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Ficha Temática N° 32
El Espacio Económico Europeo (EEE) y la ampliación de la Unión Europea

Las opiniones expresadas en este documento no reflejan necesariamente la postura oficial del Parlamento Europeo.


2. ACUERDO SOBRE EL ESPACIO ECONÓMICO EUROPEO

El Acuerdo EEE preveía el establecimiento de un mercado interior que abarcara la Comunidad Europea (CE) y sus Estados miembros, por una parte, y los países de la Asociación Europea de Libre Comercio (AELC), por otra. El Acuerdo se firmó el 2 de mayo de 1992 en Oporto entre los 12 Estados miembros de entonces de la CE y los 7 miembros de la AELC: Austria, Finlandia, Islandia, Liechtenstein, Noruega, Suecia y Suiza. Suiza, sin embargo, no pudo ratificar el Acuerdo debido al resultado negativo, por muy pequeño margen, del referéndum celebrado en diciembre de 1992. A causa de su unión económica de facto, Liechtenstein quedó inicialmente vinculado a Suiza. El Acuerdo entró en vigor a principios de 1994, por tanto, con 17 países ( 1) . Desde entonces, tres de los miembros por parte de la AELC, Austria, Finlandia y Suecia, son ya miembros de pleno derecho de la Unión Europea. El principado de Liechtenstein consiguió adherirse al EEE el 1 de mayo de 1995, aunque con la condición de efectuar ciertas adaptaciones del acuerdo de unión aduanera de 1993 entre los dos Estados. El Acuerdo EEE, por lo tanto, se aplica ahora a la UE de los 15 y a los 3 Estados miembros de la AELC: Islandia, Liechtenstein y Noruega. Suiza, aunque no forma parte del EEE, sigue siendo miembro de la AELC ( 2).

Esta compleja situación es el resultado de varios cambios en las relaciones entre los países de la AELC y de la CE a lo largo de los años ( 3). El Reino Unido había promovido la AELC a finales de los años cincuenta como alternativa intergubernamental a la CE supranacional. Los límites de la AELC, que intentó principalmente establecer el libre comercio para los productos industriales, se pusieron de manifiesto, sin embargo, con la solicitud británica de adhesión a la CE en los años sesenta. Cuando por fin el Reino Unido y Dinamarca entraron a formar parte de la CE en 1973, el futuro de la AELC parecía tambalearse. Por ello, tras la segunda ampliación, los cinco miembros restantes de la AELC negociaron individualmente acuerdos bilaterales de libre comercio con la Comunidad ampliada. El objetivo de estos acuerdos -suprimir aranceles sobre los productos industriales- estaba ya prácticamente conseguido en 1977.

La idea de un Espacio Económico Europeo se remonta a una reunión ministerial conjunta AELC-CEE celebrada en Luxemburgo en 1984, en la que se adoptó una declaración a favor de una colaboración más estrecha CE-AELC, que llevaría, a la postre, al establecimiento de un "Espacio Económico Europeo". La declaración, sin embargo, tuvo resultados decepcionantes y la cooperación CE-AELC se adaptaba difícilmente al programa comunitario de mercado único. El temor en la AELC a la marginación económica y la resistencia comunitaria a nuevas adhesiones antes de la consecución del mercado único aún pendiente, llevaron a Jacques Delors, entonces Presidente de la Comisión, a proponer en 1989 una nueva forma de asociación. La idea fue acogida por la AELC con entusiasmo y las negociaciones formales sobre el EEE comenzaron en 1990. Al principio de las negociaciones, los Estados de la AELC, con la excepción de Austria, consideraron el posible Acuerdo EEE como una manera de disfrutar de los beneficios del mercado único sin necesidad de entrar a formar parte de la CE. Sin embargo, dos años más tarde, al final de las negociaciones, había quedado claro para la mayoría de los miembros de la AELC que mantener una estrecha integración económica sin poder de decisión era menos beneficioso que ser miembro de pleno derecho de la CE. Concebido como una especie de sala de espera para los Estados neutrales de la AELC, el Acuerdo EEE se vio desbordado hasta cierto punto por la historia, incluso antes de su primer día de existencia.

2.1. Ámbito del Acuerdo EEE

El objetivo del Acuerdo EEE, según se establece en el artículo 1, es:

"... promover un reforzamiento continuo y equilibrado de las relaciones comerciales y económicas entre las Partes Contratantes, en igualdad de condiciones de competencia y en observancia de unas normas comunes, con miras a crear un Espacio Económico Europeo homogéneo ...".

