«O nos protegernos nosotros mismos o no nos queda más que esperar la muerte»

Solicitantes de asilo Solicitantes de asilo en el campo de refugiados de Moria, en plena pandemia de COVID-19 Grecia, Moria, Lesbos

El campo de refugiados de Moria, tristemente célebre en los últimos meses, ha visto deteriorarse la situación de quienes en él malviven con la aparición de la COVID-19. Conscientes del peligro a que enfrentan, un grupo de refugiados se ha organizado para evitar que el virus se propague por el campo. «Empezamos haciendo mascarillas, construyendo depósitos de agua provisionales para lavarse las manos y recogiendo la basura. Trabajamos con los refugiados y con las comunidades locales para concienciar sobre las medidas de protección. Nos aseguramos de cuidar de los refugiados más vulnerables hasta que son evacuados. Un brote en el interior del campo sería una catástrofe», nos explican. Aunque la política de inmigración está en manos de los Estados miembros, el Parlamento Europeo ha recordado en más de una ocasión la situación de los refugiados en las islas griegas. En abril reclamó más ayudas, alojamientos y equipos médicos para los campos de refugiados.

«Ahora trabajamos con más productores alimentarios, y con su colaboración repartiremos más comidas para ayudar a más gente que lo necesita»

Anna Dona sus excedentes de comida a organizaciones solidarias Grecia, Atenas

Cuando el sector de la restauración tuvo que echar el cierre para proteger la salud pública, los excedentes alimentarios empezaron a acumularse en algunos países. Algunas oenegés suspendieron también ciertas actividades para evitar aglomeraciones, como los comedores sociales donde se servían comidas calientes. Anna, que trabaja para la organización griega sin ánimo de lucro Borume, se propuso reducir el despilfarro alimentario en Grecia durante la pandemia. Gracias a su programa «Saving & Offering Food», que pone en relación a empresas del ramo alimentario con oenegés, cada día se reparten en Grecia más de 24 000 comidas a quienes más lo necesitan. Los ayuntamientos también prestan apoyo suplementario a través de sus servicios sociales a los grupos vulnerables (por ejemplo con ayuda a domicilio a las personas en aislamiento). Por eso, Borume ha estado enviando muchos de los alimentos donados a despensas solidarias municipales.

«Nos mantenemos fieles a nuestra tradición con un gesto sencillo pero de gran repercusión, para ayudar a nuestro país en un momento de gran necesidad»

Elisabeth Suministra alcohol a los centros nacionales oficiales para el tratamiento de la COVID-19 Grecia, Atenas

Antes del estallido de la pandemia, la empresa de Elisabeth fabricaba bebidas alcohólicas con vino procedente de las islas del Egeo. Durante la pandemia de COVID-19, la destilería ha dedicado sus recursos a ayudar a trece hospitales que tratan a pacientes con coronavirus. Ya se ha efectuado una primera entrega de alcohol al hospital más grande del país (Evangelismós, en Atenas). La empresa tiene previsto suministrar a otros hospitales del país a lo largo de los próximos tres meses.