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Por un trato más humano a los refugiados: el compromiso de los diputados europeos

Una persona abandona su país por razones diversas: para huir de persecuciones, guerras o hambrunas, o simplemente para buscar una vida mejor. La Unión Europea es un polo de atracción natural para los refugiados, al tratarse de una zona del mundo estable y próspera. Los Gobiernos de la UE se han dado cuenta de que no pueden abordar el problema de los refugiados cada uno por su cuenta y, por ello, han comenzado a diseñar políticas conjuntas en materia de asilo y refugiados. El Parlamento Europeo coincide en la necesidad de que la distribución de los refugiados entre los Estados miembros sea más equitativa, y se esfuerza por garantizar que reciban un trato humano.

En los últimos años, Europa ha sido testigo de oleadas de solicitantes de asilo procedentes de Bosnia, Kosovo y del Afganistán. En los primeros seis meses de 2003, las cifras más elevadas de solicitudes de asilo correspondieron al Reino Unido (33 133), Alemania (26 512) y Francia (24 378). Portugal registró el número más bajo de solicitudes (62). En términos relativos, la proporción más elevada de solicitudes correspondió a Austria (1 solicitud por cada 555 habitantes) y Suecia (1 por cada 629 habitantes). Las proporciones más bajas fueron las de España (1 por cada 15 356 habitantes) y Portugal (1 por cada 162 936 habitantes).

Los gobiernos europeos han tomado progresiva conciencia de la necesidad de adoptar un enfoque común al respecto. La legislación de la UE se ha centrado hasta el momento en los procedimientos de asilo, las definiciones de refugiado y la recepción de estas personas a su llegada. No es de extrañar que la distribución de las solicitudes de asilo entre los Estados miembros ocupe un lugar destacado en los debates, pero los derechos de los solicitantes de asilo y de los refugiados en lo que respecta a vivienda, trabajo y prestaciones sociales son también grandes temas candentes.

En 2004, según el Tratado de Amsterdam, debería existir ya una política común de la UE en materia de asilo, pero los avances han sido lentos, porque los gobiernos nacionales son poco propensos a abdicar de sus poderes en este sector. Los diputados al Parlamento Europeo no tienen aún la última palabra sobre la legislación de la UE en materia de asilo, aunque el Tratado estipula que esta situación debe cambiar en 2004.

Procedimientos de asilo comunes

Una política de asilo única para todos los Estados miembros sólo puede funcionar si se utilizan unos procedimientos normalizados para resolver las solicitudes. Cuando en 1999 la Comisión Europea expuso por primera vez su punto de vista sobre la cuestión, el Parlamento reaccionó con agilidad haciendo sus propias sugerencias para influir en la legislación cuando ésta se hallaba aún en fase embrionaria.

En 2001, una vez que la Comisión hubo desvelado finalmente su proyecto de legislación sobre los procedimientos de asilo, el Parlamento instó a realizar diversos cambios. Los diputados consideraban importante garantizar que los Estados miembros se atuvieran a lo dispuesto en el Convenio de Ginebra y en el Convenio Europeo sobre la Protección de los Derechos Humanos. Querían que los gobiernos nacionales estuvieran autorizados a aplicar normas más generosas que las propuestas por la Comisión, en caso de que así lo desearan. Solicitaban también menores restricciones para acogerse al procedimiento de asilo y un mejor asesoramiento jurídico para los solicitantes de asilo, así como la existencia de información adecuada y de una entrevista personal integrada en el procedimiento. Además, el Parlamento quería una reducción de los motivos que permiten poner a un solicitante en situación de detención y unos criterios más estrictos para determinar los "países seguros", a los que pueda obligarse a los solicitantes a regresar. Los diputados se manifestaron a favor del endurecimiento de las condiciones que permiten a las autoridades rechazar una solicitud de asilo por "manifiestamente infundada".

La Comisión respondió a las exigencias del Parlamento y de los gobiernos nacionales presentando un nuevo proyecto que ofrece a los refugiados mayores garantías en materia de procedimiento. No obstante, esta legislación está aún en trámite.

¿A quién se considera refugiado?