Para lograr estos objetivos, el Acuerdo EEE incluye la eliminación (sobre todo en sus aspectos técnicos) de los obstáculos a la libre circulación de mercancías, servicios, capital y personas entre la UE y los Estados de la AELC. Estas son las llamadas "cuatro libertades", a través de las cuales se amplía el mercado único de la UE de 15 miembros a Noruega, Islandia y Liechtenstein, según lo mencionado ya anteriormente. Además de las normas referentes a las llamadas cuatro libertades, el Acuerdo implica la aplicación de las normas de competencia. Además, el Acuerdo EEE cubre las llamadas "políticas de acompañamiento y horizontales", con la intención de consolidar el mercado interior. Estos campos adicionales de la cooperación incluyen la política social, la protección del consumidor, el medio ambiente, la educación, la investigación y el desarrollo, las estadísticas, el turismo, las pequeñas y medianas empresas, la cultura, la información, y los servicios audiovisuales. La cooperación entre la Comunidad Europea y los Estados EEE-AELC al margen de las cuatro libertades está cubierta por el protocolo 31 del Acuerdo EEE. Los socios EEE-AELC participan en programas comunitarios en los ámbitos antes mencionados y tienen voz en su desarrollo y gestión a través de la participación en sus comités. Ya se han tomado las medidas legislativas para facilitar la plena participación de los miembros del EEE en los programas comunitarios referentes a la cooperación cultural.

El EEE, sin embargo, difiere del mercado único comunitario en que no comprende todos los sectores políticos de la UE; la política agrícola común (PAC) y la política pesquera común son los principales sectores excluidos en principio del ámbito del Acuerdo. El EEE no cubre los impuestos indirectos ( IVA e impuestos especiales), ni tampoco tiene una política económica y comercial exterior común (arancel aduanero común, medidas antidumping, etc.). Por lo tanto, el EEE no constituye un mercado completamente "sin fronteras", ni una auténtica unión aduanera. Sin embargo, prevé un libre cambio de un nivel muy elevado. Aunque hay controles fronterizos entre los Estados EEE-AELC y los de la UE, éstos se facilitan considerablemente. Más del 80% de la legislación del mercado único (unas 1.500 directivas, reglamentos, decisiones en el momento de la firma del Acuerdo) se aplica al EEE, como la mayor parte de la futura legislación del mercado único. Además, debido a consideraciones prácticas, también se han necesitado acuerdos en los campos formalmente excluidos del EEE, especialmente sobre diversos aspectos del comercio de productos agrícolas y pesqueros. Y aunque el Acuerdo no cubra la política comercial común, los Estados EEE-AELC han concluido a menudo acuerdos comerciales, paralelos a los de la UE, con terceros países.

En términos generales, las disposiciones del Acuerdo EEE constituyen una retranscripción de las referentes a las cuatro libertades, según están fijadas en el Tratado CE. Sin embargo, una de las características especiales del Acuerdo EEE es su continua actualización incorporando la nueva legislación comunitaria. Dada la amplia producción de legislación nueva sobre el mercado interior, es necesario para mantener la homogeneidad del EEE. El acervo de la legislación comunitaria relevante para el EEE se incorpora cada mes al Acuerdo, por decisión del Comité Mixto del EEE. En cuanto al proceso de toma de decisiones de la Comunidad, el Acuerdo establece los procedimientos de información y consulta en todas las etapas.

2.2. Marco institucional

Para reconciliar los requisitos, tanto por parte de la CE como del EEE-AELC, el marco institucional conforme al Acuerdo EEE se sustenta en dos pilares con determinadas instancias mixtas encargadas de elaborar y tomar decisiones y de solventar litigios. De las instancias mixtas, el Comité Mixto del EEE es responsable de la gestión cotidiana del Acuerdo EEE. El Comité Mixto, que se reúne generalmente una vez al mes, está compuesto por los embajadores de los Estados EEE-AELC y los representantes de los Estados miembros de la UE y de la Comisión Europea. Está asistido por cinco subcomités que llevan a cabo el trabajo de detalle de armonización de legislaciones: (I) libre circulación de mercancías, (II) libre circulación de capitales y de servicios, (III) libre circulación de personas, (IV) políticas horizontales y paralelas, y (V) asuntos jurídicos e institucionales.

