Fondo Social para el Clima: propuestas del PE para una transición energética justa

El objetivo del Fondo Social para el Clima es garantizar una transición energética justa a través del apoyo a los más afectados por la pobreza energética.

La Unión Europea trabaja para introducir requisitos más estrictos en la construcción y el transporte para reducir las emisiones y contribuir a alcanzar la neutralidad climática para 2050. Las nuevas normas fomentarán que los ciudadanos y las empresas inviertan en fuentes alternativas de energía, mejor aislamiento y transporte sostenible.

Para garantizar que la transición sea justa e inclusiva, la UE ha creado el Fondo Social para el Clima, destinado a apyar a los hogares, pequeños negocios y pasajeros más afectados por la pobreza energética. La creación del fondo forma parte del paquete legislativo "Objetivo 55", que pretende alcanzar los objetivos del Pacto Verde Europeo, entre los que destaca reducir las emisiones un 55% para 2030.

Descubra lo que está haciendo la UE para reducir las emisiones de carbono.

Atajar la pobreza energética en los hogares vulnerables

La nueva legislación pretende establecer definiciones comunes en la UE para la pobreza energética y la pobreza de movilidad.

La pobreza energética se refiere a los hogares que no pueden acceder a los servicios energéticos esenciales que permiten un nivel de vida decente. Por otro lado, la pobreza de movilidad alude a quienes hacen frente a precios elevados en el transporte o tienen un acceso limitado a medios de transporte asequibles.

Durante las negociaciones, el Parlamento insistió en que se prestara especial atención a los retos que afrontan las islas, las regiones montañosas y las zonas remotas menos desarrolladas. También demandó que se bloquee el acceso al fondo a los países que no respeten los derechos fundamentales o el Estado de derecho.

A petición del Parlamento, el Fondo Social para el Clima comenzará a funcionar en 2026, un año antes de la entrada en vigor del nuevo Régimen de Comercio de Emisiones (RCDE) que se extenderá para incluir los edificios y el transporte por carretera (conocido como "RCDE II"). Si los precios de la energía son excepcionalmente altos, la ampliación del RCCDE podrá aplazarse un año.

Una parte del fondo se financiará subastando los derechos de emisión procedentes del RCDE II (hasta 65.000 millones de euros), a lo que se sumará un 25% de cofinanciación por parte de los Estados miembros (hasta un total estimado de 86.700 millones de euros).

Las ayudas se destinarán únicamente a medidas e inversiones que respeten el principio de "no causar daños significativos" y su objetivo sea reducir la dependencia de los combustibles fósiles.

Tras llegar a un acuerdo con los países de la UE en diciembre para crear este nuevo fondo en 2026, el Parlamento lo aprobó en abril de 2023, y entró en vigor en mayo.

 

¿Cómo puede ayudarle el Fondo Social para el Clima?

El Fondo Social para el Clima debe financiar medidas concretas para hacer frente a la pobreza energética y de movilidad, tanto a corto como a largo plazo. Estas incluyen:

  • Reducción de los impuestos y tasas sobre la energía o concesión de otras formas de ayuda directa para hacer frente al aumento de los precios del transporte por carretera y del combustible para la calefacción.

  • Incentivos para la renovación de edificios y para el cambio a fuentes de energía renovable en los mismos.
  • Incentivos para cambiar el transporte privado por el público, compartir coche y transportarse en bicicleta.

  • Apoyo al desarrollo de un mercado de segunda mano de vehículos eléctricos.

Más información sobre la financiación de la transición verde:

El Parlamento ayudará a los europeos a cambiar a una energía limpia