«Nuestras luces en las entradas de instalaciones y edificios públicos permiten controlar su nivel de ocupación y cumplir los requisitos legales»

Arne Nueva tecnología de seguimiento inspirada en las luces de los semáforos que puede ser de gran utilidad para limitar el número de personas en los espacios cerrados Alemania, Darmstadt

El distanciamiento físico y los espacios públicos no son necesariamente incompatibles. Aunque no hay duda de que pueden ser difíciles de combinar. Para evitar que los eventos públicos se nos vayan de las manos, Connfair ha desarrollado nuevos conceptos tecnológicos de control de la ocupación y el acceso. Su producto estrella es prácticamente un semáforo. Lleva la cuenta del número de personas ya presentes en un espacio cerrado y pasa automáticamente de rojo a verde cuando hay espacio para más gente. «Estas luces son muy fáciles de instalar y tienen conexión internet directa gracias a su tarjeta SIM integrada. También pueden completarse con nuestra aplicación Counter», explica Arne, presidente y fundador de Connfair. Con estos productos, la empresa presta una inestimable ayuda a sus clientes. La capacidad de analizar los flujos de visitantes resulta sin duda muy útil para las empresas que deben cumplir las medidas impuestas por los gobiernos para evitar que el virus se propague.

«Voluntarios para contribuir a la solidaridad en Europa»

Laurenz Voluntarios del Cuerpo Europeo de Solidaridad Alemania, Spielberg

Más jóvenes europeos que nunca están aportando su contribución a la sociedad como voluntarios del Cuerpo Europeo de Solidaridad. Laurenz Aupperle, alemán de dieciocho años, es uno de ellos. Desde septiembre del año pasado ha estado trabajando como miembro de la organización en Francia. Sin embargo, el coronavirus no le dejó otra opción que regresar a Alemania. Este contratiempo no le ha impedido lograr grandes cosas a través de internet. Laurenz y cinco compañeros voluntarios de toda Europa lanzaron un proyecto denominado «La Semaine de l’Europe» (La semana europea) con actividades para animar a la gente a aprender más sobre Europa, la UE y nuestra diversidad cultural. «Los ciudadanos no saben cómo se benefician de la UE ni cómo pueden contribuir como miembros de la misma. Aspiramos a cambiar esta situación. Queremos contribuir a la construcción de una solidaridad en Europa, más que necesaria en tiempos duros como los que nos toca vivir».

«Las listas de control de la cabina del avión me son útiles en mi labor como paramédico»

Maximilian Aplica su formación como piloto a su trabajo como paramédico Alemania, Harlaching

Estudiaba para ser piloto, pero su formación quedó interrumpida al bloquearse todas las contrataciones. Así que aprovechó el tiempo libre para formarse como paramédico. Antes de la crisis de la COVID-19 volaba como primer oficial, pero su compañía lo ha liberado temporalmente para trabajar como paramédico en la Clínica Munich de Harlaching. Le gusta contar que su experiencia previa como piloto le ayuda en su nuevo cometido. Los profesionales sanitarios de la UE, como Maximilian, demuestran solidaridad tratando a pacientes de distintos Estados miembros. Por ejemplo, los hospitales alemanes están tratando a pacientes muy graves de Italia y Francia, poniendo a su disposición sus unidades de cuidados intensivos.

«Debemos pensar en las personas con mayor riesgo de desarrollar complicaciones graves»

Lisa Enfermera dedicada al cuidado de mayores Alemania, Berlín

Las enfermeras y enfermeros han trabajado siempre en primera línea durante los peores brotes de enfermedades infecciosas de la historia reciente, como la gripe porcina H1N1, el ébola, el síndrome respiratorio agudo grave (SARS) y el síndrome respiratorio de Oriente Próximo (MERS). Al igual que en casos anteriores, estos profesionales han redoblado sus esfuerzos en toda Europa para frenar la mortal propagación de la COVID-19. Han estado ahí, ya fuera para atender directamente a los pacientes hospitalizados o para participar en operaciones de salud pública a gran escala: el personal de enfermería trabaja sin descanso y desarrolla una labor central de vanguardia para proteger la salud y el bienestar tanto de los pacientes como de la población en general. Lisa comenta cómo las nuevas medidas de seguridad hacen su tarea más ardua de lo habitual: «Gran parte de la comunicación con el paciente se realiza a través de pequeños gestos. Hasta la más sutil de las sonrisas puede cambiarlo todo, pero por desgracia ahora no tenemos esta posibilidad.» El esfuerzo de los enfermeros y enfermeras por seguir realizando su trabajo en medio de la pandemia es encomiable.