La instancia política más alta es el Consejo del EEE, compuesto por ministros de cada uno de los 18 Estados, así como por los representantes de la Comisión Europea. El Consejo del EEE aporta impulso político al desarrollo del Acuerdo, así como directrices al comité mixto. Las reuniones del Consejo del EEE tienen lugar por lo menos dos veces al año. Las decisiones se toman por consenso, y la UE y la AELC son responsables, cada cual en su ámbito, de la puesta en práctica de las decisiones, de conformidad con sus propios procedimientos. El Comité Parlamentario Mixto del EEE (CPM), que incluye a diputados del Parlamento Europeo y de los Estados EEE-AELC, garantiza la supervisión democrática. El Comité Parlamentario Mixto tiene el poder de publicar informes y de aprobar resoluciones formales sobre asuntos del EEE. Por otra parte, el Acuerdo establece un Comité consultivo del EEE a favor del diálogo social en el EEE. Como el CPM, el Comité consultivo puede expresar sus opiniones en forma de informes o resoluciones. La Comisión Europea, por una parte, y el Órgano de Vigilancia de la AELC, por otra, tienen a su cargo la supervisión práctica de la aplicación del Acuerdo. Además de la vigilancia general del cumplimiento, el Órgano de Vigilancia tiene poderes en lo que se refiere a la competencia, la ayuda estatal y la contratación pública. Los Tribunales de Justicia de la CE y de la AELC garantizan el control judicial de la puesta en práctica, aplicación e interpretación de las normas del EEE así como de la resolución de litigios.

2.3. Acontecimientos recientes: Tratado de Amsterdam y UEM

El Tratado de Amsterdam, firmado el 2 de octubre de 1997 y en espera de ratificación, no afectará directamente al Acuerdo EEE, pues no parece que requiera modificaciones. Sin embargo, es probable que el nuevo Tratado tenga una serie de efectos indirectos sobre el Acuerdo y su funcionamiento, así como sobre los Estados EEE-AELC y su relación con la UE. Se hace referencia expresa o se alude implícitamente a los Estados EEE-AELC en relación con su aplicación en sectores como la Política Exterior y de Seguridad Común (PESC), en lo que respecta a visados, asilo e inmigración, así como a la supresión de controles fronterizos (Schengen). Además, el nuevo Tratado cambiará el equilibrio institucional en la CE tanto simplificando como aumentando el recurso al procedimiento de codecisión, con lo que se consolida el papel del Parlamento Europeo. De esta manera, la cooperación parlamentaria en el EEE podría verse afectada en el futuro debido a la necesidad cada vez mayor de diálogo sobre propuestas legislativas específicas.

Por lo que se refiere a la PESC, el Tratado de Amsterdam confiere a la Unión Europea Occidental (UEO) un papel más activo como brazo operativo de la UE. La posibilidad de acciones con participación de la UEO afectará a los dos Estados del EEE que son miembros asociados de la UEO: Noruega e Islandia. La posible integración de la UEO en la Unión Europea pondría a estos Estados ante el problema de si continuar o no con la actual forma de asociación con la UEO. Por otra parte, el nuevo Tratado requiere que la UE adopte normas comunes aplicables a terceros países en lo que se refiere a visados, asilo e inmigración. Estas normas afectarán a los tres Estados del EEE. En su resolución sobre el Tratado de Amsterdam y sus repercusiones sobre el EEE, adoptada en su 10ª reunión celebrada en Vaduz el pasado mes de mayo, el Comité Parlamentario Mixto del EEE subrayó que los Estados EEE-AELC debían ser consultados antes de que se introduzcan las normas comunes de la UE en lo referente al cambio de los requisitos de visado para ciudadanos de los países EEE-AELC y a cambios que afecten al área exenta de control de pasaportes entre los países nórdicos. Puesto que el Tratado de Amsterdam incorpora el acervo de Schengen al marco de la UE, Noruega e Islandia tienen que renegociar sus acuerdos de asociación actuales, firmados en Luxemburgo en diciembre de 1996. La UE está comprometida, sin embargo, a preservar la situación de estos Estados, según lo acordado en Luxemburgo ( 4). La 10ª reunión del Consejo del EEE ( 5), que tuvo lugar en Luxemburgo el pasado mes de octubre, recordó su determinación de mantener bajo control conjunto las repercusiones del nuevo Tratado sobre el Acuerdo EEE. El Consejo también observó que se está considerando la posibilidad de celebrar una reunión informal de ministros UE y EEE-AELC de medio ambiente. Como el nuevo Tratado integra consideraciones ambientales en todas las políticas y acciones emprendidas por la Comunidad, la Parte EEE ha pedido mayor cooperación en este campo.

