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Hacia un espacio europeo de intercambio de órganos

Salud pública - 22-03-2010 - 18:07
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Un cirujano saca un hígado para un trasplante de una bolsa de hielo ©BELGA_SCIENCE

Un cirujano saca un hígado para un trasplante de una bolsa de hielo ©BELGA_SCIENCE

Para las 60.000 personas que esperan un trasplante en la UE, no hay tiempo que perder. Cada día de espera a un donante compatible es crucial: cada día, doce personas mueren mientras esperan el ansiado trasplante. Para agilizar y facilitar los trámites necesarios, la comisión de Salud Pública del Parlamento Europeo aprobó la semana pasada un informe en el que se reclaman normas comunes para el trasplante de órganos en la Unión Europea.

Aunque ocho de cada diez europeos aseguran apoyar el carnet de donante, por el que se reconoce a una persona como donante de órganos, sólo el doce por ciento son titulares. Las diferencias entre los Estados miembros son enormes: mientras que en España se registran 34.6 donaciones por millón de habitantes, en Rumanía la cifra sólo alcanza 0,5 donaciones por millón.
 
Más posibilidades
 
Actualmente, las organizaciones que permiten el intercambio de órganos (como Eurotransplant y Scandiatransplant) operan a escala limitada a determinados países. Por otra parte, es evidente que si la búsqueda de un donante compatible se limita al mismo Estado miembro del paciente, las posibilidades de éxito se reducen considerablemente.
 
Por ello, la comisión de Salud Pública del Parlamento Europeo apoya la creación de un espacio europeo para los trasplantes de órganos, con un sistema armonizado de garantía de calidad, y que estructuraría la cooperación entre Estados miembros. Además, se apuesta por organizar campañas específicas para aumentar el número de donantes, y por unificar los procedimientos administrativos.
 
"El objetivo es disponer de más órganos para más pacientes", explica el ponente del informe sobre la materia, el eurodiputado popular eslovaco Miroslav Mikolášik.
 
Calidad y garantías
 
Para garantizar la calidad de los órganos, la directiva europea que examina el texto de Mikolášik prevé el establecimiento de una autoridad nacional responsable en cada uno de los Estados miembros, que podría ser pública o privada (sin ánimo de lucro). Su papel consistiría en garantizar que se respetan las normas sobre calidad y seguridad de los órganos, además de cualquier otra disposición, como por ejemplo las relacionadas con el respeto de la identidad del donante.
 
Con ello también se reforzarían las garantías para los receptores, ya que todos los órganos tendrían que ajustarse a unos estándares mínimos comunes. Las autoridades nacionales también se encargarían de supervisar los intercambios entre distintos Estados miembros.
 
Plan de acción
 
Junto a la directiva, un plan de acción europea sobre trasplante de órganos establece diez acciones que habría que desarrollar entre 2009 y 2015, entre las que se incluye el intercambio de información y buenas prácticas entre los distintos países.
 
El ponente del informe correspondiente, el socialista español Andrés Perelló, propone además que se ofrezca a los ciudadanos la posibilidad de convertirse en donantes cuando éstos realicen trámites como la renovación del documento de identidad o el carnet de conducir. "Intentamos asegurarnos de que las personas que sólo necesitan un órgano para sobrevivir, puedan sobrevivir; que los europeos que esperan un órgano puedan seguir viviendo", asegura.
 
Además, los eurodiputados subrayan la necesidad de tomar todas las precauciones para luchar contra el tráfico de órganos, por lo que abogan por evitar cualquier tipo de compensación financiera, con excepciones relativas a donantes vivos que, "en principio", sólo deberían poder donar a familiares.
 
Ref.: 20100312STO70510