Notas de prensa
 

Desregularización de los tamaños comunes para productos envasados

Consumidores - 02-02-2006 - 11:39
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El Parlamento se ha pronunciado a favor de derogar las actuales directivas que armonizan los formatos de envasado, aunque propone mantener formatos comunes en la UE para determinados productos básicos de consumo y excepcionalmente la posibilidad de regularización nacional para los formatos de otros.

 
Propuesta de la Comisión

La propuesta de la Comisión Europea perseguía derogar y modificar las directivas vigentes sobre la armonización de los tamaños de los envases. La actual legislación, que data de 1975, tiene por objeto proteger a los consumidores frente a posibles fraudes sobre los volúmenes mediante tamaños uniformes, fáciles de entender y conocidos por la opinión pública, pero dejaba a los Estados miembros el derecho a fijar gamas para estos productos a escala nacional. Sin embargo, tras un estudio de impacto, la Comisión consideró que la opción de tamaños libres es la mejor de las soluciones ya que estimulará la competencia y ofrecerá a los consumidores una mayor posibilidad de elección. Se introduce así, tras el voto del Parlamento, una armonización total, prohibiendo a su vez a los Estados miembros que regulen sobre los formatos de los envases. La nueva directiva, también sostiene que tiene que haber excepciones y que algunos sectores deben seguir armonizados bajo la normativa vigente (anexo de la propuesta).

Postura del Parlamento

El ponente, tras un estudio de impacto encargado por el Parlamento, se muestra, en líneas generales, de acuerdo con la posición de la Comisión
"ya que la desaparición de las gamas permitirá ofrecer productos más competitivos", aunque amplía las excepciones del anexo a una serie de productos base de la alimentación diaria que no tienen que liberalizarse. Así, mientras que la Comisión perseguía mantener la armonización sobre los envases de varios tipos de vino, bebidas espirituosas, café soluble y azúcar blanco, el Parlamento amplía la misma al café, la mantequilla, la sal, el azúcar moreno, el arroz, las pastas alimenticias y la leche de consumo (enmiendas 17-31).
 
Otras excepciones añadidas por el Parlamento son el pan preenvasado, las materias grasas para untar y el té, productos éstos a los que se seguirán aplicando las normas nacionales  (enmiendas 9 y 32 al artículo 1).

La Comisión preveía el mantenimiento de las excepciones de forma transitoria, con una desaparición al cabo de 20 años. Sin embargo, los diputados eliminan dicha temporalidad justificando que
"no es oportuno decidir ya a partir de 2005 el marco reglamentario que será aplicable en 2025" (enmienda11).

Por otro lado, los formatos de envases que se venden en la actualidad pero que no aparecen enumerados en el anexo tendrán una fase de adaptación de 18 meses, durante la que podrán seguir comercializándose (enmienda 15).


Grupos vulnerables

Entre las razones para ampliar el número de productos que se seguirán rigiendo con la actual normativa figura el hecho de que el estudio del Parlamento recoge que la desregularización ocasionará desventajas considerables a los consumidores más vulnerables (edad avanzada, discapacidad visual, discapacidad en general, bajo nivel de educación, etc.) (enmienda 4). Por ello, el informe también solicita que se tomen iniciativas para
"mejorar la legibilidad de las indicaciones de peso y de medidas en el etiquetado de los productos de consumo" (enmienda 7).


Plazo

Los Estados miembros dispondrán de 1 año desde la entrada en vigor de la nueva directiva (20 días desde su publicación en el DOCE) para dar cumplimiento a la misma. (enmienda 14) y a los 8 años, la Comisión deberá presentar un estudio (enmienda 16).
 
Ref.: 20060201IPR04905