Por lo que se refiere a la reforma del Tratado, los Estados EEE-AELC están siguiendo de cerca los proyectos importantes de la UE, tales como la Unión Económica y Monetaria (UEM) y el quinto proceso de ampliación. El 10º Consejo del EEE acogió favorablemente el inicio de la tercera etapa de la UEM y señaló que el éxito de la UEM sería importante para el buen funcionamiento del mercado interior y la prosperidad de Europa en conjunto. El 10º Consejo del EEE tomó nota también de la discusión de los Ministros de Asuntos Exteriores, dentro del marco del diálogo político, sobre la dirección general y el futuro desarrollo de la integración europea, con inclusión del proceso de ampliación, así como de los problemas concretos de política exterior y de seguridad que son de interés común, como los referentes a Rusia, Kosovo, Albania y el Oriente Medio. En el diálogo político dentro del EEE, se ha invitado a los Estados EEE-AELC a adherirse a las declaraciones de la Unión Europea en el ámbito de la Política Exterior y de Seguridad Común. Los Estados EEE-AELC se han adherido a numerosas declaraciones de la PESC; en 1998, por ejemplo, sobre el progreso hacia un protocolo jurídicamente vinculante para consolidar el cumplimiento del convenio de las armas biológicas y tóxicas (BTWC); sobre medidas restrictivas contra la República Federativa de Yugoslavia, y sobre el código conducta de la UE sobre la exportación de armamento.

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3. AMPLIACIÓN AL ESTE — CONSECUENCIAS PARA EL EEE

3.1. Aspectos jurídicos de la adhesión al EEE

La pertenencia a la Unión Europea supone la plena aceptación de la legislación existente, el llamado acervo comunitario de la UE. Este acervo, que cubre todos compromisos y políticas de la UE, tales como el Acuerdo sobre el Espacio Económico Europeo, deberá ser de aplicación en los países candidatos de Europa Central y Oriental en el momento de su adhesión a la UE. En cuanto al EEE, los candidatos se adherirán a él en todo caso después de su adhesión a la UE. El fundamento jurídico para ello figura en el artículo 128 del Acuerdo EEE:

"1. Todo Estado europeo que se convierta en miembro de las Comunidades presentará, y todo Estado europeo que se convierta en miembro de la AELC podrá presentar, una solicitud para llegar a ser Parte del presente Acuerdo. Dicha solicitud se dirigirá al Consejo del EEE.

2. Los términos y condiciones de dicha participación serán objeto de un acuerdo entre las Partes Contratantes y el Estado solicitante. Dicho acuerdo será presentado para su ratificación o aprobación por todas las Partes Contratantes con arreglo a sus propios procedimientos."

En lo esencial, la adhesión al EEE de los candidatos supone meramente ampliar el mercado interior. El hecho de que los países que se adhieran tengan que solicitar también ser miembros del Acuerdo EEE se debe, no obstante, a que, en lo que se refiere a asuntos relacionados con el EEE, todo lo acordado con los candidatos durante las negociaciones afectará también a los tres Estados EEE-AELC. Cualquier disposición transitoria sobre temas que afecten al EEE en las negociaciones de ampliación, afectará también a la Parte EEE-AELC. Los resultados de las negociaciones de adhesión, por ejemplo, los períodos transitorios y las excepciones, deberán aplicarse normalmente y por igual tanto a la Parte del EEE-AELC como a la de la UE. Si se produjeran problemas, por ejemplo, sobre los períodos transitorios, sería también posible negociarlos con los Estados EEE-AELC.

Un detallado examen del acervo ha revelado que los candidatos están dispuestos a aplicarlo; sin embargo, la cuestión estriba en si podrán hacer frente a su puesta en práctica y aplicación, dadas las insuficientes estructuras administrativas y legales de muchos de los países candidatos. Dado que el punto de partida es la aplicación incondicional del acervo de la UE, los períodos transitorios son simplemente la única manera de apoyar los esfuerzos de los países en vías de adhesión. En todo caso, la Comisión recordó a los países candidatos, durante el examen del acervo, que un Estado que se convierta en miembro de la Unión Europea tendrá que solicitar su adhesión, igualmente, al Acuerdo EEE.

