Comprender la brecha salarial de género: definición y causas 

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Las mujeres trabajadoras en la UE ganan un 14 % menos por hora de media que los hombres. Descubra cómo se calcula esta brecha salarial de género y los motivos que la provocan.

Brecha salarial de género - ©Shutterstock.com/Delpixel  

Aunque el principio de igualdad de retribución ya se introdujo en el Tratado de Roma en 1957, la llamada "brecha salarial de género" persiste, y en los últimos años se han logrado mejoras solo marginales.

La brecha salarial de género en la UE

La brecha salarial difiere ampliamente en la UE de unos países a otros, siendo la más alta en Estonia (21,7 %), Letonia (21,2 %), Austria (19,9 %), Alemania (19,2 %), Chequia (18,9 %),  y Eslovaquia (18,4 %) y Hungría (18,2 %) en 2019. Los números más bajos se pueden encontrar en Polonia (8,5 %) Eslovenia (7,9 %), Bélgica (5,8 %), Italia (4,7%), Rumanía (3,3 %) y Luxemburgo (1,3 %). En España, por su parte, se sitúa en el 11,9 %.

La igualdad salarial está regulada por una directiva de la UE, pero el Parlamento Europeo ha pedido reiteradamente su revisión y otras medidas. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha anunciado que su Comisión trabajará en una nueva Estrategia Europea de Género y en medidas vinculantes de transparencia salarial.

Interpretar los números no es tan sencillo como parece, ya que una brecha salarial de género más pequeña en un país específico no significa necesariamente más igualdad de género. En algunos Estados miembros, las brechas salariales más bajas tienden a estar vinculadas a una menor participación de las mujeres en el mercado laboral. Las grandes brechas a su vez tienden a estar relacionadas con altas proporciones de mujeres en el trabajo a tiempo parcial o su concentración en un número restringido de profesiones. Sin embargo, también existen causas estructurales de la brecha salarial de género.

Causes de la brecha salarial de género


De media, las mujeres realizan más horas de trabajo no remunerado (cuidado de niños o tareas domésticas). La diferencia en las horas de trabajo no remunerado se aprecia en todos los países de la UE, aunque varía de 6 a 8 horas por semana en los países nórdicos a más de 15 horas en Italia, Croacia, Eslovenia, Austria, Malta, Grecia y Chipre, según los datos de Eurofound de 2015.

Las horas empleadas en tareas no remuneradas implican que las mujeres tienen menos tiempo para desempeñar su jornada laboral pagada. Según los datos de Eurostat de 2018, un tercio de las mujeres en la UE (30 %) trabajan a tiempo parcial, mientras que solo el 8,7% de los hombres lo hacen. En total, las mujeres acumulan más horas de trabajo por semana que los hombres.

Las mujeres también son mucho más propensas a ser las que asumen interrupciones de carrera por cuestiones como la maternidad, el cuidado de otras personas y las responsabilidades familiares, lo que afecta negativamente a su desarrollo profesional.

Alrededor del 30 % de la brecha salarial de género total puede explicarse por una sobrerrepresentación de las mujeres en sectores con salarios relativamente bajos, como la atención, las ventas o la educación. Todavía hay trabajos como posiciones en sectores de ciencia, tecnología e ingeniería donde la proporción de empleados varones es muy alta (con más del 80 %).

Las mujeres también acceden a menos puestos ejecutivos: menos del 10 % de los consejeros delegados o directores generales de las principales empresas son mujeres. Si observamos la brecha según el cargo, las directoras son las más perjudicadas: ganan un 23 % menos por hora que los hombres en la misma posición.

Pero las mujeres también se enfrentan a una discriminación pura en el lugar de trabajo, como que se les pague menos que a sus colegas hombres cuando están igual de cualificados, trabajan con las mismas condiciones y dentro de las mismas categorías ocupacionales o que las degraden después de incorporarse tras una baja de maternidad.

Por lo tanto, las mujeres no solo ganan menos por hora, sino que también realizan más trabajo no remunerado y menos horas remuneradas y tienen más probabilidades de estar desempleadas que los hombres. Todos estos factores combinados llevan a que la diferencia en los ingresos generales entre hombres y mujeres sea casi del 37% en la UE (en 2018).

Beneficios de cerrar la brecha: luchar contra la pobreza y reforzar la economía

La reducción de la brecha salarial de género implica avanzar hacia la igualdad de género al tiempo que apoya la reducción de la pobreza y refuerza la economía.

La brecha salarial de género se está ampliando con la edad, a lo largo de la carrera y junto con las crecientes demandas familiares, mientras que es bastante baja cuando las mujeres ingresan al mercado laboral. Con menos dinero para ahorrar e invertir, estas brechas se acumulan y, en consecuencia, las mujeres corren un mayor riesgo de pobreza y exclusión social a una edad mayor (la brecha de pensiones de género fue de aproximadamente el 29 % en 2019).

La igualdad salarial no es solo una cuestión de justicia, sino que también impulsaría la economía, ya que las mujeres obtendrían más recursos que se acabarían traduciendo en más gasto. Esto aumentaría la base impositiva y aliviaría parte de la carga sobre los sistemas de asistencia social. Las estimaciones muestran que una reducción de un punto porcentual en la reducción de la brecha salarial de género daría como resultado un aumento en el producto interior bruto del 0,1%”.


El trabajo del Parlamento para luchar contra la brecha salarial


El 21 de enero de 2021, los eurodiputados aprobaron una resolución sobre la estrategia de la Unión para la igualdad de género.

En ella piden a la Comisión que proponga un plan de acción ambicioso sobre la brecha salarial de género, que establezca objetivos claros para que los Estados miembros atajen esta lacra en los próximos cinco años.

Además, el Parlamento trabaja para incentivar a las mujeres y niñas a que estudien y trabajen en sectores tradicionalmente dominados por hombres. Los eurodiputados quieren más flexibilidad en los horarios de trabajo, así como mejorar los salarios y las condiciones laborales en áreas donde predominan las mujeres.

Descubra más sobre el trabajo del Parlamento para reducir la brecha salarial de género y promover la igualdad.