«Estoy echando una mano al equipo de rescate»

Peter Trabaja en el servicio de urgencias como paramédico Alemania, Augsburgo

Como tantos otros sanitarios, Peter no ha parado ni un solo instante, encargándose de personas infectadas con COVID-19 o sospechosas de estarlo. Mientras trabajaba para Lufthansa como auxiliar de vuelo, el incansable goteo de enfermos y heridos no cesaba, y los equipos médicos necesitaban más ayuda para tratar los casos de COVID-19. Gracias al incansable esfuerzo de personas como Peter, los pacientes pueden ser transportados lo más rápidamente posible a un hospital para ser tratados en él. La Unión Europea también trabaja para coordinar esta labor. Los pacientes que necesitan cuidados intensivos son a veces transportados desde hospitales desbordados a otros donde pueden ser mejor atendidos, cruzando fronteras si hace falta. Hace poco, once pacientes de cuidados intensivos fueron trasladados por aire desde Francia a Luxemburgo, y hasta Austria llegaron once pacientes desde Italia y tres desde Francia. Es un ejemplo perfecto de cómo plantamos cara a la crisis entre todos.

«Seguimos trabajando por nuestros vecinos»

Maxi Ayuda en el restaurante de su madre Alemania, Hirten (Renania-Palatinado)

La madre de Maxi podría haber cerrado el restaurante y acogerse a las ayudas estatales. Pero su familia vive en una zona rural con pocos establecimientos de alimentación, así que su madre decidió ofrecer un servicio de comidas para llevar y echar así un cable a sus vecinos. Maxi y su familia llevan la comida a los más mayores y a las personas vulnerables sin cobrarles el servicio de reparto. Muchos restaurantes de toda Europa siguen ofreciendo comidas a su comunidad local. Este acto de generosidad tiene su recompensa: ayuda a que los restaurantes sigan abiertos y su personal trabajando.

«Lo único que importa ahora es la salud de la gente»

Julia Hace horas extras en una farmacia para cuidar de la salud de los demás Alemania, Altötting

Julia lleva tres años trabajando como técnica de farmacia, y nunca ha tenido tanto trabajo como estas últimas semanas. En estos momentos, los farmacéuticos de toda Europa son un punto de referencia para el barrio, porque dispensan información, consejos y medicamentos. No se puede contener la propagación del virus sin gente como Julia: las farmacias suelen ser el primer lugar al que acudir en busca de información sobre medidas de seguridad, síntomas y tratamientos. También alivian la carga de trabajo de los profesionales sanitarios, que sufren una presión tremenda. En las farmacias y en el campo de la investigación científica hay muchos héroes europeos como estos. Para ayudarles, la Unión Europea financia dieciocho proyectos de investigación y ciento cuarenta equipos de toda Europa, que trabajan contrarreloj para dar con una vacuna contra el coronavirus.

«Noches en blanco y un sinfín de llamadas: cómo conseguimos repatriar a un amigo atrapado en África»

Sara Consiguió repatriar a un amigo atrapado en el extranjero Alemania, Garching

La pandemia de COVID-19 ha llevado al límite la capacidad del personal sanitario y de los hospitales de todo el mundo. Por desgracia, esta situación es más grave si cabe en los países en desarrollo o de renta baja, cuyos sistemas sanitarios ya se encontraban en una situación precaria. Sara, de Garching (Alemania), no podía dejar de darle vueltas. Un amigo suyo italiano se encontraba en Benín cuando se declaró la pandemia y los países comenzaron a cerrar sus fronteras. Rápidamente lanzó una campaña para repatriarlo. Con la ayuda de sus compañeros, de su oficina y de una comercial de una agencia de viajes especialmente amable, consiguieron que volviera a Alemania. Las aerolíneas nacionales han permitido la repatriación en sus vuelos de rescate de un gran número de ciudadanos de la UE. Esto ha sido posible gracias al programa de la UE para la repatriación de ciudadanos de la UE a sus países. A 16 de abril, 41 760 ciudadanos europeos han vuelto a sus hogares a bordo de 193 vuelos.