3.2. Ampliación previa de la AELC

Las diferencias entre la próxima ampliación al este y la cuarta ampliación de la UE son evidentes. Al entrar a formar parte de la UE a principios de 1995, Austria, Finlandia y Suecia eran ya miembros del Espacio Económico Europeo y tenían en vigor la mayor parte del acervo relativo al mercado interior. Ante el riesgo de marginación, la mayor parte de los países de la AELC habían aplicado ya, voluntariamente, la legislación del mercado único para seguir siendo internacionalmente competitivos. Por otra parte, los países de la AELC cumplían todos los criterios de adhesión y, desde el punto de vista de la UE, disfrutaban de las ventajas de tener economías de mercado saneadas y en buen funcionamiento, con lo que eran probables contribuidores netos, además de tener especiales afinidades culturales y políticas "europeas". Los tres miembros EEE- AELC pudieron adherirse a la Unión con períodos de transición más cortos que los necesarios para otros miembros que se adhirieron anteriormente.

Los países candidatos de Europa Central y Oriental, aunque están progresando en la transformación estructural de sus economías, aún sufren a causa de la herencia de la economía de planificación comunista. Los criterios para entrar a formar parte de la Unión implican de esta manera un duro proceso de negociación, durante el cual los candidatos tendrán que dar pruebas de su capacidad política, económica, jurídica y administrativa, así como de su capacidad de asumir otras obligaciones propias de la pertenencia a la UE. Aunque la UE ha apoyado a los candidatos en términos técnicos, administrativos e incluso financieros a través de una importante estrategia de preadhesión, aún queda mucho trabajo por hacer antes de que los candidatos alcancen la idoneidad para la adhesión. Es probable que se conceda a los países candidatos de Europa Central y Oriental períodos de transición para aplicar el gran volumen de legislación comunitaria que entraña la adhesión. Sin embargo, es probable que, cuando a la postre entren a formar parte de la Unión, los candidatos actuales no hayan alcanzado un grado similar de integración en la construcción de la UE al que tenían los Estados EEE -AELC de la anterior ampliación.

3.3. Beneficios de otra ampliación

Ya con la creación del Espacio Económico Europeo se hizo realidad el mercado regional más grande y más integrado del mundo. Este enorme mercado interior, de unos 380 millones de consumidores, se ampliará y consolidará aún más, pues los países que actualmente solicitan la adhesión acabarán por formar parte de la UE. Con la adhesión de los PECO se ampliará el mercado único hasta abarcar unos quinientos millones de personas, es decir, constituirá la mayor zona de libre comercio en el mundo. Desde el establecimiento de la AELC en 1960, la CE ha sido, de lejos, su principal socio comercial. Actualmente, la Unión Europea supone el 67% de las exportaciones de la AELC. La AELC, por otra parte, es el segundo socio comercial más importante de la UE, después de EE.UU., con alrededor del 12% de las exportaciones de la UE. La AELC ha concluido Acuerdos de Libre Comercio con todos los países de Europa Central y Oriental que han solicitado la adhesión a la UE. Estos socios ALC (inclusive Marruecos y Turquía) representan ya el 11% de las exportaciones de la AELC no destinadas a la UE (1996) ( 6) .

Con la próxima ampliación es probable, en la mayoría de los casos, que los Estados EEE-AELC tengan acceso al mercado de los países candidatos en términos más favorables que los de los actuales Acuerdos de Libre Comercio. Como el ámbito del Acuerdo EEE es más amplio que el de los ALC, hay perspectivas de crecimiento en lo que se refiere al comercio y demás intercambios gracias a la adhesión de nuevos miembros al EEE. Sin embargo, como el comercio de productos pesqueros conforme a los acuerdos de libre comercio de la AELC se rige por unas condiciones más ventajosas que en el EEE, también existe la posibilidad de que se produzcan pérdidas comerciales ( 7). La ampliación de mercados en los países en vías de adhesión ofrecerá también más oportunidades de inversión a los países EEE-AELC. El hecho de que la ampliación comporte la creación de un mercado único mayor y más amplio, en el que en gran parte rige la misma normativa, reportará considerables beneficios tanto para los Estados miembros en cuestión como para toda la zona de libre comercio ampliada. En teoría, un mercado interior más amplio permitirá mayores beneficios económicos, resultantes tanto de la especialización cada vez mayor como de la supresión de las barreras artificiales que distorsionan el mercado protegiendo a operadores ineficaces.

