La eficiencia energética

Cada vez reviste mayor importancia para la Unión la reducción del consumo y del despilfarro de energía. Los líderes de la Unión establecieron en 2007 el objetivo de reducir, a más tardar en 2020, el consumo anual de energía de la Unión en un 20 %. En 2018, como parte del paquete de medidas «Energía limpia para todos los europeos», se estableció un nuevo objetivo consistente en la reducción del consumo de energía en al menos un 32,5 % en el horizonte 2030. Las medidas de eficiencia energética se consideran cada vez más un medio no solo para conseguir un abastecimiento de energía sostenible, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, mejorar la seguridad del suministro y reducir los costes de las importaciones, sino también para fomentar la competitividad de la Unión. Por ello, la eficiencia energética es una de las prioridades estratégicas de la Unión de la Energía y la Unión fomenta el principio de «anteponer la eficiencia energética». El futuro marco de actuación para el período posterior a 2030 es objeto de debate en la actualidad.

Base jurídica

Artículo 194 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE).

Resultados

A. Directiva relativa a la eficiencia energética

1. Directiva relativa a la eficiencia energética: 2020 como horizonte temporal

La Directiva relativa a la eficiencia energética (2012/27/UE), que entró en vigor en diciembre de 2012, exigía a los Estados miembros que fijaran objetivos nacionales orientativos de eficiencia energética, a fin de asegurar la consecución por parte de la Unión del objetivo principal de reducir el consumo de energía en un 20 % para 2020. Los Estados miembros tenían la facultad de aplicar requisitos mínimos más estrictos en su empeño por ahorrar energía. Esta Directiva también supuso la introducción de un conjunto de medidas vinculantes para ayudar a los Estados miembros a lograr este objetivo y dispuso normas jurídicamente vinculantes para los usuarios finales y los proveedores de energía. Los países de la Unión pasaron a tener la obligación de presentar cada tres años planes nacionales de acción para la eficiencia energética.

2. Directiva modificada de eficiencia energética: 2030 como horizonte temporal

«Anteponer la eficiencia energética» es uno de los principios clave de la Unión de la Energía, cuyo objeto es garantizar que la Unión disponga de un suministro energético estable, sostenible, competitivo y asequible. En la Directiva modificada, la Comisión proponía el ambicioso objetivo de un 30 % de eficiencia energética para 2030. En enero de 2018, el Parlamento modificó la propuesta de la Comisión por la que se modifica la Directiva relativa a la eficiencia energética, en un intento por lograr que la propuesta fuera más ambiciosa en su conjunto. A raíz de las negociaciones con el Consejo, se alcanzó un acuerdo en noviembre de 2018 que fija el objetivo de reducir el consumo de energía primaria en un 32,5 % para 2030 a escala de la Unión (frente a las estimaciones de consumo de energía para 2030). En la Directiva también se establecía la obligación de que los Estados miembros implantaran medidas al objeto de reducir de media en un 4,4 % su consumo anual de energía primaria para 2030.

En lo que respecta al período 2021-2030, todos los Estados miembros han de elaborar un plan nacional integrado de energía y clima de diez años de vigencia en el que se perfile la manera en que pretenden alcanzar sus objetivos de eficiencia energética para el año 2030.

Como parte del paquete de medidas «Energía limpia para todos los europeos» (COM(2016)0860), la nueva Directiva (UE) 2018/2002 relativa a la eficiencia energética entró en vigor en diciembre de 2018 y fue transpuesta por los Estados miembros a su legislación nacional antes del 25 de junio de 2020, a excepción de las disposiciones sobre medición y facturación que tenían un plazo distinto (25 de octubre de 2020).

3. Siguiente etapa: modificación de la Directiva relativa a la eficiencia energética

La Comisión presentó en septiembre de 2020, en el marco del paquete de medidas «Objetivo 55», un plan (COM(2020)562) para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de la Unión al menos un 55 % en comparación con 1990 de aquí a 2030 y alcanzar este objetivo (P9_TA(2020)0005).

Entre el 17 de noviembre de 2020 y el 9 de febrero de 2021 tuvo lugar una consulta pública sobre la modificación de la Directiva (UE) 2018/2002 relativa a la eficiencia energética. La Comisión prevé que en julio de 2021 se adoptará una propuesta legislativa por la que se modifique la Directiva relativa a la eficiencia energética.

