El PE abre la puerta al fin de quince años de "guerra del plátano" 

 
 

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Un puesto de bananas en el mercado de fruta de Lima (Perú) ©BELGA_AFP_Ernesto Benavides  

La UE es el mayor importador de bananas del mundo. Europa sólo produce la décima parte de las que consume, lo que lleva a exportadores de África, el Caribe y América Latina a luchar por hacerse un hueco en el mercado comunitario. Recientemente, los eurodiputados aprobaron el acuerdo de Ginebra sobre los aranceles de la UE a la importación de esta fruta, poniendo fin a quince años de conflicto en la Organización Mundial del Comercio (OMC), la conocida como "guerra del plátano".

La Unión Europea reducirá progresivamente los aranceles impuestos a las bananas latinoamericanas, mientras que los países sudamericanos acceden a retirar las denuncias que interpusieron ante la OMC contra la Unión Europea. Estos son los principales puntos del acuerdo de Ginebra que fue apoyado el pasado 17 de enero por la comisión de Comercio Internacional del Parlamento Europeo, sobre la base de un informe redactado por la eurodiputada socialista italiana Francesca Balzani.


De esta forma se pone punto final al trato preferencial a los exportadores de plátano de los países de la zona de África, Caribe y Pacífico (ACP), como resultado de su condición de ex-colonias, terminando también con el largo conflicto entre la Unión Europea, Estados Unidos, Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Honduras, Méjico, Nicaragua, Perú y Venezuela.


Régimen preferencial


Los inicios de la guerra del plátano se remontan a 1993, cuando la Unión Europea estableció un régimen de aranceles preferenciales a las importaciones que buscaba garantizar unos ingresos aceptables a los pequeños agricultores de los países ACP (África, Caribe y Pacífico). Así, por motivos fundamentalmente basados en la ayuda al desarrollo de estas naciones, se permitió a las bananas procedentes del área ACP la entrada en el mercado comunitario prácticamente exenta de impuestos.


Este régimen preferencial permitió que productores latinoamericanos relativamente ineficientes estuvieran en condiciones de competir con la maquinaria industrial estadounidense, en la que se incluyen multinacionales del sector como Chiquita o Dole. La OMC dictaminó en repetidas ocasiones que este trato de favor a los países ACP suponía una violación de las normas básicas del comercio internacional, llegando a autorizar a Estados Unidos que se tomara la "revancha" sobre algunos productos procedentes de la UE, lo que se hizo realidad en varios casos como el de la lana de cachemir escocesa o el queso francés.


Probable bajada de precios


Ahora, el pleno de la Eurocámara tendrá que dar luz verde al acuerdo, tras lo cual es muy probable que los consumidores bajen los precios para los consumidores europeos, como consecuencia de una competencia más intensa entre los productores del área ACP y latinoamericanos, de un lado, y los estadounidenses, de otro.


En la otra cara de la moneda, podría ocurrir que los productores europeos y de la zona ACP vieran reducida su cuota de mercado, y por tanto que bajaran sus ingresos.


Desarrollo y empleo


Otra posible consecuencia del acuerdo de la que alertaron los eurodiputados de la comisión parlamentaria de Comercio Internacional sería que las nuevas normas comerciales obstaculizaran los objetivos de desarrollo de la zona ACP. Los parlamentarios también se mostraron partidarios de que se refuercen las ayudas a los productores europeos, y reclamaron que se respeten los estándares laborales mínimos, ya que las multinacionales estadounidenses han sido acusadas en repetidas ocasiones de prácticas abusivas en los países en los que producen, y en Colombia algunos líderes sindicales han sido asesinados.


Los eurodiputados de los grupos de la Izquierda Unitaria Europea y de Los Verdes votaron en contra del acuerdo, por considerar que menoscaba los derechos básicos de los pequeños productores al reforzar la posición de monopolio de las grandes empresas estadounidenses. Finalmente, el acuerdo fue aprobado con 18 votos a favor y 5 en contra.


Próximos pasos


El pleno del Parlamento Europeo se pronunciará sobre el acuerdo el próximo 3 de febrero en Bruselas.


Más del setenta por ciento de los plátanos comercializados en la UE proceden de América Latina (principalmente Ecuador, Colombia, Costa Rica y Panamá), cerca del veinte por ciento provienen de los países ACP (Camerún, Costa de Marfil, República Dominicana, Belize y Surinam), y el resto de la UE (islas Canarias, Madeira, los departamentos de ultramar franceses Martinica y Guadalupe, Grecia y Chipre).

Sobre la banana 
  • Alimento básico en muchas zonas del mundo, junto al arroz y el maíz. 
  • Importante fuente de vitaminas A, B6 y C. Rica en fibra y en potasio. 
  • Brasil y la India son los mayores productores mundiales. 
  • La UE es el mayor importador, y Latinoamérica el mayor exportador. 
  • En 2008, la UE compró 5,4 millones de toneladas de bananas. El 72,4% procedían de Latinoamérica.