proporcionar asimismo valiosos productos secundarios, tales como setas, trufas, hierbas, miel y bayas, todos ellos de gran importancia para la actividad económica de algunas regiones de la Unión;

R.  Considerando que los bosques europeos desempeñan un papel importante en la mejora del medio ambiente, el desarrollo de la economía, la satisfacción de las necesidades de los Estados miembros de productos de la madera y el incremento del bienestar de la población;

S.  Considerando que la agrosilvicultura, entendida como los sistemas de uso de la tierra en los que se combina la explotación forestal y la agrícola en las mismas tierras, es un conjunto de sistemas de gestión de la tierra que impulsan la productividad global, generan más biomasa, mantienen y restauran los suelos y prestan una serie de valiosos servicios ecosistémicos;

T.  Considerando que el papel multifuncional de los bosques, el tiempo considerable que tardan en constituirse y la importancia de garantizar una buena diversidad de especies hacen de la utilización sostenible, la conservación y la multiplicación de los recursos forestales una tarea de importancia europea;

U.  Considerando que la caza responsable desde el punto de vista social y ambiental también cumple una importante función en los bosques y las regiones semiforestales al controlar el número de animales o la propagación de enfermedades entre ellos, como la peste porcina africana;

V.  Considerando que los bosques desempeñan un papel fundamental en la lucha contra la erosión del suelo y la desertificación del territorio; que los estudios demuestran que los árboles de los parques y entornos urbanos ejercen un impacto positivo al mantener temperaturas más bajas en comparación con las zonas sin árboles;

W.  Considerando que, dentro del actual período de programación (2014-2020), existen medidas en el marco de la PAC encaminadas a ayudar a agentes económicos a que desarrollen sus capacidades en relación con la gestión forestal;

X.  Considerando que algunas regiones forestales han sido invadidas de forma masiva por plagas e insectos, como la carcoma y diversos hongos; que poblaciones naturales de bosques de castaños han sido invadidas por el hongo Cryphonectria parasitica, que no solo supone una grave amenaza para la supervivencia de dichas poblaciones, sino también para actividades humanas relacionadas con ellas, como la producción y recolección de castañas;

Y.  Considerando que los datos disponibles sobre los bosques a escala de la Unión están incompletos y son de calidad desigual, lo que entorpece la capacidad de coordinación a escala de la Unión de la gestión forestal;

Z.  Considerando que actualmente dentro de la Unión también se está llevando a cabo explotación forestal ilegal;

El pasado – balance de los logros y retos recientes en materia de aplicación

1.  Acoge con satisfacción la Comunicación de la Comisión titulada «Avances en la aplicación de la estrategia forestal de la UE: Una nueva estrategia de la UE en favor de los bosques y del sector forestal» (COM(2018)0811);

2.  Acoge favorablemente las medidas adoptadas por los Estados miembros y la Comisión para cumplir los objetivos de la estrategia forestal de la UE y la participación del Comité Forestal Permanente, el Grupo consultivo de la silvicultura y la producción de corcho, el Grupo de expertos sobre incendios forestales, el Grupo de expertos sobre las industrias forestales y las cuestiones sectoriales relacionadas, y las partes interesadas pertinentes en el plan plurianual de aplicación del plan «Forest MAP»;

3.  Reconoce que el informe de 2018 de la Comisión sobre los avances en la aplicación de la actual estrategia forestal de la UE afirma que la estrategia ha sido útil como instrumento de coordinación y que, en términos generales, los «ocho ámbitos prioritarios más uno» de la estrategia se han aplicado con relativamente pocos obstáculos, a excepción de los grandes retos que han de abordarse mediante la política sobre biodiversidad y de los retos en curso en los ámbitos «¿Qué bosques tenemos y qué cambios están experimentando?», en concreto, en lo relativo a la percepción e información del público sobre el sector forestal, y «Promover la coordinación y la comunicación», en particular, por lo que respecta a las políticas relacionadas con los bosques;

4.  Destaca el hecho de que se acordase una definición de gestión forestal sostenible a escala internacional como parte del proceso paneuropeo Forest Europe; señala que la definición se ha incorporado a la legislación nacional y a los sistemas voluntarios, como las certificaciones forestales, existentes en los Estados miembros;

5.  Subraya que la promoción de la gestión forestal sostenible en la Unión, como parte de la estrategia forestal de la UE y de las medidas de desarrollo rural aplicadas en el marco de la política agrícola común (PAC), ha tenido un amplio impacto positivo en los bosques y sus condiciones, en los medios de subsistencia de las zonas rurales y en la biodiversidad de los bosques de la Unión, y ha mejorado los beneficios para el clima que ofrece el sector forestal; señala, no obstante, que sigue siendo necesario reforzar la gestión forestal sostenible de forma equilibrada para garantizar la mejora del estado ecológico de los bosques, reforzar la salud y la resiliencia de los ecosistemas y garantizar que puedan adaptarse mejor a las condiciones climáticas cambiantes, reducir los riesgos y el impacto de las perturbaciones naturales y salvaguardar las oportunidades de las generaciones presentes y futuras de gestionar los bosques, por ejemplo, de manera que se cumplan los objetivos de los propietarios forestales y las pymes, y mejorar la calidad de los bosques y las superficies arboladas existentes; considera que la estrategia forestal de la UE debe incluir instrumentos adecuados al respecto; señala que los Estados miembros están obligados a llevar a cabo una gestión forestal sostenible de manera ejemplar; estima que los modelos de gestión forestal deben integrar la sostenibilidad ambiental, social y económica, definida como la administración y uso de los bosques y tierras forestales ejercidos de manera que mantengan su biodiversidad, productividad, capacidad de regeneración, vitalidad y potencial para realizar, ahora y en el futuro, las funciones ecológicas, económicas y sociales pertinentes a escala local, nacional y mundial, y no causen daño a otros ecosistemas; subraya que el reconocimiento y la salvaguardia de los derechos de propiedad son fundamentales para lograr un compromiso a largo plazo con la gestión forestal sostenible; señala que la conservación y la gestión sostenible de nuestros bosques constituyen un elemento clave de nuestro bienestar general, ya que albergan actividades de interés público en el ámbito del ocio, la salud y la educación, y reconoce que la gestión sostenible de los bosques promueve la protección de la biodiversidad forestal europea; pide la protección de los bosques primarios con estructura conservada, riqueza de especies y superficie adecuada allí donde todavía existan estos bosques; observa que no hay una definición de la Unión para bosques maduros y pide a la Comisión que introduzca una definición, que habrá de prepararse en el Comité Forestal Permanente, a la hora de elaborar la futura estrategia forestal de la UE; subraya que podría haber opiniones divergentes sobre las capacidades de absorción de CO2 de los diferentes tipos de bosques, por lo que considera que la nueva estrategia forestal de la UE debe promover una gestión forestal sostenible; lamenta las prácticas insostenibles y la explotación forestal ilegal que se están llevando a cabo en algunos Estados miembros a pesar del Reglamento de la Unión sobre la madera, y pide además a los Estados miembros mayores esfuerzos para ponerles fin y que mejoren o refuercen su legislación nacional cuando sea necesario; insta a la Comisión y a los Estados miembros a que adopten medidas urgentes sobre estas cuestiones mediante un estrecho seguimiento y la aplicación de la legislación vigente de la Unión, y pide a la Comisión que incoe rápidamente procedimientos de infracción cuando se produzcan infracciones e investigue los casos de explotación forestal ilegal a través de todos los organismos competentes; pide a la Comisión que ultime sin demora el control de adecuación de las normas de la Unión contra la explotación forestal ilegal;