B. Marco general

1. Eficiencia energética de los edificios

a. Directiva relativa a la eficiencia energética de los edificios

El objetivo de la Directiva relativa a la eficiencia energética de los edificios (2010/31/UE), modificada en 2018 (Directiva (UE) 2018/844), junto con la Directiva (UE) 2018/2002 relativa a la eficiencia energética, consiste en que todos los Estados miembros cuenten con un parque inmobiliario altamente eficiente desde el punto de vista energético y descarbonizado antes de 2050 para alcanzar los objetivos europeos de eficiencia energética, como la reducción de las emisiones de CO2 en la Unión entre un 80 y un 95 % en relación con 1990.

La Directiva modificada sobre la eficiencia energética de los edificios (Directiva (UE) 2018/844) introdujo estrategias de renovación a largo plazo:

  • cada Estado miembro debe establecer una estrategia a largo plazo para apoyar la renovación de sus parques nacionales de edificios, tanto públicos como privados, transformándolos en parques inmobiliarios con alta eficiencia energética y descarbonizados antes de 2050;
  • ha de acelerarse la transformación de los edificios existentes en «edificios de consumo de energía casi nulo» a más tardar en 2050, con la obligación de que todos los nuevos edificios sean de este tipo a partir de 2021;
  • se respalda la modernización de todos los edificios con tecnologías inteligentes.

La Comisión presentó el 17 de septiembre de 2020 un plan para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de la Unión al menos un 55 % en comparación con 1990 de aquí a 2030. Ha tenido lugar entre el 30 de marzo y el 22 de junio de 2021 una consulta pública como parte de los preparativos de la modificación de la Directiva relativa a la eficiencia energética de los edificios (Directiva (UE) 2018/844) que se prevé que se adopte a finales de 2021.

b. Oleada de renovación

La Comisión publicó en octubre de 2020 una nueva estrategia para impulsar la renovación en la Comunicación titulada «Oleada de renovación para Europa: ecologizar nuestros edificios, crear empleo y mejorar vidas» (COM(2020)0662), en la que se plantean los objetivos de duplicar como mínimo las tasas de renovación a lo largo de los próximos diez años y garantizar que las renovaciones redundan en una mayor eficiencia energética y de los recursos.

Esta oleada de renovación estará basada en medidas acordadas en el paquete «Energía limpia para todos los europeos», en particular la obligación de que todos los países de la Unión presenten su estrategia a largo plazo de renovación de edificios y los aspectos relativos a la edificación incluidos en los planes nacionales integrados de energía y clima de cada Estado miembro.

2. Cogeneración

Mediante la Directiva (UE) 2018/2002 relativa a la eficiencia energética se exige que los Estados miembros valoren y notifiquen a la Comisión el potencial de la cogeneración de alta eficiencia y sistemas urbanos de calefacción y refrigeración en su territorio, y que lleven a cabo un análisis de costes y beneficios basados en las condiciones climáticas, la viabilidad económica y la sostenibilidad técnica (con algunas excepciones).

El 16 de febrero de 2016, la Comisión puso en marcha, como parte del paquete de la Unión de la Energía, la Estrategia de la UE relativa a la calefacción y la refrigeración (COM(2016)0051), que incluye planes para impulsar la eficiencia energética de los edificios, mejorar la conexión entre los sistemas eléctricos y los de calefacción urbana, lo que aumentará considerablemente el uso de las energías renovables, y fomentar la reutilización del calor y el frío residuales generados por la industria. El paquete «Energía limpia para todos los europeos» contenía disposiciones legislativas para esta estrategia.

3. Eficiencia energética de los productos

Por lo que respecta a la eficiencia energética de los productos, se han introducido distintas medidas a escala de la Unión, incluidas, entre otras, medidas para:

  • la indicación, mediante el etiquetado y una información normalizada, del consumo de energía, así como otros recursos, por parte de los «productos relacionados con la energía», lo que regula el Reglamento por el que se establece un marco para el etiquetado energético (Reglamento (UE) 2017/1369);
  • requisitos de diseño ecológico aplicables a los productos que utilizan energía, regulados por la Directiva Marco 2009/125/CE, por la que se refunde la Directiva 2005/32/CE modificada por la Directiva 2008/28/CE; los reglamentos de ejecución cubren un amplio abanico de productos;
  • en el Reglamento (UE) 2017/1369, publicado en julio de 2017, el establecimiento de un nuevo marco para el etiquetado de la eficiencia energética al objeto de acotar los plazos para la sustitución de las clases actuales A+, A++ y A+++ por una escala de A a G, que se viene usando desde marzo de 2021.

