La industria de defensa

Con un volumen de negocios de 97 300 millones EUR en 2014, 500 000 puestos de trabajo directos y 1,2 millones indirectos, la industria europea de defensa en un sector industrial de primer orden. Se caracteriza por aspectos económicos y tecnológicos que son factores importantes de la competitividad industrial europea. La Agencia Europea de Defensa, creada en 2004, contribuye al desarrollo de esta industria. Este sector se enfrenta en la actualidad a retos como la fragmentación del mercado y la disminución de los gastos de defensa.

Bases jurídicas

La acción de la Unión en este ámbito se debe fundamentar en el artículo 352 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE), que se aplica cuando los Tratados de la Unión no prevén explícitamente la acción necesaria para lograr alguno de los objetivos de la Unión. El artículo 173 del TFUE constituye el fundamento jurídico de la política industrial de la Unión Europea. No obstante, el artículo 346, apartado 1, del TFUE, que establece que «todo Estado miembro podrá adoptar las medidas que estime necesarias para la protección de los intereses esenciales de su seguridad y que se refieran a la producción o al comercio de armas, municiones y material de guerra», ha limitado los avances en la aplicación de las normas del mercado interior al mercado europeo de los equipos de defensa.

Objetivos

La industria de defensa ha sido importante para la Unión, sobre todo en lo que se refiere a la política económica y tecnológica. La competitividad de este sector resulta vital para la credibilidad de la incipiente política común de seguridad y defensa (PCSD). Reviste gran importancia que los Estados miembros de la Unión cooperen entre sí para poner fin a las políticas y las prácticas que impiden a las empresas europeas del sector de la defensa colaborar de forma más eficiente.

Resultados

La industria de defensa de la Unión resulta importante para la economía europea en su conjunto. Como todas las demás actividades industriales, cada vez debe ser más eficiente para ofrecer a sus clientes una mejor relación calidad-precio y, al tiempo, proteger los intereses de sus accionistas.

A. Contexto

1. Política de investigación y desarrollo

La financiación de la investigación por parte de la Unión se dirige principalmente a objetivos civiles. No obstante, determinados ámbitos tecnológicos financiados (por ejemplo, los materiales o las tecnologías de la información y la comunicación (TIC)) pueden contribuir a la mejora de la base tecnológica de la defensa y a la competitividad de esta industria. Por tanto, las necesidades de la industria de la defensa se deben incorporar siempre que sea posible a la aplicación de la política de investigación de la Unión. En su reunión de diciembre de 2013, el Consejo Europeo invitó a los Estados miembros a aumentar sus inversiones en programas cooperativos de investigación y solicitó a la Comisión que, junto con la Agencia Europea de Defensa (AED), elaborase propuestas para dar un mayor estímulo a la investigación de doble uso.

2. Exportaciones

En 2008, el Consejo adoptó la Posición Común 2008/944/PESC por la que se definen las normas comunes que rigen el control de las exportaciones de tecnología y equipos militares, que sustituyó a un acuerdo político anterior, el Código de Conducta de la Unión Europea en materia de exportación de armas (1998). Esta Posición Común hace de la Unión la única organización regional que ha adoptado un acuerdo jurídicamente vinculante relativo a la exportación de armas convencionales. El objetivo de la Posición Común es una mayor convergencia de las políticas de control de las exportaciones de armas de los Estados miembros, exportaciones que son, en última instancia, de competencia nacional. El régimen de control de las exportaciones de la Unión propiamente dicho se rige por el Reglamento (CE) n.º 428/2009, por el que se establecen normas comunes de control de la Unión, una lista común de la Unión de productos de doble uso y la coordinación y cooperación para contribuir a que la normativa se aplique y se haga cumplir de forma coherente en toda la Unión.

El 30 de junio de 2011, la Comisión publicó un Libro Verde sobre el sistema de control de las exportaciones de productos de doble uso de la Unión Europea, con el objetivo de evaluar el actual funcionamiento de este sistema y estudiar los posibles ámbitos de reforma. Este Libro Verde abrió el camino a la adopción de una Comunicación (COM(2014)0244) en la que se expone una visión a largo plazo para los controles estratégicos de las exportaciones y se señalan opciones concretas de actuación para la modernización del sistema de control de las exportaciones. En septiembre de 2016, la Comisión adoptó una propuesta para modernizar el vigente Reglamento (CE) n.º 428/2009 y reforzar el sistema de control de las exportaciones de productos de doble uso.