6.  Concluye que las diferencias entre Estados miembros y las diferencias entre regiones situadas dentro de estos han sido un factor importante a la hora de valorar medidas a escala de la Unión;

7.  Expresa su profunda preocupación por que, en algunas partes de la Unión, la no aplicación de la legislación vigente de la Unión y las sospechas de corrupción hayan desembocado en la explotación forestal ilegal y en actividades silvícolas insostenibles; pide a la Comisión y a los Estados miembros que luchen contra la corrupción y apliquen plenamente la legislación vigente;

El presente - situación actual de los bosques de la Unión

8.  Hace hincapié en que los bosques de la Unión, incluidos los de sus territorios de ultramar y regiones ultraperiféricas, son multifuncionales y se caracterizan por una gran diversidad en aspectos como los modelos de propiedad, el tamaño, la estructura, la biodiversidad, la resiliencia y los retos; señala que los bosques, en particular los bosques mixtos, ofrecen a la sociedad una amplia variedad de servicios ecosistémicos, entre los que figuran hábitats para especies, captura de carbono, materias primas, energía renovable, mejora de la calidad del aire, agua limpia, recarga de aguas subterráneas, control de la erosión y protección contra sequías, inundaciones y avalanchas, y proporcionan ingredientes para medicamentos, además de constituir un importante espacio de uso cultural y recreativo; constata que todo esto ya no parece estar plenamente asegurado, puesto que los propietarios forestales ya no pueden reinvertir en los bosques debido a la complicada situación económica a consecuencia del cambio climático y otros factores coadyuvantes; observa que, según las últimas estimaciones, solo el 26 % de las especies forestales y el 15 % de los hábitats forestales han demostrado encontrarse en un estado de conservación favorable; pide a los Estados miembros que garanticen la protección de los ecosistemas y que, en caso necesario, desarrollen y refuercen las directrices relativas a los productos forestales no maderables;

9.  Toma nota de los avances conseguidos en la valoración de los servicios ecosistémicos con arreglo a la iniciativa MAES (cartografía de los ecosistemas y sus servicios); destaca, sin embargo, que la prestación de servicios ecosistémicos como la captura de CO2, la promoción de la biodiversidad o la mejora del suelo no está remunerada adecuadamente en la actualidad, y que los silvicultores que se centran en transformar sus bosques en este sentido podrían estar gestionando en la actualidad sus bosques con pérdidas, a pesar de que prestan servicios ecosistémicos esenciales; pide a la Comisión y a los Estados miembros que estudien opciones para incentivar y remunerar adecuadamente los servicios ecosistémicos relacionados con el clima, la biodiversidad y otros, al objeto de lograr una reconversión forestal económicamente viable;

10.  Observa que, en las últimas décadas, los recursos forestales de la Unión han ido aumentando en términos de cobertura y volumen forestales, y que actualmente los bosques y otras superficies arboladas cubren alrededor del 43 % de la superficie de la Unión, llegando a alcanzar al menos los 182 millones de hectáreas, y representan el 5 % de todos los bosques del mundo, gracias a la forestación y la regeneración natural; observa que la mitad de la red Natura 2000 está compuesta por zonas forestales (es decir, 37,5 millones de hectáreas) y que el 23 % de todos los bosques de Europa se encuentran en espacios Natura 2000, mientras que algunos Estados miembros tienen más de la mitad de su territorio cubierto por bosques y dependen de la silvicultura; señala la importancia de mejorar el conocimiento sobre Natura 2000 y sus efectos sobre la biodiversidad, la gestión forestal y otros usos del suelo en toda la Unión; observa que el 60 % de los bosques de la Unión son de propiedad privada, con una elevada proporción de explotaciones forestales de pequeño tamaño (menos de 3 hectáreas), y el 40 % de propiedad pública; señala que más del 60 % de los bosques productivos de la Unión y más del 20 % a escala mundial están certificados conforme a normas voluntarias de gestión forestal sostenible; señala, asimismo, que el porcentaje de madera en rollo procedente de bosques certificados transformada por la industria maderera a nivel mundial es superior al 20 %, y que este porcentaje alcanza el 50 % en la Unión; señala que el sector emplea al menos a 500 000 personas de forma directa(7) y a 2,6 millones de personas de forma indirecta en la Unión(8), y que el mantenimiento de este nivel de empleo y la competitividad del sector a largo plazo requieren esfuerzos constantes para atraer al sector mano de obra capacitada y formada y garantizar un acceso adecuado de los trabajadores a la asistencia social y médica; observa que esos puestos de trabajo dependen de la resiliencia y la buena gestión de los ecosistemas forestales a largo plazo; destaca el papel crucial que desempeñan los propietarios de bosques en la aplicación de la gestión forestal sostenible y el importante papel que desempeñan los bosques en la creación de empleos verdes y en el crecimiento en las zonas rurales; subraya, además, que los propietarios y gestores forestales de la Unión acumulan una larga tradición y experiencia en la gestión de bosques multifuncionales; pide a la Comisión que incluya la necesidad de prestar apoyo, incluso de carácter financiero, a los propietarios forestales en la nueva estrategia forestal de la UE; considera que este apoyo debe estar sujeto a la aplicación de una gestión forestal sostenible para garantizar la continuidad de las inversiones en tecnologías modernas y en medidas ambientales y climáticas que refuercen el papel multifuncional que desempeñan los bosques, con un instrumento financiero específico para la gestión de las zonas de la red Natura 2000 y la implantación de condiciones laborales dignas; cree que este apoyo financiero debe ser el resultado de una combinación sólida de instrumentos financieros, financiación nacional y financiación del sector privado; subraya la importancia de evitar el éxodo rural y considera esencial invertir en ecosistemas; acoge con satisfacción la forestación y la reforestación como herramientas adecuadas para mejorar la cobertura forestal, especialmente en tierras abandonadas que no sean adecuadas para la producción de alimentos, cercanas a las zonas urbanas y periurbanas, y en las zonas montañosas, cuando proceda; alienta las acciones de acompañamiento financiero para el uso de la madera aprovechada en proporción a las reservas forestales sostenibles y el aumento de la cubierta forestal y otras superficies arboladas cuando proceda, en particular en aquellos Estados miembros en los que la cobertura forestal es baja, al tiempo que se alienta en otros Estados miembros la conservación de la cubierta forestal en zonas con funciones ecológicas acentuadas; observa que los bosques albergan una parte significativa de la biodiversidad terrestre de Europa;

