Acuerdos de libre comercio de la UE: tratados clave y proceso de negociación
Descubre cómo la Unión Europea establece sus acuerdos comerciales, cuáles son los principales marcos en vigor o en negociación, y qué papel desempeña el Parlamento Europeo en su aprobación.
Qué es un acuerdo de libre comercio?
Los acuerdos de libre comercio —también llamados acuerdos comerciales— son tratados entre dos o más países destinados a reducir o eliminar obstáculos al comercio y la inversión.
La UE cuenta con la mayor red de acuerdos comerciales del mundo: más de cuarenta acuerdos con más de setenta países.
Aranceles y uniones aduaneras
Muchos acuerdos se centran en suprimir o reducir aranceles y otras barreras aduaneras. Algunos establecen incluso una unión aduanera, eliminando los derechos de aduana entre las partes y fijando un arancel común frente a terceros países.
Inversión
Los acuerdos comerciales no se limitan a los aranceles. También regulan la protección de las inversiones y los mecanismos para resolver litigios cuando una empresa considera que una decisión gubernamental afecta a sus inversiones en el extranjero. Además, suelen facilitar el acceso mutuo a los mercados de contratación pública.
¿Por qué son importantes para la UE?
Los acuerdos comerciales son una herramienta central de la política comercial europea y un motor de crecimiento económico. En 2024, la UE fue el segundo mayor exportador mundial de bienes (14 %), por detrás de China (18 %) y por delante de Estados Unidos (10 %). También fue el segundo mayor importador (12,9 %) tras Estados Unidos (16,4 %) y ligeramente por delante de China (12,6 %).
Impulsar el crecimiento
Los nuevos acuerdos abren oportunidades a las empresas europeas, favorecen la creación de empleo y amplían la oferta para los consumidores, que pueden beneficiarse de mayor variedad y precios más competitivos.
Mantener altos niveles de calidad
Los acuerdos comerciales no implican rebajar normas. Al contrario, permiten a la UE exigir que los productos importados alcancen niveles de calidad equivalentes a los europeos. Por ejemplo, la UE prohíbe usar determinadas hormonas en la ganadería por motivos de salud pública, por lo que sus acuerdos garantizan que la carne importada respete esas mismas exigencias.
Proteger las especialidades regionales
Los acuerdos también salvaguardan productos tradicionales europeos mediante el reconocimiento de las «indicaciones geográficas», que impiden utilizar determinados nombres si el producto no procede de la región correspondiente ni respeta sus métodos tradicionales. Es el caso del champán francés o del queso feta griego.
Promover los valores europeos
La UE integra en sus acuerdos cláusulas sobre democracia, derechos humanos, derechos laborales y protección del medio ambiente. De este modo, el comercio se convierte también en un instrumento para promover estándares internacionales más elevados.
Inquietudes y debates
Algunos sectores temen que los acuerdos comerciales puedan provocar pérdidas de empleo en determinados ámbitos debido al aumento de la competencia, o perjudicar a la agricultura europea por una competencia desleal, por ejemplo si se rebajan las normas de calidad en la producción de alimentos. No obstante, dado que la UE representa uno de los mayores mercados del mundo, tiene una fuerte capacidad de negociación para exigir a sus socios comerciales el respeto de sus estándares.
¿Cómo negocia la UE sus acuerdos comerciales?
El proceso comienza cuando la Comisión Europea solicita al Consejo de la Unión Europea, que representa a los Gobiernos de los Estados miembros, autorización para iniciar negociaciones con un socio comercial.
Si el Consejo concede el mandato, la Comisión negocia en nombre de la UE. Durante todo el proceso, informa regularmente al Parlamento, colabora con el Comité de Política Comercial del Consejo y mantiene contactos con la sociedad civil.
Una vez concluidas las negociaciones, la Comisión presenta el texto al Consejo y al Parlamento. El Consejo autoriza la firma y el Parlamento decide si otorga su aprobación.