Como el mercado interior es la piedra angular del interés económico de la ampliación, hay que garantizar las condiciones de una ampliación coherente. Una mayor seguridad jurídica, la supresión de distorsiones de la competencia, la mejora del acceso al mercado, así como el refuerzo de la división del trabajo a escala europea realzarán la competitividad de Europa a escala global y aumentarán su bienestar económico.

3.4. Problemas de la ampliación

Teniendo en cuenta sus diversos ordenamientos políticos y jurídicos, así como su atraso general respecto a la economía de mercado, la integración de los países candidatos en las estructuras UE-EEE será un auténtico reto, tanto para los candidatos como para los Estados miembros actuales. Aunque la ampliación en general beneficie a las partes contratantes, sus consecuencias económicas no son sólo de índole positiva. La existencia de mercados más amplios y por tanto de mayores oportunidades para el desarrollo de actividades económicas irá acompañada, asimismo, de una competencia cada vez mayor a escala europea, lo que, entre otras cosas, supondrá costes de mano de obra más bajos en los países candidatos. A corto plazo es probable, pues, que surjan problemas transitorios que afecten tanto a los recién llegados como a los Estados EEE-AELC. Estos problemas serán probablemente más graves con la ampliación próxima que con la ampliación anterior, dadas las sustanciales diferencias, por ejemplo, en salarios y nivel de vida entre los países candidatos y los actuales miembros UE-EEE.

De momento, es demasiado pronto para evaluar posibles repercusiones negativas de la ampliación sobre el Acuerdo EEE y el comercio y la economía de los Estados EEE-AELC. Aunque, por ejemplo, varios de los actuales miembros de la UE tendrán que hacer frente a la integración de la agricultura de los países candidatos en la PAC, este problema no reviste importancia para el EEE, pues la PAC queda fuera del ámbito del Acuerdo. Por lo general es más bien improbable que la ampliación al este presente problemas importantes para los miembros EEE-AELC. Las áreas sensibles de negociación, desde el punto de vista de los Estados EEE-AELC, son las mismas que para la UE (por ejemplo, la libre circulación de personas y el empleo). Así pues, es bastante poco probable que haya muchos casos en los que los Estados EEE-AELC tengan problemas distintos de los que tengan los actuales miembros de la UE. En cuanto a los intereses del EEE-AELC, los miembros nórdicos, Noruega e Islandia, por ejemplo, podrían verse ante posibles problemas en el comercio de productos pesqueros. Hay cierto comercio de productos pesqueros que entra dentro del Acuerdo EEE, al aplicarse aún derechos al exportar a la UE. Esto se debe al hecho de que, durante las negociaciones del EEE, la Parte EEE-AELC no logró la negociación de un acuerdo de libre comercio por separado con la Unión en el sector pesquero. Sin embargo, conforme al Acuerdo EEE existe la posibilidad de obtener compensaciones en casos similares. Otros intereses del EEE-AELC se refieren a las áreas de normalización y programas. Los Estados EEE-AELC subrayan la importancia de que los candidatos puedan ajustarse a las normas europeas. Por lo general, la participación de los PECO en diversos programas de la UE podría afectar asimismo a la participación de los Estados EEE-AELC.

3.5. Aspectos financieros

La próxima ampliación presupone necesariamente un replanteamiento global del sistema financiero de la UE y especialmente del gasto en la Política Agrícola Común (PAC) y de los Fondos estructurales. En cuanto al Acuerdo EEE, las obligaciones financieras acordadas en el contexto del EEE -el mecanismo financiero- pueden verse afectadas indirectamente por estas consideraciones. Con el propósito de contribuir a la reducción de disparidades socioeconómicas entre las regiones del EEE, el Acuerdo (artículos 115-117, así como el protocolo 38) previó el establecimiento de un mecanismo financiero para apoyar proyectos de desarrollo en los llamados países de cohesión (Grecia, Irlanda, Irlanda del Norte, Portugal y España). Durante su vigencia de cinco años, que termina en diciembre de 1998, el mecanismo habrá facilitado 500 millones de ecus en subvenciones y reducción de intereses de préstamos de 1.500 millones de ecus concedidos por el Banco Europeo de Inversiones (BEI), con destino a proyectos para estimular la cohesión y el desarrollo económicos ( 8).

