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Jueves 30 de noviembre de 2000 - Bruselas Edición definitiva
Participación de las mujeres en la resolución pacífica de conflictos
A5-0308/2000

Resolución del Parlamento Europeo sobre la participación de las mujeres en la resolución pacífica de conflictos (2000/2025(INI))

El Parlamento Europeo,

-  Vista la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, de 10 de diciembre de 1948, y la Declaración y el Programa de Acción de Viena que resultaron de la Conferencia Mundial de Derechos Humanos celebrada del 14 al 25 de junio de 1993, y en particular los apartados I-28 y 29 y el apartado II-38 sobre las violaciones sistemáticas, la esclavitud sexual y el embarazo forzado con ocasión de conflictos armados,

-  Vista la Convención de las Naciones Unidas sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, de 18 de diciembre de 1979, la Declaración de las Naciones Unidas sobre la eliminación de la violencia contra la mujer, de 20 de diciembre de 1993, y la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño, de 20 de noviembre de 1989,

-  Vista la Convención de la Asamblea General contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, de 10 de diciembre de 1984, y la Declaración 3318 de la Asamblea General, sobre la protección de la mujer y el niño en estados de emergencia o de conflicto armado, de 14 de diciembre de 1974, en particular el apartado 4, en el que se pide la adopción de medidas eficaces contra la persecución, la tortura, la violencia y el trato degradante contra las mujeres,

-  Vista la Resolución 1265 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, sobre la protección de la población civil en los conflictos armados, de 17 de septiembre de 1999, en particular el apartado 14 en el que se pide que el personal de las Naciones Unidas que participe en actividades de mantenimiento y fomento de la paz cuente con la formación adecuada en materia de legislación sobre derechos humanos, inclusive las disposiciones relativas a los géneros,

-  Vista la Resolución 3519 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, sobre la participación de las mujeres en el fortalecimiento de la paz y la seguridad internacional, de 15 de diciembre de 1975, y la Declaración 37/63 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, sobre la participación de las mujeres en el fomento de la cooperación y la paz internacional, de 3 de diciembre de 1982, en particular el apartado 12 sobre las medidas prácticas para incrementar la representación de las mujeres en los esfuerzos por conseguir la paz,

-  Vista la Declaración de Pekín y la plataforma para la acción de la Cuarta Conferencia Internacional de las Naciones Unidas sobre la Mujer, celebrada del 4 al 15 de septiembre de 1995, en particular el problemático ámbito E sobre las mujeres y los conflictos armados, así como el documento final de la sesión especial de las Naciones Unidas Pekín +5, sobre las acciones e iniciativas ulteriores encaminadas a aplicar la Declaración de Pekín, y la Plataforma para la Acción, celebrada del 5 al 9 de junio de 2000, en particular el apartado 13 sobre los obstáculos a la participación igualitaria de las mujeres en las acciones de fomento de la paz, y el apartado 124 sobre las condiciones de igualdad entre ambos géneros en las misiones de mantenimiento de la paz y en las negociaciones de paz,

-  Vista la Corte Penal Internacional creada en virtud del Estatuto de Roma de 1998, en cuyos artículos 7 y 8 se califican las violaciones, la esclavitud sexual, el embarazo forzado, la esterilización forzada y cualquier otra forma de violencia sexual como crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra, también como tipos de tortura y crímenes de guerra graves, ocurran o no de forma sistemática y ya se produzcan con ocasión de conflictos internacionales o de conflictos internos,

-  Vistos los Convenios de Ginebra de 1949 y los protocolos adicionales de 1977, en los que se establece que se protegerá a las mujeres contra las violaciones y cualquier otro tipo de violencia sexual,

-  Visto el Convenio europeo para la protección de los derechos humanos y de las libertades fundamentales, de 1950, en particular los artículos 3 y 4, por los que se prohiben el trato y las penas inhumanos y la tortura, así como la esclavitud,