«Me interesa el potencial de la música para unir a la gente»

Sonja Recurre a la música para unir a la gente Alemania, Maguncia

La música es una herramienta muy potente para que la gente conecte, especialmente en tiempos de adversidad y soledad. Por este motivo, Sonja, soprano profesional, ha utilizado su página de Facebook para unir a personas a través de duetos. Músicos y cantantes, tanto profesionales como aficionados, pueden participar en este proyecto. El 22 de marzo a las 6 de la tarde, congregó a una multitud de personas para que cantaran el himno europeo desde sus balcones.

«Hoy hago todo lo que puedo para cambiar el mañana»

Carolin Conductora de ambulancias voluntaria Alemania, Burghausen

Carolin acaba de terminar el bachillerato y empezará a estudiar medicina el año que viene: su vocación es ayudar a las personas en situaciones extremas. Su trabajo como voluntaria al volante de una ambulancia se ha complicado notablemente desde el inicio de la pandemia. Pero se siente orgullosa de seguir haciéndolo respetando todas las medidas necesarias para evitar el contagio del virus. Frenar la propagación de la COVID-19 es uno de los principales objetivos de la UE y de todos sus ciudadanos. Juntos conseguiremos alcanzar ese objetivo, mientras se siguen prestando servicios esenciales y se garantiza el suministro de material sanitario vital.

«Ahora mismo, todos necesitamos una muestra de solidaridad. Cuidemos los unos de los otros y tratémonos con respeto»

Anna Estudiante de enfermería en activo Alemania, Starnberg

Anna empezó a estudiar enfermería en octubre de 2018. La pueden llamar en cualquier momento para que acuda a ayudar. Su servicio se ha preparado para atender urgencias relacionadas con la COVID-19 y ella y sus compañeros han recibido formación para utilizar equipos de monitorización que no suele manejar el personal de enfermería. En el caso de los estudiantes, el contexto actual resulta especialmente estresante y exigente a nivel emocional. Anna y los demás miembros de su equipo se aplican a fondo para contribuir a la lucha contra el virus y no se cansan de repetir que tenemos que cuidarnos los unos a los otros, tratar a todo el mundo con respeto y cumplir las medidas de seguridad en todo momento. En todos los Estados miembros, observamos ejemplos de solidaridad como este. Francia ha donado un millón de mascarillas a Italia y Alemania ha suministrado siete toneladas de material sanitario a Italia, en particular respiradores y máscaras de anestesia, ayudando así a salvar vidas.

«Seguimos trabajando: ¡nuestros pacientes nos necesitan!»

Edina Trabaja como dentista durante la crisis Alemania, Korntal-Münchingen

La doctora Glaser gestiona una clínica dental con seis compañeros, lo que está resultando harto difícil durante la crisis actual. A menudo es imposible encontrar líquido desinfectante y equipos de protección. Además, la clínica se encuentra en una zona con un gran número de infectados, así que recibir pacientes conlleva grandes riesgos. A pesar de todo, Edina y sus compañeros siguen trabajando: sus pacientes les necesitan, sobre todo los que padecen intensos dolores. Atender a los que nos necesitan es nuestra prioridad absoluta. Mientras el grueso del personal de enfermería, médico, dentista y asistencial lidera la lucha contra el coronavirus, la Unión Europea vela por que los Estados miembros puedan obtener rápidamente el material sanitario fundamental para salvar vidas.

«Trabajamos para aligerar la carga del personal médico, tan necesario ahora mismo»

Claudia Ayuda a aquellos pacientes que sufren mientras el personal médico se dedica a combatir la COVID-19 Alemania, Herrsching am Ammersee

Ahora que los médicos están sometidos a una enorme presión para hacer frente a la crisis sanitaria, los osteópatas como Claudia ayudan a aligerar su carga de trabajo ocupándose de aquellos pacientes que no sufren la COVID-19. Gracias a la labor de Claudia y sus compañeros de profesión, estos pacientes pueden seguir recibiendo tratamiento para aliviar su dolor mientras dure la crisis, a pesar de que la mayoría de profesionales médicos se dediquen plenamente a combatir la pandemia. Esta asistencia es de gran importancia para el bienestar de los pacientes y aligera la enorme carga de trabajo a que está sometido en la actualidad el personal médico y de enfermería.