B. Política relativa a la industria europea de la defensa

1. Hacia un mercado europeo de equipos de defensa

En septiembre de 2004 la Comisión presentó un Libro Verde sobre los contratos públicos de defensa (COM(2004)0608) con objeto de contribuir «a la construcción progresiva de un mercado europeo de equipos de defensa» (EDEM) más transparente y más abierto entre los Estados miembros. El Libro Verde forma parte de la estrategia «Hacia una política de la Unión en materia de equipo de defensa», adoptada por la Comisión a comienzos de 2003. Tiene por objetivo lograr una utilización más eficaz de los recursos en el sector de la defensa y mejorar la competitividad de la industria en Europa, así como contribuir a la mejora de los equipos militares en el contexto de la política europea de seguridad y defensa.

En 2007, los Estados miembros de la Unión acordaron reforzar el desarrollo de una base industrial y tecnológica de la defensa europea (BITDE) con la ayuda de una estrategia BITDE. El mantenimiento y el desarrollo ulterior de la BITDE es uno de los objetivos principales de la política de la Unión para la industria de la defensa. En julio de 2006 se puso en marcha el mecanismo intergubernamental para favorecer la competencia en la contratación en el mercado europeo de equipos de defensa. Este mecanismo intergubernamental y voluntario se basa en un código de conducta sobre contratos públicos de defensa (noviembre de 2005) respaldado por un sistema de información y supervisión que ayuda a garantizar la transparencia y la responsabilidad recíprocas entre Estados miembros. Otro elemento significativo es el Código de Mejores Prácticas en la Cadena de Suministro (mayo de 2005).

La normalización de los equipos de defensa es importante para la integración de los mercados nacionales. Con este objetivo se puso en marcha el portal del Sistema de Referencia de Normas de Defensa Europeas (Edstar) en 2012, que sustituye a su predecesor, el Manual Europeo sobre la Adjudicación de Contratos Públicos en el Sector de la Defensa. Edstar seguía los pasos del Sistema Europeo de Información sobre Normas de Defensa (EDSIS), portal destinado a favorecer una mayor normalización europea de los equipos de defensa mediante la publicidad de las normas en materia de defensa que deben desarrollarse o modificarse sustancialmente.

El 24 de julio de 2013, la Comisión aprobó una Comunicación que contiene un plan de actuación para mejorar la eficiencia y la competitividad de la industria europea de la defensa (COM(2013)0542). Las iniciativas cubren los siguientes ámbitos: mercado interior, política industrial, investigación y desarrollo, capacidades, espacio, energía y comercio internacional. En relación con la contratación pública en el ámbito de la defensa, la Comunicación anuncia un mecanismo de supervisión del mercado.

2. Contratación pública en materia de defensa y transferencias de productos de defensa dentro de la Unión

Mediante la Directiva 2009/43/CE, relativa a las transferencias de productos relacionados con la defensa dentro de la Unión, y la Directiva 2009/81/CE, relativa a la contratación pública en los ámbitos de la defensa y la seguridad, la Unión ha establecido las líneas directrices para dotarse de un marco en esta materia.

La Directiva 2009/81/CE introdujo normas justas y transparentes para los contratos públicos del sector de la defensa, lo que debería facilitar a las empresas del sector el acceso a los mercados de defensa de otros Estados miembros. Establece como procedimiento ordinario el procedimiento negociado con publicación de un anuncio de licitación, ofrece más flexibilidad, incluye normas específicas sobre la seguridad de la información sensible, cláusulas sobre seguridad de suministro y normas específicas sobre subcontratación. Ahora bien, los Estados miembros pueden eximir los contratos de defensa y seguridad si es necesario para proteger sus intereses esenciales en materia de seguridad (artículo 346 del TFUE).

La Directiva 2009/43/CE sobre las transferencias de productos relacionados con la defensa dentro de la Unión simplifica y armoniza las condiciones y procedimientos para la transferencia de tales productos por toda la Unión. Crea un sistema uniforme y transparente de tres tipos de licencias: generales, globales e individuales. Otro elemento clave de la Directiva es la certificación de las empresas. Las empresas consideradas fiables estarán autorizadas a realizar transferencias con licencias generales. La concesión de licencias individuales debería convertirse en una excepción y limitarse a casos con una clara justificación.

3. Una agencia europea dedicada a los equipos de defensa

La Agencia Europea de Defensa (AED) se constituyó el 12 de julio de 2004. Sus funciones principales consistían en: desarrollar capacidades de defensa; promover y mejorar la cooperación europea en materia de armamento; reforzar la base industrial y tecnológica de la defensa europea (BITDE) y crear un mercado europeo de equipos de equipos de defensa (EDEM) competitivo a escala internacional; y también mejorar la eficacia de la investigación y tecnología (I+T) europeas en materia de defensa.