Los procedimientos son ciertamente importantes, pero aún lo es más la necesidad de disponer de una definición clara que permita establecer quién es un refugiado y quién no. Y no debe perderse de vista otra categoría: la de las personas que no son refugiados políticos con arreglo al Convenio de Ginebra pero que no pueden volver a su país debido a los peligros a que estarían expuestos. El concepto de "protección subsidiaria" ha nacido como respuesta a la necesidad de ayudar a estas personas.

En octubre de 2002 el Parlamento emitió su veredicto sobre un proyecto de directiva relativo a las normas mínimas para la concesión del estatuto de refugiado y del de protección subsidiaria. Los diputados propugnaron mejores garantías y oportunidades para la integración de los solicitantes de asilo en sus sociedades de acogida. Sostuvieron también que los países de la UE no podían denegar el estatuto de refugiado a los solicitantes ya protegidos por agencias de las Naciones Unidas, porque sencillamente ya contaban con la protección de esta organización (los refugiados acogidos por la ACNUR, que dispone de medios para prestar tal protección, constituirían una excepción). Además, el Parlamento aducía que, en el momento de valorar el temor de los refugiados a sufrir persecuciones, debían tenerse en cuenta factores como el sexo, la identidad de género, la orientación sexual y el estado de salud (por ejemplo, haber contraído el sida) de los refugiados.

Los diputados dedicaron mucha atención a precisar con detalle la noción de "protección subsidiaria". Manifestaron que no sólo debía concederse esta protección a las personas que corrieran el riesgo de sufrir torturas, sino también a aquellas que estuvieran expuestas a la pena de muerte o a mutilaciones genitales. La protección subsidiaria daba lugar a la concesión de un permiso de residencia por un periodo de una duración mínima de cinco años, la misma que en el caso de los refugiados. En el momento de decidir la revocación de un permiso de residencia, las autoridades debían tener en cuenta los vínculos establecidos en el país de acogida. Tampoco había razones para tratar a las personas acogidas a la protección subsidiaria de una manera muy diferente a los refugiados en buen número de sectores, incluidos el derecho al trabajo, al aprendizaje de la lengua del país de acogida, a la realización de cursos de formación profesional o al acceso de programas de cuidados para la infancia o de apoyo.

La propuesta y las enmiendas presentadas por el Parlamento están aún debatiéndose en el Consejo.

Acogida de los solicitantes de asilo

En abril de 2002 los diputados realizaron diversas recomendaciones sobre un proyecto de directiva relativo a las normas mínimas para la acogida de solicitantes de asilo. Ateniéndose a lo propuesto por el Parlamento, el Consejo aceptó que, si las normas de un Estado miembro en la materia eran más generosas, la directiva no podría servir como pretexto para rebajarlas. Los diputados pidieron también que se permitiera el acceso de los solicitantes al sistema educativo del país de acogida como máximo veintiún días laborables tras la presentación de su solicitud; el Consejo admitió un periodo de tres meses. Además, el Consejo aceptó la sugerencia del Parlamento de que, en caso de que el solicitante de asilo tuviera niños menores de edad o fuera él mismo un menor, estos niños debían tener acceso al sistema educativo en condiciones similares a los nacionales del país de acogida. El Consejo aprobó la directiva en enero de 2003.



  
Ponentes:
  
Acogida de los solitantes de asilo: Jorge Salvador Hernández Mollar (EPP-ED, E)
Estatuto de refugiado para ciudadanos de países terceros y personas apátridas: Jean Lambert (Greens/EFA, UK)
Normas comunes sobre los procedimientos de asilo: Ingo Schmitt (EPP-ED, D)
Normas mínimas para conceder o retirar el estatuto de refugiado: Graham R. Watson (ELDR, UK)
  
Diario Oficial - Textos legislativos finales:
  
Acogida de los solicitantes de asilo
Estatuto de refugiado para ciudadanos de países terceros y personas apátridas - Texto aprobado por el Parlamento
Normas comunes sobre los procedimientos de asilo - Texto aprobado por el Parlamento
Normas mínimas para conceder o retirar el estatuto de refugiado - Texto aprobado por el Parlamento

 

 

 
  Publishing deadline: 2 April 2004