11.  Observa que la superficie forestal de la Unión está creciendo, entre otras cosas como resultado de la forestación, y que los bosques gestionados con fines comerciales no solo fijan el carbono mejor que los bosques no gestionados, sino que también reducen las emisiones y los problemas causados por el deterioro del estado de los bosques; señala que la gestión sostenible de los bosques comerciales tiene el mejor impacto en el clima y que los países que gestionan sus bosques adecuadamente deben ser recompensados por ello;

12.  Reconoce que la inversión pública y privada a largo plazo en una gestión forestal sostenible que preste igual atención a los beneficios sociales, ambientales y económicos de los bosques y a unos mecanismos adecuados de financiación y compensación puede ayudar a garantizar la resiliencia y capacidad de adaptación de los bosques, así como ayudar a que el sector forestal siga siendo económicamente viable y respetuoso con el medio ambiente y contribuir asimismo a la consecución de los numerosos objetivos de la Unión, incluida la aplicación con éxito del Pacto Verde Europeo y la transición a una bioeconomía circular y el fomento de la biodiversidad; destaca asimismo la necesidad de otros mecanismos de financiación de la Unión de fácil acceso, bien coordinados y pertinentes, como los instrumentos financieros o el apoyo del Banco Europeo de Inversiones para impulsar la inversión en proyectos forestales, centrándose en la gestión forestal sostenible y la prevención y mitigación de los incendios forestales, así como los Fondos Estructurales y los fondos de los programas Horizonte, Erasmus+ y LIFE+, que podrían proporcionar un apoyo esencial a la inversión y los servicios para el almacenamiento y la captura de carbono como parte de la gestión forestal sostenible, garantizando asimismo la coherencia con el Pacto Verde;

13.  Reconoce los beneficios fundamentales para el clima de los bosques y del sector forestal; reitera la necesidad de promover de manera equilibrada los aspectos ambientales, económicos y sociales de los bosques y de la gestión forestal, al tiempo que se refuerzan los beneficios climáticos generales derivados de los bosques y la cadena de valor forestal, en particular la captura de CO2, el almacenamiento de carbono en los productos de la madera y la sustitución de materiales; destaca la necesidad de mantener, seguir promoviendo y, cuando sea posible, aumentar la captura de CO2 en los bosques hasta un nivel que permita la gestión sostenible de todas las funciones forestales, el almacenamiento de carbono in situ, también en los bosques agrícolas, la madera muerta y el suelo forestal y los productos derivados de la madera mediante la gestión forestal sostenible activa; señala que los bosques capturan más del 10 % de las emisiones de gases de efecto invernadero de la Unión; señala que debe promoverse la utilización de la madera como material de construcción sostenible ya que nos permite avanzar hacia una economía más sostenible; anima a la Comisión a que explore diferentes mecanismos basados en el mercado para incentivar la sustitución de los combustibles fósiles por materias primas renovables que ofrezcan beneficios para el clima; destaca el papel fundamental de los materiales a base de madera a la hora de sustituir las alternativas basadas en los combustibles fósiles con una huella ambiental más alta de carbono en industrias como la industria de la construcción, la industria textil, la industria química y el sector del embalaje, así como la necesidad de tomar plenamente en consideración los beneficios para el clima y el medio ambiente de esta sustitución de materiales; destaca, además, los beneficios todavía infrautilizados de la sustitución de los productos de un solo uso, en particular los plásticos, por productos sostenibles derivados de la madera; subraya que debe aumentar el uso circular de los productos derivados de la madera para promover el uso de nuestros recursos sostenibles, promover la eficiencia en el uso de los recursos, la reducción de los residuos y la ampliación del ciclo de vida del carbono para la implantación de una bioeconomía circular sostenible y local;

14.  Acoge con satisfacción, en lo que respecta a la sustitución de las materias primas y la energía fósiles, la continuación de los trabajos para promover un uso más eficiente de la madera siguiendo el «principio del uso en cascada»; pide a la Comisión y a los Estados miembros que sigan aplicando criterios de sostenibilidad para la biomasa en el marco de la refundición de la Directiva sobre fuentes de energía renovables, y que hagan un uso óptimo del efecto de sustitución sustituyendo los materiales y la energía basados en combustibles fósiles que producen grandes cantidades de CO2; señala, no obstante, la importancia de evitar distorsiones innecesarias del mercado de materias primas derivadas de la madera por lo que respecta a los sistemas de apoyo a la bioenergía; hace hincapié en que el aumento previsible de la demanda de madera y biomasa debe ir acompañado de una gestión forestal sostenible; destaca, a este respecto, la necesidad de aumentar la financiación de la investigación sobre la sustitución de los combustibles fósiles y los materiales derivados de combustibles fósiles; señala que los restos al final de la cadena de valor de la madera pueden aprovecharse como biomasa para sustituir la producción de calor a partir de combustibles de origen fósil, pero que, en la medida de la posible, la madera debe conservarse para usos con un ciclo de vida más prolongado a fin de incrementar el almacenamiento global de dióxido de carbono;

15.  Destaca los efectos beneficiosos de las cortinas forestales, tanto para proteger los terrenos agrícolas como para aumentar la producción agrícola; aboga firmemente por métodos para animar a los agricultores a que planten cortinas forestales;

16.  Destaca el papel fundamental que desempeñan los árboles y arbustos florales en los ecosistemas naturales para el sector de la apicultura, así como para apoyar el proceso natural de la polinización y mejorar la consolidación y la protección de las superficies deterioradas o escabrosas; insta a que se incluyan dichos árboles y arbustos en los programas de apoyo de la Unión, teniendo en cuenta las características regionales;

