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¿Cómo votan los eurodiputados?

Reglamento del PE - 18-08-2009 - 15:55
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En las votaciones, el pulgar indica el sentido del voto

En las votaciones, el pulgar indica el sentido del voto

Cientos de manos alzadas, dedos pulsando botones, algunos pulgares señalando hacia arriba y otros hacia abajo... se trata de un verdadero lenguaje de signos, con el que los diputados del Parlamento Europeo votan los diferentes informes. Pero, ¿qué significan todos estos gestos?

En la última legislatura, que terminó con las elecciones de junio, la Eurocámara realizó un total de 25.467 votaciones en sesión plenaria. En general, el voto en el Parlamento Europeo se realiza a mano alzada, como en las asambleas griegas en tiempos de Pericles. El presidente de la sesión calcula a ojo la mayoría, sin especificar el número exacto de votos a favor y en contra. Cuando se requiere mayoría simple (mayoría de votos de los diputados presentes), este proceso suele ser rápido y sencillo.
 
Pero a veces el voto es ajustado y la decisión del presidente puede ser impugnada por los eurodiputados, que alzarán sus manos exclamando "¡check, check!", pidiendo que se compruebe el resultado. Si el Presidente considera que el resultado es dudoso puede decidir repetir el voto, pero esta vez con ayuda del sistema electrónico: los diputados no alzarán sus manos sino que pulsarán uno de los tres botones (a favor, en contra, abstención) situados en la máquina de voto de sus mesas. Para que la votación sea válida, cada eurodiputado deberá introducir su tarjeta de identificación personal en la máquina de voto.
 
¿Quién votó a favor y quién en contra?
 
Con el sistema electrónico, las cifras exactas de la votación aparecen en las pantallas del hemiciclo. Este método es muy útil cuando se impugna el resultado de un voto y cuando se requiere mayoría absoluta (la mitad más uno de los miembros del Parlamento). En el caso de necesitar mayoría cualificada, es decir, una mayoría específica como, por ejemplo, dos tercios de los votos, el sistema electrónico es imprescindible. El tipo de mayoría que requiere cada votación depende del tema y de la decisión que se vaya a tomar. El sistema electrónico protege el anonimato: es imposible saber qué ha votado cada eurodiputado.
 
El voto de cada diputado queda registrado en el acta de la sesión exclusivamente cuando se trata de una votación "nominal". Este término viene de la época en la que el presidente de la sesión llamaba a cada diputado por su nombre a la hora de votar: este último se levantaba y daba su aprobación o rechazo al tema tratado. Podemos imaginar cuanto tiempo llevaría en la actualidad este sistema, teniendo en cuenta que el Parlamento está formado por 736 diputados con derecho a voto. Así, la votación electrónica evita sesiones plenarias interminables.
 
Los diputados también pueden efectuar una votación secreta, colocando su papeleta de voto dentro de una urna. En principio, este tipo de votación está reservada para nombramientos, pero todos los votos pueden llevarse a cabo en secreto si una quinta parte de los diputados así lo exige. El recuento de las votaciones en este caso lo realizan los escrutadores (entre dos y seis eurodiputados elegidos al azar).

¿Cómo saben qué votar?
 
Como es imposible ser especialista en todos los asuntos abordados, los grupos políticos del Parlamento -los eurodiputados se agrupan por afiliación política, no por países- cuentan con coordinadores para cada tema concreto (mercado interior, industria, agricultura...). Los grupos políticos nombran además ponentes encargados de elaborar los informes sobre todos los expedientes relevantes. Tanto los coordinadores como los ponentes conocen perfectamente los temas abordados y preparan las listas de voto en las que proponen  a los eurodiputados de su grupo cómo votar en función de la línea política adoptada. 
 
Durante la sesión plenaria, puede vérseles con sus pulgares hacia arriba o hacia abajo, dependiendo de la legislación que se esté votando, como en el cuadro de Jean-Léon Gérôme, "Pollice verso", pero en vez de decidir sobre la vida o muerte de un gladiador romano, el pulgar es sólo una indicación a los miembros del propio grupo de qué es lo que deben votar. En cualquier caso, la decisión final de seguir o no la sugerencia del grupo corresponde individualmente a cada eurodiputado.
 
Ref.: 20060628STO09319