Los eurodiputados piden más poder en la vigilancia de los desequilibrios macroeconómicos 

 
 

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Los desequilibrios macroeconómicos lastran la zona euro y el conjunto de la UE. © BELGA_J.Buettner  

La Eurocámara debería participar de manera plena en el mecanismo de vigilancia de los desequilibrios macroeconómicos en los países de la UE, dijeron los eurodiputados en el debate de este jueves 18 de abril. También criticaron a la Comisión Europea por no consultarles debidamente cuando modificó a finales de 2012 sus instrumentos de diagnóstico. El análisis es importante porque marca decisiones políticas que afectan al ciudadano, así que el Parlamento insiste en adquirir más peso.

La Comisión Europea ha creado un cuadro de indicadores para evaluar los datos de los Estados de la UE y así identificar los desequilibrios. Si el indicador está en rojo, la Comisión emprende una evaluación en profundidad y puede recomendar medidas para corregir los desequilibrios detectados. Los resultados de los últimos análisis a fondo sobre 13 Estados de la UE, presentados el 10 de abril, muestran que, según la visión de la Comisión, los desequilibrios son excesivos en dos países: España y Eslovenia.


En 2012 la Comisión Europea añadió a sus análisis un nuevo indicador sobre la estabilidad del sector financiero. Los eurodiputados se quejaron por no haber sido consultados como era debido. La comisaria Cecilia Malmström aseguró a los eurodiputados que la Comisión concede una gran importancia a su cooperación con la Eurocámara en esta cuestión. Y añadió que está comprometida a informar a tiempo al Parlamento cuando cambia su forma de llevar a cabo los análisis.


Alemania y España


Los desequilibrios macroeconómicos aparecen cuando algunos países de una zona económica son más competitivos que los otros y, en consecuencia, registran superávits por cuenta corriente. Alemania, Finlandia y Holanda, por ejemplo, exportan al resto de la zona euro mucho más de lo que importan de sus compañeros de moneda única. En el otro lado de la balanza, España, Grecia y Portugal han venido importando más de lo que han exportado.


Las economías que experimentan superávits obtienen más beneficios a través de sus exportaciones que lo que gastan en sus importaciones. Los países que gastan más de lo que ganan lo hacen a crédito. El dinero que ahorran los países con superávit se transvasa a través del sistema financiero en forma de créditos a los sectores público y privado de los países deficitarios.


La burbuja del crédito


Si el desequilibrio se mantiene y las economías deficitarias siguen recurriendo a préstamos exteriores, se llega a una situación en la que queda patente que no podrán pagar sus deudas y es entonces cuando explota la crisis.


Llegados a este punto, la austeridad se convierte en una necesidad puesto que se cierra el grifo del crédito gracias al cual los países en apuros se habían financiado en el pasado. A la austeridad se suman los planes de rescate que reflotan a la banca lastrada por deudas difíciles de recuperar.