17.  Lamenta que, aunque los bosques de la Unión se gestionan según el principio común de gestión forestal sostenible y la cobertura forestal en la Unión ha ido aumentando en las últimas décadas, se ha desarrollado un enfoque diferente de la gestión forestal sostenible en el contexto del recientemente adoptado Reglamento (UE) 2020/852 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 18 de junio de 2020, relativo al establecimiento de un marco para facilitar las inversiones sostenibles y por el que se modifica el Reglamento (UE) 2019/2088(9);

18.  Destaca la importancia de unos ecosistemas forestales resilientes y sanos, incluidas la fauna y la flora, a fin de mantener y mejorar la prestación de los múltiples servicios ecosistémicos que prestan los bosques, como la biodiversidad, el aire limpio, el agua, los suelos sanos, la madera y las materias primas no derivadas de la madera; subraya que algunos instrumentos voluntarios y legislación en vigor, como las Directivas de la Unión sobre las aves y sobre los hábitats, afectan a las decisiones en materia de gestión de las tierras y deben respetarse y aplicarse adecuadamente;

19.  Señala que los agricultores y los propietarios forestales son agentes clave en las zonas rurales; acoge con satisfacción el reconocimiento del papel de la silvicultura, la agrosilvicultura y las industrias forestales en el programa de desarrollo rural de la PAC 2014-2020, así como las mejoras introducidas por medio del Reglamento «Ómnibus»; alienta la salvaguardia de dicho reconocimiento en la PAC 2021-2027 y en la aplicación del Pacto Verde Europeo;

20.  Subraya la adecuación y viabilidad del enfoque de dos fases para verificar la sostenibilidad de la biomasa forestal, como se acordó en la versión refundida de la Directiva sobre fuentes de energía renovables; observa que esto debe conseguirse retomando el desarrollo interrumpido de criterios de sostenibilidad no específicos para un uso final por parte del Comité Forestal Permanente y la Comisión;

21.  Reconoce el papel de los bosques a la hora de proporcionar valores recreativos y actividades relacionadas con los bosques, como la recolección de productos forestales distintos de la madera, por ejemplo, las setas y las bayas; toma nota de las oportunidades de mejorar las extracciones de biomasa con vistas a la prevención de los incendios forestales mediante el pastoreo, pero observa asimismo que el pastoreo de especies silvestres puede tener un impacto negativo en los plantones y señala, por tanto, la necesidad de una gestión sostenible de la fauna de pastoreo;

El futuro – el papel crucial que desempeñan la estrategia forestal de la UE para después de 2020 y el Pacto Verde Europeo en la consecución de los objetivos del Acuerdo de París y la Agenda 2030 de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible

22.  Acoge con satisfacción la reciente publicación del Pacto Verde Europeo de la Comisión y espera con interés la próxima estrategia forestal de la UE para después de 2020, que debe estar en consonancia con el Pacto Verde Europeo y con la Estrategia de la UE sobre la Biodiversidad; considera, además, que el refuerzo de la bioeconomía circular es un enfoque esencial para lograr una sociedad con bajas emisiones de carbono en la aplicación del Pacto Verde; señala la importancia de seguir mejorando el potencial de los bosques para alcanzar los objetivos del Pacto Verde Europeo y del desarrollo de la bioeconomía circular, garantizando al mismo tiempo otros servicios ecosistémicos, incluida la biodiversidad;

23.  Acoge con satisfacción el programa de trabajo de la Comisión para 2020 y, en particular, el reconocimiento de la contribución de la nueva estrategia forestal de la UE al 26.º período de sesiones de la Conferencia de las Partes (COP 26) en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático; destaca, en este sentido, que, en el futuro, los bosques no deben considerarse como el único tipo de sumidero de CO2, ya que ello proporcionaría a otros sectores menos incentivos para reducir al mínimo sus emisiones; destaca, además, la necesidad de acciones concretas y eficaces en las estrategias y planes de adaptación al cambio climático que incorporen las sinergias entre mitigación y adaptación, que serán cruciales para reducir los efectos perjudiciales del cambio climático en perturbaciones como los incendios forestales y sus efectos negativos en la economía rural, la biodiversidad y la prestación de servicios ecosistémicos; subraya la necesidad de más recursos y desarrollo de la gestión de incendios con base científica para hacer frente a los efectos del cambio climático en los bosques; señala que, con el fin de preservar la biodiversidad y la funcionalidad de los bosques, junto con la necesidad de mitigación del cambio climático y adaptación al mismo, tal como se reconoce también en el Reglamento sobre el uso de la tierra, el cambio de uso de la tierra y la silvicultura (UTCUTS), la madera muerta en el bosque constituye microhábitats de los que depende una serie de especies;

24.  Reitera que los bosques y el sector forestal contribuyen de manera significativa al desarrollo de bioeconomías circulares locales en la Unión; hace hincapié en el papel fundamental de los bosques, el sector forestal y la bioeconomía en la consecución de los objetivos del Pacto Verde Europeo y la neutralidad climática para 2050; pone de relieve que, en 2015, la bioeconomía representaba un mercado cuyo valor se estimaba en más de 2,3 billones EUR, que aportaba 20 millones de puestos de trabajo y suponía el 8,2 % del empleo total en la Unión; observa que cada euro invertido en investigación e innovación en bioeconomía en el marco de Horizonte 2020 generará alrededor de 10 EUR de valor añadido; señala que el logro de los objetivos de la Unión en materia de medio ambiente, clima y biodiversidad nunca será posible sin bosques multifuncionales, sanos y gestionados de manera sostenible en los que se aplique una perspectiva a largo plazo, junto con industrias forestales viables; recalca que, en algunas circunstancias, existen compromisos entre la protección del clima y la protección de la biodiversidad en el sector de la bioeconomía y, en particular, en la silvicultura, que desempeña un papel fundamental en la transición hacia una economía climáticamente neutra; expresa su preocupación por que en los recientes debates políticos no se hayan abordado en grado suficiente esos compromisos; señala la necesidad de desarrollar un enfoque coherente para combinar la protección de la biodiversidad y la protección del clima en un sector forestal y una bioeconomía prósperos; insiste en la importancia de desarrollar y garantizar en la Unión una bioeconomía basada en el mercado, por ejemplo incentivando las innovaciones y el desarrollo de nuevos bioproductos con una cadena de suministro que utilice con eficacia los materiales de la biomasa; considera que la Unión debe fomentar el uso de madera, de productos de madera aprovechada o de biomasa forestal para estimular la producción local sostenible y el empleo; pide a la Comisión y a los Estados miembros que fomenten que los materiales de origen biológico, incluidos todos los residuos de madera, vuelvan a la cadena de valor mediante la promoción del diseño ecológico, un mayor impulso del reciclado y el fomento de la utilización de materias primas secundarias de madera para los productos antes de su posible incineración al final de su vida útil;