El mecanismo fue financiado inicialmente por los Estados que formaban parte de la AELC. Desde 1995, las obligaciones de los tres nuevos Estados miembros se han financiado con cargo al presupuesto general de la UE. En contra de la idea de los países de cohesión, que han insistido en la perpetuación del mecanismo, otros miembros de la UE han considerado que es más bien una "cuota de admisión" que hay pagar sólo una vez. Según la Parte EEE-AELC, no hay obligación jurídica alguna de perpetuar el mecanismo más allá de 1 de enero de 1999. El Consejo de la UE no comparte este punto de vista, apoyado especialmente por los Estados miembros escandinavos, y es más bien de la opinión de renegociar el mecanismo financiero. Los Estados EEE-AELC, con todo, han mostrado su voluntad de discutir la posibilidad de un nuevo esfuerzo coordinado destinado a reducir disparidades socioeconómicas, en el contexto de un marco equilibrado de derechos y obligaciones mutuos, ante los retos y necesidades de una mayor integración europea. Esta forma de entender el asunto fue considerada insatisfactoria por España que, apoyada por Grecia y Portugal, solicitó la extensión del mecanismo. Los países de cohesión han relacionado recientemente el futuro del mecanismo financiero a la posible consolidación o extensión (por ejemplo, a Schengen, al medio ambiente) del propio ámbito del Acuerdo EEE. Es probable que haya que considerar la posición española dentro de un plano más amplio de negociaciones financieras en curso, en el contexto de la Agenda 2000 ( 9). A causa de esta controversia, el 10º Consejo del EEE se limitó a señalar en sus conclusiones el cambio de impresiones sobre el problema e invitó a la instancia apropiada del EEE a tratar de inmediato el asunto ( 10). Se espera que el Comité Parlamentario Mixto del EEE examine la cuestión del mecanismo financiero en su 11ª reunión en Luxemburgo los 23 y 24 de noviembre. El CPM-EEE ha apoyado la posición general de la Parte EEE-AELC respecto a la expiración del mecanismo.

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( 1) DO L 1, 3.1.1994.

( 2) Además de su calidad de miembros del EEE, Islandia y Noruega tienen acuerdos bilaterales de libre comercio con la UE. Suiza tiene un acuerdo bilateral con la UE, que también abarca Liechtenstein, junto con su calidad de miembro del EEE.

( 3) Para un análisis detallado del desarrollo de la relación AELC-CE, véase Norberg et al.:»The European Economic Area. EEA Law. A Commentary on the EEA Agreement» , Fritzes, Estocolmo 1993, pág. 35-70.

( 4) Comité Parlamentario Mixto del Espacio Económico Europeo: Proyecto de informe sobre el Tratado de Amsterdam y sus consecuencias para el EEE, PE 226.519, 7.5.1998, pág. 2 - 6; Comité Parlamentario Mixto del Espacio Económico Europeo: Resolución sobre el Tratado de Amsterdam y sus consecuencias para el EEE, anexo a las actas de la 10ª reunión del Comité Parlamentario Mixto del EEE de 25 - 26.5.1998 en Vaduz -Liechtenstein, 14.8.1998.

( 5) Conclusiones de la 10ª reunión del Consejo del EEE, comunicado de prensa : Luxemburgo (06-10 - 1998) — nº. 1605/98 (Presse 330)

( 6) Para información de carácter general sobre las relaciones comerciales EEE-AELC, etc., véase la página de la AELC en Internet : http://www.efta.int.

( 7) Comité Parlamentario Mixto del Espacio Económico Europeo: Proyecto de informe sobre la ampliación de la Unión Europea y sus efectos sobre el EEE, PE 227.368, 10.11.1998.

( 8) Comisión Europea: El mecanismo financiero del Espacio Económico Europeo, Tercer informe anual de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social y al Comité de regiones, COM (97) 567 final, Bruselas, 27.11.1997.

( 9) Agence Europe : (UE) UE-EEE : El posible desarrollo del Acuerdo EEE ha quedado en suspenso debido a que España exige que prosiga el apoyo financiero procedente de países de la AELC para con los "países de cohesión", n° 7317, 7.10.1998, p. 10.

( 10) Conclusiones de la 10ª reunión del Consejo del EEE, comunicado de prensa : Luxemburgo (06-10-1998) — nº. 1605/98 (Presse 330)


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© Ampliación: 17 de noviembre de 1998