Un billón de euros para financiar la transición ecológica en la UE 

 
 

Compartir esta página: 

Europa quiere movilizar recursos para financiar proyectos climáticos y apoyar a las regiones más afectadas por la transición hacia una economía verde.

Energía fotovoltáica - © Shutterstock.com/Franco Lucato  

La Comisión Europea de Ursula von der Leyen presentó en diciembre de 2019 el denominado “Pacto Verde Europeo”,dirigido a lograr que la UE sea climáticamente neutral en 2050. El 14 de enero de 2020, la Comisión completó esa iniciativa con un plan de financiación que busca movilizar un billón de euros de fondos públicos y privados durante la próxima década.

Los eurodiputados, ante los que el Ejecutivo comunitario expuso la propuesta durante su primera sesión plenaria del año en Estrasburgo, dieron su apoyo al proyecto, pero reclamaron un mecanismo de financiación adecuado para garantizar una transición ecológica justa.

Neutralidad de carbono

Conseguir que la UE sea en 2050 climáticamente neutral, es decir, que no emita más dióxido de carbono (CO2) del que puede absorber, retirar o compensar, requiere una inversión masiva en tecnologías de energía limpia. Solo para alcanzar la reducción del 40 % de las emisiones para 2030 a la que se ha comprometido la UE, se necesitan 260.000 millones de euros de inversión anual adicional, según las estimaciones de la propia Comisión.

Más información sobre la respuesta de la UE al cambio climático.

Origen de la financiación

Cerca de la mitad de la financiación debe proceder del presupuesto de la UE a través de varios programas que contribuyen a proyectos climáticos y ambientales, por ejemplo, a través de fondos agrícolas, del Fondo de Desarrollo Regional, del Fondo de Cohesión, de Horizonte Europa, y de LIFE.

Esto, a su vez, atraería 114.000 millones de euros adicionales en cofinanciación por parte de los Estados miembros. Se espera que se movilicen alrededor de 300.000 millones de euros de inversión pública y privada a través de los fondos “InvestEU” y “ETS”, y se deberían atraer otros 100.000 millones de euros mediante el nuevo mecanismo de transición justa, que está diseñado para apoyar a las regiones y comunidades más afectadas por la transición verde, por ejemplo, regiones muy dependientes del carbón.

Mecanismo de transición justa

El mecanismo se basará en tres pilares: un fondo de transición justa, dotado de 7.500 millones de euros de dinero nuevo; fondos “InvestEU”, y préstamos del BEI respaldados por el presupuesto de la UE. Se espera que todos estos instrumentos movilicen 100.000 millones de euros en inversiones públicas y privadas: dinero que podría usarse para que los trabajadores aprendan nuevas habilidades para los puestos que desempeñarán en el futuro, apoyo para que las empresas traigan nuevas oportunidades de empleo, inversiones en energía limpia y el aislamiento de casas.

Las inversiones del fondo deberían ayudar especialmente a aquellas regiones que dependen de combustibles fósiles como el carbón, que todavía proporciona aproximadamente una cuarta parte de la generación de energía de la UE. El sector del carbón en la UE emplea a 238.000 personas en actividades directamente vinculadas, como minas de carbón y centrales eléctricas, en más de 100 regiones europeas, desde Polonia hasta España. En 2015, había 128 minas de carbón en 12 Estados miembros y 207 centrales eléctricas de carbón en 21 Estados miembros.

Mensaje para los mineros de Asturias

El vicepresidente ejecutivo de la Comisión responsable del Pacto Verde Europeo, Frans Timmermans, se dirigió a las regiones que se verán más afectadas por la transición ecológica durante su presentación ante el pleno: "Es un mensaje para los mineros de carbón en Asturias, Macedonia occidental o Silesia, para los recolectores de turba en Irlanda, para las regiones bálticas que dependen del petróleo de esquisto y muchas más”.

“Sabemos que tienen por delante un camino empinado hacia la neutralidad climática y sabemos que la perspectiva de un futuro diferente, más limpio, podría ser una perspectiva acogedora en general, pero el camino hacia ella parece desalentador hoy”, les dijo, y recalcó que “este mecanismo de transición justa, de al menos 100.000 millones de euros, es una promesa de que la UE les respaldará en esta transición”.

¿Qué opinan los eurodiputados?

Siegfried Mureșan (PPE, Rumanía) pidió garantizar que haya suficientes recursos para aliviar los efectos de la transición. “Tampoco debería afectar a las políticas existentes, ni la cohesión, ni la agricultura, ni la investigación y la innovación. Es una prioridad adicional y debe financiarse desde arriba", sostuvo.

"Tenemos que considerar la necesidad de nuevos fondos para apuntalar esta transformación social y ecológica", dijo Iratxe García Pérez (S&D, España) y defendió que al menos un 30 % del próximo presupuesto a largo plazo de la UE aborde el cambio climático.

Dragoș Pîslaru (Renew Europe, Rumanía): "Pido a todos los Estados miembros que utilicen estas herramientas y se centren en las inversiones en el recurso más importante de Europa: los ciudadanos".

Niklas Nienaß (Los Verdes, Alemania): "Podemos apoyar esta propuesta si representa una transición clara y justa con planes de eliminación concretos para todas las regiones dependientes del carbón".

"No está muy claro de dónde saldrán los recursos", dijo Gianantonio Da Re (Identidad y Democracia, Italia). "Los criterios para los beneficiarios y cómo se distribuirán los fondos también deben resolverse".

Johan Van Overtveldt (ECR, Bélgica), presidente de la comisión parlamentaria de Presupuestos, también señaló la falta de claridad sobre de dónde provendrá parte del dinero. "Estamos a favor de una economía circular, pero en contra del "reciclaje de fondos y dinero". “No estamos a favor de las aventuras financieras", agregó.

Younous Omarjee (Izquierda Unitaria, Francia), presidente de la comisión parlamentaria de Desarrollo regional: "Necesitamos reducir los costes sociales y apoyar a las regiones en esta transición justa".

Vuelva a ver el debate del pleno.

La propuesta de la Comisión pasará ahora a las comisiones competentes del Parlamento Europeo, donde los eurodiputados la debatirán en profundidad y presentarán enmiendas para mejorarlo, después de lo cual deberían comenzar