¿Debe aprobar el Parlamento Europeo los acuerdos comerciales?
Sí. Desde la entrada en vigor del Tratado de Lisboa en 2009, los acuerdos comerciales requieren la aprobación del Parlamento antes de poder entrar en vigor. Además, la Eurocámara debe ser informada periódicamente sobre la evolución de las negociaciones.
Para el Parlamento, mantener elevados niveles de calidad constituye una línea roja en cualquier acuerdo comercial. Un intento de rebajar esas normas podría motivar el rechazo del texto.
El Parlamento también puede solicitar al Tribunal de Justicia de la Unión Europea un dictamen sobre la base jurídica de un acuerdo. Así lo hizo en enero de 2026 respecto a los acuerdos con Mercosur (el acuerdo de libre comercio con el bloque sudamericano integrado por Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay), firmados ese mismo mes.
La institución ha demostrado igualmente que no dudará en ejercer su derecho de veto cuando existan serias inquietudes. En 2012, por ejemplo, rechazó el Acuerdo Comercial de Lucha contra la Falsificación (ACTA).
Una vez que el Parlamento da su consentimiento, el Consejo puede celebrar formalmente el acuerdo.
En determinados casos, la plena entrada en vigor requiere también la ratificación por parte de los Estados miembros. Dado que este proceso puede prolongarse, algunas disposiciones comerciales pueden aplicarse antes de manera provisional.
Principales acuerdos comerciales de la UE por región
África
La UE mantiene acuerdos comerciales preferenciales con dieciocho países africanos. Muchos otros se benefician de la iniciativa «Todo menos armas» en el marco del sistema de preferencias generalizadas, que permite que más del 90 % de las exportaciones africanas entren en el mercado europeo libres de derechos de importación. Uno de los acuerdos recientes aprobados por el Parlamento es el Acuerdo de Asociación Económica con Kenia.
Asia: India, China, Japón y Vietnam
La UE y la India anunciaron un amplio acuerdo comercial el 27 de enero de 2026, que permitirá el libre comercio entre el bloque y la India, el país más poblado del mundo. El texto prevé eliminar o reducir aranceles y derechos de aduana en numerosos sectores. Además, incluye un marco de movilidad destinado a facilitar los desplazamientos de profesionales entre la India y la UE para misiones de corta duración. Antes de su firma oficial, el acuerdo deberá someterse a una revisión jurídica. Posteriormente, necesitará la aprobación del Parlamento y de los Estados miembros.
No hay negociaciones de libre comercio en curso con China. En 2020, la UE y China alcanzaron acuerdos sobre indicaciones geográficas y concluyeron en principio las negociaciones del acuerdo global de inversiones. Sin embargo, tras las sanciones impuestas por Pekín en 2021 a responsables políticos, grupos de reflexión y académicos europeos, el Parlamento se negó a continuar el proceso de ratificación. Las preocupaciones generalizadas en materia de derechos humanos, incluidas las relativas a la situación en Xinjiang y Hong Kong, han hecho que la ratificación resulte políticamente inviable para muchos eurodiputados.
El acuerdo de asociación económica UE-Japón entró en vigor el 1 de febrero de 2019 y eliminó la mayoría de los derechos de aduana entre ambas partes.
En 2020 entró en vigor el acuerdo comercial con Vietnam.
Europa: Islandia, Liechtenstein, Noruega, Suiza y Reino Unido
Los miembros de la Asociación Europea de Libre Comercio (AELC) —Islandia, Liechtenstein y Noruega— mantienen estrechos vínculos comerciales con la UE en virtud del Acuerdo sobre el Espacio Económico Europeo. Suiza también forma parte de la AELC, pero sus relaciones comerciales con la UE se rigen por un acuerdo de libre comercio que se remonta a 1972.
La UE y el Reino Unido cuentan con un acuerdo de comercio y cooperación que establece las condiciones del comercio bilateral, como contingentes y aranceles nulos, así como normas destinadas a garantizar una competencia leal. Entró en vigor el 1 de mayo de 2021.
