Crisis de la vivienda: por qué suben los precios y qué está haciendo la UE
El aumento de los precios de la vivienda y los alquileres es motivo de gran preocupación para muchos europeos. Sigue leyendo para conocer los datos clave y cómo aborda la UE este asunto.
En toda Europa, cada vez es más difícil encontrar una vivienda asequible, digna y segura. En muchos casos, los precios de los alquileres suben más rápido que los salarios. Comprar una primera vivienda parece un sueño inalcanzable. Los jóvenes retrasan el momento de independizarse, las familias tienen dificultades para encontrar viviendas más espaciosas y, en ocasiones, los trabajadores no tienen más opción que vivir lejos de sus lugares de trabajo. Los costes de la vivienda condicionan la vida cotidiana y los planes a largo plazo.
En este artículo encontrarás las razones que hay detrás de la crisis de la vivienda en Europa y estadísticas clave al respecto. También conocerás las soluciones prácticas que la Comisión Europea y el Parlamento Europeo están desarrollando para garantizar que las personas tengan acceso a una vivienda digna, sostenible y asequible en toda Europa.
¿Existe realmente una crisis de la vivienda en Europa?
Asequibilidad de la vivienda: estadísticas clave
Una forma de evaluar si los costes de la vivienda, como el pago del alquiler o la hipoteca, son demasiado elevados es analizar la relación entre el precio de la vivienda y los ingresos. Si los gastos superan el 40 % de la renta disponible, es un indicio de que los hogares tienen dificultades para acceder a una vivienda.
Según Eurostat, la oficina estadística de la UE, en 2024 los costes de la vivienda en los países de la Unión superaron el 40 % de la renta disponible en casi el 10 % de los hogares de las zonas urbanas y en el 6,3 % de los hogares de las zonas rurales.
Sin embargo, la vivienda es una cuestión polifacética con tendencias y dinámicas diferentes en cada Estado miembro. Por ejemplo, más de una cuarta parte de los griegos (29 %) que vivían en ciudades tenían unos costes de la vivienda superiores al 40 % de sus ingresos, mientras que solo el 2,6 % de los chipriotas en las ciudades se enfrentaban al mismo problema.
En 2024, alrededor del 35,5 % de los ingresos de los hogares en Grecia se destinaron a cubrir los costes de la vivienda, el porcentaje más elevado de la UE.
Aumento de los precios de la vivienda y los alquileres
Entre 2015 y 2024, los precios de la vivienda en la UE aumentaron una media del 53 %. Los mayores incrementos se registraron en Hungría (+ 209,5 %), Lituania (+ 135 %) y Portugal (+ 124,4 %).
El alquiler en la UE también se ha encarecido. Entre 2010 y el primer trimestre de 2025, los precios de los alquileres aumentaron una media del 27,8 %. Los alquileres subieron en todos los países de la UE, excepto en Grecia (- 11 %). Los mayores incrementos tuvieron lugar en Estonia (+ 220 %), Lituania (+ 184 %), Hungría (+ 124 %) e Irlanda (+ 115 %).
¿Por qué existe una crisis de la vivienda en Europa?
Las instituciones de la UE señalan la escasez de oferta como uno de los principales factores que explican la crisis de la vivienda. Al no haber suficientes viviendas nuevas para satisfacer la demanda, los precios tienden a subir.
El Banco Europeo de Inversiones (BEI) estimó que la UE necesitaría 2,25 millones de viviendas adicionales en 2025; es decir, aproximadamente un 50 % más que el número de viviendas realmente en construcción.
¿A qué se debe la escasez de viviendas?
La influencia de la crisis financiera y la pandemia de COVID-19
La crisis financiera mundial de 2008 provocó un importante descenso de la inversión en vivienda nueva. La pandemia de COVID-19 ralentizó aún más la construcción residencial al interrumpir la concesión de licencias, retrasar la entrega de materiales y provocar escasez de mano de obra.
Aumento de la demanda de viviendas en las ciudades
A medida que las ciudades siguen atrayendo a personas para trabajar y estudiar, la población se concentra cada vez más en centros urbanos grandes y medianos. Mientras tanto, muchas zonas rurales se enfrentan a una despoblación constante.
Este desequilibrio acentúa el contraste entre la creciente demanda de viviendas y el hacinamiento en las ciudades, por un lado, y el aumento del número de viviendas vacías en zonas rurales, por otro.
Escasez de viviendas sociales
Asimismo, la oferta de viviendas sociales en los centros urbanos no ha seguido el ritmo del crecimiento demográfico de los últimos años. En 2021 había alrededor de 14 millones de viviendas sociales en toda la UE, lo que representaba solo el 8 % del parque de viviendas total (frente al 11 % en 2010).
Alquiler de corta duración
En las ciudades costeras y los destinos turísticos, la escasez de viviendas también puede explicarse en parte por un aumento de los alquileres de corta duración. Dado que este mercado se ha expandido rápidamente en los últimos años, una parte de las casas y pisos ha dejado de estar disponibles para posibles residentes de larga duración.
