Cohesión, agricultura y políticas sociales
Las políticas estructurales tienen como objetivo promover la cohesión económica, social y territorial por toda la Unión apoyando la creación de empleo, la inclusión social, el desarrollo sostenible y la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos de la Unión. La acción de la Unión en materia de desarrollo regional pretende reducir la disparidad entre regiones y reforzar la cohesión. La política agrícola común apoya los medios de subsistencia de los agricultores, fomenta la seguridad alimentaria y promueve prácticas agrícolas sostenibles. La política pesquera común tiene como objetivo garantizar la sostenibilidad a largo plazo de la pesca y la acuicultura, a la vez que se salvaguardan los empleos y los ingresos de las comunidades costeras. En lo que al transporte se refiere, la Unión se centra en la conectividad, la integración de mercados y el desarrollo de la red transeuropea de transporte y presta cada vez más atención a la movilidad sostenible. Las políticas sociales y de empleo sirven para avanzar hacia la igualdad de oportunidades y de acceso al mercado laboral, promover condiciones de trabajo dignas y mejorar la protección e inclusión sociales. La Unión también apoya la política de la vivienda, especialmente a través de iniciativas medioambientales, sociales y de cohesión.