-  Vista la Resolución del Consejo Europeo sobre la integración de los géneros en el desarrollo, de 20 de diciembre de 1995, en particular el apartado 19 en el que se hace hincapié en que la perspectiva de los géneros debe ser prioritaria en las operaciones de emergencia y en la prevención de las crisis,

-  Vista la Declaración y la Agenda para la Acción del Foro del Milenio de las Naciones Unidas, sobre el fortalecimiento de las Naciones Unidas en el Siglo XXI, de 26 de mayo de 2000, en particular el apartado 11 de la Acción B sobre la formación diferenciada por géneros para todo el personal de mantenimiento de la paz,

-  Vista su Resolución de 2 de marzo de 2000 sobre las mujeres y la toma de decisiones(1) , en particular el considerando I y el apartado 14 sobre la participación de las mujeres en el establecimiento y mantenimiento de la paz y en la prevención de conflictos,

-  Vista su Resolución de 13 de abril de 1984, sobre la aplicación del Convención de Ginebra relativa al estatuto de los refugiados(2) , en particular los apartados 1 y 2 en los que se prevé la concesión del estatuto de refugiado a las mujeres que afronten tratos duros o inhumanos por suponerse que han transgredido las costumbres sociales de la sociedad en que vivan,

-  Vista su Resolución de 17 de diciembre de 1992sobre las violaciones de mujeres y jóvenes en la antigua Yugoslavia(3) , en particular el apartado 2 en el que se pide que se reconozca la violación como crimen de guerra y crimen contra la humanidad,

-  Vista su Resolución de 11 de marzo de 1993, sobre las violaciones de mujeres en la antigua Yugoslavia(4) , en particular el apartado 14 en el que se pide una ayuda médica adecuada para las mujeres víctimas de violaciones y material específico para poner fin al embarazo en los casos en que así lo desee la mujer afectada,

-  Vistos los documentos finales de su audiencia pública celebrada los días 26 y 27 de junio de 1995 sobre las violaciones genéricamente específicas de los derechos humanos, así como su audiencia pública de 18 de febrero de 1993 sobre las violaciones como crimen de guerra en Bosnia, en particular el reconocimiento del trastorno que supone para las vidas de las mujeres el estatuto de refugiado, así como el llamamiento para que se conceda una compensación económica a las víctimas de violación en los conflictos armados,

-  Visto el artículo 163 de su Reglamento,

-  Visto el informe de la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Oportunidades (A5-0308/2000 ),

A.  Considerando que el Convenio de Ginebra no se refiere a los actos de violencia sexual como “delitos graves” ni tampoco como una forma específica de tortura, resultando por ello ambiguo que la violencia sexual sea siempre considerada un crimen de guerra,

B.  Considerando que, en determinadas situaciones, las mujeres desarrollan actitudes de fuerza, determinación y flexibilidad, reconocen los abusos y están dispuestas a tomar iniciativas en favor de su familia y la sociedad, introduciendo así cambios positivos,

C.  Considerando que la Declaración 3318 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, sobre la protección de la mujer y el niño en estados de emergencia o de conflicto armado, es técnicamente imprecisa y no menciona la violencia sexual ni las necesidades específicas de las refugiadas,

D.  Considerando que cuatro quintas partes de los refugiados del mundo son mujeres y niños y que en la actualidad el 90% de las víctimas de guerra son civiles, fundamentalmente mujeres y niños,

E.  Considerando que la violación y la violencia sexual se dan con mucha frecuencia en los campos de refugiados, por ejemplo, en Kenia y Tanzania,

F.  Considerando que se ha documentado el hecho de que las violaciones se han usado como arma de guerra a lo largo de la historia, y más recientemente en la antigua Yugoslavia, Sudán, Liberia, Uganda, Perú, Sri Lanka, Camboya, Somalia, Rwanda, Bangladesh y con ocasión de otros conflictos,

