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Miércoles 20 de noviembre de 2002 - Estrasburgo Edición DO

Ciencias de la vida y biotecnología
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  Montfort (NI ).(FR) Señor Presidente, señor Comisario, Señorías, a pesar de que el informe de la Sra. Damião necesita algunas modificaciones, creo que es un excelente informe. Destaca las limitaciones del desarrollo de la biotecnología y de las ciencias de la vida, al mismo tiempo que demuestra de forma pertinente su papel e importancia en nuestra sociedad. Sigue totalmente la línea de los enfoques y estrategias definidas en el Consejo Europeo de Lisboa. La biotecnología y las ciencias de la vida son los factores clave indudables en la construcción de una economía basada en el conocimiento que sea competitiva y dinámica. Este informe también respalda plenamente el Sexto Programa Marco de Investigación y Desarrollo, un programa al que brindo todo mi apoyo. La biotecnología aportará una nueva dimensión más amplia a la economía del futuro. Tiene implicaciones para la agricultura, la nutrición, el medio ambiente y, por supuesto, la medicina y el tratamiento de enfermedades. La biotecnología también tiene implicaciones para nuestra competetitividad y para el desarrollo del trabajo, aumentando tanto la cantidad, como la calidad de los puestos de trabajo. Sin embargo, esto no significa que se tenga que dar rienda suelta a la investigación en esta área. No se puede permitir que la biotecnología domine todo. Nos enfrentamos a un campo científico extraordinariamente rico, con muchas áreas que todavía están sin conocer, aún por explotar. Existen dos aspectos de este ámbito de la ciencia, pero uno de ellos no siempre representa lo mejor para la humanidad y el bienestar de nuestras sociedades. Debemos ser precavidos ante el aprendiz de brujo.

Conviene apoyar y promover las ciencias de la vida, pero tienen que estar reguladas. Sólo se debe dejar que las ciencias de la vida crezcan y se expandan dentro de los límites de las estrictas reglamentaciones, que deberían priorizar los principios de salud pública, prevención, precaución y el respeto de la vida y la dignidad humanas. Estoy segura de que comprenden que me estoy refiriendo a los problemas planteados por los organismos modificados genéticamente y por la investigación de los embriones humanos. Por tanto, me complace comprobar que el informe refleja estas preocupaciones; también quiero elogiar el trabajo de la Comisión de Industria, Comercio Exterior, Investigación y Energía por haber establecido una reglamentación mejor sobre la investigación y por mejorar la información ofrecida al consumidor.

Con este espíritu, debemos hacer todo lo posible por mejorar la financiación de las empresas en el sector y permitirles que accedan al capital riesgo. Estas empresas son por lo general muy jóvenes, a menudo pequeñas y por lo tanto, vulnerables. Debemos favorecer asimismo el desarrollo de investigadores en nuestras universidades y facilitar su trabajo de laboratorio dentro del espíritu de la Carta Europea de las Pequeñas Empresas. La investigación forma la base de nuestra competitividad futura.

No obstante, no debemos olvidar que no podemos poseer la ciencia sin conciencia. Todas las ciencias dignas de tener este nombre deben ser conscientes del papel que desempeñan en la sociedad. La biotecnología es sin lugar a dudas la clave de una nueva sociedad que, si gestionamos correctamente, será cada vez más equitativa.

Por último, me gustaría comentar de qué modo afecta esto a los países en desarrollo. A pesar de actuar para combatir el hambre, la pobreza o la enfermedad que impiden el desarrollo en estos países, no tenemos derecho a imponer un modelo científico o un modelo de pensamiento en ningún país. Tenemos que respetar el principio de respeto por los demás. En consecuencia, no podemos plantearnos la imposición de la ciencia y de la tecnología como un medio de desarrollo. La elección del modo en el que cada persona desea alimentarse y las normas a las que se quiere acoger dependen de cada individuo.

Señorías, la biotecnología es la tercera revolución tecnológica de nuestra sociedad, tras la revolución industrial y la revolución de la información. Espero de verdad que se plantee un espléndido reto y que, en interés de la reputación europea y del futuro de nuestros hijos, actuemos siempre respetando las normas éticas básicas y la dignidad humana.

 
Última actualización: 26 de julio de 2004Aviso jurídico