25.  Hace hincapié en la necesidad de respaldar plenamente al sector forestal con un verdadero apoyo político y subraya, en este sentido, que es necesaria una estrategia forestal de la UE ambiciosa, independiente y autónoma para el período posterior a 2020 en paralelo con otras estrategias sectoriales pertinentes; señala que, puesto que la agrosilvicultura puede presentar características tanto agrícolas como forestales, la estrategia forestal de la UE debe coordinarse con la Estrategia «de la granja a la mesa»; pide una nueva estrategia forestal de la UE, basada en el enfoque holístico de la gestión forestal sostenible, que tenga en cuenta todos los aspectos económicos, sociales y ambientales de la cadena de valor forestal y que garantice la continuidad del papel multifuncional y multidimensional que desempeñan los bosques; subraya que es necesario desarrollar una estrategia forestal de la UE coordinada, equilibrada y mejor integrada en la legislación pertinente en materia forestal de la Unión, el sector forestal, incluidas las personas que trabajan directa o indirectamente y viven en los bosques y el sector forestal, y los múltiples servicios que prestan, dado el creciente número de políticas nacionales y de la Unión que afectan directa o indirectamente a los bosques y su gestión en la Unión;

26.  Pide a la Comisión que, en la ejecución del Fondo Europeo de Desarrollo Regional, aliente que se favorezcan, en particular, iniciativas para contener la pérdida de biodiversidad en los bosques, el fomento de la plantación de especies de árboles autóctonas mixtas y la mejora de la gestión forestal, se lleven a cabo proyectos y se haga un uso de los fondos que responda a los objetivos;

27.  Considera que la estrategia forestal de la UE debe servir de puente entre las políticas forestales y agroforestales nacionales y los objetivos de la Unión relativos a los bosques y las explotaciones agroforestales, reconociendo tanto la necesidad de respetar las competencias nacionales como la necesidad de contribuir a objetivos más amplios de la Unión, abordando al mismo tiempo de forma coherente las especificidades de los bosques tanto de propiedad pública como privada; pide que se adopten medidas para garantizar la estabilidad y previsibilidad a largo plazo para el sector forestal y la bioeconomía en su conjunto;

28.  Subraya la importancia de tomar decisiones basadas en pruebas con respecto a las políticas de la Unión relativas a los bosques, al sector forestal y sus cadenas de valor; pide que todos los aspectos del Pacto Verde Europeo y de la Estrategia sobre la Biodiversidad relacionados con los bosques sean coherentes en su ambición con la estrategia forestal de la UE para después de 2020, en particular con vistas a garantizar que la gestión forestal sostenible tenga un impacto positivo en la sociedad que incluya la conectividad y la representatividad de los ecosistemas forestales y garantice unos beneficios estables y a largo plazo para el clima y el medio ambiente, a la que vez que contribuye a la consecución de los ODS; subraya que todas las directrices de la Unión relacionadas con la gestión forestal sostenible deben elaborarse en el marco de la estrategia forestal de la UE para después de 2020;

29.  Hace hincapié en la necesidad de tomar en consideración los vínculos entre el sector forestal y otros sectores, como la agricultura, y su coordinación con la bioeconomía circular, así como la importancia de la digitalización y la inversión en educación, investigación e innovación y conservación de la biodiversidad, que pueden contribuir de manera positiva a promover soluciones para la mitigación del cambio climático y la adaptación al mismo y la creación de empleo; observa que los bosques son parte integrante del desarrollo sostenible;

30.  Subraya la importancia que revisten para la sociedad rural los sistemas agroforestales, que presentan una densidad muy baja y una escasa rentabilidad, teniendo en cuenta que los ingresos anuales se complementan con otras actividades, como la ganadería, el turismo y la caza, que deben recibir suficiente financiación para evitar la desertificación y la sobreexplotación;

31.  Subraya que, debido al cambio climático y los efectos de la actividad humana, perturbaciones naturales tales como incendios, sequías, inundaciones, tormentas, infestaciones de plagas, enfermedades y erosión ya se están produciendo hoy y seguirán ocurriendo con mayor frecuencia e intensidad en el futuro, causando daños a los bosques de la Unión, lo que requerirá una gestión de riesgos y crisis adaptada a las diferentes situaciones; hace hincapié, en este contexto, en la necesidad de desarrollar una sólida estrategia forestal de la UE para después de 2020, así como de medidas de gestión de riesgos, como el refuerzo de la resiliencia europea frente a las catástrofes y los instrumentos de alerta temprana, con el fin de estar mejor preparados y prevenir mejor tales acontecimientos, aumentar la resiliencia de los bosques y hacerlos más resistentes al cambio climático, por ejemplo, reforzando la aplicación de una gestión forestal sostenible y activa y mediante la investigación y la innovación, lo que permitirá optimizar la adaptabilidad de nuestros bosques; recuerda que, según la Agencia Europea de Medio Ambiente, entre las principales fuentes de presión sobre los bosques en la Unión figuran la extensión de las zonas urbanas y el cambio climático; destaca asimismo la necesidad de ofrecer mejores mecanismos de apoyo y recursos financieros e instrumentos para que los propietarios forestales apliquen medidas de prevención y para la restauración de las zonas afectadas, como la reforestación de tierras deterioradas que no son adecuadas para la agricultura, recurriendo también a fondos especiales para catástrofes, en particular mediante intervenciones extraordinarias como el Fondo de Solidaridad de la Unión Europea; pide que se garantice la coherencia entre la estrategia forestal de la UE y el Mecanismo Europeo de Protección Civil; pide a la Comisión y a los Estados miembros que establezcan un mecanismo de emergencia y considera fundamental la inclusión de ayudas para el silvopastoreo (pastoreo forestal) en el marco de las medidas de agrosilvicultura y que se anime a los Estados miembros a que las apliquen en el próximo programa de desarrollo rural; subraya la necesidad de contar con más recursos y desarrollar una gestión de incendios de base científica y una toma de decisiones basada en los riesgos, teniendo en cuenta las causas socioeconómicas, climáticas y ambientales de los incendios forestales; pide la introducción de un componente de respuesta para los retos comunes relacionados con el cambio climático;

32.  Pide a los Estados miembros que elaboren iniciativas para preservar y, en su caso, crear bosques con un alto valor de conservación, con los mecanismos e instrumentos necesarios para incentivar e indemnizar, si procede, a los propietarios forestales, con el fin de que los conocimientos y la ciencia puedan avanzar respecto de estos bosques, además de la conservación de los hábitats naturales;