En 2024, se reservaron en la UE 854,1 millones de pernoctaciones a través de cuatro grandes plataformas en línea (Airbnb, Booking, Expedia Group y Tripadvisor). Esto supone un aumento del 18,8 % en comparación con 2023 (719 millones de pernoctaciones), alcanzando un nuevo récord.
¿Qué repercusiones tiene la crisis en los europeos?
Las carencias y las desigualdades en materia de vivienda en la UE están muy arraigadas y se manifiestan de muchas formas diferentes.
Privación de vivienda, viviendas hacinadas y sobrecoste de la vivienda
Un estudio del Parlamento revela que las familias con bajos ingresos se encuentran entre las más afectadas por la crisis de la vivienda, ya que más del 27 % de estos hogares se enfrentan a la mayor sobrecarga de costes y a una grave privación en materia de vivienda.
Se considera que un espacio habitable es adecuado cuando hay al menos una habitación por cada pareja de adultos, cada adulto soltero, cada pareja de hermanos de entre 12 y 17 años, cada hijo único mayor de 12 años o cada pareja de niños menores de 12 años. Sin embargo, el 17 % de los europeos viven en hogares hacinados que no cumplen este requisito.
La situación es aún más grave para los migrantes y las minorías étnicas: más del 33 % de los ciudadanos de terceros países viven en viviendas hacinadas (frente a alrededor del 14 % de los ciudadanos de la UE), mientras que el 19 % se enfrentan a un sobrecoste por los gastos de vivienda (frente a alrededor del 8 % de los ciudadanos de la UE).
La escasez de viviendas adecuadas también afecta a las personas con discapacidad, ya que menos del 29 % afirman que su vivienda satisface sus necesidades. Este grupo también presenta tasas de sobrecoste más elevadas que la población general.
Cómo afecta el mercado de la vivienda a los jóvenes
El aumento de los costes de la vivienda que sufren millones de ciudadanos de la UE afecta con especial dureza a los jóvenes. En 2023, los jóvenes de la UE abandonaban el hogar familiar a una edad media de 26 años y, en algunos Estados miembros, casi el 70 % de los adultos jóvenes de entre 18 y 34 años no tenían más opción que seguir viviendo con sus padres.
Este retraso a la hora de abandonar el hogar familiar agrava la desigualdad generacional, obliga a las generaciones más jóvenes a posponer decisiones vitales importantes, como fundar una familia, independizarse o mudarse por motivos de trabajo.
Cómo hacer frente a la crisis de la vivienda: las medidas de la UE
Aunque la política de vivienda es principalmente competencia de los Gobiernos nacionales, regionales y locales, se pueden identificar causas comunes en todos los países de la UE. Esta situación requiere un enfoque de gobernanza multinivel que respete las características específicas de cada mercado inmobiliario nacional.
La vivienda asequible, una prioridad en la agenda política de la UE
Por este motivo, tras las elecciones europeas de 2024, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, señaló la vivienda como una de las prioridades sociales de la UE para el nuevo mandato y nombró a Dan Jørgensen primer comisario de Vivienda de la UE.
El Parlamento creó en 2025 una comisión especial para analizar las causas fundamentales de la crisis de la vivienda y proponer medidas de la UE para contribuir a combatirla.
Mayor financiación de la UE para la vivienda asequible
En 2025, la Comisión Europea y el Banco Europeo de Inversiones presentaron un plan de acción para invertir unos 10 000 millones de euros en los dos años siguientes. El objetivo es financiar proyectos de construcción de nuevas viviendas y la renovación del parque inmobiliario existente, así como la investigación y la innovación en materiales de construcción y en el sector de la construcción.
También en 2025, el Parlamento Europeo aprobó nuevas normas sobre los fondos sociales y de cohesión de la UE para que puedan destinarse a la mejora del parque inmobiliario existente y a la inversión en nuevas construcciones, con especial atención a la vivienda social. La Eurocámara también instó a los países de la UE a «al menos duplicar» su financiación para la vivienda asequible.
Más medidas de la UE en preparación
Por último, tanto el Plan de Vivienda Asequible de la Comisión, presentado en diciembre de 2025, como las propuestas del Parlamento Europeo de marzo de 2026 establecen medidas concretas para mejorar las condiciones de vivienda, ampliar la capacidad de construcción y renovación de Europa y canalizar el apoyo financiero a los más afectados por la crisis.
Se espera que estas prioridades den lugar a medidas concretas a lo largo de 2026, con nuevas propuestas y legislación destinadas a:
- frenar el impacto de los alquileres de corta duración,
- agilizar y simplificar los procesos de concesión de licencias de construcción y renovación,
- impulsar la inversión pública y privada,
- abordar la escasez de mano de obra en el sector de la construcción y
- reforzar la productividad y la innovación en este sector.