G.  Considerando que un amplio número de estudios prueba que la movilización de soldados de sexo masculino, tanto de las partes en conflicto como de las fuerzas de pacificación, contribuye al incremento de la prostitución en las proximidades de las bases y campamentos militares, lo que produce a su vez un aumento de la prostitución infantil y de la propagación de enfermedades de transmisión sexual,

H.  Considerando que las facciones armadas en conflicto en todo el mundo, por ejemplo en Liberia, Sierra Leona y Sudán, han capturado muchachas y mujeres y las han forzado a la esclavitud sexual,

I.  Considerando que las mujeres violadas durante las guerras se ven a menudo marginadas en sus comunidades locales, frecuentemente sin cuidados sanitarios ni servicios de asistencia psicológica para hacer frente al trauma,

J.  Considerando que varios miembros de las fuerzas de pacificación procedentes de Estados miembros de la Unión Europea han sido expulsados de las misiones de las Naciones Unidas por haber cometido actos de violencia sexual en Somalia y Mozambique,

K.  Considerando que sólo cuatro Estados miembros de la Unión Europea, a saber Bélgica, Francia, Italia y Luxemburgo, han ratificado el Tratado de Roma, de los 60 países que son necesarios para autorizar el funcionamiento de la Corte Penal Internacional,

L.  Considerando que, como consecuencia de los conflictos armados, el desmoronamiento de los sistemas económicos y los crecientes niveles de pobreza, el tráfico de mujeres es un fenómeno cada vez más usual en las zonas de conflicto,

M.  Considerando que las iniciativas de paz realizadas por mujeres consiguen frecuentemente llegar a todas las partes beligerantes, como ocurre en el Oriente Próximo, Chipre e Irlanda del Norte, y que a menudo se llevan a cabo con grandes riesgos en zonas de conflicto extremo, como es el caso del Sudán, Líbano y Rusia,

N.  Considerando que a menudo se margina o se excluye a las mujeres de las negociaciones y los contactos diplomáticos destinados a poner término a conflictos armados, como fue el caso de las conversaciones de paz, por ejemplo, en Burundi, Tayikistán, y más recientemente en Kosovo,

O.  Considerando que a menudo se ignoran los derechos, prioridades e intereses de las mujeres en las negociaciones formales de paz,

P.  Considerando vital la plena participación de las mujeres en la toma de decisiones, en la prevención y resolución de conflictos, así como en todas las iniciativas de paz; que su participación en las misiones de mantenimiento de la paz no fue numéricamente importante hasta los años 90, y que dicho aumento propició la mejora de las relaciones con las comunidades locales, lo cual es esencial para una paz duradera,

Q.  Considerando que la atención de los donantes durante la desmovilización de fuerzas armadas y facciones beligerantes se centra en general en los hombres, de lo que se deriva con frecuencia la exclusión de las mujeres de los programas de ayuda y desarrollo vinculados a la reconstrucción,

R.  Considerando que las necesidades de las mujeres soldados, que a menudo han sido violadas, utilizadas como esclavas sexuales, han quedado embarazadas contra su voluntad, han contraído enfermedades venéreas o el SIDA, no se incluyen en general en las iniciativas de desmovilización,

S.  Señalando que la paz duradera depende en gran medida de la participación y el control que las comunidades locales ejerzan en el proceso de paz, un proceso que sólo puede ser legítimo si a él contribuyen las mujeres en pie de igualdad, y que la función de la comunidad internacional en su apoyo a las redes de la sociedad civil que vinculan las iniciativas locales, nacionales e internacionales resulta esencial para el proceso de paz,

I. La protección de las poblaciones afectadas por la guerra

1.  Condena las violaciones sistemáticas, los embarazos forzados, la esclavitud sexual y cualquier otra forma de violencia basada en el género, en situaciones de conflictos armados;

