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Residuos de envases: es mejor prevenir que curar

En 2001, con la ampliación a sus puertas, la UE decidió actualizar la Directiva sobre residuos de envases de 1994, cuyo objeto era controlar los residuos de envases y fomentar los medios necesarios para recuperar las materias primas contenidas en los mismos. Se establecieron nuevos y ambiciosos objetivos de reciclado. El Parlamento Europeo habría preferido que los nuevos objetivos entrasen en vigor en fecha más temprana, pero logró asegurar que las nuevas medidas legislativas pusiesen mayor énfasis en la prevención

Los residuos de envases constituyen actualmente alrededor de un 20 % del peso y un 40 % del volumen de la basura municipal, la mayor parte de la cual acaba en instalaciones incineradoras o en vertederos. La política dirigida a reducir los residuos de envases no sólo contribuye a un medio ambiente más limpio, sino que puede fomentar el crecimiento económico mediante la reducción de los costes de producción e incluso estimular la creación de puestos de trabajo en los sectores de la recuperación y del reciclado.

La nueva Directiva, que entró en vigor en febrero de 2004, deja que los Estados miembros decidan la manera de alcanzar los objetivos establecidos y, por tanto, cómo repartir entre el sector industrial y las autoridades públicas la responsabilidad de lograr dichos objetivos. Sin embargo, ello afectará a muchos sectores industriales, dado que la mayor parte de los productos están empaquetados. Los objetivos más estrictos se aplicarán a los envases que contengan acero, madera, vidrio, plástico o papel.

Reciclado y recuperación

El reciclado y la recuperación constituyen dos maneras estrechamente relacionadas de abordar el problema de los residuos de envases. En términos generales, el reciclado significa la reconversión de los residuos en el mismo material o en uno diferente (por ejemplo, papel en papel o papel en compostaje). La recuperación consiste en el reciclado acompañado de recuperación de energía, por ejemplo utilizando residuos como combustible en las fábricas de cemento.

Por lo que respecta al reciclado, las nuevas medidas legislativas han establecido unos objetivos globales notablemente más elevados en comparación con la Directiva de 1994, aumentando los objetivos mínimos de cada Estado miembro de manera que, antes del 31 de diciembre de 2008, pasen a reciclar de un 25 % a un 55 % del total de sus residuos de envases. Establece asimismo unos objetivos mínimos, con el mismo plazo, para el reciclado de materiales específicos contenidos en dichos residuos, por ejemplo, un 60 % de su peso para el vidrio, un 60 % para el papel y el cartón, un 50 % para los metales, un 22,5 % para los plásticos y un 15 % para la madera. Además, los Estados miembros deben tomar medidas para que los fabricantes de envases y otros productos utilicen materiales extraídos de los residuos de envases.

Por lo que respecta a la recuperación, la nueva Directiva no ha modificado el objetivo mínimo establecido por la Directiva de 1994. Esto significa que, para el 31 de diciembre de 2008, se exigirá a los Estados miembros que recuperen por lo menos un 60 % del peso de sus residuos de envases.

Sin embargo, la nueva Directiva aclara la definición de "recuperación". Ahora incluye la quema de residuos en instalaciones de incineración con mecanismos de recuperación de energía, que extraen y utilizan la energía como un subproducto de la incineración. La jurisprudencia del Tribunal de Justicia Europeo había establecido que la quema de residuos no puede tenerse en cuenta para el cómputo de los objetivos de recuperación de la Directiva sobre residuos de envases, sino que debe considerarse exclusivamente como eliminación de residuos aunque se consiga energía como resultado de la misma.

Para asegurar que los Estados miembros no eluden sus obligaciones mediante el subterfugio de exportar sus residuos a países que no pertenecen a la UE y que aplican unos criterios medioambientales menos estrictos, el Parlamento insertó una cláusula según la cual los residuos exportados de la UE a otros países sólo podrán tenerse en cuenta para el cómputo de los objetivos establecidos cuando el exportador demuestre que la recuperación o el reciclado se llevan a cabo utilizando unos requisitos equivalentes en términos generales a los establecidos por la legislación de la UE.

La prevención y el objetivo de unos envases más ecológicos

Otro de los logros del Parlamento consistió en lograr que la revisión de la Directiva sobre envases mantuviese como objetivo central la prevención, que ya constituyó una de las principales preocupaciones de la Directiva de 1994, en lugar de establecer simplemente nuevos objetivos de reciclado como la Comisión propuso en un principio. Como consecuencia de la insistencia del Parlamento, los fabricantes se responsabilizarán en mayor medida de atenuar el impacto medioambiental de los envases que fabriquen.

El Parlamento Europeo también insistió en que la Comisión presentase, en junio de 2005, un informe sobre los resultados de la Directiva. El informe debe estudiar las diversas posibilidades de conseguir que la prevención, en materia de residuos de envases, sea más simple y eficaz, y hacer comparaciones entre la rentabilidad de la reutilización y la del reciclado.

¿Qué se entiende por envase?

Los Estados miembros han interpretado la Directiva de 1994 de modo divergente, especialmente por lo que respecta a la definición de envase. Por ello, la Directiva revisada establece una distinción más clara entre "envase" y "no envase", y enumera toda una serie de ejemplos. Las cajas de dulces y el celofán que envuelve las fundas de los CD se consideran envases, mientras que no se consideran envases las cajas de herramientas, las bolsas de té, las capas de cera utilizadas en algunos quesos, la piel de los embutidos o los tiestos de flores que "acompañan a la planta durante su ciclo vital". Los diputados al Parlamento Europeo lograron el compromiso de que la Comisión revise la lista de ejemplos, dando prioridad a la clasificación de objetos tales como las fundas de CD y de vídeos, los tiestos, el papel higiénico, las etiquetas adhesivas y el papel para envolver. De este modo, en el futuro los fabricantes implicados tendrán más claras sus obligaciones.

Excepciones

Las nuevas medidas legislativas prevén un cierto grado de flexibilidad en relación a los plazos establecidos para el cumplimiento de los objetivos de recuperación y reciclado, dado que algunos Estados miembros pueden tener dificultades al respecto en el corto plazo. Grecia, con sus numerosas islas, Irlanda, con sus zonas rurales y montañosas, y Portugal, que produce pocos residuos de envases, pueden aplazar hasta finales de 2011 la consecución de los objetivos establecidos para 2008.

Finalmente, y por insistencia del Parlamento, se acordó conceder a los nuevos Estados miembros unos nuevos plazos para los objetivos de referencia, de conformidad con las solicitudes que ellos mismos han presentado: 2012 para Chipre, la República Checa, Estonia, Hungría, Lituania, Eslovaquia y Eslovenia; 2013 para Malta; 2014 para Polonia; y 2015 para Letonia.



  
Ponentes:
  
Envases y residuos de envases: Dorette Corbey (PES, NL)
  
Diario Oficial - Textos legislativos finales:
  
Envases y residuos de envases

 

 

 
  Publishing deadline: 2 April 2004