América Latina: Chile, Mercosur y México
El acuerdo más reciente aprobado por el Parlamento fue la modernización del acuerdo con Chile, adoptada el 29 de febrero de 2024. Esta actualización, que revisa y amplía un acuerdo ya existente, permite el acceso libre de aranceles para aproximadamente el 99,9 % de las exportaciones de la UE. Se estima que las exportaciones europeas podrían incrementarse hasta en 4 500 millones EUR. Al mismo tiempo, el acuerdo facilita el acceso de la UE a materias primas estratégicas, como el litio y el cobre. No obstante, determinados productos agrícolas sensibles, como la carne, algunas frutas y hortalizas y el aceite de oliva quedan excluidos del ámbito de liberalización.
En enero de 2026 se firmó un acuerdo con los países de Mercosur (el bloque económico integrado por Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay). El acuerdo está sujeto a la aprobación del Consejo y del Parlamento. Sin embargo, el proceso está actualmente en suspenso, ya que el Parlamento ha solicitado al Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictámenes jurídicos sobre la compatibilidad del acuerdo con los tratados de la UE.
En enero de 2025, la Comisión Europea anunció la conclusión de las negociaciones con México para actualizar la parte comercial del Acuerdo Global. Con arreglo al nuevo texto, México eliminará prácticamente todos los aranceles aplicados a los productos de la UE, lo que los hará más competitivos en el mercado mexicano y más atractivos para los consumidores. Se prevé que el denominado «Acuerdo Global Modernizado» se firme en febrero. Posteriormente, deberá someterse a la aprobación del Parlamento antes de su entrada en vigor.
Oriente Próximo
La UE mantiene diversos acuerdos con países de esta región, incluidos acuerdos de asociación destinados a impulsar el comercio de bienes. Además, continúan las conversaciones con determinados países para ampliar el alcance de estos acuerdos a ámbitos como la agricultura y las normas industriales.
América del Norte: Canadá y Estados Unidos
El Acuerdo Económico y Comercial Global (CETA) con Canadá se aplica provisionalmente desde el 21 de septiembre de 2017 y entrará plenamente en vigor tras la ratificación de todos los Estados miembros.
El regreso a la Casa Blanca de Donald Trump para un segundo mandato en enero de 2025 introdujo un factor de imprevisibilidad en las relaciones comerciales entre la UE y Estados Unidos. Durante el primer semestre de 2025, el presidente Trump lanzó una serie de amenazas arancelarias contra la UE. En agosto de 2025, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se reunió con el presidente estadounidense en Escocia. El encuentro dio lugar a una declaración conjunta sobre un acuerdo marco destinado a establecer un comercio recíproco, justo y equilibrado.
El Parlamento está examinando algunas propuestas legislativas derivadas de esa declaración. El proceso se estancó tras las amenazas estadounidenses de anexionar Groenlandia. No obstante, la posterior distensión y la retirada de las amenazas contra la integridad territorial de un Estado miembro (Dinamarca) han permitido que el Parlamento reanude su evaluación del acuerdo y del marco legislativo asociado.
Mientras tanto, la UE mantiene en reserva su instrumento contra la coerción económica, una nueva herramienta que puede activarse si terceros países recurren a presiones o restricciones comerciales con el fin de otorgar ventajas indebidas a sus propias empresas.
Oceanía: Australia y Nueva Zelanda
En junio de 2022, la UE y Nueva Zelanda concluyeron un acuerdo de libre comercio. El Parlamento lo aprobó el 22 de noviembre de 2023, pero el Consejo deberá ratificarlo para que entre en vigor.
Las negociaciones sobre un acuerdo comercial integral con Australia se iniciaron el 18 de junio de 2018 y es probable que se finalicen en los próximos meses.
Más información sobre la política comercial y los acuerdos comerciales de la UE
Este artículo se publicó por primera vez el 19 de octubre de 2016 y se actualizó en febrero de 2026.