33.  Reconoce el papel de la biodiversidad a la hora de garantizar que los ecosistemas forestales sigan siendo sanos y resilientes; destaca la importancia de los espacios Natura 2000, que ofrecen la posibilidad de prestar a la sociedad múltiples servicios ecosistémicos, incluidas materias primas; toma nota, no obstante, de que se necesitan asesoramiento técnico y nuevos recursos financieros suficientes para gestionar estas zonas; insiste en que las pérdidas económicas provocadas por las medidas de protección deben compensarse de manera justa; destaca la importancia de la integración pragmática de la conservación de la naturaleza en la gestión forestal sostenible, sin ampliar necesariamente las zonas protegidas y evitando cargas administrativas y financieras adicionales; apoya el establecimiento de redes creadas sobre la base de iniciativas impulsadas por los Estados miembros a tal fin; pide a los agentes estatales o regionales que negocien la repoblación de los bosques ribereños, si procede, con las partes interesadas especializadas, con el objetivo de crear hábitats con diversidad biológica, que permitirán obtener servicios ecológicos, como la absorción de sustancias perjudiciales que circulan en las aguas subterráneas; destaca los resultados del estudio de evaluación del impacto de la PAC, que indican los ámbitos en los que los instrumentos y medidas de la PAC pueden contribuir de manera más significativa a los objetivos en materia de biodiversidad, y anima a que se estudien formas de mejorar los instrumentos existentes; anima asimismo a que se siga investigando la relación entre biodiversidad y resiliencia;

34.  Observa que casi el 25 % de la superficie forestal total de la Unión pertenece a la red Natura 2000;

35.  Toma nota de que las negociaciones llevadas a cabo por la Comisión Económica para Europa de las Naciones Unidas y apoyadas por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura fracasaron en lo que se refiere a la cuestión de un acuerdo paneuropeo jurídicamente vinculante sobre los bosques dado que la Federación de Rusia se retiró del proceso de negociación; defiende aún, no obstante, el uso de instrumentos sólidos para impulsar la gestión forestal sostenible a nivel paneuropeo y mundial;

36.  Hace hincapié en que cada vez hay más políticas de la Unión que abordan los bosques desde diferentes ángulos; anima a que se complete el proceso en curso establecido por la actual estrategia forestal de la UE para desarrollar un enfoque de sostenibilidad no basada en el uso final, con la estrecha participación del Comité Forestal Permanente y de los Estados miembros, basándose en el enfoque en dos fases de la Directiva refundida sobre energías renovables; considera que el enfoque en dos fases podría utilizarse en otras políticas destinadas a garantizar los criterios de sostenibilidad de la biomasa forestal y la coherencia intersectorial de las políticas de la Unión y a recompensar los logros ecosistémicos, en particular los beneficios climáticos de los bosques, de gran importancia para la sociedad; reconoce, al mismo tiempo, que la silvicultura en la Unión ya se opera con arreglo a las normas más estrictas de sostenibilidad; señala que el enfoque de sostenibilidad para la biomasa forestal debe tener en cuenta la necesidad de competitividad de la madera frente a otras materias primas; destaca la importancia de los instrumentos desarrollados por el mercado, como los sistemas de certificación forestal en vigor, y anima a utilizarlas, como medios de prueba adecuados para comprobar la sostenibilidad de los recursos forestales;

37.  Subraya la importancia crucial de las medidas forestales y agroforestales en el marco de la PAC y de otras medidas forestales, así como de garantizar unas condiciones de mercado justas y competitivas dentro de la Unión, para el éxito del desarrollo de una bioeconomía circular sostenible, cuando se aplique la estrategia forestal de la UE; recuerda la necesidad de continuidad y de unas medidas forestales y agroforestales explícitas y mejoradas en la PAC 2021-2027; señala que nuevos recortes en el presupuesto de la PAC tendrían un efecto negativo en la inversión en gestión forestal sostenible y en la consecución de los objetivos del sector forestal de la Unión; considera que la gestión forestal sostenible debe ocupar un lugar visible en los nuevos planes estratégicos de la PAC; hace hincapié en la necesidad de reducir las cargas administrativas en las medidas forestales de la Unión y en las ayudas estatales en general, por ejemplo para impulsar la promoción y conservación de la vegetación leñosa vinculada a los elementos del paisaje y las políticas asociadas a los pagos de los pilares I y II, y permitiendo exenciones por categorías que permitan reaccionar rápidamente ante los retos a los que se enfrentan los bosques; expresa su preocupación, al mismo tiempo, por que las medidas horizontales del programa de desarrollo rural, como las destinadas a los jóvenes agricultores, no incluyan las actividades forestales, al menos en algunos Estados miembros;

38.  Hace hincapié en las ventajas que reviste la asociación entre el pastoreo y la gestión forestal, en particular en la disminución del riesgo de incendios y la reducción del coste del mantenimiento forestal; considera que la investigación y la transferencia de conocimientos a los profesionales en este sentido son cruciales; destaca el valor de los sistemas agroforestales extensivos tradicionales y los servicios ecosistémicos que prestan; pide a la Comisión que coordine la estrategia forestal de la UE con la Estrategia «de la granja a la mesa» para alcanzar estos objetivos y promover programas de formación especializada a escala de la Unión, con el fin de sensibilizar a los agricultores sobre los beneficios y la práctica de integrar la vegetación leñosa en la agricultura; toma nota del bajo nivel de incorporación de las numerosas medidas incluidas en el Reglamento sobre desarrollo rural 2014-2020 diseñadas para apoyar la integración deliberada de la vegetación leñosa en la actividad agrícola; reconoce la capacidad de la agrosilvicultura para impulsar la productividad global de la biomasa en zonas específicas, y subraya que los ecosistemas mixtos producen más biomasa y absorben más carbono atmosférico;

39.  Hace hincapié en que la Unión debe destinar fondos suficientes a medidas para el sector forestal como respuesta a las nuevas expectativas del sector, como la inversión en el desarrollo de las zonas forestales y la mejora de la viabilidad de los bosques, el mantenimiento de las redes de carreteras forestales, la tecnología forestal, la innovación y la transformación y la utilización de los productos forestales;

40.  Pide a los Estados miembros que armonicen sus distintas estrategias y planes de gestión de la silvicultura para que sus respectivas metas puedan ser objeto del seguimiento y la corrección correspondientes a su debido tiempo, en lugar de crear mosaicos administrativos que, a su vez, ponen en peligro la consecución de los objetivos fijados en sus documentos estratégicos;

