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  • 687 eurodiputados participaron en la primera votación en el pleno extraordinario para aprobar las medidas de urgencia contra el COVID-19 
  • El PE reclama solidaridad entre los Estados miembros frente al desafío común 
  • Medidas a largo plazo para mitigar el impacto económico y más inversión en investigación 
Los eurodiputados discutieron con la presidenta de la CE cómo reforzar la cooperación en la UE contra el COVID-19  

Los eurodiputados apelaron el jueves a la solidaridad entre los países de la UE para ayudar a los ciudadanos ante la pandemia de COVID-19.

Antes de una votación clave sobre las primeras medidas de urgencia propuestas por la Comisión para asistir a los Estados miembros a hacer frente a la enfermedad del coronavirus de manera eficiente y coordinada, el pleno instó a las autoridades nacionales a colaborar y a mantener las fronteras internas abiertas para permitir la distribución de material médico y otros bienes esenciales.


Respetando de manera estricta las recomendaciones sanitarias, los líderes de todos los grupos políticos se reunieron en una sesión extraordinaria en el hemiciclo de Bruselas, mientras el resto seguía la discusión desde sus domicilios. Los eurodiputados pudieron votar a distancia, en aplicación de un procedimiento especial. 687 participaron en la primea votación en la que se acordó tramitar las propuestas por la vía de urgencia.

Pinche en los nombres de los diferentes oradores para ver sus intervenciones.

En la apertura del debate, el presidente Sassoli reiteró que el Parlamento no dejará de funcionar pese a la pandemia. “Estas la única manera en que podemos ser útiles a los ciudadanos, a nuestras comunidades, y a los trabajadores sanitarios que se están sacrificando en los hospitales de toda Europa”, afirmó. “El Parlamento seguirá ejerciendo su responsabilidad democrática”.


La presidenta de la CE, Ursula von der Leyen, insistió en la necesidad de actuar unidos y en la importancia de preservar el mercado interior. “Cuando era necesario ir “todos a una”, muchos respondieron con “sólo para mí”. Pero las cosas están mejorando. La libre circulación de bienes y servicios es la única manera de que los suministros lleguen a donde se necesitan. Poner barreras entre nosotros no tiene sentido. Los ciudadanos europeos recodarán las decisiones y medidas que adoptemos hoy”.


Esteban Gonzáles Pons (PPE, España) dijo: “Necesitamos a la Europa que cada tarde sale a su balcón a aplaudir a los trabajadores sanitarios”. Concordó con la presidenta de la CE y pidió que se canalicen recursos a los hospitales y que se garantice la libre circulación de material médico y bienes. También pidió inversión en investigación y solidaridad entre los líderes de la UE, cuyo “espíritu europeo está fallando”.


“Las decisiones de hoy son sólo un primer paso”, declaró Javier Moreno Sánchez (S&D, España), subrayando que también hay que poner en marcha una suerte de plan Marshall, financiado por instrumentos de deuda comunes, y un Fondo europeo para el desempleo para ayudar a mitigar las consecuencias económicas y sociales de la crisis del COVID-19.

“Si Europa tiene que ver con la solidaridad económica y monetaria, la solidaridad en el ámbito dela salud es aún más necesaria”, afirmó Dominique Riquet (Renew, Francia). Apoyó las medidas contra los vuelos fantasma, y recordó que la eficiencia en las cadenas de suministro es fundamental para estabilizar Europa y combatir la enfermedad. “Quiero que apliquemos este aforismo a la situación de Europa y sus ciudadanos: lo que no te mata te hace más fuerte”, concluyó


Nicolas Bay (ID, Francia) criticó la respuesta europea: “Tenemos un reto y Europa está ausente. La Comisión Europea ha puesto a los europeos en riesgo. La UE no es ni siquiera capaz de coordinar las medidas adoptadas por los países. La crisis del COVID-19 es un clavo, quizá el último, en el ataúd de una burocracia impotente”, recalcó.


La gratitud no es suficiente, en opinión de Ska Keller (Verdes/EFA, Alemania), quien pidió que se extendió la ayuda europea también a los Balcanes Occidentales. Los Verdes piden ayuda financiera para las personas que ha perdido sus ingresos y, mediante coronabonos, que se asegure la estabilidad de los Estados miembros. Estos tiempos extraordinarios “no deben ser un pretexto para rebajar el escrutinio democrático” advirtió y dejó claro que los gobiernos deben seguir sujetos al control de los parlamentos nacionales.


Derk Jan Eppink (ECR, Países Bajos) propuso una respuesta diferente, pragmática, frente a la crisis. “Los nuevos eurobonos o “coronabonos” no serían una manera efectiva de revitalizar la economía europea. La gente necesita efectivo. Los bancos centrales deben ofrecer créditos a interés cero a los ciudadanos y las empresas.


“Una Europa que protege cuidaría a sus trabajadores esenciales. En vez de aplaudir a los sanitarios, las cajeras, las personas de las que depende nuestra vida, ayudémosles”, dijo Manon Aubry (GUE/NGL, Francia), reclamando que la producción de material médico sea compartida, así como una estrategia clara y coordinada para levantar las restricciones a la población.


El vicepresidente de la Comisión Maroš Šefčovič cerró el debate.

Puede ver el debate completo.