La Comisión aprobó el 23 de febrero de 2021 una modificación ómnibus (C/2021/923) de los Reglamentos sobre diseño ecológico y etiquetado sobre rendimiento energético adoptados en 2019 en lo relativo a los requisitos de diseño ecológico aplicables a distintos tipos de productos.

Papel del Parlamento Europeo

El Parlamento Europeo ha pedido reiteradamente que los objetivos en materia de eficiencia energética tengan mayor calado, así como que la normativa sea más estricta. En 2012 el Parlamento desempeñó un papel clave en la negociación de la Directiva relativa a la eficiencia energética (2011/0172(COD)) y se aseguró de que los requisitos para las estrategias nacionales de renovación de edificios y las auditorías energéticas obligatorias para grandes empresas se mantuvieran en el acuerdo final alcanzado con el Consejo.

Más recientemente, el Parlamento ha instado en repetidas ocasiones a la Comisión y a los Estados miembros a que fijen un objetivo vinculante del 40 % en materia de consumo energético y emisiones de gases de efecto invernadero que vaya acompañado de los correspondientes objetivos nacionales específicos. A raíz de la adopción por parte del Consejo Europeo del objetivo del 27 % el 23 de octubre de 2014, lo que el Parlamento pretende es que se fije un objetivo ambicioso en materia de eficiencia energética. El 17 de enero de 2018, apoyó una reducción del consumo de energía del 40 % en la Unión para 2030.

El 23 de junio de 2016, el Parlamento aprobó su Resolución sobre el Informe de aplicación sobre la Directiva 2012/27/UE relativa a la eficiencia energética (P8_TA(2016)0293), en la que llega a la conclusión de que, aunque la Directiva actual ofrece un marco para la reducción de la demanda energética, su aplicación ha sido deficiente, por lo que pide a los Estados miembros que la apliquen rápidamente y en su totalidad.

El Parlamento afirmó, por otra parte, que una política seria en materia de eficiencia energética podría hacer posible que la Unión alcanzara sus objetivos energéticos y climáticos en consonancia con el Acuerdo de París de 2016 adoptado en la COP 21, así como ayudarle a mejorar su seguridad energética al disminuir la dependencia de los recursos energéticos externos. En noviembre de 2016, la Comisión presentó una propuesta de modificación de la Directiva 2012/27/UE relativa a la eficiencia energética. La modificación de esta Directiva fue aprobada por el Parlamento y a continuación adoptada por el Consejo en diciembre de 2018.

El Parlamento aprobó el 13 de septiembre de 2016 su Resolución sobre la estrategia de la Unión en el ámbito de la calefacción y la refrigeración (P8_TA(2016)0334), en la que pedía a la Comisión que centrara su actividad en las medidas de eficiencia energética en edificios, en particular en el caso de los hogares en situación de pobreza energética.

Los diputados al Parlamento Europeo votaron el 17 de enero de 2018 a favor de un objetivo vinculante de mejora de la eficiencia energética de la Unión de como mínimo un 35 %, superior que el 30 % de la propuesta de la Comisión Europea. En esta votación del Pleno del Parlamento Europeo se respaldaron, asimismo, las obligaciones de eficiencia energética del artículo 7 de la propuesta de acto, de conformidad con las cuales los países de la Unión estarían obligados a un ahorro anual de energía de al menos el 1,5 %.

En su Resolución, de 15 de enero de 2020, sobre el Pacto Verde Europeo (P9_TA(2020)0005), el Parlamento pidió que la Directiva relativa a la eficiencia energética y la Directiva sobre la eficiencia energética de los edificios se revisaran en consonancia con la mayor ambición de la Unión en materia de clima y que se reforzara su aplicación mediante objetivos nacionales vinculantes, prestando especial atención a los ciudadanos vulnerables y teniendo también en cuenta la necesidad de previsibilidad económica para los sectores afectados.

El 17 de septiembre de 2020, el Parlamento votó a favor de maximizar el potencial de eficiencia energética del parque inmobiliario de la Unión (P9_TA(2020)0227), pidiendo a la Comisión que estableciera medidas coherentes tendentes a fomentar una renovación más profunda y rápida de los edificios. En la Resolución se subrayaba que se necesitan al menos 75 000 millones EUR al año de incentivación financiera de la Unión nada más que para procurar que los edificios europeos sean lo bastante eficientes desde el punto de vista energético para 2050. El Parlamento solicitó en este sentido que se concediera prioridad a las renovaciones con fines de eficiencia energética en cada fondo pertinente de la Unión y pidió a los colegisladores que destinaran la financiación necesaria al Plan Europeo de Recuperación Económica.

 

Matteo Ciucci / Albane Keravec