41.  Lamenta la omisión de la agrosilvicultura en la propuesta de la PAC para el período de programación 2021-2027; considera fundamental que el próximo Reglamento de la PAC reconozca las ventajas de la agrosilvicultura y continúe promoviendo y apoyando la creación, la regeneración, la renovación y el mantenimiento de sistemas agroforestales; pide a la Comisión que promueva la adopción de medidas de apoyo a la agrosilvicultura por parte de los Estados miembros en sus planes estratégicos;

42.  Acoge favorablemente la iniciativa «Farm Carbon Forest» anunciada por la Comisión, destinada a recompensar a aquellos agricultores que se comprometan con proyectos encaminados a reducir las emisiones de CO2 o a aumentar su almacenamiento para contribuir al objetivo de «cero emisiones de carbono» en 2050, en el contexto del nuevo Pacto Verde Europeo;

43.  Subraya el papel esencial de la investigación y la innovación de alto nivel para fomentar la contribución de los bosques, la agrosilvicultura y el sector forestal a la superación de los retos de nuestro tiempo; destaca la importancia de los programas de investigación e innovación de la Unión para después de 2020, reconoce el papel del Comité Permanente de Investigación Agrícola y observa que la investigación y la tecnología han recorrido un largo camino desde la introducción de la estrategia forestal de la UE en 2013; destaca la importancia de fomentar una mayor investigación, en particular, sobre los ecosistemas forestales, la biodiversidad, la sustitución sostenible de materias primas y energías de origen fósil, el almacenamiento de carbono, los productos derivados de la madera y las prácticas sostenibles de gestión forestal; pide una financiación continua para la investigación sobre los suelos y sobre el papel que desempeñan en la resiliencia y adaptación al cambio climático de los bosques y su adaptación al mismo, en la protección y la mejora de la biodiversidad y en la prestación de otros servicios ecosistémicos y efectos de sustitución, y para recopilar datos sobre métodos innovadores de protección y mejora de la resiliencia de los bosques; observa con preocupación que los datos sobre bosques primarios siguen siendo incompletos; destaca que un aumento de la investigación y la financiación aportaría una contribución positiva a la mitigación del cambio climático, a la conservación de los ecosistemas forestales y al estímulo de la biodiversidad, al crecimiento económico sostenible y al empleo, especialmente en las zonas rurales; toma nota de la recomendación de la Comisión, según la cual, una fuerte capitalización de la innovación a lo largo de la cadena de valor contribuiría a respaldar la competitividad del sector forestal; acoge favorablemente, en este sentido, la nueva ambición del BEI de financiar proyectos que impulsen oportunidades para el sector forestal, que desempeña un importante papel en la sustitución de los materiales y las energías de origen fósil; elogia la labor de investigación e innovación relacionada con los bosques ya emprendida, especialmente en el marco de los programas Horizonte 2020 y LIFE+; celebra aquellos casos en los que los resultados contribuyen al desarrollo de la bioeconomía sostenible tratando de conseguir un equilibrio entre distintos aspectos de la gestión forestal sostenible y destacando el papel multifuncional de los bosques; pide a la Comisión que invierta y, cuando sea necesario, intensifique la investigación para encontrar una solución a la propagación de plagas y enfermedades en los bosques;

44.  Pide a la Comisión que adopte iniciativas, en consulta con los fabricantes de maquinaria forestal, para mejorar el diseño ambiental de la maquinaria con el fin de conciliar un alto nivel de protección de la seguridad de los trabajadores con un impacto mínimo en los suelos y las aguas forestales;

45.  Expresa su preocupación por el hecho de que la superficie total de los bosques haya disminuido considerablemente a nivel mundial desde los años noventa; hace hincapié en que la deforestación y la degradación forestal a escala mundial son problemas graves; subraya que la estrategia forestal de la UE debe ejercer influencia en el contexto político mundial e incluir los objetivos y acciones exteriores de la Unión para promover la gestión forestal sostenible en todo el mundo, tanto bilateralmente como a través de procesos multilaterales relacionados con los bosques, haciendo hincapié en medidas para detener la deforestación en todo el mundo, incluido el apoyo a cadenas de producción y suministro legales, sostenibles y que no ocasionen deforestación que no den lugar a violaciones de los derechos humanos, y para garantizar la gestión sostenible de los recursos forestales; señala que deben desarrollarse iniciativas políticas para abordar cuestiones fuera de la Unión, con especial atención a los trópicos, teniendo en cuenta también los distintos niveles de ambición en cuanto a política ambiental de los diferentes países tropicales, y a los impulsores de prácticas insostenibles en bosques ajenos al sector; subraya la necesidad de aplicar medidas de trazabilidad para las importaciones y anima a la Comisión y a los Estados miembros a que fomenten la cooperación con terceros países a fin de consolidar unas normas más estrictas de sostenibilidad; señala la necesidad de fomentar la aplicación del Reglamento de la Unión sobre la madera y el plan de acción FLEGT (aplicación de las leyes, gobernanza y comercio forestales) con el fin de prevenir mejor la entrada de madera de origen o tala ilegal, que constituye una competencia desleal para el sector silvícola europeo y el mercado de la Unión; reitera la necesidad de sistemas de certificación y de la inclusión de disposiciones específicas de gestión forestal sostenible en los acuerdos comerciales; pide una interpretación coherente y sistemática del sistema de diligencia debida del Reglamento de la Unión sobre la madera;

46.  Insiste en la importancia de la educación y de una mano de obra cualificada y con buena formación para lograr aplicar con éxito la gestión forestal sostenible en la práctica; pide a la Comisión y a los Estados miembros que continúen aplicando medidas y que utilicen los instrumentos europeos existentes, como el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (Feader), el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), el Fondo Social Europeo (FSE) y los programas de formación europeos (ET 2020), para apoyar el relevo generacional y compensar la escasez de mano de obra cualificada en el sector;

47.  Pide que en los acuerdos comerciales se tenga en cuenta la importación de madera de origen ilegal y que se apliquen sanciones en caso de incumplimiento;

48.  Insta a los Estados miembros y a la industria maderera a que realicen aportaciones considerables para velar por que se reforesten tantas superficies como se deforestan;