2.  Condena los abusos sexuales cometidos por soldados que participaban en operaciones de mantenimiento de la paz;

3.  Condena la utilización de niños soldados de ambos sexos;

4.  Pide a los Estados miembros que adopten todas las medidas necesarias para modificar el artículo 147 del Cuarto Protocolo de Ginebra para definir la violación, el embarazo forzado, la esclavitud sexual, la esterilización forzada y cualquier otra forma de violencia sexual como violaciones graves de los Convenios de Ginebra;

5.  Pide a los Estados miembros que ratifiquen el Estatuto de Roma para permitir el funcionamiento de una Corte Penal Internacional que reconozca formalmente que las violaciones, el embarazo forzado, la esterilización forzada, la esclavitud sexual y cualquier otra forma de violencia sexual son crímenes contra la humanidad, y crímenes de guerra, y también tipos de tortura y crímenes graves de guerra, ocurran o no de forma sistemática;

6.  Pide a los Estados miembros que intervengan ante la Comisión de las Naciones Unidas sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer, y que aboguen por la actualización del texto de la Declaración sobre la protección de las mujeres y los niños en casos de emergencia y conflictos armados con objeto de incluir la violencia sexual y las necesidades específicas de las mujeres refugiadas;

7.  Pide a los Estados miembros que intervengan ante las Naciones Unidas con el fin de nombrar un relator especial sobre la situación de la mujer en los conflictos armados;

8.  Pide a la Comisión y a los Estados miembros que tengan en cuenta las diferencias específicas de los géneros en sus iniciativas de paz y seguridad, y para ello:

   a)
proporcionen una formación sobre aspectos relativos a los géneros en la resolución de conflictos y mantenimiento de la paz al personal que participe en políticas relativas a los conflictos, tanto en los cuarteles generales como sobre el terreno,
   b)
recurran a expertos locales en asuntos relativos al género en las oficinas exteriores sobre el terreno,
   c)
fomenten la investigación sobre la violencia basada en el género durante conflictos armados y con posterioridad a los mismos;
   d)
velen por que, en una fase temprana de la formación de los militares, se les imparta una formación en materia de géneros a fin de que el respeto a la mujer se convierta en algo evidente y en el ejército prevalezca una mentalidad favorable a la mujer;
   e)
procuren que dichas iniciativas incluyan medidas de lucha contra el tráfico de mujeres en las zonas afectadas por conflictos;

9.  Pide a la Comisión y a los Estados miembros que proporcionen ayuda económica para integrar la perspectiva relativa a los géneros en la planificación de los campos de refugiados en cuya financiación participan, y que con tal fin:

   a)
se aseguren de que todas las iniciativas que apoyen económicamente se atengan a los acuerdos y normas internacionales relativos a las refugiadas, como son las directrices del ACNUR relativas a la protección de las refugiadas y a la prevención y respuesta a la violencia sexual contra las refugiadas,
   b)
protejan a los refugiados y a las mujeres y a los niños desplazados dentro del país contra los posibles abusos sexuales, mediante la adopción de medidas preventivas desde el momento de su instalación en los campos,
   c)
garanticen el derecho de las refugiadas a la autodeterminación mediante las adecuadas oportunidades económicas y la representación en términos de igualdad en los comités de refugiados y otros organismos de decisión en los campos de refugiados,
   d)
garanticen unas condiciones seguras para el regreso de las mujeres y las muchachas a sus lugares de origen;

10.  Pide a la Comisión y a los Estados miembros que faciliten recursos financieros suficientes a fin de que las víctimas de violaciones y agresiones sexuales en regiones en que se produzcan conflictos armados puedan recibir asistencia psicológica y tener la opción de poner fin al embarazo o dar a luz discretamente y a fin de ofrecer protección a las víctimas de estos delitos;

11.  Pide a la Comisión que reserve un determinado porcentaje de los 216 millones de €, asignados al fondo de refugiados, para la formación de funcionarios de los centros de recepción, oficiales de policía y personal sanitario, con vistas a satisfacer las necesidades específicas de las refugiadas;

