COVID-19: vigilancia digital, fronteras y derechos humanos 

 
 

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Las medidas contra el COVID-19 son necesarias, pero su impacto en la privacidad y la libertad debe ser proporcionado y temporal, según la presidenta de la subcomisión de Derechos Humanos.

La eurodiputada Maria Arena  

La crisis del COVID-19 ha puesto a prueba algunos de los principios fundamentales de la UE. La presidenta de la subcomisión de Derechos Humanos del Parlamento Europeo, Maria Arena, habló sobre la respuesta de la UE a la pandemia y los aspectos relacionados con los derechos humanos en una entrevista en nuestra cuenta de Facebook.


La UE ha desempeñado un papel importante durante la crisis al permitir la libre circulación de bienes y servicios, incluida la llegada de medicamentos y equipos a los países que más los necesitaban, dijo Arena, pero es "muy importante volver a la libertad de circulación de los ciudadanos". "Europa sin eso no es Europa”, dijo.

La UE está coordinando a los países miembros en el levantamiento de los controles fronterizos para permitir que las personas viajen nuevamente, pero las medidas para evitar la propagación del virus continúan, y algunas de ellas plantean problemas de privacidad. Entre ellas, las aplicaciones de rastreo ante el COVID-19 que la UE ha reconocido como una forma de ayudar a abrir las fronteras. "Es importante trabajar con tecnología, incluido el rastreo de personas para prevenir la contaminación, pero debemos respetar los principios", dijo Arena.

"La aplicación debe respetar la legislación de protección de datos de la UE", sostuvo y recordó que el Parlamento solicitó una serie de garantías en torno a las aplicaciones de rastreo en una resolución, adoptada el 17 de abril.


La información procesada debe tratarse dentro de la legislación de protección de datos existente, que proporciona un cierto nivel de garantía para proteger los derechos humanos, y no bajo la legislación de emergencia, agregó Arena.

Acerca de cómo equilibrar la privacidad de los viajeros con los controles de temperatura o la exigencia de presentar un certificado médico al transitar por ciertos países, dijo: "En una situación normal no sería normal tener este tipo de supervisión. Pero no es el caso ahora. Si queremos reabrir las fronteras, si queremos seguir la situación de la pandemia, necesitamos tener más información".


También se refirió al deterioro de los derechos humanos en algunos países durante la pandemia. "Ahora tenemos que volver a la normalidad y devolver los derechos humanos al centro de la discusión", afirmó.

La solidaridad es el aspecto más importante para hacer frente a la crisis, concluyó: "Europa es como un barco: no se puede salvar la parte delantera de un barco sin salvar la parte posterior".

Entrevista completa con Maria Arena en Facebook.
Cronología de la respuesta de la UE ante el COVID-19.