Cambio climático: cómo mejorar la gestión de los bosques como sumideros de carbono 

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Los bosques absorben dióxido de carbono (CO₂). La UE quiere usar este potencial para luchar contra el cambio climático y reducir aún más su huella de carbono.

La UE ha puesto en marcha varias iniciativas para reducir las emisiones. Dado que los bosques desempeñan un papel crucial en la captura de dióxido de carbono de la atmósfera que, de otro modo, contribuiría al calentamiento global, la UE está trabajando en varias normas para aumentar sus sumideros de carbono.


El 8 de junio, el Parlamento Europeo votó a favor de una actualización de las normas que regulan el sector del uso del suelo, el cambio de uso del suelo y la silvicultura (LULUCF).


Siga leyendo para conocer los principales datos y cifras sobre los bosques de los países de la UE y lo que el Parlamento propone para reforzar su capacidad de captura de dióxido de carbono de la atmósfera.

Los bosques representan el 43,5% del espacio de la UE.  

La importancia de los bosques en la UE: datos clave

Los bosques de la UE absorben el equivalente al 7% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero de la UE cada año.

Hay 159 millones de hectáreas forestales en la UE. En total, los bosques cubren el 43,5% de la superficie de la Unión. Las superficies forestales varían considerablemente de unos países a otros, con poco más del 10% en Malta hasta cerca del 70% en Finlandia.

Además de ejercer de sumideros de carbonos, los bosques aportan mucho a los ecosistemas: protegen el suelo de la erosión, son parte del ciclo del agua, contribuyen a la biodiversidad siendo el hábitat de numerosas especies y regulan el clima local.

Cambio en el uso del suelo: superficies forestales vs tierras cultivables

La revisión del reglamento sobre el uso del suelo abarca tanto el terreno forestal como las tierras cultivadas, así como el suelo que ha cambiado de uso (por ejemplo, bosques que pasan a ser terreno para la agricultura o al revés).


Las tierras cultivadas, la deforestación y la tala de árboles emiten gases efecto invernadero, mientras que los bosques absorben el dióxido de carbono (CO₂).

¿Cómo ayudan los bosques a reducir los gases de efecto invernadero?  

¿En qué consiste el nuevo reglamento?

Los eurodiputados quieren aumentar los sumideros naturales de carbono de la UE mediante, por ejemplo, la restauración de humedales y turberas, la forestación y la detención de la deforestación. Esto llevaría de facto a una reducción de las emisiones de la UE aún mayor que el objetivo del 55% fijado para 2030.

La propuesta de la Comisión de incluir las emisiones no procedentes del CO2 de la agricultura en el sector del uso de la tierra no obtuvo el apoyo de los eurodiputados, que consideran que las absorciones de los sumideros de carbono son volátiles y frágiles por naturaleza, por lo que no deberían utilizarse para compensar otras emisiones. La prioridad debe seguir siendo reducir drásticamente las emisiones de otros sectores.


El Parlamento quiere que la Comisión fije a los Estados miembros objetivos de eliminación de emisiones en el sector del uso del suelo para cada cinco años a partir de 2035.

El Parlamento también propone permitir a los Estados miembros una mayor flexibilidad a la hora de alcanzar los objetivos si se han visto afectados por perturbaciones naturales como incendios forestales, plagas o tormentas.

Los esfuerzos de la UE para reducir las emisiones efecto invernadero

La revisión de las normas sobre uso del suelo y silvicultura forma parte del paquete "Objetivo 55", que pretende cumplir el objetivo de la UE de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en al menos un 55% para 2030, tal como se recoge en la Ley Europea del Clima.

Otros textos legislativos del paquete incluyen propuestas sobre el comercio de emisiones, el reparto de esfuerzos entre los países de la UE, las emisiones de los automóviles, las energías renovables y la eficiencia energética, entre otros.