12.  Pide a los Estados miembros que introduzcan una perspectiva relativa al género en sus políticas de refugiados y que para ello:

   a)
concedan un estatuto temporal de refugiado en determinadas condiciones a las mujeres que han sido violadas o sometidas a otras formas de violencia sexual con ocasión de conflictos armados, períodos de ocupación y/o transición,
   b)
proporcionen a las víctimas de las violaciones un tratamiento adecuado para superar el trauma y les ofrezcan ayuda práctica, como se señala en el apartado 14 de su Resolución precitada de 11 de marzo de 1993 sobre las violaciones de mujeres en la antigua Yugoslavia,
   c)
garanticen que los centros de estancia y acogida de los refugiados incluyan instalaciones separadas para hombres y mujeres sin parentesco alguno, designando personal sensibilizado sobre los aspectos del género para la sección en que se encuentren las mujeres;

II. Esfuerzos internacionales para prevenir y resolver los conflictos armados

13.  Pide a los Estados miembros que fomenten la participación de las mujeres en pie de igualdad en la resolución diplomática de conflictos y las iniciativas de reconstrucción a todos los niveles y que para ello:

   a)
contraten a más mujeres en los servicios diplomáticos de los Estados miembros,
   b)
formen a mujeres en los cuerpos diplomáticos de los Estados miembros, en ámbitos como las negociaciones y la mediación, creando listas de mujeres cualificadas para misiones relativas a la paz y la seguridad,
   c)
designen a más mujeres para misiones diplomáticas internacionales, específicamente en puestos superiores (representantes especiales de las Naciones Unidas, comisiones de paz, misiones de investigación, etc.),
   d)
aumenten el porcentaje de mujeres en las delegaciones que participan en las reuniones nacionales, regionales e internacionales relativas a la paz y la seguridad, así como en las negociaciones formales de paz,
   e)
pidan a los equipos diplomáticos internacionales de paz que consulten sistemáticamente a los grupos y organizaciones para la paz formados por mujeres a nivel local, y que procuren que sus problemas y prioridades se reflejen en el proceso oficial de paz;

14.  Pide al Consejo y a los Estados miembros que fomenten la sensibilización de la especificidad de los géneros en las operaciones de paz, seguridad y reconstrucción en que participen, y que con tal fin:

   a)
hagan del análisis específico por géneros un elemento automático de la planificación y la práctica de las intervenciones externas y, específicamente, que analicen en qué grado aumenta la marginación política, social y económica de las mujeres como resultado del conflicto, así como las oportunidades para mejorar la posición de la mujer como resultado del cambio de situación,
   b)
garanticen que todo el personal militar, tanto hombres como mujeres, específicamente el personal de fomento y mantenimiento de la paz, reciba una sólida formación sobre cuestiones de género;
   c)
cuenten con magistrados y observadores de derechos humanos que acompañen a las fuerzas de mantenimiento de la paz, para garantizar que se cumple el Derecho internacional;

15.  Subraya que los conflictos actuales requieren una mayor participación de expertos no militares en la gestión de las crisis, lo que significa que el personal encargado del mantenimiento de la paz necesita nuevos conocimientos de índole no militar, de lo que se derivan mayores oportunidades para las mujeres, y pide a los Estados miembros y al Consejo que:

   a)
incluyan mujeres en todos los puestos destinados a la reconciliación, el mantenimiento y el fomento de la paz y la prevención de conflictos, inclusive en las misiones de observación e investigación, en los que participen los Estados miembros,
   b)
garanticen que las mujeres que participen en operaciones de mantenimiento de la paz lo hagan según las normas de las Naciones Unidas y los principios de los derechos humanos internacionales, y no según restricciones discriminatorias locales,
   c)
fomenten la participación de todos los equipos de ayuda e investigación integrados exclusivamente por mujeres para responder a la violencia sexual y otras situaciones en que así lo exija el contexto cultural;

