«Después de todo lo que hemos pasado, no podemos bajar la guardia ahora»

Valentinos Coordina el rastreo de contactos en el Ministerio de Sanidad chipriota Chipre, Nicosia

Valentinos Silvestros es un epidemiólogo de campo. También es el coordinador del rastreo de contactos en el Departamento de Vigilancia y Control de Enfermedades Contagiosas del Ministerio de Sanidad. Su equipo se encarga de detectar las cadenas de transmisión y de «romperlas» mediante el aislamiento tanto de las personas infectadas como de las que han estado en contacto con el virus. Este equipo trabaja en condiciones muy difíciles y con gran sacrificio personal. Valentinos lleva más de ocho semanas sin ver a su familia ni a sus amigos. En ocasiones, cae víctima del agotamiento y a menudo le duele el cuello y la espalda después de un día entero de trabajo. Aun así, es más importante el alivio que siente al ver cómo se reduce el número de casos. «Me alegra tanto que nuestro pequeño país lo esté haciendo así de bien», afirma. Todos han arrimado el hombro, lo que le llena de optimismo de cara al futuro. «Todavía no podemos bajar la guardia», advierte. «No podemos parar. Debemos seguir protegiendo a nuestros conciudadanos y reforzando los sistemas de salud públicos».

«De esta crisis saldremos reforzados»

Nektaría y Paris Trabajan en el Centro Nacional de Gestión de Crisis de Nicosia Chipre, Nicosia

Nektaría Kakoutsi y el alcalde Paris Samoutis han estado trabajando día y noche en el Centro Nacional de Gestión de Crisis de Nicosia del Ministerio de Asuntos Exteriores de Chipre, respondiendo a preguntas de ciudadanos chipriotas repartidos por el mundo. Quienes se quedaron bloqueados en el extranjero necesitaban alojamiento, ayuda económica, medicación y apoyo psicológico. Para ayudarles, Nektaría y Paris coordinaron vuelos de repatriación y ayuda de todo tipo. Algunos de los casos que tuvieron que resolver con mayor urgencia fueron los de personas con problemas graves de salud o padres separados de sus hijos. «Ha sido un reto, más difícil si cabe por las restricciones de viaje impuestas por la mayoría de los países. Aun así, la satisfacción que se refleja en los ojos de quienes vuelven a casa compensa con creces el esfuerzo. Lo conseguiremos, y saldremos reforzados de esta», afirman. Cientos de miles de europeos a quienes la pandemia sorprendió fuera han podido volver a casa gracias a la Unión.

«Todas las vidas son importantes»

Constantinos Combate la pandemia en varios frentes: desde el servicio de urgencias hasta la coordinación nacional Chipre, Nicosia

Constantinos Constantinou, experto en enfermedades infecciosas, trabaja en el Organismo Estatal de Sanidad. Desde el principio de la pandemia, ha estado luchando contra el coronavirus desde varios frentes. Constantinos era consciente de la falta de información fiable sobre el nuevo patógeno. Así que, desde su puesto en el Ministerio de Sanidad de Chipre, se encargó de coordinar la difusión y actualización permanente de las directrices de la COVID-19 de la OMS, del Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades y de otras instancias internacionales. En la actualidad, Constantinos comienza su jornada atendiendo a pacientes en la unidad de COVID del Hospital General de Nicosia y no termina hasta bien entrada la noche, tras haberse pasado horas al teléfono y escribiendo emails a otros médicos para tratar de averiguar el mejor tratamiento para sus pacientes. También está a la escucha de sus conciudadanos para resolver sus dudas sobre cómo protegerse a sí mismos y a sus seres queridos.

«Ayudando a una persona estamos ayudando a todas»

Halin Voluntario para ayudar en las pruebas de la COVID-19 Chipre, Nicosia

Los diagnósticos de laboratorio son fundamentales en la lucha contra la COVID-19, pues proporcionan información que ayudará con el diagnóstico, el tratamiento y la prevención del virus. Científicos como Halin están trabajando en ello. Halin es turcochipriota, y trabaja como voluntario ayudando a hacer pruebas PCR de diagnóstico. Muchos son los expertos que trabajan por encontrar una solución, y la Unión se ha comprometido a impulsar a sus investigaciones destinando 47,5 millones de euros a diecisiete nuevos proyectos relacionados con la COVID-19.

«No podemos dejar que los niños pierdan la sonrisa»

Vicky y Fotis Pintan de colores la vida entre cuatro paredes Chipre, Nicosia

Las medidas para contener la propagación del virus de la COVID-19 han cambiado radicalmente nuestra rutina diaria; ahora toca estar en casa todo lo que podamos. Si ya es difícil para nosotros, para los niños es una tortura. Hablar con sus amigos y estar en contacto con la familia es muy importante para su crecimiento y su bienestar. En estas circunstancias excepcionales, a Vicky y a Fotis se les ocurrió una idea para alegrarles la vida a los pequeñajos de la casa. Con un grupo de voluntarios, se pusieron a contar cuentos desde la página de Facebook The Fairytale Museum. Actores, presentadores y políticos famosos leen sus cuentos favoritos en directo por internet, regalando sonrisas y transmitiendo los mensajes del confinamiento. Al mismo tiempo, decenas de voluntarios leen cuentos por teléfono, para poner una sonrisa en la cara de todos los niños que tienen que quedarse en casa.

«Incluso en tiempos de crisis, niños y niñas siguen teniendo el derecho básico a la educación»

Joseph Defiende el derecho a la educación durante la crisis del coronavirus Chipre, Nicosia

El brote de COVID-19 ha impedido que la gente se reúna físicamente. Los estudiantes y profesores no han sido una excepción. Con los centros educativos actualmente cerrados, los alumnos han asistido a clase y han mantenido el contacto con sus profesores por vía telemática, a través de sus ordenadores y dispositivos informáticos. La asociación Hope for Children (esperanza para la infancia) ha colaborado con el Ministerio de Educación chipriota para garantizar el acceso del conjunto de la ciudadanía a la enseñanza electrónica. Donan equipos electrónicos a estudiantes de secundaria en situación de necesidad en todo el país. Intentan paliar las desigualdades socioeconómicas a fin de garantizar un acceso adecuado a la educación para todos los estudiantes a pesar de la difícil coyuntura actual.

«Lucho contra la soledad de los enfermos»

Marios Reúne a los familiares y presta asistencia a los mayores Chipre, Lárnaca

Aunque ya está jubilado, Marios era médico, y todavía hace lo que puede para ayudar a su comunidad durante la crisis. El distanciamiento físico no es fácil para nadie, pero aún menos para los enfermos y los más débiles. Mario intercede ante el personal del hospital para que estas personas puedan recibir la visita de sus seres queridos y no tengan que morir solos. También se ocupa de los residentes mayores con patologías previas, ofreciendo apoyo médico, psicológico y social a las personas mayores en cuarentena para prevenir muertes por otras causas.