4. Programa europeo de investigación sobre seguridad

A pesar de los esfuerzos por crear un marco común para la política europea de defensa, la investigación europea de defensa, en su conjunto, se ha reducido notablemente desde 2006. Ante esta tendencia poco halagüeña, varios organismos políticos de la Unión han comenzado a reaccionar. El programa civil de la Unión para la investigación y la innovación, Horizonte 2020 (2014-2020), se ha ampliado para abarcar los proyectos de «doble uso». Uno de sus retos (el reto «Sociedades seguras») es fomentar la investigación para proteger la libertad y la seguridad de Europa y sus ciudadanos. Su objetivo es asociar a todos las partes interesadas en el ámbito de la seguridad: industria, incluidas las pymes, organizaciones de investigación y universidades, así como las autoridades públicas, las organizaciones no gubernamentales y las organizaciones públicas y privadas en este ámbito. La activa participación de los usuarios finales es de gran importancia. El presupuesto asignado a Sociedades seguras para el período 2014-2020 es de 1 700 millones EUR, lo que supone el 2,2 % de los fondos de Horizonte 2020.

Ante la creciente importancia de la investigación en materia de defensa y los recientes cambios en la situación de la seguridad en Europa, la Comisión propuso en noviembre de 2006 un Fondo Europeo de Defensa y otras actuaciones para ayudar a los Estados miembros a hacer más eficiente el gasto en capacidades de defensa conjuntas, reforzar la seguridad de los ciudadanos europeos y fomentar un base industrial competitiva e innovadora (Plan de Acción Europeo de la Defensa – COM(2016)0950). Para el próximo marco financiero plurianual de la Unión (2021-2027), la Comisión pretende proponer un programa europeo específico de investigación en materia de defensa, con un presupuesto estimado de 500 millones EUR anuales.

Papel del Parlamento Europeo

El Parlamento ha aprobado varias Resoluciones sobre la industria de defensa. En una Resolución aprobada el 10 de abril de 2002[1], el Parlamento pidió la creación de una Agencia Europea de Armamento y la normalización en el sector de la defensa. En una Resolución sobre el Libro Verde sobre los contratos públicos de defensa[2], el Parlamento reiteró su opinión, ya manifestada en la Resolución de 2002, de que una industria europea de equipos de defensa sólida, eficaz y viable y una política eficaz en materia de contratos públicos constituyen elementos fundamentales para el desarrollo de la PCSD. La Resolución también alentaba a la Comisión a seguir con los esfuerzos orientados a contribuir a la progresiva creación de un mercado europeo de equipos de defensa más transparente y más abierto entre los Estados miembros. El Parlamento consiguió, además, que sus inquietudes en relación con el llamado «paquete de defensa» (Directivas 2009/43/CE y 2009/81/CE) quedaran reflejadas en la redacción final de las Directivas (por ejemplo, el refuerzo de la transparencia o la restricción del uso de compensaciones).

En su Resolución, de 22 de noviembre de 2012, sobre la aplicación de la Política Común de Seguridad y Defensa[3], el Parlamento insistía en que el refuerzo de las capacidades europeas se debía traducir también en una consolidación de la base industrial y tecnológica de defensa europea, y pedía a los Estados miembros que aplicasen plenamente la Directiva 2009/81/CE con el fin de lograr una mayor interoperabilidad de los equipos y luchar contra la fragmentación del mercado.

La Resolución del Parlamento de 21 de noviembre de 2013[4] pide el fortalecimiento de la cooperación industrial europea y destaca la necesidad de apoyar las misiones de la PCSD con investigación y desarrollo europeos que hagan uso del programa de investigación Horizonte 2020. También alienta a los Estados miembros a mejorar la transparencia y aumentar la apertura de sus mercados de la defensa, poniendo de relieve al mismo tiempo el carácter específico de los contratos de defensa.

En dos Resoluciones adoptadas en mayo de 2015[5] y abril de 2016[6], el Parlamento pedía una política europea exterior y de seguridad eficaz y ambiciosa basada en una visión compartida de los principales intereses europeos. Instaba a los Estados miembros a definir los objetivos de esta política a partir de intereses comunes compartidos, y defendía la adopción de un Libro Blanco sobre la defensa de la Unión sobre la base de una estrategia global. El Parlamento Europeo abogaba por una estrecha cooperación en materia de PCSD y defensa entre los Estados miembros.

En noviembre de 2016, el Parlamento aprobó una Resolución[7] sobre la Unión Europea de Defensa en la que se proponía su creación urgente.

[1]DO C 127 E de 29.5.2003, p. 582.
[2]DO C 280 E de 18.11. 2006, p. 463.
[3]DO C 419 de 16.12.2015, p. 124.
[4]DO C 436 de 24.11.2016, p. 26.
[5]DO C 353 de 27.9.2016, p. 74.
[6]Textos Aprobados, P8_TA(2016)0120.
[7]Textos Aprobados, P8_TA(2016)0435.

Frédéric Gouardères