16.  Subraya que la reconciliación en caso de conflictos muy arraigados ofrece una oportunidad sin precedentes para crear el marco adecuado a una sociedad democrática e igualitaria, y para ello pide a la Comisión y a los Estados miembros, que fomenten la protección constitucional de la igualdad de la mujer en el diseño de los acuerdos de paz,

III. Participación local en la prevención y resolución de conflictos armados

17.  Señala que, tradicionalmente, la mayor parte de las mujeres están vinculadas a la no violencia, y que su existencia y sistemas de valores van unidos a la protección de la vida, el diálogo, la reconciliación, la negociación y la resolución de las diferencias por medios pacíficos; considera que estos valores pueden constituir una solución alternativa a la actual cultura de la violencia y sentar las bases de una nueva cultura, la cultura de la paz, el fortalecimiento del diálogo en todos los ámbitos, la distribución justa de los recursos del planeta y el respeto de cualquier tipo de diferencia de raza, religión y política;

18.  Subraya la importancia de la participación local activa en el proceso de reconciliación y pide a los Estados miembros y a la Comisión que:

   a)
apoyen la creación y el fortalecimiento de organizaciones no gubernamentales, incluidas organizaciones de mujeres, que se centren en la prevención de conflictos, el establecimiento de la paz y los trabajos de reconstrucción,
   b)
actúen en favor de la educación de los miembros de organizaciones de mujeres para la resolución no violenta de conflictos;

19.  Pide a los Estados miembros y a la Comisión que fomenten sistemáticamente la participación de las mujeres en el proceso oficial de resolución de conflictos, y que para ello:

   a)
insten a las partes beligerantes a que incluyan a mujeres en sus equipos de negociación de paz,
   b)
garanticen que la desigualdad entre los géneros y sus repercusiones se debatan sistemáticamente en cada ámbito de negociación,
   c)
garanticen el fuerte arraigo del proceso de paz pidiendo a las facciones beligerantes que incluyan a representantes de la sociedad civil en sus equipos negociadores de paz, y
   d)
apoyen la concienciación pública mediante la creación de campañas y debates sobre el contenido de las negociaciones de paz;

20.  Pide a la Comisión y a los Estados miembros que garanticen que las mujeres, que a menudo representaba la parte más vulnerable y que por lo general desempeñan una función esencial en la reconstrucción de sus sociedades, no se vean marginadas debido a la desmovilización y a iniciativas de reconstrucción inadecuadas, y que para ello:

   a)
fomenten un debate público relativo a los abusos específicos de género en las regiones que se encuentren en la etapa posterior a la guerra, con objeto de evitar que se repitan las situaciones de violencia,
   b)
garanticen que tanto hombres como mujeres se beneficien de las iniciativas de reconstrucción, y en concreto que las antiguas combatientes no queden excluidas ni resulten perjudicadas por los programas de desmovilización,
   c)
reserven un porcentaje determinado de los fondos destinados a la desmovilización y a la reconstrucción para el fomento político y económico de las mujeres,
   d)
presten especial atención, en las iniciativas de desmovilización, en las necesidades específicas de rehabilitación de las mujeres soldados;

21.  Pide a la Comisión y al Consejo que informen cada año al Parlamento sobre los progresos realizados y las iniciativas y los programas desarrollados a raíz de la presente resolución;

22.  Pide al Consejo, a la Comisión y al Secretario General de las Naciones Unidas que, en todos los informes sobre las iniciativas relacionadas con la paz y la seguridad, se incluya un capítulo dedicado a las cuestiones relacionadas con el género;

o
o   o

23.  Encarga a su Presidenta que transmita la presente resolución al Consejo, a la Comisión y al Secretario General de las Naciones Unidas.

(1)Textos Aprobados, punto 7.
(2) DO C 127 de 14.5.1984, p. 137.
(3) DO C 21 de 25.1.1993, p. 158.
(4) DO C 115 de 26.4.1993, p. 149.

Última actualización: 1 de junio de 2004Aviso jurídico