49.  Destaca la necesidad de seguir desarrollando el Sistema Europeo de Información Forestal para Europa (FISE) teniendo en cuenta los sistemas existentes, bajo la responsabilidad compartida de todas las direcciones generales de la Comisión pertinentes que trabajan sobre los diferentes temas cubiertos por el FISE; cree que la coordinación de este instrumento debe llevarse a cabo en el marco de la estrategia forestal de la UE; subraya la importancia de facilitar una información en tiempo real, comparativa, científica y equilibrada sobre los recursos forestales europeos, hacer un seguimiento, si es necesario, para comprobar que los bosques y los recursos naturales están bien gestionados, y procurar prever el impacto de las perturbaciones naturales derivadas del cambio climático y sus consecuencias con indicadores ambientales y socioeconómicos para el desarrollo de cualquier política de la Unión relacionada con los bosques; señala que los inventarios forestales nacionales constituyen un instrumento de seguimiento global para evaluar las existencias forestales y tienen en cuenta aspectos regionales; pide a la Unión que cree una red de seguimiento de los bosques europeos para recopilar información a nivel local, vinculada al programa Copernicus de observación de la Tierra;

50.  Acoge con satisfacción la tendencia hacia la digitalización en el sector y pide a la Comisión que estudie la puesta en marcha de un mecanismo digital de trazabilidad de la madera en toda la Unión para recopilar datos, lograr transparencia de modo coherente, garantizar condiciones de competencia equitativas y reducir los comportamientos poco competitivos y los actos ilícitos deliberados en el comercio maderero, dentro y fuera de la Unión, mediante un sistema de verificación; opina también que dicho sistema de verificación mejoraría el cumplimiento, ya que limitaría y combatiría el fraude financiero, impidiendo a su vez las prácticas colusorias y desmantelando las operaciones y movimientos logísticos de explotación forestal ilegal; alienta además los intercambios de buenas prácticas con aquellos Estados miembros que ya hayan puesto en marcha estas reformas a escala nacional;

51.  Subraya que los Estados miembros tienen competencias y un papel central en la preparación y aplicación de la estrategia forestal de la UE para después de 2020; pide al Comité Forestal Permanente de la Comisión que apoye a los Estados miembros en esta tarea; destaca la importancia del intercambio de información y la participación paralela de las partes interesadas pertinentes, como los propietarios y gestores forestales, en el Grupo consultivo de la silvicultura y la producción de corcho, así como de que mantenga sus reuniones periódicas y aumente la coordinación y las sinergias con el Comité Forestal Permanente; insta a la Comisión a que asocie al Parlamento en la aplicación de la estrategia forestal de la UE al menos sobre una base anual; pide que se refuerce el papel del Comité Forestal Permanente a fin de garantizar la coordinación entre las partes interesadas y las políticas pertinentes a escala de la Unión; destaca, además, que los entes locales y regionales tienen un papel clave que desempeñar en el refuerzo del uso sostenible de los bosques y, en particular, de la economía rural; subraya la importancia de la cooperación reforzada entre los Estados miembros para potenciar los beneficios de la nueva estrategia forestal de la UE; pide, además, a la Comisión y a sus direcciones generales con competencias relacionadas con los bosques que trabajen estratégicamente para garantizar la coherencia en cualquier trabajo relacionado con la silvicultura y mejorar la gestión sostenible de los bosques;

52.  Insta a los Estados miembros a que den prioridad al mantenimiento de una formación profesional de alto nivel en los oficios relacionados con la madera y la construcción ecológica, y a que realicen las inversiones y los gastos públicos necesarios en este ámbito, con el fin de prever las necesidades futuras de la industria de la madera de la Unión;

53.  Recuerda el compromiso de la Comisión sobre la tolerancia cero con el incumplimiento; subraya que el número de procedimientos de infracción incoados en la actualidad contra los Estados miembros se refieren a valores insustituibles de los ecosistemas forestales europeos e insta a la Comisión a que actúe rápidamente en estos procedimientos;

54.  Insta a la Comisión a que, en coordinación con los servicios de inspección del trabajo de los Estados miembros, compruebe que las máquinas que se comercializan y son utilizadas por el sector de la madera se ajustan a la Directiva 2006/42/CE relativa a las máquinas y disponen de un sistema de captación y aspiración del polvo de madera;

55.  Está convencido de que la estrategia forestal de la UE debe promover y apoyar el intercambio de buenas prácticas en lo que respecta a la aplicación de la gestión forestal sostenible, la formación profesional para trabajadores y gestores forestales, los resultados en el sector forestal y la mejora de la cooperación entre los Estados miembros en relación con las acciones transfronterizas y el intercambio de información, a fin de garantizar el crecimiento de unos bosques europeos sanos; insiste, además, en la necesidad de mejorar la comunicación sobre la importancia de la gestión sostenible de las zonas forestales, junto con la posibilidad de ampliar, poner en marcha y coordinar campañas de información sobre la naturaleza multifuncional de los bosques y las numerosas ventajas económicas, sociales y ambientales que proporciona la gestión forestal a todos los niveles pertinentes de la Unión, con el fin de que todos los ciudadanos sean conscientes de la riqueza de este patrimonio y de la necesidad de gestionar, mantener y usar de forma sostenible nuestros recursos para evitar conflictos sociales;

56.  Anima a los Estados miembros a que urjan a sus respectivas partes interesadas del sector de la silvicultura a llegar a un segmento más amplio de la población a través de herramientas y programas educativos tanto para alumnos como para personas de otros grupos de edad, recalcando la importancia de los bosques para las actividades humanas y para la conservación de la biodiversidad y los distintos ecosistemas;

57.  Observa que la digitalización y las tecnologías sostenibles desempeñan un papel clave a la hora de aportar valor añadido para el desarrollo del sector forestal; pide a la Comisión y a los Estados miembros que fomenten la transferencia de conocimientos y tecnología y el intercambio de buenas prácticas, por ejemplo, en materia de gestión forestal sostenible y activa;

o
o   o

58.  Encarga a su presidente que transmita la presente Resolución al Consejo y a la Comisión.

(1) Textos Aprobados, P9_TA(2020)0005.
(2) Textos Aprobados, P9_TA(2020)0015.
(3) DO C 346 de 21.9.2016, p. 17.
(4) DO L 317 de 4.11.2014, p. 35.
(5) https://ec.europa.eu/knowledge4policy/publication/council-conclusions-updated-eu-bioeconomy-strategy-29-november-2019_es.
(6) DO C 361 de 5.10.2018, p. 5.
(7) Base de datos de Eurostat sobre silvicultura, disponible en: https://ec.europa.eu/eurostat/web/forestry/data/database.
(8) Ficha temática del Parlamento Europeo, de mayo de 2019, sobre la Unión Europea y los bosques.
(9) DO L 198 de 22.6.2020, p. 13.

Última actualización: 8 de octubre de 2020Aviso jurídico - Política de privacidad