Créditos al consumo: por qué hay que actualizar las normas de la UE 

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Los eurodiputados aprobaron nuevas normas para proteger a los consumidores de las deudas de las tarjetas de crédito y los descubiertos.

El Parlamento aprobó nuevas normas sobre crédito al consumo en septiembre de 2023, tras el acuerdo alcanzado con el Consejo en diciembre de 2022.

Los créditos de consumo son préstamos para la adquisición de bienes o servicios. Por lo general, son empleados para gastos propios o familiares tales como la compra de un vehículo, en bienes para el hogar o para viajes.

Normas europeas vigentes

Las reglas actuales, recogidas en la Directiva de crédito al consumo, buscan garantizar la protección de los consumidores y fomentar el desarrollo de un mercado interior de crédito. La ley se aplica a los contratos en los que la entidad financiera concede un crédito a un consumidor por un importe superior a 200 euros e inferior a 75.000 euros. Las normas exigen a los prestamistas que faciliten información para que los prestatarios puedan comparar ofertas y tomar decisiones con conocimiento de causa. Los consumidores tienen 14 días para rescindir un contrato de crédito y pueden reembolsar el préstamo de forma anticipada, reduciendo así el coste.

Las normas se adoptaron en 2008 y era necesario actualizarlas para adaptarlas al entorno actual.

¿Por qué es necesaria una actualización?

Las dificultades econímicas actuales van de la mano de un aumento de la demanda de préstamos. Además, la digitalización ha modificado el sector crediticio: han aparecido nuevos operadores del mercado, como las plataformas de préstamo entre particulares, que ofrecen contratos de crédito en distintos formatos y nuevos productos, como los créditos de alto coste a corto plazo.

En la actualidad, es más fácil y está más extendido pedir pequeños préstamos en línea, pero estos pueden resultar caros o inadecuados. Además, es necesario abordar las nuevas formas de divulgar información en los medios digitales y de evaluar la solvencia de los consumidores mediante sistemas de inteligencia artificial y datos no tradicionales.

Las normas actuales tampoco previenen a los consumidores del endeudamiento excesivo ni están armonizadas entre los países de la UE.

Nuevas normas de crédito al consumo

Los prestamistas deben garantizar, según las nuevas normas, una información básica a los consumidores de forma más transparente y permitirles acceder a ella desde cualquier dispositivo, incluido el teléfono móvil.

Subrayaron la publicidad crediticia no debe animar a los consumidores con tendencia al endeudamiento excesivo a solicitar un crédito y debe contener un mensaje claro sobre el coste que implica pedir un préstamos.

Para ayudar a determinar si un crédito se ajusta a las necesidades y medios de una persona antes de su concesión, los miembros del Parlamento quieren que se requiera información como las obligaciones actuales o el coste de la vida. Sin embargo, resaltaron que no se deben tener en cuenta los datos personales, como los encontrados en las redes sociales o los datos sanitarios.

Las nuevas reglas requieren: 
  • Evaluación adecuada de la solvencia del consumidor  
  • Fijar un límite máximo para gastos 
  • Derecho a desistir del contrato de crédito en un plazo de 14 días naturales 
  • Derecho a reembolsar anticipadamente el crédito 
  • Los anuncios publicitarios deben advertir claramente de que los préstamos cuestan dinero 

Las nuevas normas cubren créditos de hasta 100.000 euros, y que cada país decida el límite superior en función de las condiciones locales. Los eurodiputados quieren que se regulen las posibilidades de descubierto y el rebasamiento de créditos, que son cada vez más comunes. Las primeras hacen referencia al contrato de crédito explícito mediante el cual un prestamista pone a disposición de un consumidor fondos que superen el saldo en la cuenta corriente del consumidor. El rebasamiento es el descubierto aceptado tácitamente mediante el cual un prestamista pone a disposición de un consumidor fondos que superen el saldo de la cuenta corriente del consumidor o la posibilidad de descubierto convenida.

Según los miembros del PE, los países de la UE deben decidir si aplican las normas de crédito al consumo a algunos tipos de préstamos, como los inferiores a 200 euros, los préstamos sin intereses y los que deben reembolsarse en un plazo de tres meses y con gastos mínimos.


El Consejo tendrá que aprobar las nuevas normas antes de que puedan entrar en vigor.